Capítulo 3
Sus ojos estaban fijos en la figura esbelta del ojiazul, que no parecía incómodo por la mirada del rubio que no le abandonaba.
Estaba lanzándole dagas con los ojos, pero éste parecía más bien conforme con el resultado de lo que estaba sucediendo. Al parecer, o al menos eso pensaba Joey, lo único que Kaiba quería era usarlo a su antojo.
Pues el ojiazul no conocía a Joey, porque él no era juguete de nadie, así que sin pensarlo mucho (nunca lo hacía, porque empezar ahora), se puso en pie y arrinconó al CEO.
No iba a darle una escapatoria, no la merecía.
Kaiba se comportaba justo como el esnob que era.
"Te divirtió mucho acostarte conmigo y desaparecerte?"
"Yo no me fui. Cuando salí de la cocina ya no había nadie... probaste que cuando quieres, puedes llegar a ser silencioso, ¿no es así, perro, o debería de decir perra?"
TBC
Gracias por todos sus comentarios. Espero no defraudarlas con el fic.
