Yo era Hermione
-Ron ¿Qué hacemos aquí? –Es la pregunta mas tonta que he hecho últimamente, lo sé, pero aun guardo la esperanza de que sus intenciones sean otras, a pesar de la enorme cama que esta frente a nosotros.
-Vamos Hermione, tu lo sabes –Una sonrisa ilumino su rostro¡Cielos como me gusta cuando sonríe!
Hacia veinte minutos que habíamos terminado nuestra ronda por los pasillos de Hogwarts, y mi ahora novio me habia convencido de hacer una escala en la sala de los menesteres antes de volver a nuestra sala común. Ahora me arrepiento de haber aceptado, puesto que Ron no me trajo solo para platicar -¿Qué demonios sucede con el chico tímido e indeciso de siempre?- como yo habia supuesto.
Antes que mi cerebro terminara de procesar su ultima frase él se acerco lentamente a mi, rodeo mi cintura con sus brazos y se inclino para besarme, me gusta que me bese, pero el sentir sus manos recorriendo mi espalda me hizo entrar en pánico, imaginando lo que sucedería.
Sus labios descendieron, hasta mi cuello, mientras una de sus manos comenzaba a caricias mis senos, en definitiva el no quería charlar, pero yo no quería tener relaciones, asi que debía hacer algo para zafarme de esta situación.
-No Ron, por favor detente –le suplique en cuanto sus labios se separaron de los míos- no quiero.
-¿Por qué? –mi negativa no pareció gustarle, se separo de mi y me miro bastante ofendido.
-Es solo que, no me parece que este sea el lugar o el momento indicado –lanzo un bufido de exasperación, antes de refutar mis argumentos.
-¡Claro, como tu todo lo analizas y planeas por adelantado! –El sarcasmo y elevación de voz mas que las palabras en si mismas fueron lo que mas me dolió.
-Eso es injusto, yo solo estoy diciendo que es muy pronto, para dar un paso tan importante –sus ojos reflejaban todo el enfado que sentía- , después de todo solo llevamos unas cuantas semanas juntos.
-¡Cuando se esta enamorado nunca es demasiado pronto!
-¿Qué estas insinuando?
-No me digas que ahora necesitas una explicación para todo lo que te digo, es mas que obvio lo que sucede: Tu no me amas como yo a ti, si lo hicieras no tendrías dudas.
Estaba preparada para todo, menos para un chantaje tan burdo, como se atrevía él a cuestionar mis sentimientos solo porque no quise llegar a mas, podía sentir como mis ojos se humedecían mientras el comenzaba a dar vueltas por la habitación como fiera enjaulada, trate de contener el llanto y de que mi voz no sonara afectada.
-Quiero volver a la torre –esta podía calificar como la peor noche de mi vida.
Salimos en silencio, él me adelanto con facilidad, mientras que yo me conforme con ver su espalda alejarse, me parecía bastante difícil creer que las cosas pudiesen acabar asi, pero de algo estaba segura, lo quería, lo quería mucho mas de lo que era capaz de reconocer y por tanto necesitaba solucionar esta situación.
Para cuando llegue a la sala común esta se encontraba desierta, seguramente él estaría en su dormitorio, asi que me quede en uno de nuestros sillones favoritos, necesitaba sacar todo el dolor que tenia por dentro y no quería molestar a mis compañeras de dormitorio, lo que quería era llorar, llorar hasta que el insistente nudo que sentía en la garganta se deshiciera.
Tenia miedo, miedo de tomar una decisión errónea, miedo de arruinar lo que Ron y yo estábamos iniciando, tal vez por eso preferí no ir mas lejos, porque temía arrepentirme después, cuando ya fuese demasiado tarde.
Cerca de las dos de la mañana me fui a la cama, me dolía la cabeza y me ardían los ojos, pero aun asi el dolor de mi corazón era el mas fuerte, afortunadamente mi cansancio se impuso a mi tristeza y me quede profundamente dormida.
Era sábado, asi que no importaría mucho que me levantara tarde, aun asi cuando lo hice mis compañeras de habitación ya no se encontraban, lo cual era indicador de lo tarde que era, me sentía cansada y al mirarme en el espejo me di cuanta de lo deplorable de mi aspecto, asi que decidí dedicar unos cuantos minutos a arreglarme un poco; mientras lo hacia recordé que habría partido de quidditch, asi que seguramente mis compañeros de casa ya se encontrarían en camino al estadio, también pese que pasara lo que pasara mi relación con Ron me era bastante importante, después de todo me habia arriesgado a perder una amistad de años al aceptar salir con él como para ahora no hacer nada y es que, conocía a Ron tan bien como para ser que antes se cortaría la lengua que volver a dirigirme la palabra si previamente no hacíamos las paces. Esperaría al termino del partido para hablar con él de lo sucedido la noche anterior, quizás la euforia de la victoria –siempre que Gryffindor ganase- le ayudara a ser mas paciente conmigo y mis inseguridades.
Ni siquiera me tome la molestia de dirigirme al Gran comedor, salí directo al estadio y conforme avanzaba podía oír las exclamaciones de los estudiantes y ver en lo alto a las borrosas machas en que se convertían los jugadores debido a la velocidad, probablemente el partido llevaría veinte o treinta minutos de haber iniciado, fue esa la razón por la cual para cuando llegue al estadio se estaba anunciando el termino del juego y los miembros de ambos quipos se dirigían ya sus vestidores, asi que a mi solo me quedaban dos opciones: volver a la sala común y esperarlo ahí o quedarme y convencerlo de charlar en los terrenos del colegio.
Al final opte por la segunda opción, eso al menos nos daría un poco de privacidad después de todo no hablaríamos de un tema demasiado común en una conversación publica –y además ya estaba ahí-, una vez tomada la decisión me encamine hasta la entrada de los vestuarios de Gryffindor para esperarlo, mientras buscaba las palabras correctas para abordar el tema sin ocasionar algo peor que lo ocurrido anteriormente, sin embargo estaba demasiado nerviosa, mucho mas que si fuese a presentar un examen, lo cual ya era mucho decir, estaba tan nerviosa que comenzaba a sentirme observada... que absurdo, puesto que el estadio ya debía estar vació debido al frío que hacia, asi que no pude mas que sonreír ante mi paranoia.
Ya comenzaba a pensar que habían iniciado el festejo dentro de los vestidores puesto que nadie salía y a mi me parecía que ya llevaban bastante tiempo allí metidos cuando repentinamente la puerta se abrió y vi salir a todos excepto a Ron, lo cual me decepciono un poco, pero trate de no demostrarlo ante Harry y Ginny cuando los vi venir hacia mi.
-Hola Hermione –Me saludo Harry -¿Qué ocurre? No te vimos en el desayuno y Ron ha estado toda la mañana de un humor terrible.
-No le hagan caso a mi hermano –dijo Ginny con una sonrisa- seguro se molesto por una tontería y el no verte ha empeorado las cosas.
-En realidad la culpa ha sido mía –confesé un poco apenada- ayer discutimos, por eso no fui a desayunar.
-¿Por qué discutieron? –pregunto Harry y yo no pude mas que desviar la mirada apenada, Ginny lo noto y le tomo de la mano mientras decía.
-Bueno nosotros ya nos vamos, nos vemos luego – para después llevárselo sutilmente del lugar.
Fue entonces cuando vi salir a Ron, el también me miro y por lo que pude ver se disponía a marcharse, pero yo no iba a permitírselo asi que me fui hacia él y no tuvo mas remedio que afrontarme.
-Hola Ron- le salude y no obtuve por respuesta mas que un leve asentimiento- ¿Podemos hablar?
-¿De que? – Creo que el haber ganado el partido no habia servido de nada.
-De nosotros y de lo que paso ayer –le explique con el tono mas dulce y conciliador de que fui capaz- Ron me parece que...
-No creo que haya nada que decir –me interrumpió de forma tajante- me queda muy claro que no confías en mi lo suficiente y no es mi intención obligarte a estar conmigo.
-Ron no se trata de eso, por supuesto que confió en ti y lo sabes –mis ojos volvían a humedecerse y yo era completamente incapaz de impedirlo- lo que ocurre es que, no estoy lista.
-No soy tan idiota como para creerme esa historia –me miro dolido- es un argumento demasiado infantil, esperaba algo mucho mejor de ti.
Me tomo por sorpresa, asi que para cuando reaccione el ya salía del campo¿Cómo era posible que dijera que era un argumento infantil?, era lo que sentía, de verdad no estaba lista para algo asi, tenia miedo, de mi misma, del futuro, de las consecuencias y a él lo único que se le ocurría era decir que era infantil¡Maldito!, tratar de humillarme de ese modo tan vil, argumentando que si no corría a meterme en su cama era por ser demasiado niña, que clase de ... Y aun asi las lagrimas en mis ojos pugnaban por salir a raudales, pero no, no iba a derramar una lagrima mas por ese Weasley insensible de pacotilla, cerré mis ojos y apreté los parpados con fuerza en un intento sobrehumano de controlar todos los sentimientos que bullían en mi interior; podía sentir el viento moviendo mi cabello, hacia un poco mas de frío y repentinamente unas frías gotitas de agua comenzaron a caer sobre mi cuerpo, no paso mucho antes de que se convirtieran en una lluvia copiosa, pero no me importaba mojarme hasta los huesos, puesto que comenzaba a ganar mi lucha interna, ya no era necesario a apretar los parpados, simplemente los mantenía cerrados pero ya no quería llorar, al menos eso me parecía, sin embargo tenia una sensación muy extraña, era como si no estuviese sola, como si alguien me observara, era casi imposible y aun asi no pude evitar el abrir los ojos para comprobar que no habia nadie ahí.
-Malfoy –murmuré, lo que me faltaba, encontrarme con el cretino mas engreído del colegio justo en el día mas depresivo de mi vida- ¿Qué haces aquí?
–Comprobando que por fin enloqueciste- En definitiva hoy no era mi día, después de lo de Ron me tocaba soportar los insultos de otro idiota
-Estúpido –Si, eso Hermione desquítate con él por todo lo que te pasa, al fin y al cabo son del mismo genero: ratas.
Comencé a reunir un centenar de calificativos nada agradables para Malfoy Weasley y tan ocupada estaba en ello que para cuando reaccione malfoy ya me llevaba tomada del brazo rumbo a los vestidores de su equipo, acaso pretendía atacarme o en definitiva quien ya se habia vuelto completamente loco era él y no yo. Sin embargo que limite a poner resistencia, sin decir nada, pero obviamente mi oposición no represento nada para él, puesto que acabamos dentro de los vestuarios uno frente al otro.
-¿Qué pretendes? – ¿Por qué esa pregunta me recordaba lo vivido la noche anterior? Maldición es que ya no iba poder estar con un... mire a Malfoy con detenimiento para definirlo y pude notar cierta turbación, al parecer a él le sorprendía su actitud tanto como a mi, y si en definitiva y a pesar de sus malas maneras era un hombre, pero afortunadamente nunca buscaría en mi lo que Ron busco.
-Guarecernos de la lluvia – Esa era la mas patética mentira que le habia oído utilizar, pero no dije mas, me limite a mirarlo, lo cuál al parecer lo turbo mas, asi que desviando la mirada comenzó a secar su ropa, era cierto ambos estábamos empapados de pies a cabeza, asi que comencé a secar la mía olvidando por un instante que estaba a solas con un Slytherin
Al terminar ambos tomamos asiento, era una situación demasiado incomoda, pero no podía irme, afuera seguía oyéndose el sonido de la lluvia y yo comenzaba sentir algo de frío, pero permanecer ahí en medio de aquel incomodo frío comenzó a incomodarme, él se limitaba a mirar él suelo y yo a ver un punto fijo en la pared de enfrente y un trocito de su cabeza.
-Gracias –No estaba segura de deberle algo, después de todo yo no le pedí que me trajera aquí, pero igual no quería parecer mal educada, él levanto la cabeza y me observo detenidamente.
-¿Qué hacías bajo la lluvia Granger? – Ya decía yo que no todo era miel sobre hojuelas.
-Nada que te importe –Conteste tan cortante como lo hacia siempre que él se dirigía a mi, total eso era lo cotidiano entre nosotros y nunca cambiaria.
-¿Cómo lo sabes? –Vaya que es necio.
-¡No pienso contarte lo que me pasa asi que déjame en paz! – ¡Maldición, la sola mención de lo sucedido me pone mal, ya estoy gritando como una loca, necesito calmarme!
-¿Y si no quiero? –su risa mas que la estúpida pregunta me saco de mis casillas¿Quien se creía él?- Seguramente es por un chico que no supo distinguir entre una enciclopedia y tu.
¡Cierra la boca! –Me daba igual ponerme histérica frente a él, no iba a soportar semejante interrogatorio y menos aun las burlas a mi triste situación- Mi vida no es de tu incumbencia.
-Todo lo que pueda usar para fastidiarte me incumbe.
-Me marcho. –Era lo mejor, que ganaba quedándome en aquel lugar, ya no se oía la lluvia y en todo caso preferiría resfriarme debido a la lluvia que seguir respirando el veneno destilado por Malfoy
-Ni lo sueñes.
-¡Sal de mi camino! -Lo que me faltaba ¿Aparte de entrometido planeaba impedirme salir¡Eso si que no?
-Oblígame. –Estaba dispuesta asacar mi varita, pero él se dio cuenta de cuales eran mis intenciones y fue mas rápido que yo, me sujeto con fuerza y aprisiono mi cuerpo con él suyo.
-Sin magia Granger. Será mas divertido – Su voz sonó ligeramente... sexy¡Cielos, con razón tenia seguidoras!, mi cuerpo se estremeció debido a su cercanía y preferí cerrar los ojos.
Alto, yo acababa de pensar en eso, Imposible, yo no podía, jamás podría, él era malfoy, el mismo Malfoy que gustaba de llamarme sangre sucia cada dos segundos como si temiera que lo olvidase. Pero por otra parte que habia de malo en pensar asi, era una chica, como las muchas otras que antes de mi lo consideraran atractivo. Quizá Ron tenia razón, quizá después de todo si era una chiquilla atrapada en un cuerpo demasiado desarrollado para su mentalidad, pero también cabía la posibilidad de que él se equivocara, yo no podía ser mas inmadura que él y Harry juntos y esta era mi oportunidad de demostrarlo.
-¿Malfoy, es cierto que...? –Aunque támbien podría buscar un mejor momento para semejante demostración, bueno mas que un mejor momento un mejor prospecto.
-¿Qué Granger? – Oops, me oyó, creí que lo habia dicho demasiado bajo como para que lo notara ó quizás es por que esta demasiado cerca de mi-¿Qué quieres saber?
-Es cierto que¿Qué para el sexo no te importa si se es sangre sucia o pura?.
Creo que malfoy tenia razón, por fin enloquecí, que se abra la tierra y me trague completa, pero por favor que deje de mirarme como si no me conociera ó peor aun que se eche a reír.
-¿Por qué me lo preguntas, acaso temes que intente aprovecharme de ti? –Bien, esa no era la respuesta que me esperaba, pero hay cierto brillo en sus ojos, creo que se lo esta pensando.
-Quiero hacerlo, aquí, ahora, contigo. -¿A caso estoy bajo el influjo de una maldición o qué? Preferi ce
Si no me hubiese tenido sujeta seguramente me abría dado a la fuga, ni yo misma me reconocía, pero igual ya no importaba porque él habia aceptado la propuesta, al menos los besos cortos y calidos que depositaba en mi cuello me confirmaba eso, sus manos abandonaron el agarre y comenzaron a vagar por mi cuerpo de una forma deliciosa ¿Me pregunto si Ron abría ido capaz de hacerme sentir esto?, era delicioso, tanto que no me di cuenta en que momento todas y cada una de las prendas que cubrían nuestros cuerpos acabaron en el suelo igual que nosotros, ahora podía sentir su piel, era calida, mucho mas de lo que hubiese podido imaginar, sus manos eran hábiles, yo me limitaba a dejarle el campo libre, mientras procuraba guardar mis recuerdos dentro de mi mente y para concentrarme en ello mantenía mis ojos cerrados, quizá por eso me sentí rara cuando la calidez de su ser se alejo, abrí los ojos de golpe para encontrarlo de pie, frente a mi.
-¿Qué ocurre? –pregunta estúpida, era mas que obvio que por fin su sentido de superioridad se habia impuesto a la pasión- ¿Por qué te detuviste? –Me puse en pie de prisa pro aun tenia un poco de vergüenza de mostrarme tal cual asi que me asegure de poder cubrirme con una túnica en el proceso, era la suya, olía tan bien.
-Tal vez –Me dijo en un tono que me recordó mucho a Ron cuando me llamo infantil - Porque estoy acostumbrado a hacerlo con mujeres vivas, no con muñecas o cadáveres.
-Es que... – Vaya, asi que esperaba algo mas que libre acción, quería reciprocidad- Perdóname, estoy nerviosa.
-Que idiotez – Supongo tenia razón, después de todo la habia iniciado aquello era yo, era ridículo que después de una oferta digna de la chica mas fácil del colegio ahora le saliera con que estaba nerviosa.
-Por favor, te necesito, te prometo que dejare de actuar como una tonta, pero no te vayas.
Espero que no me recuerde algún día mis palabras o seguramente deseare suicidarme, pero por el momento no importa, después de todo estoy aquí y sobre todo estoy decidida, se lo que quiero y se que él también lo quiere, la forma en la que me mira lo confirma, se esta acercando, me esta abrazando, ahora me besa, que bien lo logre, ahora no lo arruines Hermione, corresponde como se debe. Situé mis brazos alrededor de su cuello, eso no era nuevo para mi, ya lo habia hecho con Ron la única diferencia es que y por alguna extraña razón me parecía mas agradable hacerlo con él.
-¡Que significa esto! –Una voz a mis espaldas me devolvió a la realidad, peor aun puesto que yo era completamente capaz de reconocer aquella voz.
Malfoy se las ingenio para tomar su varita y hacer que su capa volviese a cubrirme entonces me volví, cielos, creo que esta vez si me he ganado a pulso mi expulsión, al menos eso expresaba la mirada de la profesora McGonagall y para rematar perdería a mis amigos puesto que a su derecha Harry se veía a punto de desmayarse.
-Será mejor que se vistan –ordeno la profesora- los espero a los tres en mi despacho, acto seguido se dio la vuelta y se marcho.
-¡¿Qué te hizo Malfoy Hermione?! –pregunto Harry bastante conmocionado.
Pero a mi no me importaba lo que Malfoy me habia hecho, me importaba lo que no me habia hecho, maldición, tanto para nada, justo cuando creía que obtendría lo que deseaba –porque en definitiva ya lo deseaba- sucede esto, que día mas nefasto.
No respondí a la pregunta de Harry, reuní mi ropa lo mas rápido posible y me marche en dirección a las duchas, creo que ambos chicos ya habían visto mas de lo que necesitaban de mi cuerpo. Mientras me vestía no podía dejar de pensar en lo que sucedería ahora, seguro me regresarían a casa¿Cómo rayos les explicaría a mis padres que me habían expulsado?, solo esperaba que no les mandaran una carta diciéndoles el motivo de tal acción, eso seria mas denigrante, no soportaría el sermón sobre la educación recibida, es que en definitiva todo lo ocurrido ahora que lo pensaba parecía hecho por alguien mas, no por mi. Volví al área de casilleros, Malfoy seguía ahí, pero Harry no¿Y ahora que? Debía decir algo o solo salir en dirección al despacho de McGonagall.
-¿Nos vamos? -¿Realmente él dijo eso? Vaya me lo habría esperado todo menos algo asi, pero preferí no tentar a mi suerte y solo sentí, me cedió el aspo, fuera solo habia una leve brisa húmeda y algunos charcos lodosos en el césped, pero nada de importancia, recorrimos todo el camino en silencio, él parecía tranquilo, despreocupado, como si en lugar de ir a recibir una sanción fuésemos a una clase mas, en cambio yo me sentía como una oveja que va directo al matadero.
Al llegar al vestíbulo él me detuvo me miro y simplemente se desvió rumbo a las mazmorras, yo me quede ahí parada viéndolo marcharse en una dirección totalmente opuesta de la indicada y por un segundo pensé en llamarlo para decirle que debíamos ir con la profesora antes que ningún otro lugar, pero no lo hice, la voz de Harry me saco de mis cavilaciones, me llamaba desde lo alto de las escaleras. Subí hasta reunirme con él, no podía evitar lo inevitable.
Quiero agradecer a todas las prsonas que leyeron el primer capitulo, en especial a quien se tomo la molestia de mandar un review.
