Naruto no me pertenece


Shino: Lo que necesitamos.

I

–Treinta años, respondió con una sonrisa pálida, como el color de su rostro, eso fue lo que pensó Shino cuando la vio, que era tremendamente pálida… y callada, una presencia delicada y silenciosa casi tanto como él mismo, tal vez por eso escucho que ambos combinarian bien.

–Sólo dos años de diferencia, su voz tan uniforme como siempre respondió de forma mecánica ella asintió, claramente incómoda por la situación.

Por supuesto, lo sabía, no era el tipo de hombre por el cual las mujeres matarían por pasar el rato, y las cosas se multiplicaban cuando sabías que tu familia estaba haciendo presión para que te casaras con el desconocido que tenías al frente.

–¿Es de aquí? Aburame-san. Sabía cuán tradicionales eran los Hyugas, aquella era vía libre para permitirle dar la información que ya tenía de antemano (de hecho trabajaba muy lejos) entonces ella respondería con un rostro estreñido que no soportaría vivir lejos de su familia y darían por terminada esta cita incómoda.

– Nací y crecí aquí en Konoha pero actualmente resido en Ishi por mi investigación. Los grandes y descoloridos ojos de la morena parecieron adquirir color tras esa declaración, para su sorpresa no eran blancos ni gris claro, era un muy disuelto color lavanda, por un instante a Shino le pareció hermoso ya que hacían juego con la blusa blanca de manga larga y la falda lápiz gris, también con esa tímida sonrisa que ahora trataba de ocultar.

Realmente le sorprendió que aquella afirmación la aliviara tanto, más aún tomando en cuenta sus pensamientos anteriores, Shino solía pensar que conocía a todos los Hyugas, aquellos ilegibles seres que te atraviesan con la mirada, pero la mujer frente suyo, en vez de complicada y difusa como la niebla blanca era fácil de ver como el agua clara, aquello le hizo devolver la sonrisa a través de su gabardina, aunque ella no lo vio.

II

Como ya era un tema hablado entre las familias no hubo una objeción por la boda, de hecho se podría decir que Hiashi Hyuga parecía insultantemente feliz por deshacerse de su hija.

Fingiendo ser moderno decidió que no se involucraría en "procedimientos molestos" y tan solo confirmó su participación el día de la boda.

Cuando Shibi, su padre, lo escuchó solo resoplo sobre cómo se esperaba algo por el estilo.

A Shino realmente no le importaba mucho, no esperaba nada de los Hyuga, de Hiashi y mucho menos de Hinata Hyuga… su boda era un buen acuerdo comercial y una forma de hacer que su madre se tranquilizara ante su aparente asexualidad, luego pensaría en los temas de la descendencia.

Le agradecería si resultaba siendo discreta en sus asuntos.

Nada más.

Nada menos.

Sin embargo.

Ella estaba cantando, era el ensayo de la ceremonia, no se habían encontrado antes de eso, Hinata parecía ocupada resolviendo los asuntos de la boda y él tratando de mover cosas de su trabajo para poder tener el tiempo suficiente para coordinar la mudanza, no podía pretender meter a vivir a la mujer en su apartamento cercano al laboratorio, por más cómodo que se sintiera, su padre lo amonestaria.

Así que aquí estaban.

-No love in the end~ no love in the end…

Ella sonreía, honestamente… se veía como una joya, la curva de su sonrisa lo sacudió tanto que solo volvió a la realidad cuando ella lo vio.

-Something about you is soft like an angel

Y la canción acabó.

Y ella aun con ropa ejecutiva, ahora un poco afanada camino con sus pequeños tacones hasta donde estaba él quien atrapado ya no pudo pretender no ver y solo irse de allí.

-D.disculpa todo eso, fue una sugerencia de Ino, aunque solo queríamos probar el sonido.

-Suena bien para mí.

-¿S.sí?

-Es tu boda, puedes cantar karaoke en medio si deseas.

A pesar del rubor nervioso hubo una pausa cuando ella se rió, su boca pequeña fue cubierta por su palma y Shino pensó que era una pena, sin embargo ahora fue turno de ver sus ojos que se arquearon graciosamente.

-Oh dios, no quiero que un Hyuga vea eso.

-Afortunadamente ya no serás un Hyuga después de los votos.

Afortunadamente.

-¿Hyuga-san puede venir a probar la disposición de la vajilla?

-Entonces si me disculpa.

-Adelanté.

III

Shino había estado en multitud de eventos, Su padre fue un gran científico, su madre aunque era maestra de universidad también recibió premios y lo llevó a eventos seguido, su familia entera estaba conformada por personas que solían recibir premios, cuando lo experimento por sí mismo, fue como dar un paseo, pero ahora se arrepentía de que aquellas experiencias le hicieran subestimar las bodas.

Hinata tenía un gusto particular por la música, así que en vez de la sonata nupcial una versión en piano de alguna canción desconocida para él fue tocada en vivo cuando ella apareció, su vestido, contrario a lo que él mismo espero era un corte de sirena semiescotado con encaje en el cuello, su cabello negro que nunca vio suelto ondeaba hasta abajo de sus glúteos siendo agarrado por múltiples flores ornamentales, aunque el velo ocultaba su rostro algo dentro de su cabeza le hizo imaginar su rostro sonriente mientras cantaba, aunque era mentira, aunque claramente ella no debería estar feliz por casarse con un extraño.

Sin embargo en su pecho, en su estómago, en su cabeza…

Él lo deseo tanto.

Y lo que siguió después de eso, fue la jornada más trabajosa y angustiante, saludar a cada miembro de la vasta familia Hyuga, acompañar a Hinata a saludar a su propia numerosa familia… Pese a que era de alguna manera reconfortante verla actuar de forma familiar, sobre todo con los niños de su familia, fue laborioso, pero imaginar lo que debía sentir ella con sus pies siendo magullados por los zapatos ornamentales le hizo soportar un poco más.

Y cuando por fin ambos pudieron escapar una pista sonó… otra canción desconocida para él, pero la cabeza de Hinata volteo a la pista de baile tan rápido que fue imposible no notarlo y a pesar del dolor y cansancio ya visible en ambos rostros… tuvo que hacerlo… tenía que.

Después de todo era su boda.

Por lo menos su primera boda.

–¿Quieres ir?

Y aunque su rostro sorprendido pudo haberlo ofendido trato de comprenderla, después de todo él mismo no quería hacer esto en primer lugar.

Ella jugo con sus dedos, claramente nerviosa

–La canción no durará más de tres minutos. Le recordó

Y esta vez la pequeña mano de ella se posó en la suya sin duda.

IV

La luna de miel se tradujo en los cinco días que tendrían para mudarse y organizar su nueva vida marital, Hinata para su sorpresa tenía todo su apartamento empacado en tres grandes maletas "estoy acostumbrada a las mudanzas" dijo con simpleza ante la mirada perpleja del Aburame sobre el colosal equipaje, él por su parte fue llenado por bonos de regalos en lugares de muebles por parte de su familia, sus tíos le comentaron sobre todo tipo de cortejos vergonzosos, como si pudieran ver su interior adivinaron lo realmente interesado que estaba ahora por su joven esposa.

No que él no fuera joven, solo que su trabajo le había llevado a considerar al resto menos experimentados en cada cosa, tal vez por eso nunca se abrió antes, pero ahora la oportunidad le fue dada, y le gustaba que fuera con una persona tan amable y tranquila.

–Insulsa- Shikamaru, el jefe de su investigación en curso le invitó a comer con el resto de sus amigos cercanos, en realidad era una forma discreta de preguntarle cosas sobre el trabajo, pero de alguna forma terminaron hablando sobre mujeres y… su mujer.

Shino lo miró directamente, el Nara intuyó que fulminandolo de no ser por sus lentes.

– es su personalidad, siento que le falta un poco de… fuego. Completo Choji quitando un poco de la presión recién instalada.

– Tú mujer es más linda que Temari y Karui solo están un poco celosos. Le murmuró por debajo Kiba a quien recordó incluso bailando una pieza con Hinata en su boda.

–Ella es tímida. Finalmente se decidió a hablar en su defensa. –Pero tiene mucha convicción, y su personalidad…- pensó en ella cantando y sonriendo con sus ojos brillantes – no hay nada que arreglar allí ¿porque? Porque lo tiene todo.

El pequeño grupo de hombres se sorprendió pero no dijeron nada, nunca escucharon a Shino decir tantas líneas seguidas sobre algo que no tuviera que ver con el trabajo o bichos, que Hinata ocupará ahora el tercer lugar daba una clara idea sobre lo mucho que la apreciaba.

–Supongo que objetivamente hablando es la belleza mas sobresaliente de los Hyuga, si lo digo de otra forma no se como pero terminaré despertando amarrado a un poste o en un río, y no será por ti- admitió Shikamaru, la broma sobre su esposa, temari, hizo reír a los hombres presentes quienes lentamente cambiaron el tema.

V

La casa que escogió para vivir con Hinata era grande en extensión pero solo contaba con un piso, lo escogió así porque esperaba que no fueran más de dos personas por un tiempo además, ninguna casa de dos pisos en esa zona tenía una extensión similar a un valor cómodo para lo que tenía en el banco y lo que le dio su padre, por sobre todo, el jardín era enorme lo suficientemente grande como para que Hinata se diera gusto con la jardinería seleccionando las plantas que luego organizaría en la terraza y patio delantero.

Cada espacio era enorme, nada se sentía claustrofobico allí ni siquiera los baños, cocina, sala, comedor, lavandería y un estudio para cada uno, también un almacén y la cochera, luego tendrían que sacrificar uno de los estudios pero aún no era el momento…

Silenciosamente estuvo detrás de Hinata mientras desempaca y miraba la casa, esperando…. ¿Esperando que?

¿Qué quería que ella dijera?

Tal vez quería que preguntara sobre…

No.

Olvídalo.

–Es hermosa ¿Shibi-San la escogió?- estuvo tentado a decir que sí, porque no estaba acostumbrado a los elogios pero la sensación de incongruencia se apoderó de su mente y la negación de su cabeza fue una reacción involuntaria.

– Yo la escogí- y fue recompensado con los ojos brillantes de Hinata quien evidentemente apreciaba ahora aún más los detalles de su nuevo hogar apenas semi amoblado.

Se paseo un poco más y en uno de los estudios, el que estaba pintado de azul puso su mano en su boca -¿E.es para los niños?- está vez la respuesta correcta era no, el escritorio y la estantería vacía debería darle una pista pero la morena entró -conozco este tipo de muebles, son para los niños- Shino se sorprendió con la información que ni él mismo sabía y agradecía que su gran gabardina ocultara parte de lo avergonzado que se sentía ahora por no haber tenido el control completo de la situación.

Hinata empezó a mover el escritorio aparentemente ligero quitando piezas y pronto estuvo del tamaño correcto para un niño –esto es bueno, los dueños anteriores debieron dejarlo porque su niño ya era muy grande- anotó ella y Shino registró el hecho de que él tema de los niños no parecía ponerla incómoda, no tanto como a él.

Pero fue un vistazo rápido a los ojos del otro para que el rostro de Hinata se descompusiera –Oh es verdad, aún no hemos hablado de eso, no es necesario pensar en…

–Sí quiero niños. Fue interrumpida rápidamente, tal vez antes de que la valentía se le esfumara. – Cuando estés lista, por supuesto.

Y aunque nunca había siquiera pensado en si los quería o no, pensó que si eran con ella entonces todo estaría bien.

El rostro ahora tintado en rojo de su esposa le hizo notar que estaba pensando de más así que siguió con el tour.

Era bueno pensar de esa forma, no era solo Hinata, era su esposa y parecía que ella estaba bien con eso.

VI

Regresar al trabajo era algo que deseo mucho al principio, se sentía inseguro dejándole todo el proyecto al procrastinador Shikamaru y la impulsiva Anko, pero ahora desearía tener más tiempo de licencia para estar con Hinata.

Ahora mismo estarían escogiendo los muebles de la cocina y la refractaria del nuevo horno.

Hinata era muy buena para decorar y comprar las cosas correctas, terminar de amueblar la casa fue realmente divertido y verla a ella manipular cada cosa era realmente satisfactorio, siempre sabía que hacer y cómo hacerlo, como si en vez de haber estado trabajando en una oficina los últimos diez años hubiese dedicado su vida al trabajo del hogar, la respuesta llegó a él después de preguntar.

– La agencia en la que estaba se dedicaba a la decoración de interiores y respaldo para eventos, no era mi trabajo principal pero cuando estábamos faltos de mano de obra iba con una de las jefas y me encargaba de la logística.

Ahora entendía porque en la boda Hinata comandaba cada pequeño detalle sin cansarse, le agradaba saber que ese evento fue completamente hecho a su gusto.

Aunque esa solo era la mitad de la historia.

–Mi mamá, siempre fue ama de casa, antes de morir, incluso en su enfermedad, le gustaba tratar a su hogar como algo precioso, siempre había todo tipo de flores sobre las mesas, quería hacerse cargo de lo que podía, cuando ella se fue, la casa que era una parte de ella fue un consuelo enorme para mí, quisiera hacer de este lugar algo parecido, aunque nunca podría meterse de lleno en ello aún así quiero un lugar…- el monólogo se detuvo y una sonrisa tímida se posó en sus labios rosados, excusándose.

–Nuestro, un lugar nuestro- ccompleto Shino y ella incapaz de devolver la mirada asintió, tocando sus dedos en un acto de timidez que fue entrañable para él.

De hecho, todo ese momento fue entrañable para Shino Aburame, su corazón no dejaba de latir como un pistón listo para desembocar de su pecho, el sentimiento era nuevo, incómodo pero adictivo y no fue la única vez.

Hallaba su pecho saltando sorpresivamente por cosas tontas, como Hinata cepillando su cabello con afán por las mañanas o Hinata en pijama mirando las facturas, para ese punto era una tontería decir que no estaba enamorado y quería hacer algo porque estaba seguro de que ella no odiaba del todo su cercanía.

VII

Para mantener a Hinata cómoda durmió en el estudio, el sofacama era cómodo y de todas formas debido al trabajo acumulado que tenía llegaba a altas horas de la noche. También supo que Hinata estaba buscando un nuevo trabajo en Ishi, lo cual debía alegrarse ya que demostraba que ella estaba cómoda con la nueva ciudad donde se mudaron, pero se sintió vacío.

Debido a los horarios no pudo hacer gran avance en lo que prometió cuando noto lo locamente enamorado que estaba, y ahora ella estaría fuera de casa por todo el día, no deseaba retenerla y que se aburriera en casa, definitivamente no, sabía muy bien que como Hyuga trabajaba muchísimo antes y tal vez ese tipo de vida ocupada le atraía, pero habría deseado tener más tiempo libre. Afortunadamente era fin de semana e hizo todo lo posible para salir temprano ese día, no sabía qué haría exactamente, pero no necesitaba pensarlo demasiado, estaría feliz solo sentándose juntos en la sala.

Le gustaba estar con ella, tan solo un rato a su lado y las cosas fluían como el agua, ella se había filtrado tanto en sí que deseaba estar todo el tiempo a su lado para borrar los pensamientos agobiantes, tal como una droga.

Abrió la puerta decidido a invitarla a una cita esa noche pero lo que lo recibió le sorprendió. Un cachorro de gato salió disparado por la puerta que acababa de abrir –¡Shiro-chan regresa aqui!- la voz agitada de Hinata apareció desde la cocina donde ella con el cabello desordenado en una coleta baja apareció miró a Shino y sin siquiera saludarlo correctamente le pidió ir tras el animal.

No pensaba haberse perdido tantas cosas como para no enterarse que ahora tenían un gato hiperactivo, lo agarro por los antebrazos y le dio una mirada especulativa a la morena que de nuevo se había ocupado en la cocina apagando fogones para recibirlo.

–Lo siento, no quiere salir del patio delantero.

–¿Shiro-chan?

-¡Oh no es lo que crees! Sabes que te habría consultado antes. Se apresuro a decir la morena, Shino no pretendía cuestionarle si quería una mascota solo tenía curiosidad, se sentó en una de las sillas del comedor que daba a la isla de la cocina desde donde podía ver al gato mordiendo la madera de una de las patas de la mesa y a Hinata, hermosamente hogareña volviendo a la tarea de sofreír verduras.

– No es molestia, solo me sorprendió.

– A mi igual, la semana pasada hable con Ino sobre trabajo y me comentó que estaba muy interesada en abrir una sucursal de su negocio aquí en Ishi ya que todo fue bien en Suna, le dije que contará conmigo si necesitaba empleados administrativos y todo quedó allí, de la nada llegó esta mañana diciendo que iría con Sai a mirar lugares y me dejaron al gato…

–Ino es… - la conocía bien salió con Shikamaru en el pasado y escucho suficientes historias locas sobre toxicidad.

–Ino es Ino- Hinata le corto, probablemente conociendo el tipo de reputación que tenia su amiga había algo que no quería escuchar de la boca de su pareja. – tiene ese tipo de personalidad, no suele meditar las cosas antes de hacerlas y comete muchos errores pero está allí cuando la necesitas así que es mejor que muchos otros, además podría ser mi jefa luego.

– Si mal no recuerdo su familia esta en el negocio de las flores.

–Ella montó su propio negocio con su marido usando sus habilidades, comercializan arreglos florales, son decoraciones de plástico, Ino las diseña y Sai las hace realidad, luego se producen en masa, mucha gente lo tacha de baratos, pero son bonitos, económicos y duraderos, en navidad las ventas suben como espuma, además esta en mi campo, en mi antiguo trabajo colaboraba con Ino sobre todo para decorar negocios de ropa… Oh, Dios lo siento estoy hablando tanto.

– Descuida me gusta.

– No es realmente interesante, solo es trabajo…

– Me gusta escucharte hablar.

Las palabras salieron espontáneas en ese momento, espero algún tipo de reacción nerviosa y tal vez una señal de que no estaban listos para los acercamientos pero en cambio Hinata le sonrió ampliamente sonrojada.

Y aquello fue todo.

Seguro ya lo había dicho antes pero estaba loco por su esposa.


Yeeey planee 4 capítulos máximos para esta historia pero probablemente sean más dependiendo de si tiene apoyo o no.

todos los capítulos son un poco autoconclusivos ya que escribí esto solo como una manera de liberar estrés, no como una obra en la que pensaba trabajar así que podría dejarlo en dos asi que creo que esta historia depende de que me digan; si vale la pena seguir o no.

¡Gracias por leer!