Nosotros... Imposible

Después del sábado de pesadilla que habia vivido no me sorprendió encontrar a Harry esperándome al pie de la escalera que llevaba a los dormitorios de chicas, el domingo por la mañana –aun cuando era demasiado temprano como para que alguien estuviese en pie tal día- y menos aun su petición de hablar conmigo. Resignada acepte y nos dirigimos hacia los terrenos del colegio sin importar el frío terrible que hacia fuera, hasta llegar a nuestro árbol favorito.

-Creo que ambos sabemos el porque estamos aquí –Vaya esa declaración me tomaba por sorpresa, pero la verdad y analizándolo un poco era evidente que la curiosidad de mi amigo tarde o temprano seria mas fuerte. Además no podía seguir dándole vueltas al asunto, era preferible que supiera las cosas por mi- Soy tu amigo y me preocupas.

-Lo se Harry –respire profundo, reuniendo él valor necesario para confesar mis faltas- es solo que ayer no fui exactamente yo misma, me asuste de mis actos, aun ahora lo estoy –trate de explicarle mientras recordaba el tacto de las manos de Malfoy sobre mi piel- lo menos que quería era que tu te asustaras de mi, por eso fui incapaz de decirte nada.

-Vamos Hermione, hablas como si hubieses matado a alguien –sí, y hasta cierto punto asi me sentía, pero él "alguien" a quien habia matado no era cualquier persona, si no a la Hermione que jamás imagino –ni mucho menos deseo- un intercambio de fluidos con Draco Malfoy- Se que lo que vi fue grave, pero antes de emitir un juicio Hermione quiero oír tu versión, después de todo yo se lo que se siente ser juzgado sin derecho a replica.

-Gracias por la confianza, no sabes lo bien que me hacen sentir tus palabras –suspire con alivio y él se limito a darme una pequeña palmadita en el hombro- Mi versión podría resumirse en siete palabras: "Soy la chica mas tonta de Hogwarts" –confesé mas para mi que para él- ¿Me prometes no decirle a nadie una sola palabra de lo que te diga?

-Si.

-Y no dejar de ser mi amigo a pesar de ello.

-¿Por qué habría...

-PROMETELO!!!

-De acuerdo, de a cuerdo, te lo prometo¿Contenta?

-No sabes cuanto –le respondí mientras le veía observarme como si hubiese enloquecido por completo, ciertamente mi lado histérico estaba apoderándose de mi a pasos agigantados y solo habia un culpable de ello- bien entonces, pregunta.

-¿Por qué estabas con Malfoy¿Él te obligo? –Genial, yo misma me habia formulado esas interrogantes varias veces durante el día y la noche anterior sin hallarles una respuesta satisfactoria, aunque bueno, al menos no me pregunto que, exactamente, estábamos haciendo.

-Esa es la parte donde me convierto en estúpida Harry –me miro con una clara expresión de desconcierto asi que agregue- Como sabes Ron y yo estábamos peleados, intente una reconciliación pero todo resulto peor y repentinamente apareció Malfoy y –solté una risa tontamente nerviosa- me pareció una buena idea vengarme de Ron, con él –me lanzo una mira de incredulidad, como si estuviese con cualquier otra persona menos conmigo, pero se abstuvo de indagar mas ó de dar una opinión de mis actos y secretamente se lo agradecí.

-¿Qué paso con McGonagall?, Temía que te expulsaran ó algo similar.

-Malfoy se invento una excusa bastante buena –"Cielos es la segunda ves que menciono ese adjetivo y a Malfoy en la misma oración, en definitiva algo no anda bien conmigo- y se las ingenio, no se como, para que Snape respaldara su versión.

-¿Qué dijo?

-Bien pues, Snape explico que desde hacia un tiempo desea probar si los vestuarios tenían algún hechizo de seguridad, como él que impide que los chicos suban a los dormitorios de las chicas en las salas comunes, para evitar situaciones como lo que viste entre los jugadores, y que le habia encargado a Malfoy tal labor, después Malfoy dijo que solo habia una forma de probarlo y era con una chica y que me habían pedido que fuese parte de ese experimento, pero como no querían que se expandiera él rumor solo lo sabíamos nosotros. –la expresión de harry fue bastante extraña, como si él ya supiera de la inexistencia de tales hechizos- obviamente yo reafirme su declaración y al parecer McGonagall quedo satisfecha con esa historia, nos hicieron prometer a Malfoy a mi no decir una sola palabra y también mencionaron que lanzarían un par de hechizos nuevos en los vestuarios.

-¿En los de todas las casas? –La pregunta fue hecha con tal desilusión que no pude evitar sonreír, ahora me quedaba muy claro porque a veces Ginny y él eran los últimos en volver de los entrenamientos, él noto mi sonrisa y su rostro adquirió un tono rojizo aun mas divertido- Olvida esa pregunta.

-¿Y que hay de Ron¿vas a decirle? Y si lo haces ¿Qué explicación vas a darle: la real o la ficticia?

-Tu conoces a Ron mucho mejor que yo, sabes cual seria la reacción que tendría, aun si le dijera que era un experimento ó que Malfoy me obligo –Mi sonrisa se habia borrado por completo, la situación con Ron era ahora tan incierta para mi, después de todo ya no éramos novios, obviamente nuestra mistad también sufriría cambios ¿Qué caso tendría empeorar la situación hablando de él sobre Malfoy? –No Harry, no pienso decirle nada a Ron, él y yo ya no somos novios.

-¿Lo dices en serio¿Qué ocurrió entre ustedes Hermione?

-Si te lo dijera te reirías de mi –al menos yo lo hago- se supone que concluimos en buenos términos, lo demás no importa.

-De acuerdo¿aunque sabes? Pensé que cuando algo asi pasara te verías mucho mas afectada.

-Si hubiésemos terminado antes de ayer, probablemente me habría ahogado en llanto, pero ahora todo es diferente, no puedo pensar en otra cosa que no sea la locura que estuve a un paso de cometer. –No puedo creer que este mintiéndole de esta manera, pero tampoco puedo decirle que es un engreído Slytherin quien ocupa mi cabeza.

-¿Tanto te afectado Hermione? -¡Cielos creo que sospecha!- después de todo solo era sexo, si tal vez era con Malfoy, pero bueno...

-¡HARRY! –exclame más que escandalizada, como era posible que él me estuviese diciendo que no habia problema con acostarme con Malfoy¿Acaso el mundo se habia vuelto loco?- ¿Te das cuenta de lo que dices?

-Vamos Hermione reaccionas como alguien que nunca... –Creo que si llevara la palabra virgen en la frente no me mira mas sorprendido de lo que me mira ahora- bueno es que yo siempre creí que Ron y tú, pero entonces... olvídalo, creo que eso es demasiado personal.

-Tienes toda la razón –respondí poniéndome de pie con aire ofendido y vaya que tenia derecho de sentirme asi¿Qué de malo habia con esperar¿Por qué todos parecían mas que obsesionados con hacerlo? -Y por favor Harry abstente de sacar conclusiones respecto a lo que he hecho, hago o dejo de hacer.

Me marche dejándolo bastante avergonzado, después de todo no era su intención ofenderme, pero después de todos los líos en los que me metí a cusa de ese maldito tema lo menos que quería era volver a hablar de el.

Tal vez él problema era yo, porque, bueno la mayoría de los de mi curso ya lo habían hecho –por lo menos según Parvati y Levander- ¡Hasta Harry! –con la cara de niño bueno que se carga- y todos lo veían como la cosa más natural del mundo a nuestra edad, entonces ¿Por qué yo no?, pero eso me convertía en la persona con la razón en la mas equivocada¡Maldición si tan solo hubiese podido probarlo que se siente! No, otra vez no, no puedo seguir añorando lo que no fue y menos con Draco, prefiero ser la única inexperta a seguir pensando en él.

Unos cuantos alumnos de cada casa comenzaban a ingerir su desayuno cuando llegue al Gran Salón, afortunadamente los Gryffindor que estaban ahí eran de tercero para bajo, asi que ninguno representaba una incomodidad para mi. Tome asiento y me serví un poco de jugo, mientras miraba intermitentemente hacia la mesa de Slytherin, pero él no estaba ahí. ¿Eso era bueno ó malo?

Harry no tardo en entrar, se sentó frente a mi, obstaculizando mi vista, asi que opte por mirar la mesa y plato vacío, poco después llego Ginny, quien nos saludo alegremente para después sentarse junto a su novio y darle un breve beso en los labios, creo que ese tipo de detalles son lo único que voy a extrañar de tener un novio, pero en fin. Ron hizo su aparición veinte minutos después de su hermana y entre los tres no hicieron mas que hablar de quidditch, en ocasiones como esta me sorprendía que pudiésemos realmente ser amigos teniendo gustos tan desafines.

Termine considerándome fuera de lugar asi que preferí dirigirme a la biblioteca –ahí nunca me sentía asi- necesitaba estar sola, poner en claro mis ideas para recobrar un poquito de seguridad, para definir el como y el porque, de repente me sentía tan diferente, como un bicho raro. Después de tantos años de ser la única que se tomaba las cosas demasiado en serio, que tomaba apuntes en clases en las que la mayoría –incluidos algunos Ravenclaw- preferían dormir, yo debería estar acostumbrada al hecho de no ser igual y sin embargo ahora mas que nunca sentía que eso me afectaba, Tal vez era porque termine rogando atención a la serpiente mas venenosa de Slytherin – cosa que alguien, con un mínimo de dignidad, sin importar lo necesitada que estuviera se atrevería a hacer- y peor aun, habia preferido terminar con él chico que invadiera todos mis sueños y fantasías románticas desde hacia años, solo por veinte minutos de besos y caricias con Malfoy, algo no encajaba bien, y necesitaba saber que era, solo de ese modo encontraría un poco de la tranquilidad que perdiera el día de ayer.

O tal vez eso no tenia nada que ver, quizá simplemente –y un poco mas tarde que las demás-, mis hormonas comenzaban a despertar reclamando un poco de libertad, la otra opción era que el ser descubierta comportando de ese modo, después de ser toda mi vida un ejemplo de rectitud me hubiese aniquilado la autoestima, pero ¿Cómo saberlo?

-Buenos días –Malfoy, oh cielos, no¿Por qué a mi?- A la biblioteca tan temprano y en domingo¡Tu vida si que es emocionante!

¡Pierde Malfoy! –Lo menos que necesito es que vengas con tus comentarios ridículos y tu sonrisa sexy a molest...¿En que momento su sonrisa comenzó a parecerme sexy?- ¡Quiero estar sola!

-Me parece que ya lo estas -¿Por qué se acerca?- La mayor parte del tiempo estas sola, casi no tienes amigos y los que tienes están mas ocupados con sus parejas, además de que tú pobretón ya termino contigo.

-¿Y a ti que mas te da si estoy sola o no? –Pero es cierto y doloroso- En todo caso, tú tampoco tienes un centenar de amigos, es más, con lo traicioneros que son los Slytherin dudo que puedas considerar a alguien como amigo.

-Tienes toda la razón, pero y a diferencia tuya, a mi me da lo mismo, yo no necesito escuchar ni ser escuchado, detesto estudiar acompañado, me aburren las visitas a Hogsmade en grupo y jamás me quedaría mas de un segundo a lado de alguien que habla sobre temas que no me agradan solo para sentirme acompañado.

¡Estoy llorando!, Estoy llorando porque él dice la verdad, yo no puedo vivir sin personas a mi lado, por eso me esfuerzo por cambiar, al grado de hacer cosas que no me gustan como oír a Ron y Harry charlar durante horas sobre Quidditch y ajedrez mágico. Sufrí mucho en mis primeros años aquí, en Hogwarts, porque a nadie le parecía creíble que me gustara tanto estudiar, asi que termine por relajarme un poco a pesar de que no estaba realmente a gusto con eso, comencé a mirar a los chicos y clasificarlos de feos o atractivos, porque todo mundo lo hacia aun cuando siempre he pensado que lo que importa es lo de adentro, intente acostarme con Malfoy porque Ron me dijo que solo una niña le tendría miedo a eso y porque internamente yo sabia que la mayoría de mis amigos ya lo habían hecho. ¡Que bajo he caído! Y lo pero de todo es que me he engañado a mi misma, al tratar de ser alguien que no me agrada.

-¡Tienes razón, mi vida es de lo más patética! –Le grite de tal modo que pude sentir un ligero dolor en mi garganta-¿Y supongo que te debe dar mucha gracia darte cuanta que todo... que todo lo que has dicho es verdad¡Por que no te largas a festejar la humillación que me has hecho! –Odio que este ahí, parado frente a mi, mirando como me derrumbo- Sabes que, mejor me voy yo.

Sin darle tiempo a soltar un nuevo dardo a mi corazón me di la vuelta y comencé a correr como si mi vida dependiera de ello, choque con algunos alumnos que salían del Gran salón, pero eso no aminoro mi marcha, no podía ver por donde iba y casi me resbalo en las escaleras en dirección a los terrenos, tenia los ojos llenos de lagrimas y por primera vez en mucho tiempo desee poder estar en casa, con mis padres, no ser una bruja y tener una vida realmente emociónate.

Mis pies me traicionaron finalmente, muy cerca de la orilla del lago, caí sobre el pasto húmedo y ya no intente moverme, me dolía todo, no podía respirar normalmente después de correr como lo hice, sollozos largos y dolorosamente tristes salían de mis labios, a la vez que mi cuerpo se estremecía de sentimiento, apreciaba él aire impasible agitando mi cabellos y golpeando de lleno mi cara, pero no podía pensar, menos aun enviar a mi cuerpo la señal de que tenia frío, asi que básicamente no lo sentía.

-creo que esta vez me excedí ¿Cierto? –levante mi rostro al oir su voz, era Malfoy, lo sabia aun cuando no podia enfocarlo claramente- No pensé que mis comentarios te afectaran tanto.

-Solo vete –le murmure en tono de suplica con una voz baja y entrecortada- Si de verdad lo sientes, solo vete.

-Esta vez seré bueno y haré lo que me pides –Me lo dijo en el mismo tono que usaría un juez que absuelve a un criminal- pero antes quiero que me hagas una pregunta ¿Cómo sabes tanto sobre mi?

-No estoy para idioteces.

-Entonces no me iré.

-¡Esta bien! –volví a gritar y esta vez estoy segura que me desgarre la garganta, asi que en un murmullo le pregunte- ¿Cómo sabes tanto sobre mi?

-Porque te observo, lo hago desde hace mucho, es una de las actividades que más tiempo me absorbe.

Quizás en otro momento esa declaración me abría sorprendido, indignado y hecho lanzarle un hechizo, pero justo en este instante me daba lo mismo.

-No quieres saber porque.

-Ya hice lo que querías Malfoy, lo demás me da lo mismo, solo déjame tranquila.

-Pues aun asi te lo diré –Que terco es este chico- Lo hice porque me gustas, de una forma un poco tonta y quizá hasta retorcida –como todo en él- pero me gustas.

-Es la cosa mas inverosímil que te he oído decir, además de que me parece completamente imposible. –comencé a reír, de verdad aquello era por de mas irreal-.

-Yo no creo que sea imposible, solo es cuestión de que dejes de temer ser tu misma.

-¿Qué parte de déjame sola no entendiste?

-Esta bien, me voy. –Sentí algo calido y con un aroma embriagador envolviendo mi cuerpo, voltee en dirección a donde él estaba pero en efecto se habia ido, entonces reaccione en la capa negra con el escudo de la serpiente que me cubría el cuerpo.

Quiero dedicar este capitulo a mis amigos, mismos que me apoyan siempre en todos mis proyectos escritos DAAGARS, y RUTHWEASLEY, gracias por obligarme a continuar todo lo que empiezo.