Epílogo

Ya había pasado medio año desde que Harry se enteró de su enfermedad. Pero no lo había desaprovechado para nada. Lo primero que hizo fue pedirle matrimonio a Ginny y darle la mejor de las lunas de miel, y la mejor de las fiestas. Y aun que ella se había negado a tal derrocadero de dinero, él terminó haciendo la suya, pero haciéndola feliz día a día, cada vez más.

Harry se había mudado al departamento de Ginny que tanto le había gustado. Gran parte de las cosas, ya sean muebles u otras cosas que no necesitaba ya, se las había regalado tanto a Ron y Hermione y a los Weasley en general. Tanto Ginny como Harry sabían que debían dejar todas las cosas en orden antes de que llegara su momento. Es por eso que Harry se pasaba gran parte del día afuera, con su abogado. Su dinero quería dejarle la mitad a los Weasley y la otra mitad a Lupin, quien ahora estaba casado con Thonks. Ninguno quiso aceptarlo, ni siquiera su familia postiza, pero a él no le importó. Mientras figurara en los papeles.

Esa tarde, Harry por fin había terminado de organizar sus papeles. Llegó a su departamento y encontró la mesa lista, y la cena olía muy bien. Dejó su saco y buscó a Ginny en su cuarto.

Al entrar la vio sentada en la cama hablando con Hermione por teléfono (Hermione se los había regalado ya que Harry no quería que los visitaran muy a menudo, salvo una vez al mes). Ella lloraba. Al verlo entrar a Harry, se secó las pocas lágrimas que rodaban en su mejilla...

-Herms... Luego te llamo, llego Harry... Besos para mi sobrinito!- sonrió y cortó.

-Hola mi amor!- Se sentó al lado y la besó con calidez. Ella respondió igual- ¿por qué lloras?

-Es que... Demonios Harry, las cosas no están saliendo como las planeé...!

-¿Por qué dices eso?... ¿Qué paso?

-Hace más de medio año que vivo al lado tuyo pero... aún no me contagio... No se que hacer, yo no soportaría vivir y que tu perecieras en el intento... no Harry, no podría...

-Shh!... no seas tonta!- La besó- Si es como tu dices, saldrá mucho mejor de lo que lo pensé yo...

-¿Por qué?

-Por que... Bueno, ambos nos tuvimos el uno al otro, pero sin dañarnos... Para mi no habría nada más bello que saber que tu puedes seguir con tu vida...

-Es que no podré sin ti...- lloraba nuevamente. Él pasó su dedo por la mejilla de ella y secó las lágrimas que según el, estaban de más.

-Oye... Aquel día, que te dije todo lo que sentía por ti... ¿lo recuerdas?

-¿Cómo olvidarlo?

-Ese día tuve más que solo miedo... Por sobre todas las cosas quería estar contigo, pero... por otro lado, no quería prohibirte la vida!... Y yo siento que en cierta forma, te la estoy prohibiendo Ginny...

-Harry no entiendes...

-Si te entiendo... Por que de haberte enfermado antes, quizás no hubieras resistido tanto y yo debía vivir sin ti, hasta que también llegara mi momento... ¿Sabes cuantas veces se me cruzó esa idea por la cabeza?... Es por eso que tenía miedo... Y tienes razón, no habría podido vivir sin ti... no cuando me hiciste tan feliz... Pero así son las cosas Ginny... La vida sigue...- Hubo un silencio relajante entre ambos. Ginny había cesado de llorar- Estuve pensando- continuó- ¿No sería lindo formar una familia Ginny?...

-Pero tu dijiste que no querías hijos...

-No... es verdad, eso era antes... No quería dejarlos huérfanos si la idea era morir juntos, pero...

-No Harry... Ya lo verás... si no muero contigo...

-Ginevra ten cuidado con lo que piensas decir- Dijo serio.

-Harry, no voy a vivir si tu no estás, y esa es mi decisión... No hay nada que me haría más feliz que ser madre, pero no así, no de esta forma... ¿Me entendiste?

-¿Qué estas insinuando?

-Que si mi muerte no es natural, jamás lo será... Hay formas de quitarse la vida que no son dolorosas y...

-Ginny por Dios te estas escuchando?!!- Se enojó levantándose de un salto de la cama- Lo ves!?... ¿Ves por que no quería que estuviéramos juntos?!... Dios!!... sabía que esto pasaría!!

-Pues no me importa... por que una vez muerto no me podrás negar nada!!...

-Puedo firmar el divorcio mi último día de vida...- Dijo ofensivamente. Ginny sintió una puñalada en el corazón. De sus ojos brotaron gruesas y dolorosas lágrimas que surcaron un camino de la naciente de sus ojos, hasta su boca.

-¿Eso es lo que quieres?

-Aún siendo lo más doloroso en mi vida... Lo haría... Por que si te quitas la vida, no eres la Ginny con la que me case, ni la que querría que muriera a mi lado...- Ginny salió de la habitación con un profundo dolor en el pecho. Harry le había dado donde más le dolía.

Fue hasta el cuarto de baño y se encerró en él donde dejó caer gran cantidad de lágrimas sin importarle ya nada.

Harry quedó destruido. Esas pocas palabras le había dolido tanto retenidas en su pecho como veneno de serpiente. Y al salir al exterior le dolieron mucho más, sobre todo, al ver la cara de su amada. "¿Cómo fui tan cruel?..." Se dijo molesto "Es la única forma de hacerla entrar en razón!...o... Es la única forma de que me odio por siempre..."

-Ginny!!...- Gritó corriendo hacia el baño. Tocó la puerta.

-Vete!... Vete a firmar el divorcio si tanto lo deseas!!

-Dios Ginny No!!... Jamás... Es solo que... no me perdonaría sentirme también culpable de tu muerte... Ponte en mi lugar un segundo...- Le rogó- Causé la muerte de mis padres, de Cedric (Si, aún no lo había podido olvidar), de Sirius... de Dombuldore!... Por nada del mundo me perdonaría quitarte la vida a ti también!...

Él se calló. Ella lo escuchaba del otro lado. El silencio invadió todo el departamento. El llanto de Ginny por fin cesó terminantemente. Ella poco a poco fue abriendo la puerta. Lo vio frente a esta con cara de "Siento haber echad todo a perder". Se tiró a sus brazos y se fundió en ellos.

-Harry te amo tanto!...

-Yo también Gin!...

-No peleemos más si?... Y menos por esto!- Él la separó para mirarla.

-Eres una testaruda...

-Y tu lo mejor que me pasó en la vida- Le sonrió y lo besó con tanto anhelo como la primera vez.

Pasaron los meses. Harry empeoraba, Ginny seguía sin contagiarse, esto la ponía de mal humor. Y notar que perdía su esposo día a día dañaba su corazón poco a poco. Quitándole vida.

Harry se quedaba todos los días en casa. Ahora no había ningún papeleo que arreglar, incluso los de Ginny ya estaban arreglados. Aun que él se había negado rotundamente a esto, ya que sabía que ella no se contagiaría ya que era fuerte y, aunque sucediera, no quería darlo por sentado.

Ginny llegó a su casa luego de ir de compras. Dejó las bolsas y cerró la puerta.

-Amor llegué!!...- Fue al cuarto, pero la cama, aun que desarmada, estaba vacía- ¿Harry?- Revisó el baño pero ni rastros. Llegó a la mesa del living y tomó una nota que había en cima. Era de Hermione.

"Ginny no pude ubicarte... En cuanto llegues, ven urgente a San Mungo... Lo han transferido... A Harry... El me llamó, estaba que se caía... Por favor, ven!... Te necesita ahora más que nunca!!... CON AMOR... HERMIONE".

En la carta podía verse la rapidez con la que había escrito y había partes mojadas por lágrimas seguro de Hermione, a las que ahora se le sumaban las de Ginny.

-¿Por qué justo en nuestro aniversario?!- Gritó a la vez que lloraba. Fue al cuarto a tomar la foto que les habían tomado el día de su boda, para llevársela a Harry. Ni bien la tomó entre sus manos, su corazón se detuvo de una sola vez y Ginny cayó al suelo, muerta y con el marco aún en su mano.

Al mismo tiempo, en San Mungo, un aparato muy ruidoso anunciaba la muerte repentina de su amigo Harry. Hermione abrazó a Ron con angustia. Ambos lloraban con impotencia.

Al final, ambos habían muerto, juntos, como tanto habían deseado. Y por siempre vivirían felices, más allá de la muerte, ya que ni siquiera ella pudo separarlos ni destruir el amor que sentían el uno por el otro.

FIN!...

N.A: Lo siento... era la idea original...

Estuve tentada a tomar la idea de una poción la cual

Requiera la sangre de Ginny... o la de la broma de Hermione

Pero... La idea original era que quería dejar...

Es la que me marcó!...

Lo Siento... y GRACIAS POR TODOS SUS HERMOSOS

REVIEWS!!... ME ENCANTARON!!

Besos y hasta otro fic!

DiablaLoK