CAPITULO 3 ¿IMPOSIBLE?
Lucius se acercó a Mina peligrosamente…
Ella sentada en la mesa, contaba cada segundo que pasaba desde que se movió hacia ella hasta que sus cuerpos fríos en un primer momento hicieron contacto. Volvieron al ritmo que habían marcado en un primer momento en la limusina. Se buscaban con la boca, con las manos, con las ganas del pecado más capital. Mina acarició el pecho de Lucius cubierto por la camiseta. No le gustaba el tacto así que la quitó del medio para empezar a acariciar el suave vientre de Lucius, mientras él tocaba con delicadeza casi impúdica los muslos de ésta. Los sonidos del corazón del rubio marcaban rápido tap tap tap taptaptaptapatap. Ella empezaba a enloquecer cuando notó como él averiguaba el camino con sus dedos hacia su paraíso particular pero prefirió que no lo hiciera así que con ademanes de Lolita, de una forma coqueta se apartó. Levantó la cabeza divertida y le miró a los ojos. Sonriendo le lanzó una pregunta:
- ¿de verdad crees que traicionaría a mi novio con su propio padre? – susurró desde el medio de la mesa a Lucius.
Él se vio obligado a subirse encima para agarrarla de la cintura y susurrarla al cuello.
- si tu no lo haces yo traicionaré a mi hijo por mi más oscuro deseo.
Y la agarró como si solo quisiera que fuera suya. Y así fue esa noche.
It's impossible, it's impossible to love you,
If you don't let me know what you're feeling
It's impossible for me to give you what you need.
If you're always hiding from me,
Los días de verano se gastaban, y mientras tanto las noches pasaban entre padre e hijo. Era un cúmulo de preguntas sin respuesta, solo se dedicaba a sentir, aunque empezaba a sospechar ahora que tenía en sus brazos al padre que lo que sentía por él era simplemente un juego, nunca un amor sincero, por que el amor sincero es puro, limpio y sobre todo, nunca se acaba pero con Lucius y con Draco era sexo, ¿solo eso? Se preguntaba la morena, mientras Narcisa Malfoy no sospechaba nada. A veces sentía como al recordar los ojos de cierto chico se estremecía. Pero era imposible. ¿No?
Al fin el tan esperado día 1 de septiembre llegó, y el andén 9 y ¾ rebosaba de gente para dar el último adiós de la temporada a sus hijos. En el aire se respiraba un sentimiento entre la melancolía de dejar a sus familias y la alegría del rencuentro entre amigos y compañeros de colegio. Los padres de Mina estaban demasiado ocupados visitando las antiguas ruinas de la ciudad desaparecida (para los Muggles, por que era la ciudad más viva del mundo mágico) de la Atlántida. Así que Mina se conformó con que los padres de Draco hicieran un poco de los suyos.
- señora Malf…
- llámame Narcisa, hija – dijo ella en un tono maternal que no le gustó demasiado
- Narcisa, Gracias por todo, me habéis hecho sentir como una más de la familia Malfoy. – dijo ella a la rubia platino, mirándole a los ojos directamente.
- de nada, eres ya una Malfoy como quien dice – y le echó una sonrisa y le acarició el pelo.
Después de esto se puso a despedir a su hijo, que estaba hablando con Pansy y su madre dejando a Lucius y Mina solos, frente a frente, rodeados de una multitud.
- ¿te acordarás de mi cuando estés en Hogwarts? – dijo Lucius en un tono que esperaba un suspiro de "imposible olvidarte". Pero Mina, tan española que no podía evitar quedar por encima de quien fuera respondió poniendo el dedo en la llaga, aludiendo a su más preciado orgullo.
- ¿Lucius Malfoy, el Gran Malfoy, está pidiéndole un poco de amor a una adolescente? No me lo creo. – dijo la morena con todo el sarcasmo que le pedía el cuerpo. No sabía exactamente lo que sentía por aquel hombre en ese momento.
La agarró del brazo con disimulo pero muy fuertemente, haciendo sufrir a la chiquilla.
- el Gran Lucius Malfoy puede hacer y tener lo que quiera, ¿me entiendes? – y dicho esto, con mucho disimulo la acarició el vientre – no lo olvides.
Y acto seguido la soltó bajo la atenta mirada de un chico, cuyos ojos hacían que Mina se estremeciera, pero ninguno de los dos se percató.
I don't know what you hurt you,
I just wanna make it right, 'cause boy,
I'm sick and tired of trying to read your mind
Subieron al tren, que ya pitaba anunciando su cercana partida. Malfoy se fue al vagón de los prefectos con la odiosa de Parkinson y mientras Mina buscaba un compartimento para ella sola, no le gustaba que le molestaran así que se fue hasta el último compartimento, el único vacío de todo el tren. Colocó sus cosas, con cuidado, y se sentó. Se acordó que había empezado a leer un libro llamado "cosas de brujas" en el que se trataba la vida de la élite maga de USA. Le encantaba como hablaban sobre ese mundo que le era tan familiar desde pequeña, familias que no se soportan pero comen todos los fines de semana, amores imposibles de chicas rebeldes con chicos magos pobres o muggles inocentes que no las volverían a ver, amores odiados pero pactados como los negocios más normales…
Se agachó para cogerlo de su maleta, y en ese momento entró un chico que ella no se esperaba. Levantó la cabeza para encontrarse los ojos que más la hacían estremecerse en el mundo. Sacó la fuerza de donde pudo para ser lo más desagradable posible, ya que su condición lo requería.
- Potter, ¿no ves que está ocupado? – dijo ella no muy convincente en eso de ser desagradable en la voz.
- si, como la mayoría de los demás compartimentos Bardem – dijo el moreno.
- vale, pero no quiero oírte en todo el viaje ¿entendido?
- tampoco tenía mucho que contarte, te lo aseguro. – dijo Harry tragando saliva.
Ella puso la espada contra la ventana del compartimento y los pies encima del asiento con el libro en el regazo. El silencio era casi insoportable. Mina tenía los ojos clavados en su lectura y a su vez Harry los tenía fijos en el cuerpo de ella. Todavía se acordaba de la primera vez que la vio en el tren, el año pasado.
'Cause it's impossible,
Oh baby it's impossible
For me to love you, this way.
It's impossible, oh baby it's impossible
If you making it this way.
Flashback
Había comenzado otro curso y al montar en el tren, en uno de los compartimentos vio a una chica que era preciosa. Sus rizos eran tan diferentes a los de Hermione, tan definidos, tan negros… y aquella sonrisa, tan distinta a la de Cho…
- Ron, ¿sabes quien es esa chica de ahí? – preguntó el moreno al pelirrojo.
- dios Harry que preciosidad de chica… no, no la conozco, creo que es nueva…
- no es inglesa – dijo Hermione – la vi hablar con su familia y creo que era Italiana, o española quizá…
- dios desde luego es un bombón. – apreció Ron.
- si dejáis de babear un segundo veréis que estamos colapsando a todo el mundo. – dijo la castaña volviendo a hablar, solo que ahora se notaba el punzante tono de los celos.(N.A: payasa)
Harry se buscó un compartimento para el solo por que sus amigos ya tenían responsabilidades de prefectos. Cuando Ron y Hermione aparecieron por el compartimento del moreno las dudas de ir a presentarse le comían la cabeza de una manera inimaginable.
- chicos, ¿creéis que debo ir a presentarme? – habló él por fin.
- hey Harry, eres el famoso niño que vivió, seguro que no tarda en tirarse a tu cuello ni cinco segundos. – afirmó el amigo.
Él se levantó y caminó pasillo adelante para buscarla. Y allí la encontró en el mismo compartimento que la vio, riéndose de la manera más bonita que había visto nunca. Pero se estaba riendo con Malfoy y sus amigotes. Las personas menos indicadas, y después de eso la pusieron en Sly por lo que le abría las posibilidades a Malfoy y a él le dejaba atrás. Se reprochó el no haber entrado en su compartimento, el no haber ido antes a verla… además casi nunca entraba en el juego de insultos hacía él ni sus amigos cuando los de Slytherin si lo hacían. Parecía más madura que todo eso.
Fin del Flasback
Su cuerpo era verdaderamente hipnotizante. La miraba como en trance, era imposible, un Gryffindor con un Slytherin, Harry Potter con una Slytherin imposible.
Impossible to make it easy
If you always trying to make it so hard
How can I, how can I give you all my love baby
If you're always, always putting up you guard.
This is not a circus, so I don't you play me for a clown
How long can emotions keep on going up and down?
Ella levantó la cabeza y vio como la miraba embobado. Así que no dejó pasar la oportunidad de ponerle un poco en ridículo, ya que estaban solos y ella se sentiría menos culpable.
- ¿Qué miras Potter? Ya se que soy guapa pero estás poniendo el suelo perdido de babas… - dijo ella sonriendo. En verdad tenía los ojos más bonitos que había visto nunca.
- Na…nada…no mi…no miraba nada. – dijo tartamudeando.
Ella se rió al ver que le había provocado un colapso nervioso en un segundo en el chico. Volvió a su libro, pero antes de poder leer ni siquiera una palabra la puerta del compartimento se abrió dejando en el umbral a los dos inseparables de Harry. Hermione, a la cual no aguantaba de ninguna de las maneras y a Ron, a ese chico que sería guapo si no fuera tan rematadamente inocente hasta el punto de parecer cortito (N/A: lo siento por las Fans de Ron pero, estoy en la piel de una Slytherin y le tengo que sacar defectillos, poquitos ¿vale?) Ron le echó una mirada de incógnita a Harry, como preguntando ¿Cómo es que estáis los dos solos? Se sentaron al lado de Harry. Ella simplemente les ignoraba. Estuvieron hablando de Quidditch, en una conversación en que la castaña no tomaba parte, solo escuchaba la manera en como ellos planeaban la mejor manera de ganar la copa en el primer año de Harry como capitán de Gryffindor.
A los pocos minutos entró Ginny Weasley, otra pequeña que Mina odiaba a muerte pero sin saber exactamente el motivo hasta que:
- …y resulta jajaja que va y le dice jajaja que tiene de mascota jajaja a jajaja a una acromántula todo convencido jajaja si es que miente más que habla jajaja – y en esa última risa se agarró a Harry para reírse, lo que hizo que explotara de una forma que ni ella podía haber previsto.
- ¡¿sería mucho pedir que me dejarais en paz para leer! Largo – dijo ella apretando los dientes.
- Tranquila ya nos vamos – dijo Hermione - no queremos molestarte más.
- si, veo que sobramos – respondió Ginny mirando con desprecio a la morena para luego decirle a Harry - ¿te vienes?
- no, prefiero quedarme yo soy más silencioso.
Pero a pesar de la broma el moreno se llevó una mirada cargada de reproche de la chica pelirroja antes de salir por la puerta.
Él la miró y frunciendo el ceño le soltó:
- ¿Qué mosca te ha picado? ¿Te levantaste con el pie izquierdo u hoy es viernes 13 y nadie me ha avisado?
- tus amigos me producen dolor de cabeza. No les soporto.
- como que a mi si que me soportas – le dijo haciéndola burla.
- Potter, no me busques que no tengo el día
- ¿Qué le pasa a la princesita del colegio? ¿Se le rompió un uña? ¿O se te manchó tu vestido preferido? – ella se puso de pie furiosa con la varita en la mano.
- di una palabra más y desearás haber muerto el día que tenías que haberlo hecho.
Error. A Harry sus padres le dolían demasiado, se puso de pie a la altura de ella y le soltó:
- ¿o quizá Papi Lucius está descontento con su nueva puta y por eso te agarró del brazo hasta dejarte un moratón?
Una mano cruzó el aire para darle un bofetón. Harry giró la cara con la fuerza del golpe, a la vez que ella rompía a llorar de cuclillas. La miró desde arriba ahora, vio como las lágrimas recorrían su bello rostro, como sus labios se tornaban rojos de morderlos para no sollozar delante de él.
'Cause it's impossible,
Oh baby it's impossible
For me to love you, this way.
It's impossible, oh baby it's impossible
If you making it this way.
Él se arrodilló delante de ella y alargó la mano para secarle la lágrima que ahora brotaba y ella en contra de lo que todo le decía se refugió en su mano cálida.
- Shhh no llores. Lo dije sin pensar. No quería hacerte daño. No. - Acercaron sus rostros las respiraciones se mezclaron…
- yo también lo siento no quise herirte – acertó a decir entre sollozos.
Él la calló poniendo su dedo índice en sus cálidos labios llenos de pecado de cosas mal hechas, labios que pedían el perdón desde que él rozara sus labios en aquel mismo instante. Y pasó lo inevitable a tales alturas.
Los ojos de los se cerraron suavemente para buscar la suavidad de sus bocas en aquel preciso momento. Y se juntaron los labios, y las almas de los dos cuerpos que se habían abandonado al otro voluntariamente. En aquel beso y con toda la ropa, estaban desnudos, ese beso era puro, era sincero, no tenía nada que ver con lo que antes había experimentado. Era como si fuera su primer beso. Los labios de ambos tenían la sincronización perfecta. Solo querían mutuamente sentirse cerca. En ese beso dejaron de ser dos para ser un alma con dos cuerpos.
Pero algo hizo que se separaran. Un ruido y un frenazo les sacaron de ese beso. Ambos se levantaron asustados. Los ojos de ambos pedían seguir besándose pero no pudo ser posible.
Malfoy abrió la puerta del compartimento
- Nena… Potter ¿que diablos haces aquí?
Fin del Cáp.
