CAPITULO 7: DISFRACES.
From lashes to ashes and from lust to
dust
in your sweetest torment I'm lost
and no heaven can help
us
Ready, willing and able to lose it all
For a kiss so fatal
and so worn
Abrió los ojos poco a poco intentando desembarazarse de la claridad que se colaba entre las cortinas de terciopelo verdes oscuras. Arrugó la nariz, y se estiró en la cama. Había aprendido a dormir desnuda desde pequeña, pero el estar en un país más frío que su adorada España, también había aprendido que con solo las sábanas de seda de color marfil que la arropaban en su casa no era suficiente. Sintió como las mantas acariciaban la suavidad de su piel canela. Se levantó y se puso la bata, hacía frío. Abrió las cortinas y miró lo que estaba delante de ella. Justo a 31 de octubre y acababa de nevar. Recordó vagamente lo sucedido en las primeras semanas de clase. Le parecía una locura, Draco, Harry, la pelea con Granger, Lucius, y otra vez Draco, y lo peor, otra vez Potter.
Cada vez que se ponía a pensar en ello un terrible dolor de cabeza la atacaba de sobremanera. Volvía a ser sábado y ayer había llegado Draco de su casa. No le apetecía moverse de su habitación. Estaba en esos pensamientos cuando alguien tocó la puerta.
- ¿si? – preguntó ella.
- Mina, soy Goyle, ¿puedo pasar? – preguntó con su habitual tono imposible.
- no, y lárgate, no he tenido buen despertar y tu no ayudarías a mejorarlo, además no estoy vestida.
- es que traigo un paquete de Draco para ti.
- déjalo en la puerta, ya lo cogeré… y Goyle, para ti soy Carmen.
Goyle no contestó.
Oyó como algo era depositado en el suelo. Esperó a que los pasos se alejaran y abrió la puerta. Allí, en medio del pasillo había una docena de margaritas, con otras doce rosas blancas, (sus flores preferidas) formando un precioso ramo, mientras otras pequeñitas adornaban. Las flores por algún hechizo brillaban como si tuvieran purpurina. Entre las flores se adivinaba una carta. Cogió el ramo y lo metió en la habitación. Sacó la carta de entre las flores y se sentó en la cama. Rápidamente al sacar la misiva vio como la letra de Draco recorría ese papel en blanco y lo decoraba como el mejor de los adornos. Empezó a leer.
Mí amada princesa:
Te preguntarás el porqué de este regalo, y si quieres que te sea sincero lo hago solo por que se que ahora mismo estás sonriendo de felicidad, y para mi tu sonrisa es lo único que me insta a seguir cada día, a querer levantarme por la mañana, e ir a clase. Por que se que tú estarás a mi lado, cogiéndome la mano y mirándome con esos ojos que tanto adoro. No me importa nada, si el mundo se terminara ahora, lo único que pediría sería morir abrazado a ti. No se que le has hecho al Draco que yo era, por que él no te escribiría estas cosas. Pero eres tan increíble, tanto, que con una palabra puedes iluminar la oscuridad de mi corazón. Cada mañana que me despierto a tu lado, sintiendo el tacto de tu mano, viendo como tu pelo se entrelaza con mis dedos, no puedo explicar con palabras lo que se entiende con un gesto, un gesto tuyo…cualquiera de tus pequeñas manías son para mi lo mejor que puedo tener. El simple hecho de arrugar la nariz al despertarte, la forma que tienes de guiñarme un ojo cuando estamos en clase para que yo sepa que me ves, y que piensas en mí, hasta la manera en que te pones nerviosa, cuando tiemblas ligeramente. Todo lo que me enseñas, hasta cuando te pones furiosa y saltas una retahíla de insultos en tu lengua materna de la que no entiendo nada. Adoro la manera que tienes de lamerme los labios para meterme en ganas y luego salir corriendo. Y es que no puedo vivir sin ti, y si me faltaras, yo moriría, porque el no tenerte a mi lado sería morir, y si murieras, yo me lanzaría a las garras de Hades para que te me devolviera, cruzaría la laguna Estigia a nado si fuera preciso y pelearía con el can Cerbero a cuerpo si eso te hiciera volver, y si no me tiraría a los brazos de la fría muerte solo para que la eternidad nos viera estar juntos por siempre jamás. ¿Necesitas más pruebas de que te amo como a nadie? No creo que haga falta que te pruebe que te quiero, porque tú ya lo sabes, ¿no? Que me uniría a mi peor enemigo si eso me garantizara tu felicidad. Pero con esto solo trato de repetirte, mi princesa, que tu eres lo más importante y que aunque viento y marea me lo impidan llegaré allá donde tú quieras que llegue, solo por estar a tu lado y volver a empaparme de tu intenso aroma de Algodón de Azúcar.
Siempre tuyo, tú príncipe de plata.
Pd: te amo
Pd2: te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo.
Pd3: ¿ha quedado claro que te amo?
Oh its heartache every moment
from the start 'til the
end
its heartache every moment
with you
Deeper into our
heavenly suffering
our fragile souls are falling
its heartache
every moment
Baby with you
Las lágrimas ahora recorrían las mejillas de la chica para dar con el papel, y borrar las letras que Draco había escrito para ella, solo para ella. No podía creer que la amara tanto, con tanta intensidad. Lloraba por que no sabía si estaba correspondiendo al amor de Draco de la misma manera que él lo hacía con ella. Sabía que si pudiera, daría la vida por Draco, sin pensarlo ni una vez. ¿Pero por qué sentía algo por otra persona si estaba tan segura de lo que sentía por Draco? No podía ni imaginar su vida sin él, sin sus ojos grises, desnudándola cada anochecer, cada instante que pasaban juntos era el paraíso, y si no se tocaban ardían sin remedio, luchando por conseguir el calor del otro. Nadie se hacía una ligera idea de cómo de llena estaba su cabeza y su corazón de sentimientos contradictorios. Luchaba por intentar aclararse pero por más que lo intentaba no solucionaba nada.
- ¿Por qué tuvo que ser Potter el que me descolocara así, de esta manera? ¿Por qué?
Se decía a si misma.
Al final, guardó la carta con mimo en su tocador, y dejó el ramo encima de la mesita. Se fue a duchar. Salió todavía con la cabeza llena de líos y entró en la sala común, para ver a un guapísimo Malfoy apoyado en la chimenea, pensativo. Ella le abrazó por detrás, para susurrarle al oído:
- me a quedado clarísimo, yo también te amo, no lo dudes ni por un momento – aunque ella si que a veces dudaba de la intensidad del sentimiento.
Él se volvió hacía ella y la estrechó entre sus brazos y la besó, muy suavemente, poco a poco, sin necesidad de más, solo de demostrarle que la quería, que para él era la única. Fueron a desayunar, en silencio, dados de la mano y con evidente felicidad en el rostro.
Se sentaron en la mesa, y como siempre, empezaron a desayunar. Al poco rato Harry entró y se sentó en la mesa Gryffindor, solo, lo que era bastante raro. Rápidamente ubicó a Mina, al lado de Malfoy, y por unos instantes se quedó observando como ella jugaba con él, intentando untarle de mermelada la boca, a lo que Malfoy se resistía. Ella reía, con sinceridad, mientras él le agarraba la mano que sostenía él untador lleno de mermelada de moras. Al final ella ganó, por que evidentemente, él se rindió. Ella al final se acercó y con un beso de lo más sensual se comió la mermelada que manchaban los labios del rubio. Un algo le sacudió por dentro, y deseó con todas sus fuerzas ser él, el que estuviera cubierto de mermelada para ser devorado por tan preciosa depredadora. Ella de repente se dio cuenta de que alguien la observaba, y descubrió al moreno, lo que por un momento la dejó sin habla. Él retiró la mirada y Draco al ver que se había quedado pillada:
- hey, ¿Qué te pasó?
- no, nada, estoo… ¿acabaste? – le preguntó ella intentando sonreír.
- si, - dijo él – ¿que quieres?
- ¿Qué te parece si vamos a buscar los trajes de Halloween para esta noche?
Draco asintió levemente. Había notado como segundos antes, se había roto algo muy frágil en aquella niña que jugaba con la compota. Prefirió no hurgar en la herida, y solo se quedó mudo al ver como la sonrisa que esta mañana adornaba la cara de su adorada princesita se borraba. Cuando salían del comedor, la abrazo por detrás mientras iban andando, para trasmitirle todo su calor, todo su amor por ella. Mina se dejó abrazar por el rubio, abandonándose a ese contacto, cálido, lleno de cariño, impropio de Draco. Le gustaba el Draco que había aflorado, pero echaba de menos aquel del que se había enamorado, el Draco duro, impasible, frío, aquel que cuando le tocaba notaba como la hacía estremecerse del frío que desprendía. No podía dejar de amarle ¿verdad? Le preguntaba una vocecita muy dentro de ella. Cuantas veces le hubiera gustado no tener ni siquiera un momento para dudar, pero dudaba, y dios, ¡como dudaba!
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Ya eran las siete de la tarde, en una hora comenzaría el baile de Halloween, y Mina estaba en su habitación preparándose. Y allí estaba ella, enfundándose su precioso traje. Curiosamente se había vestido de ángel negro, por una historia que le contaba su madre de pequeña y se llamaba la verdadera historia de Lucifer.
Flashback.
- mami, cuéntame la historia del ángel negro…
- muy bien pero métete en la cama. Así – le decía su madre con dulzura. Y la arropaba. – érase una vez una ángel que vivía en el cielo. Era el ángel más bonito del reino de Dios. Tenía un precioso pelo rizado de color oro y unos ojos azules tan claros como el agua del mar que rebosaban de alegría. Era inmensamente feliz. Se pasaba horas jugando con los otros angelitos y dando largos paseos por la tierra inventada por su Dueño omnipotente. Un día, mientras pasaba por un bosque vio a un chico que practicaba su puntería. Ella, se acercó a verle más de cerca, sigilosamente. El ángel sin querer tropezó y se vio descubierta por el apuesto chico, que la miraba desde arriba con sus inmensos ojos verdes. Él, cuyo nombre era Set, la ayudó a levantarse, y quedaron muy cerca. Ella supo que se había enamorado en ese mismo instante y el chico había quedado prendado de aquel ángel. Empujados por las fuerzas del amor se besaron, y en aquel momento se paró el mundo para ellos. Pero Dios, aquel que todo lo veía, castigó a los amantes. Un rayo atravesó el corazón del chico, partiendo su pecho en dos. Lucifer fue llamado a presencia de Dios, para imponerla un castigo. Pero ella, en vez de acatarlo se rebeló contra su Dueño y ante la presencia de su séquito de Arcángeles, una furia se desató en el cielo y ella se volvió negra. Ya no poseía una cabellera de color oro, sino negra como la noche…
- ¿Cómo la mía mami? – preguntaba ella siempre.
- si cariño como la tuya…sus ojos se volvieron de color negro y vacíos, como nunca antes habían visto los demás. Sus ropas antes rosa pálido se rajaron y también mutaron de color, para convertirse en ropas negras. Y sus imponentes alas blancas, como el alba, como la verdad, se volvieron…
- negras – completaba la niña.
And we sense the danger
but don't wanna give up
'Cause
there's no smile of an angel
without the wrath of god
- y Dios, desterró al ángel más bello del cielo al mundo subterráneo solo por haberse enamorado de un mortal. Pero ella prometió venganza, y antes de irse definitivamente a los infiernos de los que sería reina para la eternidad selló un juramento ante el Dios que la había vuelto negra. Su voz resonó en todo el reino de los cielos: "juro, por mi amor muerto, que sembraré tu tierra del dolor que me has causado, juro, por mi amor eterno, que la maldad con la que has obrado conmigo será la maldad que plantaré en tu adorada tierra. Y lo que siembra se recoge, omnipresente." Y el ángel, aunque negro, seguiría siendo el más bello que pisó el paraíso más hermoso de Dios, y pisa ahora el infierno más horrible. – terminaba su madre, casi siempre con la mirada perdida.
Fin del Flash back
Oh it's heartache every moment
From the start 'til the
end
It's heartache every moment
With you
Deeper into our
heavenly suffering
Our fragile souls are falling
It's heartache
every moment
Baby with you
My darling with you
Y Mina, como aquel chico había quedado prendada de una ángel rota, una ángel negra. Y allí estaba, mirándose al espejo, con un vestido negro, rajado, su pelo negro suelto, como siempre, y unas sandalias negras de tiras. Su cara mostraba la tristeza del ángel, pues tenía sus ojos negros pintados con el color de la oscuridad, y dos lágrimas del mismo color se hallaban dibujadas en sus mejillas. Sin embargo sus labios estaban en rojo, simbolizando la sangre que Dios derramó para sepáralos, la sangre del amor perdido. Y unas inmensas alas adornaban su espalda, unas alas que se movían, por arte de magia (N/A: jejeje, obvio.)
From lashes to ashes and from lust to
dust
in your sweetest torment I am lost
and we sense the
danger
but don't wanna give up
Cuando se acabó de preparar entró en la sala común. Hasta Pansy se quedó boquiabierta. Parecía una radiografía del dolor. Draco que todavía estaba intentando asimilar lo que tenia enfrente le tendió una mano. Él que sabía la historia que había marcado la infancia de su chica, le susurró:
- dudo, sinceramente, que aunque Lucifer existiera, fuera más bella que tú.
Ella solo pudo sonreír. Draco iba vestido de Set, el amante asesinado por la ira de Dios. Iba con una camisa beige abierta hasta medio pecho y con unos pantalones en color marrón, casi parecía más un romántico que el amante. Y bajaron a la fiesta.
Oh it's heartache every moment
From the start 'til the
end
It's heartache every moment
With you
Deeper into our
heavenly suffering
Our fragile souls are falling
It's heartache
every moment with you
That's right
Fin del Cáp. Bueno, la historia es mía, me refiero a la de Lucifer, que me inventé hace mucho tiempo para explicar la rebelión de Lucifer, y bueno, así me la imaginaba. No se ajusta nada a lo que la Biblia nos dice pero la imaginación es así. Por cierto, la canción es de HIM por si os interesa, se llama "Its heartache every moment" y me venía al pelo por la estrofa que está intercalada en la historia de Lucifer, y por lo que siente Mina, "una aflicción constante". Os prometo que la fiesta de Halloween guarda sorpresas, no dejéis de leerlo… besos y gracias a todos los que dejáis reviews y leéis este fic.
