CAPITULO 4: DEBO ESTAR SOÑANDO…

Malfoy abrió la puerta del compartimento

- Nena… Potter ¿que diablos haces aquí?

- tranquilo Draco, no había más compartimentos…

- pues que hubiera ido en el compartimento de equipaje. – dijo él enfadado. – Potter, si me entero que la tocas, no, si me entero de que la miras te mato. ¿Entendido? – le dijo amenazándole con el dedo. – solo venía a decirte que el tren ha tenido un pequeño problema, partiremos enseguida. Me marcho antes de buscarme un problema.

El compartimento volvió a quedar en silencio absoluto. Fue entonces cuando en cerebro de Mina volvió a funcionar correctamente.

- Potter, te agradecería que esto quedara entre nosotros.

- no te preocupes, no desearía darle a tu novio otro motivo más para querer borrarme del mapa.

El viaje transcurrió sin más sobresaltos, y al llegar a Hogsmeade, Draco volvió al compartimento.

- te he echado de menos nena. – le dijo abrazándola, quedando de espaldas a Harry, por lo que Mina aprovechó para ponerse en dedo en la boca indicándole silencio al moreno, quien asintió levemente. Al llegar los carruajes Draco y ella cogieron uno distinto al de Harry.

Durante la cena, miradas furtivas se cruzaban desde la mesa Gryffindor a la Slytherin y viceversa. Mina estaba todavía algo nerviosa y Draco lo notó.

- Mina, nena, ¿te pasa algo, te encuentro algo rara.

- no, no, solo que… me tiene que venir la regla y estoy algo revuelta, las hormonas y eso, debe ser el síndrome premenstrual.

Y él se lo debió creer porque volvió a su conversación con Zabini.

Así pasaron los primeros días de clase, donde la rutina volvía a ser protagonista en sus vidas. Mina echaba de menos a Lucius de una manera que casi ella no se lo creía, es decir, cuando ella pensaba que estaba enamorada del patriarca Malfoy, le echaba en falta en cuerpo y alma, y sin embargo ahora solo le faltaba el sexo, era demasiado bueno en la cama…

Pero aunque Mina todavía no lo sabía había otro adulto que se había fijado en ella.

Severus Snape, el profesor de pociones más temido de todo Hogwarts estaba en su despacho, corrigiendo unos resúmenes de la clase de Draco, Mina, San Potter y compañía. Cuando llegó al trabajo de Mina no pudo evitar recordar lo que sintió al verla entrar en el gran comedor después de las vacaciones de verano.

Flashback

"otro año empieza" pensaba para si el profesor Snape mientras observaba a los alumnos que entraban en el gran comedor. "otro maldito año aguantando a más mocosos insufribles".

De repente los pensamientos de Snape se bloquearon para observar a la persona que acababa de entrar del brazo de su ahijado.

"dios mío, ¿¿esa es Bardem? Joder, como a crecido esa niña, por que siempre había sido muy guapa pero ahora – pensó mientras se fijaba en sus curvas.- es toda una mujer".

Y estuvo mirando el cuerpo de Bardem lleno de formas enloquecedoras para cualquier hombre (N/A: jejeje si es que no podía ser menos) y cuando por fin salió de su trance fue por que Dumbledore le pasó una jarra de agua muy fría (N/A: jejejeje ya entendéis…)

Fin del Flash back

Una sonrisa lujuriosa apareció en los finos labios de Snape.

- tengo que dejar de fantasear con Bardem – dijo en alto para si mismo – es solo una niña inocente (N/A: inocente, JAJAJAJAJAJA este todavía no la conoce, pero tendrá tiempo) pero vaya con la niña.

Y volvió a sonreír mientras marcaba su trabajo con una puntiaguda E.

Al día siguiente pociones era la primera asignatura en lo horarios de Gryffindor y Slytherin, tortura para unos y placer para otros. Entraron en clase, y notaron que el profesor Snape estaba más contento de lo normal, sonreía maliciosamente.

Cuando el silencio se apoderó de la mazmorra, que era casi inmediatamente, porque con Snape no hacía falta que nadie pusiera orden para que no se moviera ni una hoja.

- bien, hoy prepararemos veritaserum por parejas cosa que voy a hacer yo – dijo él recalcando lo último al ver que Ron y Harry se echaban un mirada cómplice.

Cogió la lista y empezó a emparejar y al final solo quedaban seis personas.

- a ver, a ver, si…Malfoy hoy tendrás de pareja a sabelotodo Granger, - y esperó la reacción, la mirada de crueldad de Malfoy y la decepción de Hermione – Weasley, usted tendrá el placer de estar con la señorita Parkinson, - y vio la misma reacción que el caso anterior – y por último, creo que ya se lo imaginan, Potter y Bardem. Tienen toda la hora, las instrucciones están en la pizarra.

"mierda" pensó Mina, ya que desde el incidente del tren cada vez que se veían, Harry se ponía atacado. Así que con desgana cogió sus cosas y se separo de su adorado rubio, para irse a la mesa de Potter.

- hola – le dijo ella sin mirarle.

- hola – le contestó él y se dio cuenta de que estaba ruborizada, lo que le sorprendió ya que ella no era de ese tipo de chicas que se sonrojan fácilmente.

Comenzaron a hacer la poción en silencio, pero Harry no pudo desaprovechar la oportunidad de preguntarle por el motivo de aquel beso que tanto significó para él, ya que no había dejado de dar vueltas a la cabeza.

- Mina, esto… ¿podemos hablar de lo que sucedió en el tren? – le dijo en un susurro muy cerca de su cuello. Ella tardó en reaccionar por culpa de esa caricia sin intenciones.

- Shhh ¿que haces? ¿Cómo se te ocurre hablar de eso ahora?... en mitad de una clase… lo que pasó no fue nada ¡no significo nada! – aunque esto último lo dijo sin ninguna convicción.

Mientras discutían ninguno de los dos se preocupó de la poción que en esos momentos se empezaba a espesar y Harry echó el ingrediente que tenía en la mano por rabia y el brebaje empezó a derramarse.

- ¡¡¡POTTER! ¿Qué coño haces? ¡¡Has echado a perder la poción! – dijo Mina con enfado.

Snape se acercó para ver.

- Potter, 50 puntos menos para Gryffindor, y un cero, usted Bardem no se preocupe, la torpeza de él le acaba de dar un extraordinario, no ha sido su culpa.

- ¡¡eso no es justo! – dijo Harry enfadado.

- yo decido que es justo Potter – dijo con aparente calma.

-profesor, Harry tiene razón – dijo Mina – no es justo que me puntúe algo que no he hecho, si pudiera repetir la poción…

- admiro su postura señorita Bardem – dijo Snape – si lo desea puede venir esta tarde y repetirla.

- me parece bien, profesor – dijo Mina mirando a los ojos del profesor y detectando en ellos un destello de ¿lujuria?...

- la espero a las 5.

- a las 5 estaré aquí.

A las 5 en punto Mina cruzó la puerta de las mazmorras para encontrar un caldero ya preparado y una lista de ingredientes al lado. Snape descansaba en su silla algo recostado y rodeado de pergaminos.

- pase señorita Bardem, la estaba esperando. Ahí tiene todo lo necesario para su poción. – dijo Snape.

Mina se puso a preparar la poción en silencio. La túnica le molestaba así que se la quitó. Snape no podía dejar de mirarla y ella lo sabía. Observaba como la morena derramaba ingredientes y removía, con su cabello suelto y notaba como su excitación aumentaba por momentos y su miembro viril reaccionaba y crecía de tamaño bajo sus pantalones negros. Mina lejos de sentirse incómoda por la reacción de su profesor comprobó que todo aquello la estaba empezando a excitar de sobre manera.

A medida que los minutos pasaban él se excitaba cada vez más, ya sin poder ocultar lo que le había pasado. Mientras tanto la morena notaba como sus pechos cada vez se tornaba más duros, notando como el sujetador la presionaba.

Sin querer tiró un frasquito del último ingrediente. Se levantó y se dirigió al armario y rápidamente ubicó el frasco. Pero no desaprovechó una ocasión como aquella.

- profesor, no veo la esencia de páncreas de murciélago.

Snape se levantó y se dirigió a donde ella se encontraba. Lo vio, lo cogió y se lo extendió. Sus manos se rozaron aumentando la temperatura de sendos cuerpos. Ella se percató del tamaño del paquete y se puso colorada.

No aguantó más. Ella extendió la mano hacia el paquete de su profesor.

- Bardem, ¿que haces?

- lo que ambos deseamos y si no compruébalo tú mismo. – y le cogió la mano para dirigirla hacía su parte íntima.

Severus al ver que ella estaba completamente excitada sonrió para sí. La cogió de un brazo y se la llevó hasta el escritorio. Con el brazo libre tiró todos los objetos de la mesa al suelo y la depositó encima de la misma.

La abrió las piernas y se colocó en medio. La quitó la camisa y el sujetador y por un segundo se quedó observando la belleza de la latina que era impresionante. Después se dedicó a besarla y morderla por todo su cuerpo. Él empezó a deslizar una mano por entre las piernas de ella. La bajó el tanga y ella empezó a quitarle la ropa. Mina llegó a los pantalones y los desabrochó poco a poco, haciendo sufrir a su profesor. Sus abdominales eran increíbles, de hecho su profesor escondía un cuerpo escultural.

Mina se excitó aún más cuando comprobó que el miembro de Snape era más grueso que el de Lucius o Draco.

Había llegado el momento, y se introdujo dentro de ella, al principio despacio, por que temía hacerla daño. Hasta que ella se acostumbró al tamaño de su profesor, por que entonces el ritmo de las embestidas aumentó. Hicieron el amor salvajemente hasta que juntos alcanzaron el orgasmo.

Los dos se vistieron en silencio pero con una sonrisa en los labios. Fue Snape quien habló primero.

- esto se merece un excelente.

- aquí tiene Señorita Bardem. – le dijo Snape rozando su mano. Pero ella había quedado absorta. – Bardem ¿se encuentra bien?

- ¿eh? UPS si… estooo, es que me quedé pensando.

En unas milésimas de segundo se había montado toda una película en la cabeza, y es que a veces el subconsciente juega malas pasadas.

Fin del Cáp. ¿Os lo habías creído? ¿¿¿EH? Este capítulo es obra de Irene… una colaboración majestuosa… jejeje. Bueno deciros que muchas gracias por los reviews me han hacho mucha ilusión. Gracias a todos y cada uno de vosotros.