CAPÍTULO 5

Pansy se quedó dormida por algún rato, su mano había sido cubierta por un paño húmedo que mantenía fresca su piel. Draco se removía inquieto de un lado a otro, por momentos se sentaba o se paraba y caminaba, o se acercaba a ella y le retiraba el cabello de la cara. Incluso llegó a buscar su pulso un par de veces, preocupado por su aspecto inerte.

-Draco . . .-

El rubio que se encontraba parado de espaldas a ella observando los asquerosos adornos que decoraban las paredes de la habitación, se volteó de inmediato al escuchar el débil susurró de ella.

-Dime-

-Me siento mejor- dijo Pansy suavemente mientras intentaba sentarse. Draco la ayudó.

-Estas segura?- preguntó Draco observando su aspecto mareado

-Si, es solo que estuve acostada mucho tiempo. ¿Ahora si me vas a decir que pasó?- Draco bajó la cabeza y suspiro

-Si, pero primero dime tú cómo . . . cómo pasó esto?-

-Pues . . . no recuerdo muy bien, después de la comida subí a la biblioteca a terminar algunos deberes. Ahí me encontré a Theodore y a Blaise. Después Blaise bajó, dijo que tenía que hacer algo y Theodore y yo fuimos a los jardines de la parte Sur, estábamos en una banca, platicando . . .-

-y qué pasó?-

-Fue la mano . . . se me volvió a dibujar la línea, recuerdas? Traté de disimular pero unos minutos más tarde me volvió a suceder y luego otra vez . . . después me empecé a sentir muy aturdida, como si estuviera dentro de un sueño muy extraño, como si no fuera real lo que sucedía alrededor mío. La mano me empezó a quemar de una manera increíble. Me asusté Draco. Le dije a Theo que me trajera aquí porque pues . . . me imagine que esto . . . era por ti . . . pero él no me quería traer, pensé que no iba a poder convencerlo, ya estábamos cerca de la enfermería cuando logré convencerlo- La mirada de Draco mientras la escuchaba estaba clavada en un lugar del piso de la habitación

-Pansy . . . no tenía idea . . .- habló sin levantar la mirada

-¿qué era lo que pasaba contigo?-

Draco tuvo un sensación de vergüenza, era vergonzoso decir la causa que había provocado que ella casi perdiera la vida. Un arrebato de lujuria incontenible pudo haber sido la causa de la muerte de Pansy y consecuentemente los cuestionamientos sobre ¿Por qué ella moría por un juramento roto? Draco que parecía aún perdido en sus pensamientos se recuperó y volteó hacia ella para afrontar la verdad. No tenía ni manera ni motivo para ocultárselo.

-Sabias que Potter y Weasley son . . . amantes?-

-Po-Potter y Weasley? Amantes?? Quieres decir . . .-

-Los encontré . . . en plena faena . . .-

-Oh, Draco- susurró Pansy llevándose las manos a la boca

-Perdí el control . . . me deje ir . . . venía como loco buscándote, fui a la Sala Común, a la biblioteca, al comedor, a la lechucería . . . debo haber durado cerca de una hora buscándote-

Ambos que quedaron en silencio cada uno de ellos sumido en sus pensamientos que en realidad no eran muy distantes de los del otro, las preguntas eran las mismas. Después de ello sus miradas volvieron a encontrarse. No necesitaban hablarse, no querían preguntarse, ni hablar, ni mucho menos hacer reproches¿para qué? No había nada que hacer, ambos habían realizado un Juramento Inquebrantable de una manera impulsiva e imprudente sin pensar en consecuencias reales a futuro. Ella no lo lamentaba, no lamentaba haber recibido la confianza absoluta de Draco, solo estaba un poco asustada. Draco sentía miedo, sentía su secreto tambalear y se sentía profundamente culpable por ser el causante de algo que no deseaba.

-¿Qué vamos a hacer?-

-Seguir-

-Estas . . . segura?- Pansy sonrió débilmente

-Draco no hay más opciones, solo tenemos que organizarnos, no sé . . .-

TOC TOC

Pansy y Draco voltearon a verse sorprendidos, la llamada había sido en su puerta. Draco se levantó y le hizo un gesto a Pansy de que se calmara, que él se haría cargo. Al abrir la puerta estaban ahí Theodore y Blaise. En cuanto la puerta se abrió Blaise se asomba con su mirada hacia adentro buscando a Pansy.

-Todavía está Pansy contigo? Estuvimos esperando en la Sala común y como no volvieron . . .-

-¿Esta bien? Que le pasó?-

-Si ya esta bien Blaise . . .- Draco dudó un poco –Pasen-

Lo chicos entraron y vieron a Pansy con la mano vendada, Blaise acercó sus manos a la mano herida.

-¿Qué te pasó?-

-Fue un error mío, quise hacer un . . . invento de poción y me salió mal. Pansy me estaba ayudando y le cayó encima- respondió Draco

-Poción¿Y a qué hora le cayó encima¿Qué poción era?-

-Parece que tuvo un efecto retardado . . . mira . . . no sabemos-

-Pero tienes que saber, pudo . . .-

-Si, si ya estamos en eso. Solo tendrá que traer la venda unos días-

-Tenía la mano quemada- recordó Nott

-Ya ibamos hacia los dormitorios, vamos?- finalizó Draco

Los cuatro amigos se acompañaron hacia los dormitorios en silencio. Dejaron a Pansy al pie de los dormitorios de chicas y ellos prolongaron el silencio hasta llegar a sus habitaciones y conciliar el sueño. Draco tuvo mucha dificultad en dormir, tenía una multitud de sensaciones en su cuerpo, recuerdos que se entrelazaban en su cabeza, emociones que cedían ante otras. Draco escuchó que un cuerpo se removía incesantemente en su cama, no se asomó para ver quien era, no lo necesitaba.

La mañana siguiente se sentía tensa y silenciosa. Incluso Crabbe y Goyle lo percibieron, aunque ninguno de ellos habría podido decir cual era la causa, pero se podía respirar. Draco bajó y las chicas le dijeron que Pansy ya había bajado a desayunar así que fue directamente hacía ella. Cuando llegó al gran comedor la vio desayunando tranquilamente con sus amigas. Se acercó a ella y sus amigas inmediatamente le abrieron un lugar, Draco instintivamente la besó en los labios al saludarla.

Durante las clases a algunos maestros les llamó la atención el vendaje de la mano de Pansy, pero ninguno se interesó muy profundamente, les bastaba con una excusa superficial. Cuando llegó la hora de la clase de pociones, Blaise se acercó a la pareja de nuevo.

-¿Por qué no le preguntas a Snape sobre tu poción Draco?-

-No hay nada que preguntar Blaise, deja el tema-

-Puede ser peligroso, Draco tu te llevas muy bien con él, estoy seguro de que te va ayudar-

-Estoy bien, Blaise- dijo Pansy sonriendo –de verdad, además Draco aprendió su lección, no va a volver a pedirme ayuda para cosas indebidas-

Draco tragó saliva violentamente, gesto que no pasó desapercibido para Blaise. Pansy no había puesto cuidado en sus palabras y notó que habían afectado a Draco. Lo disimulo con una sonrisa mucho mas amplia y haciéndole caricias en el cabello. La clase dio inicio justo en el momento en el que Snape pasaba a su lado.

A la hora de la comida Draco recibió una lechuza en donde una letra que no reconoció lo citaba en la exhabitación de Flich en ese mismo momento. Para el momento en el que la recibió el comedor ya estaba casi vació. Volteó hacia en comedor en busca de algo, no sabía que buscaba exactamente, pero tampoco parecía haberlo encontrado.

Cuando Draco llegó todo dentro estaba sumido en una oscuridad mayor a la que recordaba haber tenido ese lugar, alguien había usado polvos peruanos de la oscuridad. Se sentó nerviosamente en la silla y esperó. De pronto unas manos se dirigieron sin mayores anticipaciones a la pretina de su pantalón, él sorprendido trato de retirarlas, pero estas insistieron, Draco volvió a intentar retirarlas aunque sin autentica convicción. El pantalón fue bajado y unos cálidos labios rodearon su miembro. El cuerpo comenzó a temblarle y los sonidos a escapar de su boca sin ninguna represión, las manos de Draco se sujetaron a los brazos de la silla en la que estaba sentado mientras aquella boca lo devoraba con caricias.

-Aaahh . . . mmm . . . aah . . . Oh-

Las caricias que estaba recibiendo trajeron a su mente los recuerdos del día anterior y del anterior . . . Zabini . . . Potter . . . Weasley . . . todos ellos llegaban en flashazos a su mente provocando que su excitación subiera más y más, su garganta sonaba lastimada por la incesante gravedad de sus gemidos. Finalmente un espasmo recorrió su cuerpo, seguido de algunas convulsiones explotando dentro de la boca de su desprevenido acompañante, que tosió un poco. La intensidad del orgasmo hizo que Draco llevara sus manos a la cabeza que tenía entre las piernas, cuando la sintió abrió los ojos de nuevo . . . el polvo de oscuridad había ido perdiendo su efecto sin que él se hubiera dado cuenta por tener sus ojos firmemente cerrados . . . observó su cara con absoluta incredulidad . . . jamás lo hubiera pensado . . .

NA: Adivinen quien es!