CAPÍTULO 24: RECUPERANDO TESOROS

Los hombres, y la capitana, fueron sacados del agua y subidos a bordo del barco. Los piratas de alegraron de encontrarse unidos de nuevo. Outcry se puso al frente del timón mientras Jack, sin poder evitarlo, daba órdenes para armar los cañones y desplegar las velas.

- ¡¡¡Vamos, vamos, caballeros!!! – apremiaba Stibbons, contento de volver a hacer resonar su voz hasta en los confines del océano.

- ¿Alcanzaremos al Tormenta? – preguntó Will.

- En breve, este barco es casi tan rápido como el mío.

- PREPARAOS PARA EL ABORDAJE. – avisó Outcry.

- ¡¡¡¡TODOS A SUS PUESTOS!!!!

- CAPITANA, TENDREMOS NUBES ENCIMA,

- GRACIAS, MARTIN.

- ¡¡¡VAMOS A TRABAJAR BAJO LA LLUVIA, SEÑORES!!! – exclamó Stibbons con tranquilidad - ¡¡¡PREPARAD LOS SOMBREROS!!! – bromeó.

- "El Tomenta" a babor. – avisó Martin – tres minutos para entrar en paralelo.

- ¡¡¡SEÑORES, PREPARENSE!!!

- Stevens, venga aquí ahora mismo, - ordenó Outcry a un pirata – pase lo que pase mantenga el rumbo y no lo desvíe,

Outcry cogió un cuchillo y comenzó a trepar por el trinquete. Agarró un cabo y se preparó para abordar. Will esperaba junto a Jack que tenía un brillo duro en la mirada pero preparó su espada. Los tablones comenzaron a moverse.

El "Lagrimas de Ébano" alcanzó al "Tormenta" antes de que este pudiera separase. Los tablones unieron los barcos y se oyó un fuerte estruendo de voces humanas que trataban de animarse. Los cañones comenzaron a dispararse sumándose a la sinfonía coral de la batalla.

Outcry se volvió aparentemente loca, se deslizó con la soga y fue a caer, espada en mano, en el centro del "Tormenta" derribando a varios piratas de una patada. Comenzó a golpearles de forma brutal, hundiendo su espada en unos y otros y abriéndose paso en busca de Finneas. Jack y Will también estaban en ello. Las espadas se cruzaban y el suelo se poblaba alternativamente de sangre y cadáveres de uno y otro bando.

Finneas salió de su escondite al fin. A tiempo de ser golpeado por Outcry, arremetió contra ella con furia y sus espadas se cruzaron en el aire, pugnaron por separarse el uno de otro, Él lo consiguió pero antes de que pudiese responder ella hizo un giro rápido y cortó de un golpe seco la camisa de Finneas, un hilo de sangre apareció en su torso. Levantó la mirada y retomó el ataque contra la chica. Ella se separó y golpeó la mano con la espada, produciéndole una nueva herida. Jack vio acercarse a su barco. Y se lazó a la desesperada.

- ¡¡¡Jack!!! – bramó Will impotente.

- Ayúdale, Will. – dijo Outcry que corría, parapetándose entre los palos y los hombres mientras Finneas iba tras ella. La espada pasó volando muy cerca de la cara de la capitana.

- ¿Estás segura de que quieres que le ayude a él?

Ella asestó un golpe seco y clavó la espada en la pierna del capitán del "Tormenta" que se alejó cojeando.

- Sí. Will, debes ir con él. Yo recuperaré el tesoro pero Jack no podrá sólo con los hombres que van el barco.

- De acuerdo, Grace.

Los dos se miraron un instante. Outcry se acercó a Will y le dio un beso en la boca. Después le dio un fuerte empujón y una espada se interpuso entre ambos, ella la desvió y comenzó a luchar contra un pirata mientras Will se subía a la baranda de un salto.

- ¡Hasta luego, Will!

- ¿Retomaremos esta conversación?

- Desde luego, pero cuanto antes te vayas antes la retomaremos.

Will se zambulló en las aguas en pos de Jack mientras la capitana se peleaba en el barco con otro de los hombres de Finneas, este se acercó a ella por la espalda y preparó su espada. Antes de que ella se percatara Finneas asestó un golpe pero Stibbons se interpuso entre la espada y su capitana. Agarró la espada con una mano mientras se hundía en su estómago, la hoja se tiñó de rojo. Ourcry se dio la vuelta y vio a su segundo, se lanzó sobre Finneas y le cortó la cara, después clavó su puñal en el corazón del capitán.

Allí le dejó tendido con el puñal y se dirigió a Stibbons.

- ¿Estás bien¡Dime que estás bien!

- No te preocupes. Las he tenido peores.

Outcry se sacó el pañuelo y lo puso sobre la herida haciendo presión. El pañuelo se humedeció y se puso más rojo aún de lo que era. Las lágrimas asomaron a los ojos verdes de la capitana. Stibbons tuvo que tumbarse. La pelea continuaba pero ella sólo tenía ojos y oídos para su segundo. Una mano agarró una espada tras ella y una sombra la cubrió.

Finneas, en las puertas de la muerte, trataba de asestar su último golpe a Jack Sparrow, mataría su recién descubierto tesoro. Se acercó a ella tambaleante y levantó la espada con dificultad.

Un filo se cruzó ante él y la figura de Jack Sparrow apareció de la nada. El capitán del Perla Negra puso cara de disgusto.

- Eso no está nada bien, no hay que atacar a damas por la espalda, y mucho menos si su padre está cerca. Adiós, Finneas.

Jack asestó el golpe de gracia al capitán del "Tormenta" y miró a su hija. Luego miró al enorme segundo.

- Vamos, no se va a morir. Queda feo que un capitán llore. – dijo Jack

- Si, eso le trato de decir yo…pero no me hace caso. – comentó Stibbons con los ojos vidriosos y sonriendo.

- ¿Y tu barco? – dijo Outcry volviendo a la realidad, no se oía ruido de espadas, ni de cañones.

- Si, bueno, Will está en ello. Tenemos el barco y parece que cuando te vieron apuñalarle se desmoralizaron un poco.

- Bien. Stibbons, iremos a un lugar cerca de aquí, conozco un buen médico.

- A sus órdenes, mi capitana.

- ¿Qué haremos con el "Tormenta"? – dijo Jack.

- ¿Hago yo los honores? – dijo Outcry

- Claro.

- ¡¡Caballeros, trasladen al Perla Negra el tesoro de Niobe!! Aquellos hombres que quieran un empleo, tenemos bajas en los dos barcos, así que muévanse…los que no os podéis quedar en este barco, pero claro, vamos a hundirlo.

- Capitana, creo que hay vía abiertas.

- Lo sé, pero haremos una más. ¡¡¡Señores!!!

Los piratas se movieron con una rapidez que sería la envidia de los soldados de la reina pero pronto se colocaron el los barcos. Jack estaba en el Perla Negra con Will y el maltrecho Stibbons y Outcry en el "Lágrimas de Ébano". Grace Sparrow dio la orden y dispararon al "Tormenta" que comenzó a hundirse.

Los dos barcos se alejaron mientras la cubierta se anegaba poco a poco y el agua lamía la madera como si fuese un campo recién regado. Poco a poco el "Tormenta" pasaba a formar parte de los fondos marinos.

Al cabo de un tiempo El Perla Negra se acercó al "Lágrimas de Ébano" y un tablón se cruzó. Outcry miró a Jack con cierto aire burlón.

- ¿Te importa que Will salga a jugar conmigo?

- Mientras no me llame papá, Will puede hacer lo que quiera.

- Bien. Es que tenemos una conversación pendiente.

- Y tú y yo alguna que otra.

- Todo a su tiempo.

Will se acercó al tablón y lo cruzó acercándose a la capitana. Y allí mismo, sin pensarlo, la besó en medio de la cubierta con tanta fuerza que parecía que la hubiese tenido que rescatar del infierno.

- Grace Ethel Sparrow¿suena un poco largo?

- Demasiados Sparrows en el mar…¿Qué tal suena Ethel "La negra"?

- Tétrico.

- Entonces así me llamaré.

- ¿Y yo?

- Llámame Grace.

- Señorita Sparrow, voy a besarla y después...

Outcry le puso la mano en la boca. Sonrió y miró a su padre por encima del hombro de Will, este sonreía al horizonte, aparentemente sin prestar atención.

- ¡¡Tu segundo habla más que actúa!!

- Siempre se lo digo, hija mía, siempre.

Will miró a padre e hija y después, sin poder evitarlo volvió a besar a Outcry mientras separaban los tablones y ambos barcos ponían rumbo al horizonte.

- FIN -