CAPÍTULO 2:

Tu boca un caramelo, y yo, una niña desesperada.

Memories consume
like opening the wound
I'm picking me apart again
you all assume.

El viaje fue corto, apenas 20 minutos de carretera para llegar al destino. Entraron los tres en la fiesta, Mina del brazo de Draco y Narcisa detrás. El señor Malfoy estaba de espaldas a la entrada hablando con el primer ministro francés.

- señog Malfoy, cgeo que su familia acaba de llegag. –

Lucius giró hasta encontrarse con una bella silueta. Mina llevaba un precioso vestido verde que resaltaba sus ojos negros azabache de forma arabesca. El vestido largo hasta los pies tenía una abertura que llegaba hasta media pantorrilla. El escote del vestido era en pico lo que realzaba su cuello. Las finas sandalias plateadas eran una muestra de la elegancia. Lucius Malfoy por un pequeño instante se perdió en esos ojos oscuros como la noche más cerrada.

Se acercaron al anfitrión, el cual tenía una clara sonrisa dibujada en sus labios.

- hola Lucius, querido, ¿que tal la fiesta hasta ahora? – preguntó Narcisa a su guapo esposo.

- un éxito Narcisa, un éxito.

- buenas noches padre – dijo Draco haciendo una pequeña reverencia.

- buenas, muy buenas hijo. Señorita Bardem, está preciosa esta noche.

- gracias, señor Malfoy - Contestó ella haciendo una reverencia también.

- Lucius, llámame Lucius.

La española no cabía en si del entusiasmo. Le había dicho que estaba preciosa… no se lo creía. Él si que estaba guapo. A diferencia de su hijo él si llevaba túnica. Una preciosa túnica negra con unas iniciales en el pecho grabadas, la L y la M. Lucius, estaba muy atareado atendiendo a los invitados de la fiesta, pero no tanto como para obviar la presencia de Mina, a la que de vez en cuando echaba una mirada. Era muy sensual, no podía quitarle los ojos de encima y ella de vez en cuando le pillaba mirándola. Él era de aquellos tipos que con solo respirarte cerca del cuello te ponían a cien. Era el tipo de hombre que rondaba España, hoy te quiero, quizá mañana no. Hubo un momento de la fiesta en que ella quedó sola, con una copa en la mano (N/A: me encantaría que fuera un bloody Mary, con 17 años yo ya consumía alcohol pero es sustituible por una fanta jejeje) él se acercó por detrás:

- ¿Cómo es que la chica más guapa de la fiesta está sola? - Ella sonrió y se dio la vuelta para encontrárselo de frente.

- ¿es verdad?

- ¿el que? – preguntó él extrañado por la respuesta.

- que soy la chica más guapa de la fiesta…

- claramente, ninguna mujer hoy aquí presente está más deseable que tú.

- pero si usted ha debido conocer a muchas mujeres en su vida, y seguro que más guapas que yo, no creo que un hombre tan atractivo como usted no se tenga que quitar a las mujeres de encima a maldiciones.

- ¿es verdad? –preguntó ahora él sonriendo.

- ¿Qué exactamente?

- que te parezco atractivo. – ella sonrió y le guiñó un ojo, ya que Draco se acercaba por la derecha.

I'm safe here in my room
unless I try to start again
I don't want to be the one
the battles always choose
'Cause inside I realize
That I'm the one confused

- ¿todo bien padre? – Lucius hizo un gesto afirmativo con la cabeza – pues entonces he de decirte que mi madre y yo iremos en la limusina con Pansy y su madre, ya que nos coge de camino. – Mina hizo un gesto de desaprobación, no aguantaba a Parkinson y no la aguantaría nunca, aprovechaba cualquier oportunidad para tirarse al cuello de SU NOVIO. – tranquila Mina, yo tampoco la aguanto pero no podíamos hacer un desplante a su padre de ese tipo…

- veo hijo que vas aprendiendo

- padre, entonces si no os importa volver a ti y a Mina juntos en la limusina que le trajo…

- por mi ningún problema Draco – dijo Mina rápidamente.

- pues si ella no pone objeción para mi será un placer.

La fiesta tocaba a su fin ya, se estaban despidiendo las últimas personas cuando Narcisa se acercó:

- querido, nos vamos, os esperamos en casa.

Y se fueron. Así quedaron solo Lucius y Mina. Montaron en la limusina, uno al lado del otro. Solo se oía el silencio roto por las respiraciones de ambos. Él la observaba ahora más detenidamente. Era increíble como esa chica de tan solo 17 años recién cumplidos estaba ya tan formada como una de 20. Cada centímetro de su piel era verdaderamente perfecto (N/A: ¿se nota que soy yo? Jejeje ya quisiera… en fin a lo nuestro) ella clavó sus ojos negros en los suyos grises, fríos, altivos (N/A: buffffff) y esbozó una pequeña sonrisa como de complicidad a la que él respondió de la misma manera. De repente le llamó la atención el colgante que traía, una especie de símbolo árabe y alargó la mano para cogerlo. Al hacerlo rozó la suave piel del escote de Mina, provocando que su vello se pusiera de punta en menos de una milésima de segundo. Él notó como los pezones de ella reaccionaron tornándose duros y tiró levemente del colgante hacía él. Su boca parecía un caramelo, y ella era una niña desesperada por saborearlo y morderlo así que antes de sopesar lo que iba a hacer se lanzó a por aquella boca que pedía a gritos algo que comer. En ese mismo instante en el que el patriarca de los Malfoy empezaba a explorar con sus manos la feminidad que tenía ante él un frenazo les indicó que habían llegado a la casa Malfoy.

No habían dicho durante el trayecto ni una palabra, pero lo habían hablado todo. Era increíblemente excitante todo lo que les había pasado.

Entraron por la puerta y vieron que Narcisa y Draco les esperaban. Narcisa avanzó hacia su marido y le cogió del brazo.

- creo que es hora de irse a la cama. Draco, si piensan dormir juntos, les aconsejo que insonoricen la habitación. – dijo la rubia a su hijo guiñándole un ojo.

I don't know what's worth fighting for
Or why I have to scream
I don't know why I instigate
And say what I don't mean
I don't know how I got this way
I know it's not alright
So I'm
Breaking the habit
Tonight

Mina tenía un pequeño problema. Draco era su novio, si, pero no sabía como había sucedido lo de la limusina. Lucius era tan Lucius… pero no podía tomar una actitud diferente hacía él, porque si no se daría cuenta y…

Subieron las escaleras, en silencio, que últimamente se había apoderado de su voz. Llegó a la puerta de su recamara y entró. Se fue directa para el espejo, y se quedó en frente. Seguía tan perfecta como cuando había salido. Se acercó para ver sus ojos y en el espejo vio como un guapísimo Draco la observaba embobado. Esbozó media sonrisa al verle apoyado en el marco de la puerta de una manera tan sexy. Era casi imposible no sentirse atraída por ese rubio de ojos grises, y a ella le atraía mucho, quizá demasiado.

- ¿no me vas a ayudar a desabrochar el vestido?

Draco entró a la habitación y pronunció el hechizo de insonorización. (N/A: a partir de aquí si tienes menos de 18 o tu sensibilidad es alta abstente de seguir, jejeje)

Se quitó la chaqueta y la tiró. Pronto alcanzó la cintura de la morena y la abrazó por detrás. Sus manos eran cálidas. Ella se movió lentamente hasta dar la vuelta y quedar en frente de él. Le agarró el cuello con suavidad mientras le daba un beso, pequeño, lento solo con los labios. Le mordió el labio en un ataque de ansiedad por tenerlo más cerca.

- eres una niña mala.

Y la cogió las dos manos. Tenía una fuerza increíble. Ella buscaba con necesidad la boca del rubio pero este se resistía haciéndola sufrir de una manera sobrehumana. La tocó los labios con la mano que le quedaba libre, dibujó su fina barbilla, acarició su cuello, bajó por su escote haciendo que ella enloqueciera por ese contacto. Él por fin la soltó las manos. Ella se lanzó a por su boca pero no con la suavidad de antes si no de manera salvaje. Él amaba cada peca, cada curva, cada pulgada de su piel, a ella entera.

Clutching my cure
I tightly lock the door
I try to catch my breath again
I hurt much more
Than anytime before
I had no options left again.

Empezó a desabrocharla el vestido suavemente, notando como la cremallera bajaba suavemente, mientras el beso se volvía suave otra vez. Se acercaron a la cama. El vestido cayó por completo dejando a la morena en ropa interior de seda negra, a juego con las sábanas. A él le encantaba verla así, desnuda, sin nada que ocultar, sin saber que no solo oculta la ropa. Ella le empujo a la cama haciendo que éste cayera en ella tumbado. Ella se puso encima y volvió a besarle, primero la boca, luego el cuello, para empezar a desabotonarle la camisa, muy despacio, depositando besos a la vez que la piel salía a la superficie. Al llegar a la zona de los pantalones, ella tocó muy suavemente el botón del mismo, mientras notaba como Draco se desesperaba por que le sobraba esa prenda de ropa. Abrió el botón y bajo la cremallera. Pronto los dos quedaron en igualdad de condiciones, él en boxers negros y ella en ropa interior. Él giró, dejándola debajo acariciando sus suaves muslos. Su sujetador desapareció en un momento y él acariciando todo su ser, llegó a su vientre, y bajó la mano más, sintiendo como ella se estremecía cuando sus dedos tocaban aquel punto. Echó la cabeza hacia atrás en respuesta al placer que Draco empezaba a hacerle sentir. Antes de "acabar" ella le retiró la mano. Besándose suavemente, las últimas prendas de ropa cayeron. Los dos estaban ansiosos por sentirse. Él entró suavemente en ella. Los jadeos iban aumentando de ritmo a medida que lo hacían sus cuerpos. Llegaron juntos al tan ansiado punto álgido. Se separaron suavemente. Los dos estaban agotados.

- te quiero preciosa – dijo Draco abrazándola justo antes de quedar dormido.

I'll paint it on the walls
'Cause I'm the one at fault
I'll never fight again
And this is how it ends

Mina no podía dormir. Tras 30 minutos decidió bajar a comer algo, puede que fuera hambre. Se puso el camisón, solo le tapaba hasta media pierna pero tampoco pensaba encontrarse a nadie. Bajó las escaleras a oscuras, no quería que ninguna luz perturbara la tranquilidad de la mansión. Llegó hasta las cocinas como buenamente pudo, ya que no conocía mucho la casa. Por los grandes ventanales de la mansión la luz de la luna llena (N/A: pobre Lupin, lo que debe estar sufriendo) entraba iluminando tenuemente la cocina. Ella como no sabía donde estaban las cosas, susurró:

- Accio chocolate.

En breves tenía un montón de tabletas de chocolate a su lado (N/A: ahora me han entrado ganas de chocolate). Empezó a comerlo sin prisas, sentada encima de la mesa de la cocina, hasta que alguien entró en la cocina por sorpresa. El pelo plateado de Lucius se veía precioso a la luz de la luna. El tampoco había sopesado encontrarse a alguien, pues llevaba solo los boxers en color verde y una camiseta blanca que marcaba todos y cada uno de los bien formados abdominales. Él señor de la casa al verse descubierto por la chica, se intentó disculpar.

- esto… lo siento… no era mi intención…- balbuceó inseguro, cosa que no se veía todos los días, el Señor Lucius Malfoy tartamudeando.

- no tiene por que sentirlo – dijo ella muy segura – es su casa, en todo caso la que me tendría que disculpar sería yo, pero, creo que bajar a comer algo es la mejor decisión de hoy. – dijo ella sonriendo.

I don't know what's worth fighting for
Or why I have to scream
But now I have some clarity
To show you what I mean
I don't know how I got this way
I'll never be alright
So I'm
Breaking the habit
Breaking the habit
Tonight.

Lucius se acercó a Mina peligrosamente…

Fin del Cáp.

¿Qué pasará con Lucius y Mina? ¿Terminarán lo que dejaron a medias en la limusina? ¿Les descubrirá alguien? Próximamente en sus mejores ordenadores. Jejeje espero que os haya gustado. Besos a todos.