Disclaimer: ninguno de los personajes originales de la serie de inuyasha me pertenecen, le pertenecen a la grandiosa Rumiko Takahasi, tambien aclaro que esto lo hago sin fines de lucro, es solo un hobbie, no me demanden…

aki les traigo la conti de hoy:

capitulo 32

Ella llevaba una pequeña gorra, un jeans claro con una blusa que no era muy ajustada a su cuerpo, los pequeños traian un conjunto deportivo y una gorra, el de suyoshi era rojo, y el de izayoi era de un rosa fiusha.

Estando arriba de las escaleras, los tres se sintieron atraidos a el goshimboku, kagome corrio tras ellos con las maletas, ellos parecian tan atrapados en la atmosfera, y para sorpresa de kagome saltaron a una de las ramas bajas a acostarse en ellas como lo hacia inuyasha, era algo que lo hicieron sin darse cuenta. Kagome no salia se un trance al que habia entrado al verlos saltar, esa era una habilidad con la que habian nacido esa extraordinaria fuerza fisica.

Un muchacho salio corriendo hacia ellos cuando los vio arriba de las ramas, mientras que veia que la mujer que estaba con ellos no hacia nada para que se bajaran.

¿:eso es peligroso, bajense!

Grito aquel hombre mientras se acercaba a la mujer y los niños, pero se asusto cuando un pequeño de cabello negro brinco hacia el antes que llegara a acercarse a aquella mujer.

El joven paro de pronto, se llevo un gran susto, solo habia visto a alguien que pudiera hacer eso, y el no habia vuelto hacia mucho tiempo.

El pequeño lo veia con una mirada que helaria el infierno, y alcanzaba a oir un gruñido, pero debia ser su imaginación, pero se llevo otro susto cuando otro niño salto hacia el pero cuando toco el piso se habia dado vuelta y le daba la espalda. Y estaba regañando al otro

Isayoi: cuantas veces te ha dicho mi mama que no hicieras eso!

Pero el pequeño al que regañaba no le hacia caso simplemente la ignoraba.

Isayoi: no vez que asustas al pobre señor?

Suyoshi seguia gruñendo.

Isayui: mama, mi hemano esta gruñendo otra vez…

Pero kagome seguia sin volver de su trance.

Isayoi: mama!

Kagome dio un brinco antes de responder, al llamado de su hija.

Kag: que paso mi amor?

Isayoi estaba muy enojada, su hermano no le hacia caso, y ahora su madre no la escuchaba, para ella eso era el colmo. Mientras que suyoshi segui gruñendo, y el joven que habia causado todo eso se quedo estatito al escuchar la voz de la mujer, esa voz…era tan conocida…tan familiar…pero ella no podia estar ahí, era imposible ella estaba en america.

Isayoi: mi hermano le esta gruñendo a las personas!

Dijo gritando.

Kag: haber suyoshi deja de gruñir, ya te dije que eso no era correcto, dijiste que no te gustaba que te regañara, ahora no hagas cosas que sabes que estan mal.

Suyoshi dejo de gruñir y asintio con la cabeza, kagome se volteo al joven al tiempo que tomaba de las manos a los pequeños.

Kag: lo siento señor, es que no conocen este lugar.

Dijo sin levantar la mirada,

Kag: suyoshi, isayoi disculpense con el señor.

Los niños e,pezaban a disculparse cuando kagome levanto la vista y vio a un apuesto joven, era nada mas y nada menos que su hermano.

Kag: souta, eres tu?

Souta estaba en shock, antes de poder decir algo, kagome se abalanzo a el abrazandolo y dejando a los pequeños confundidos viendo el espectáculo, ahora si estaban enojados, ningun hombre podia tocar a su mama, menos un desconocido.

Souta finalmente salio del shock.

Sou: kagome eres tu?

Kag: si soy yo.

La atención de kagome fue cambiada a sus pequeños quienes le jalaban el pantalón para que les hiciera caso.

Isayoi: mamá, quien es el? Y por que lo abrazas?

Decia con tono molesto, si suyoshi tenia la misma expresión en la cara que la pequeña.

Kagome se rio por lo bajo, entonces ellos se separaron de kagome, cuando ya los tenia a los dos enfrente se agacho y les dijo:

Kag: él, es su tío Souta. Es mi hermano por eso lo abrazo.

Los dos dejaron de tenzar la cara y voltearon a escudriñar al tío.

Kagome se acerco a él y le dijo:

Kag: ellos son tus sobrinos. Hace mucho que no los ves…

Souta no dijo nada solo se acerco a los pequeños que lo veian con una mirada no muy amigable. El se volteo a kagome antes de hablar con ellos.

Sou: oye que no isayoi tenia el cabello pateado?

Kagome volteo a ver a isayoi, a ella le molestava que todos la estuvieran viendo por el color de su largo cabello, asi que se lo habia metido en la gorra y no se le veia nada.

Kag: isayoi, acomodate el cabello bien.

Isayoi solo acepto y se lo acomodo quitandose la gorra, souta se quedo sin palabras al verla.

Sou: es hermosa tu hija, hermana, y tu hijo es muy guapo, creí que eran mas pequeños.

Kagome rio de buena gana, los pequeños por fin le dedicaron una sonrisa a su tío, para souta esa era la sonrisa de kagome, esa que era tan pacifica y tierna.

Sou: vamos a la casa para que dejes tus cosas

Souta tomo una maleta y kagome la otra, mientras que los pequeños veian el bosque que rodeaba el templo, entraron a la casa.

Kag: esta mama o el abuelo?

Sou: no estan fueron a comprar algunas cosas, como hoy no hay clases me toco cuidar el templo cuando vi a ellos arriba del arbol no se que pense y corri a ellos, que susto me dieron kagome.

Kagome no ponia mucha atención en lo que decia su hermano, estaba tan cambiado, ya no era un pequeño niño a su cuidado ahora tenia casi la edad que ella tenia al tener a sus pequeños, era un hombre, aunque podia ver en sus ojos aquel brillo de inocencia que siempre lo caracterizó.

Sou: ha pasado mucho tiempo. Cuando te fuiste…

Souta no termino de hablar podr que kagome le interrumpio con voz fria,

Kag: cuando me obligaron a irme querras decir…

Souta estaba por responder cuando suyoshi llamo a su madre.

Suyo: mami, ven!

Kagome no dijo nada y fue con su hijo estaba en la puerta de la que alguna vez fue la habitación de kagome (nota: no de la habitación principal, es la que sale en el animé)

Kagome llego ahí, en ese momento los dos pequeños estaban viendo la puerta con mucho interes.

Kagome hablo.

Kag: esa era mi habitación.

Trato de abrirla pero tenia seguro, bajo para pedirle a souta la llave pero antes de bajar las escaleras escucho la voz de una mujer

Ma k: hola hijo ya llegamos.

Kagome sabía que pronto seria hora de ver a su madre y enfrentar el disgusto con su abuelo.

Bueno amigas la siguiente continuación no tendra peleas, eso les digo el anciano es muy viejo y no quiero matarlo… todavía.

Espero que les guste, y me pongan su opinión

Se despide

Ana