Capítulo 3: Rivalidades!

Al día siguiente, Hermione, dejó su casa temprano en la mañana, y se dirigió al hotel. Hubiera preferido dormir un poco más, pero no le era posible, debía trabajar. Al cansancio se le sumaba de que quizás se cruzara a Ron por el hotel, y era lo que no quería. Estaba feliz por él, pero a la vez, le era imposible verlo con otra.

Entró en el vestíbulo del hotel, este tenía un piano y, al lado, unos cómodos sillones fremte a una mesa ratona, con un par de periódicos muggles sobre esta.

Hermione se sorprendió. Vió que había un diario extraño sobre aquella mesa, "el profeta" logró leer. Sus ojos se abrieron como platos. Corrió en dirección a la pequeña mesa y lo tomó discimuladamente.

-Hey!... Eso es mio!- Gritó Rachel con su voz chillona.

-¿Te das cuenta de lo peligroso que puede ser?

-Si, llamaría a Azkaban para que vengan a buscarte y te encerraran por robarme... Así se empieza!... Primero periódicos, luego novios, y... ¿como terminarás?

-Yo no...!

-¿Que sucede?- Irrumpió Ron

-Que tu amiga me estaba robando- La acusó

-¿Hermione?... JA!- Rió irónicamente Ron

-Si, me robó mi diario!- Señaló debajo del brazo de Hermione, donde yacía El Profeta.

-No es verdad, solo te cubría el pellejo!... ¿Sabes lo cerca que estubiste de arruinarlo todo?

-Hermione!- La reprochó Ron- ¿Que sucede?

-Rachel ha dejado su diario mágico en la mesa pública

-¿Que!...¿Tu hiciste eso¿Estas loca?

-¿Que hay de malo?

-Es un hotel muggle cabeza hueca!- Le dijo una castaña ofuscada.

-No te voy a permitir que le digas así!- Saltó Ron

-¿Pues sabes que?... No me importa!... Mantén a tu mascota entrenada dentro de mi hotel!- dijo tirándole el diario y dandose media vuelta dispuesta a irse a su despacho.

Al llegar, cerró con un ruidoso portazo. Diez minutos después tocaron la puerta y Ron entró. Hermione se encontraba de espaldas a la puerta, arreglando unos papeles sobre su escritorio.

-No te di permiso a entrar...- Dijo con tono cortante.

-Dijiste que me sintiera como en casa...

-De todas formas ya entraste...- Se dio vuelta- ¿En que le puedo ser util señor Weasley?

-Solo vine a hablar

-No creo poseer el tiempo necesario para entablar una conversación con usted... lo lamento- Volvió a darle la espalda y observar sus papeles.

-Vamos Hermione!... Déjate de cosas inmaduras!

-¿Me estas diciendo inmadura?- Volteó desafiante

-No!... dije cosas inmaduras

-Ah, pero me crees inmadura!

-No!... Lo que creo es que estas buscando una ecusa para pelearte conmigo y me gustaría saber por que- Quizás el pelirrojo tenía razón, ya que si se peleaba no le dolería perderlo... "si que es inteligente mi inconciente" se dijo la castaña- Es decir, ya no tenemos 16 años¿por que continuar peleando?

-Yo no busco excusas!... Llegan solas!... Y te pido que dejes de defender a Bings por que sabes que casi arruina todo, lo arriesgó y en cima que la cubro, me acusa de ladrona!

-No lo niego, solo te pido que la comprendas

-¿Que es lo que debo comprender?

-Está celosa!

-¿De quien¿De mi?- Él afirmó- ¿Por qué?

-Por que pasé gran parte de mi infancia contigo, y la más importante!... Además, yo siempre le he hablado de ti...

-¿De mi?... ¿Que tenías que contar de mi?

-Bueno, fuiste mi mejor amiga, eso no es cualquier cosa!

-No pero...

-Y quiero creer que lo sigues siendo

-Eso creo- Dijo mirando para l ventana, esquivando los ojos del pelirrojo

-¿Por que de mis ojos los tuyos reitras?...- Ella lo miró- De verdad, me encantaría arreglar esto!

-No hay nada que aclarar... Yo no le caigo bien, ella a mi tampoco

-Es que quiero que se lleven bien, ambas son importantes en mi vida... Inténtalo... por mi. Sé que ella es difícil de tratar pero, es buena persona...

-Si tu la elegiste seguro lo és- Él le sonrió sinseramente. Hubo una pausa- De acuerdo...

-Gracias!- Le besó la frente dado que él era más alto que la castaña.