Ellos no deben saberlo

La pregunta de Ron me tomo por sorpresa. Era cierto, aun traía puesta la capa¿como pude olvidarlo¿ahora que? Debía decirle la verdad, aun cuando él me hubiese dicho que prefería no saberla.

-Hermione, te hice una pregunta.

No, no podía, arruinar el momento tan tierno que acabamos de compartir, confiaba en Ron pero no lo suficiente como para hablarle de Malfoy.

-La encontré y como tenia frío… me la puse, ni siquiera me di cuenta de quien era –sí, lo convencí- pero no te preocupes en seguida me la quito.

-Creo que será lo mejor.

-Aunque claro, tendré que buscarlo para entregársela.

-¿Por qué no simplemente la dejas donde la encontraste?, no creo que sea buena idea que te arriesgues a que te insulte, aun estas muy sensible.

-No te preocupes, no lo haré hoy, sino mañana.

Salimos juntos en dirección al castillo, Ron iba en silencio y yo me limitaba a presionar la capa de Malfoy entre mis manos, la tormenta, hasta cierto punto había pasado, pero ahora que me hallaba un poco mas calmada, una frase resonaba en mi cabeza "Porque me gustas" y es que, tal vez me habría esperado aquello de cualquiera, mas no de Draco Malfoy.

En el gran comedor se encontraban Ginny y Harry, pude verlos desde que traspusimos las puertas del mismo, pero no era en realidad a ellos a quienes quería ver, así que sin dudarlo mire hacia la mesa de Slytherin. Ahí estaba él, como siempre haciendo gala de su sentido de superioridad, -como lo hacían la mayor parte de los recalcitrantes sangre pura- porque así es él, un engreído que odia a todos los que no sus iguales. Quizá por eso, era que me sorprendían tanto las cosas que me había dicho, pues yo era algo detestable para él –ó al menos así fue durante toda nuestra estancia en Hogwarts-, la otra alternativa es que lo hubiese dicho a modo de broma, sí, seguramente era eso.

Tomamos asiento, frente a Harry y Ginny, mi posición era privilegiada, pues podía observar de frente a Draco, –creo que su nombre suena mejor que su apellido- asi que sin siquiera notarlo deje mi plato abandonado, asi como la charla que mantenían mis amigos para analizarlo en la distancia y así, descubrir que era lo que podría haberlo llevado a decir que le gustaba.

Pues feo no es, todo lo contrario, aunque tampoco podría decir que sea mi tipo, claro que siendo un poco superficial: tiene un cuerpo perfecto ¡Como olvidarlo, si es el primer chico que veo desnudo! Tal vez y solo, tal vez, si no fuese quien es, me derretiría por él.

-Hermione, Hermione ¿Qué te pasa? –Interrumpí mi escaneo, para mirar a Ginny- Parece que estas en otro mundo.

-No esta en otro mundo –le corrigió Harry de forma afectuosa, para, acto seguido mirar sobre su hombro hacia la mesa de Slytherin, lo cual me hizo sentir estúpidamente obvia- Lo que sucede es que Hermione esta analizando la posibilidad de tener una serpiente como mascota.

Trágame tierra¿Qué demonios pasa por la cabeza de este chico?
Sentí mis mejillas encenderse como si fuese una señal de transito, mientras Ron -a mi derecha- escupía su zumo con tal fuerza que mas de uno se volvió hacia nosotros ¿Acaso él habia captado la indirecta? No, imposible, él es lento por naturaleza¿O me equivoco? Ginny nos miraba a Harry y a mi de forma interrogante, pero al parecer no sospechaba de la insinuación.

-¡Claro que no! –respondí en cuanto salí de aquel shock, procurando sonar sorprendida por semejante comentario- ¿Qué haría yo con un animal como ese?

Claro, debía llevar esa charla a un terreno poco peligroso, asi que ¿Por qué no fingir que no habia entendido la real intención de aquella frase?
Pero claro esta, Harry no me la iba a poner tan fácil como yo esperaba.

-Podrías jugar con "él" en el campo de Quidditch... en los vestuarios tal vez –Sonríe¿Por qué demonios sonríe?, es que acaso no se da cuenta de que estoy a un paso de quedar del color del cabello de los Weasley¿Cuál es su plan?, avergonzarme frente a todos nuestros compañeros?

-¿Por qué no comes y te callas Harry? –procure sonar divertida, como si sus palabras fuesen una broma para mi, pero falle, logrando un tono digno de la mamá de Ron cuando algo no le parece.

-¿Qué ocurre? –pregunto Ginny, notando el ligero clima de tensión que comenzaba a reinar entre el delator de su novio y yo.

-Si¿De que hablan?, no entiendo nada.

-Adelante Hermione, explícales de que hablamos –lo mire a los ojos y él me devolvió la mirada, entonces lo supe, Harry no me permitiría ocultar mi pequeño desliz, pero¿Por qué¿A caso temía que volviese a intentarlo¿Me creía tan débil como para sucumbir nuevamente?

Harry quería que fuese sincera, pero yo tenia miedo de las reacciones que pudiese provocar sobre mis amigos. Asi que mi única opción era huir –como lo habia sido últimamente- Maldición¿Dónde quedo mi orgullo Gryffindor?

-Ron, me gustaría pedirte un favor –él me miro y asintió levemente- Quiero que les cuentes a Harry y a Ginny lo que te conté en la cabaña de Hagrid.

Me puse en pie, esperando que mi petición los desconcertara lo suficiente como para poder irme, pero me equivoque, lo supe en cuento vi a Harry ponerse en pie casi tan rápido como yo.

-Harry, se lo que piensas –algo bastante extraño y turbador, tomando en cuenta que ni siquiera se que pienso yo- pero yo no pudo hacerlo, asi que, si después de oír a Ron, tú pudieses hablarles sobre eso, yo te lo agradecería muchísimo.

Su mirada decía notoriamente, "Claro, échame a mi semejante responsabilidad" pero no podía pensar entro método.

-Se que lo mejor seria que yo misma les hablara de ello, pero me da vergüenza de mi misma, es por eso que lo prefiero asi.

-Pero¿Qué pasa Hermione¿Por qué tienes vergüenza?

-Eso lo entenderás cuando escuches lo que les he confiado a mis dos mejores amigos –le aclare mientras Harry volvía a sentarse- mas tarde hablaremos todos juntos ¿Si les parece? –asintieron al mismo tiempo- en la sala común a las siete.

Me disponía a irme, pero entonces me di la vuelta para agregar.

-Solo una cosa mas: Harry por ningún motivo cuentes lo que sabes antes de oír a Ron y procuren que la sala este vacía, yo les veré ahí. Por ahora estaré en la biblioteca.

Así, sin mas, salí del gran comedor, sumida en mil cavilaciones, –estado bastante frecuente en mi, en los últimos días- aun no podía explicarme como habia terminado por caer en aquel circulo, de mentiras, miedos y malas decisiones, pero lo que si sabia era que deseaba salir cuanto antes de él.

Apreté nuevamente la capa de Draco –no planeaba soltarla por nada, después de todo el gesto que su dueño habia tenido al dármela, me parecía de lo mas lindo que pudiese recordar de él- ese era otro asunto que tenia en mente y que necesitaba descifrar para poder retomar mi vida.

Al fin logre llegar hasta la biblioteca –esta vez sin contratiempo alguno- escogí una mesa bastante apartada, semioculta por una de las enormes estanterías de la biblioteca, misma de la que tome el primer libro que vi. No tenia ganas de leer, pero nadie solía interrumpirme cuando lo hacia, asi que pensé fingir que me interesaba por él texto, mientras ponía orden a mis ideas

¿Donde habrá ido?, Tal vez debí salir tras ella, en lugar de quedarme aquí, pero no, me habría visto demasiado desesperado y, en todo caso que me gano siguiéndola, ya bastante idiota me vi confesándole que me gusta. Solo espero que haya estado lo suficientemente alterada para no recordar nada de lo que dije al respecto.

Daría lo que fuera para saber que esta pasando conmigo, cada que pienso que no puedo caer más bajo termino por sorprenderme a mi mismo. Si mis padres sospecharan el comportamiento que he tenido ultimadamente, salir del testamento seria la ultima de mis preocupaciones.

¿Por qué ella? De los cientos y cientos de brujas que hay en esta mísera escuela, tenia que escogerla a ella, pudiendo tener a cualquiera, alguien con clase, con un linaje mágico decente¿Por qué Hermione Granger?

Lo que es un hecho es que no puedo seguir en este estado de expectación, necesito saber, en que posición me encuentro, para de ese modo decidir que hacer, después de todo solo tengo dos caminos para escoger: Llegar hasta donde ningún Slytherin soñó llegar con una sangre sucia y pedirle una oportunidad o sacarla de mi cabeza mediante cualquier método.

Pero no creo que buscarla hoy sea una buena idea, después de todo, hace un rato intente sostener una conversación civilizada con ella y fracase, tal vez lo mejor sea esperar a que las cosas se calmen un poco. Si, esa es una buena idea, hablare con Hermione mañana.

Las seis y media, que rápido pasa él tiempo cuando finges leer, Creo que ya es hora de que me vaya, cuanto antes afronte mis problemas más rápido saldré de ellos –espero- lo que me hace sentirme un poco mas segura es que, pase lo que pase, ya no tendré que seguir fingiendo, ni mucho menos tratando de complacer a nadie mas que a mi.

Bien Hermione, este es el comienzo de una nueva etapa en tu vida, una etapa que debe –pues me esforzare en ello- ser mucho mejor que la anterior.

Abandone la biblioteca a paso lento, revisando mi reloj de tanto en tanto, para asegurarme de que llegaría a la hora a acordada ni un minuto antes ni uno después –asi era yo antes de decidir ser diferente, asi que si quería volver a la de antes esos viejos hábitos me harían falta- con esa idea en mente recorrí los pasillos y escaleras en dirección a la torre, con un poco de mi antigua confianza.

Cuando traspuse el retrato de la señora gorda, estaba lista para afrontar lo que fuera, y sin embargo, lo que en realidad sucedió, fue algo que jamás habría imaginado. Ron, Harry y Ginny estaban de pie justo a unos pasos de la entrada, –la sala común estaba vacía y ellos parecía impacientes por verme llegar- en cuanto los vi, me limite a esbozar una tímida sonrisa, después de todo, no tenia ni idea de que posición iban a tomar respecto a mi.

Ellos me miraron y me alegro no ver ni una gota de enfado en aquellos tres pares de ojos, pero mi felicidad fue completa, cuando y sin previo aviso los tres se lanzaron sobre mi y de a uno me obsequiaron con fuertes y sinceros abrazos.

Cada uno me dedico al oído diferentes frases, Ginny me dijo que era una tonta, que yo no necesitaba fingir ni sacrificarme para que ella me apreciara y que siempre seria mi amiga, Ron me reitero que pasara lo que pasara no me dejaría sola jamás y Harry se limito a abrazarme con fuerza, para después pedirme perdón, pues no habia tenido el valor suficiente para decir nada sobre lo ocurrido con Malfoy –lo cual agradecí con todas mis fuerzas- después de aquellas muestras de afecto les agradecí a todos y les pedí que si me veían volver a actuar extraño me ayudaran a reivindicar mi camino, a lo cual cada uno asintió fuertemente, después de eso, volvimos a la rutina: Harry y Ginny acurrucados frente al fuego, Ron charlando con ellos sobre Quidditch y yo, revisando mis apuntes y las tareas que creía que tenia listas, pero que, ahora comprendía, eran más que deficientes asi que tendría que ponerles unas cuantas notas adicionales, sin importar que me llevara toda la noche -¡Que bien se siente ser yo misma!-.

La mañana del lunes me sorprendió en la sala común, apenas si tuve tiempo de darme un baño y ponerme el uniforme, no habia dormido en toda la noche y aun asi, me sentía completa y feliz, asi se los hice saber a mis amigos cuando me preguntaron si no me sentía cansada, asi que sin mas preámbulos nos dirigimos a tomar el desayuno antes de nuestra primer clase –pociones con Slytherin- misma que era insufrible con el estomago vacío.

Me sentí observada, mientras comía y una pequeña porción de mi estaba segura de quien era, quien me causaba esa sensación –¿él se sentiría asi ayer, mientras yo lo observaba?- pero, y para mi desgracia no podía confirmarlo, pues esta vez estaba de espaldas a su mesa y por nada del mundo me arriesgaría a mirar en aquella dirección, no podía dejarle pensar que sus palabras habían tenido algún efecto sobre mi, es mas planeaba fingir no haberlo escuchado, eso era lo mejor después de todo, era un Malfoy y entre mas alejada me mantuviera de él mejor.

Hoy es él día, hoy se decidirá todo, él problema es, si realmente estoy dispuesto a darme por vencido –jamás lo he hecho- si ella me dice que me esfume, no creo poder, ni siquiera volviendo a la rutina de una chica distinta cada semana.

¡Maldita sea!, si al menos pudiera verla a la cara, en vez de conformarme con su espalda, solo espero que nadie note, que la observo, seria demasiado para mi, aunque, si ella no le importo que loa descubrieran ayer, porque yo habría de tener miedo, solo me gustaría saber ¿Por qué parecía tan interesada en mi? Será que... despierta Malfoy, ella no es asi, no es como las otras, quizás eso es lo que mas me atrae, saberla tan enigmática, y complicada, que mas da si jamás llego saber que pasa por su cabeza, si es el reto de intentarlo una y otra vez lo que me enloquece.

Ligeramente mas tarde que ella y sus amigos –al menos y aunque sea de lejos podré seguir viéndola- llegamos al aula de pociones y como siempre, la clase fue pasable, gracias al acoso de nuestra casa y él profesor para con los Gryffindor.

La siguiente no seria tan buena, empezando porque era con los Hufflepuff asi que no tendría con quien distraerme y por que con McGonagall era imposible fastidiarlos a esos pobres idiotas.

-Malfoy –bien es definitivo, mi mente empieza a burlarse de mi- Malfoy espera.

Me di la vuelta, esperando encontrar el pasillo a mis espaldas completamente vacío –pues para terror mío, no rea la primera vez que creía que ella me llamaba- pero y para mi sorpresa, era cierto, Hermione se hallaba veinte pasos mas atrás, hablándome. Claro que no fui él unico sorprendido, el grupo de Slytherins que me acompañaba la observo como si hubiese enloquecido y yo no podia permitir que se hicieran la misma idea sobre mi.
-¿Qué demonios quieres? -¿Qué le pasa a este enfermo mental¿Por qué me habla en ese tono¿será por que esta acompañado?- Granger no tengo todo él día.

-Quería preguntarte algo que no me quedo claro respecto a los horarios de las rondas –Eso sonaba lógico, después de todo éramos prefectos¡Gracias al cielo la chica era lista- me das un minuto.

Con una señal, les indique a todos que me dejaran a solas con ella, fingiendo, claro esta, que aquello me era de lo mas frustrante, para luego concentrarme en observarla, detalle a detalle.

-Malfoy¿podemos ir a otro lado? –pero no te imagines cosas, solo seremos dos personas civilizadas charlando- ¿vamos?

No me rehusé, me fui tras ella, quien al parecer estaba buscando un sitio donde nadie pudiese vernos o interrumpirnos, lo cual nos llevo hasta uno de los extremos mas alejados del lago, donde por fin ella se detuvo y me encaro solo por unos minutos, para luego abrir su mochila y extraer mi capa.

-Gracias –le dije mientras la extendía hacia él- me fue de mucha utilidad ayer.

-Sobre lo que te dije...

-Me abriste los ojos, nunca me imagine que terminara descubriendo mis errores por medio de ti, pero aun asi me alegra que me dijeras todas esas verdades.

-Sabes bien que no hablaba de eso.

-Tienes razón, pero ¿Qué caso tendría hablar de lo otro? Te lo dije entonces y te lo digo ahora algo entre nosotros es completamente imposible.

-¿Por qué?

-¿Por qué?, Malfoy podría tardarme mas de un día enlistando los motivos por los que es imposible, pero... no le veo caso.

-Esa es una forma educada de decir PIERDETE –Maldita sea, nadie nunca me habia puesto tantos pretextos, porque eso son, pero no, no será tan fácil- yo me tome la molestia de conocerte un poco, para saber si era buena idea o no el sentir algo por ti. ¿Por qué no intentas hacer lo mismo?

-¿Conocerte? -¡No, jamás! Que tal que termina por gustarme, no, no y no- Lo siento Malfoy, pero tengo cosas mejores que hacer.

-Yo también –asi que no eh, bien veamos que opinas de esto- como difundir el rumor de lo apasionada y fácil que es la correcta y admirable Hermione Granger.

-¡Eres un Imbécil si crees que con eso vas a lograr convencerme!

Cielos, ya sabia yo que tarde o temprano me arrepentiría de lo que hice esa tarde, pero tampoco esperaba un golpe tan bajo de su parte.

-Vamos, Granger, no puede ser tan desagradable, porque no solo me demuestras ese famoso valor Gryffindor y dices que si.

-Suponiendo que acepto conocerte¿Qué esperas obtener de eso¿Qué caiga rendida a tus pies? Eso nunca va a pasar.

-Porque no¿Qué te molesta mas, perder tu tiempo conociéndome o que te guste hacerlo?

-No me hagas reír, por favor.

-Te ríes porque quieres, yo te estoy hablando muy en serio.

-¿De verdad contarías lo que paso?

-¿Tu que crees?

-Esta bien, entonces haré lo que me pides.

No debería hacerlo, pero igual no me esta dejando muchas opciones, tengo que actuar, después de todo esto no es mas que una horrible consecuencia de mi falta de criterio en los últimos meses.

Fantástico, ya tengo una parte del trabajo hecho, lo demás estoy seguro se dará solo, ella va a caer, igual que todas, aun no nace quien se resista a mi.

-Pero antes que cantes victoria Malfoy, déjame decirte que lo que paso en los vestuarios no se va a repetir –ni loca me arriesgo a que trate de aprovecharse- asi que, si lo intentas, esto de conocerte se acaba.

-Siempre que no vuelvas a hablarme en publico, ni des a entender que nos llevamos bien no hay problema.

-¿Asi pretendes que te crea que te gusto?

-Que me gustes no significa que vaya a convertirme en un paria dentro de mi casa.

-Entonces, esto será, algo asi como una amistad ilícita.

-Sabes de sobra que no hay otra forma, o dime ¿Tus amigos aceptaría que me hablaras o tuvieras confianza?

-Lo dudo.

-Y como dijiste, esto puede no llegar a ningún lado, asi que, para que complicarnos la vida, solo vivamos la experiencia y aprendamos de ella. –me extendió la mano al parecer para cerrar el trato y no pude menos que dudar, sé que voy a arrepentirme de esto toda la vida, pero ya no hay marcha atrás.

La calidez de su mano me hizo comprender que esto no era un sueño, sino la gloriosa realidad.

O como dicen: el comienzo de todo, en vez del final.

Gracias a todos (as) los que se tomaron la molestia de leer esto (aunque como siempre el final puede no ser lo que se esperaba)

ISABELLA DRAKE