Hello to everybody, Como estan?... viendo que el primer Cáp. Les gusto a algunos (¿no pudieron dejar reviews mas cortos, o que?) en todo caso, háganme saber que mi trabajo vale la pena, ok?... Después de dar mis criticas y de recibir criticas de solo una persona, por que las demás fueron recomendaciones mas que criticas… como decía, la única que me critico fue gran y querida amiga, cónyuge y distorsionada mentalmente, Ariel, (esa zorra de la Ariel) oye no seas así con ella, acuérdate que la otra vez me golpeo con un florero en la cabeza para ver si te dolía a ti. A, ya que estoy hablando de Ariel (la zorra), bueno llámala como quieras, como les iba diciendo ella esta en un fic muy parecido al mió pero es que ella lo hace en un mundo paralelo al mió, ya contenta?...espero que no me deje mas reviews que me sigan pelando por no poner su cooperación… RE no es mió y bla bla bla.

2.- Intriga…

La ducha era según Leon el mejor lugar para pensar y relativamente es cierto, sobre todo cuando se le esta en precensia de una adolescente de 18 años, sin embargo dado ese caso no creía que se pudiera seguir pensando en algo que no fuera lo que vieron sus ojos. El día había sido unos de los peores en toda su carrera de agente súper secreto, si es posible llamarlo así y quien podría haber estado concentrado después del espectáculo que presenciaron padre y seudo hija (o hija adoptiva), no tenía en nada más que pensar…

La lluvia incandescente de la ducha cubría cada espacio del esbelto cuerpo del pelicastaño, las gotas se deslizaban rápidamente quedando a veces atrapadas en medio de los cabellos, sentenciadas a ser absorbidas por la musculatura de este.

Seguía con su cabeza apoyada al mármol del baño, siendo el único en el camarín de hombres simplemente dejaba correr el agua por si esta lo purificaba de sus pensamientos obscenos y malditos. Sus mechones jugueteaban el con caer del agua dejando atravesar a solo la mitad de gotas que entraban por este. Su mirada, perdida en un horizonte desplegado y sin fronteras imaginables pero limitadas en el contexto de realidad por unas blancas cerámicas que adornaban el suelo de las duchas.

Su pensar se deleitaba una y otra vez, recordando con lujuria lo sucedido… su cabeza se mareaba con el mismo semblante con el que se marea un borracho con un cáliz de sabor indescriptible y de dulzura inimaginable al paladar común.

-"… ¡¡DEMONIOS!!... porque…por que no puedo pensar en nada mas que ella."- circulaba incesantemente por las neuronas del agente.

Cerraba los ojos, la única imagen que se le venia a la mente era la de una Sherry totalmente desnuda diciéndole "tómame, y hazme tuya"… cosa que lo excitaba de una manera atroz, sin dejarle contener las hormonas que obviamente aparecen cuando un hombre se siente con "ganas de". Como era de esperar no aguanto más y tuvo que hacer que esa erección que lo mantenía prisionero se detuviera, no tenia otra alternativa, tendría que hacerlo a la forma antigua…

Dado unos cuantos minutos la ducha había limpiado toda huella de lo sucedido allí.

La mañana se le hizo eterna a Sherry, no pudo hacer ni uno de quehaceres habituales dado a que simplemente no se tenía, ni quería hacerlos. Lo que mas alcanzo a hacer después de su intimación personal fue el hacer su cama y limpiar todo resto de "eso"…

No comió nada en toda la tarde y solo se limito a tirarse sobre el sillón en la sala principal. Su larga cabellera rubia caía libremente sobre el respaldo del sillón, mientras que ni ella sabía si la tenía la cabeza arriba del cuello o arriba de las nubes, al fin al cabo, lo que le sucedió no es algo que pase muy a menudo en ninguna casa (N/A: no como en la mía por lo menos)… sus emociones no conciliaban ponerse de acuerdo con lo que de verdad sentía. Su relación con Leon había sido últimamente muy buena, y de apoco empezaba a tomarle un cariño mas que el de una hija, si no que el de mujer.

Todo el revoltijo de emociones empezó cuando…

Flash back

La lluvia arremetía con júbilo cada zona de la oscura ciudad, las multitudes de personas no eran acostumbradas de salir mucho por allí. La tormenta se hacia cada vez mas intensa y eso había provocado que Sherry no pudiera irse a casa como estaba acostumbrada.

Estaba en la entrada de su secundaria a la espera de su tutor, Leon, quien le dijo que la esperase allí hasta que el llegara.

La rubia se paseaba de un lado a otro, mejor dicho de entre pilar a pilar en la entrada de la escuela. La paciencia no era una emoción por la que se caracteriza una chica de 15 de años en medio de una tormenta. Sus brillantes ojos azules, se inquietaban al ver a cada auto pasar, sin dejarle ver la figura de cada uno de sus pasajeros.

Mientras que a unas pocas calles de ahí, había una conglomeración de autos dado a un choque entre un camión y pequeño auto deportivo. El tráfico era insoportable, los bocinazos de los mismos autos hacían in escuchables cualquier insulto entre conductores, en fin, ahí estaba Leon.

El cielo se teñía de un gris oscuro, demostrando así que la noche pronto se avecinaba, y eso era exactamente lo que le preocupaba enormemente a Sherry, quien le tenia pánico a estar sola en la oscuridad después de haber estado sola en medio de una ciudad infestadaza de caníbales enloquecidos que deseaban roer cada uno de sus pequeños huesos.

La adolescente estaba empezando a alterarse dado a sus nervios, cada vez que ella se asustaba, las lágrimas solas comenzaban a brotar de sus azulados ojos, dejando escapar un llanto de tristeza y desolación. Cada vez que ella se ponía de esa manera, llegaba Leon, su único protector y la persona en quien mas confiaba.

La única forma de calmarla en esos momentos era que Leon la abrazara y le dijera que se tranquilizara, susurrándole…

-"ya… mi niñita, cálmese… estoy aquí para cuidarte…"-

Esas palabras la habían calmado tantas veces cuando era más pequeña… Pero ahora se encontraba sola, en medio de un anochecer lúgubre y triste. Su nerviosismo se estaba empezando a transforma en miedo puro… de ese miedo que la sangre se enfría y el sudor se hace agua.

Cada segundo que pasaba, la alteraban más, todo ese desolar la estaba dando un concepto de la realidad distinto al que conocemos, la nostalgia simplemente para ella era lo peor que le podía suceder…

Mientras que el embotellamiento el policía amable a cual todos conocemos era otro de el cual la cólera se había posesionado, el sabía como se ponía Sherry cuando estaba sola, y que era él, exclusivamente él, quien podía calmarla.

Sherry estaba demasiado asustada para poder pensar en algo distinto a "cualquier cosa" como le había dicho Leon en varias ocasiones para que no se asustara tan fácilmente… Aunque todos sus compañeros creían que era una chica sin sentimientos o que simplemente era demasiado madura para su edad, era una niña como cualquier otra después de todo, sin embargo su vida no había sido muy común… Para empezar con su solitaria infancia la cual fue llevada por asistentas de hogar normalmente llamadas niñeras o nanas, nunca veía a sus padres, no era muy sociable que digamos pero por sobre todo y lo peor que le pudo haber ocurrido en su niñez fue la de haber vivido el infierno en persona y desde un comienzo "totalmente" sola… hasta que llego ella, Cleire Redfield, quien la encontró en esa desampara sala oscura.

Cleire fue como una verdadera madre para ella durante esa pequeña pero horripilante travesía por Raccoon City pero su compañía y cariño no duraron mucho…

La separación que tuvo con Cleire fue tan repentina que ni ella supo que fue lo que paso para que se fuera tan repentinamente dejándola con Leon, el amable policía a quien había conocido hace menos de 20 minutos, diciéndole únicamente "volveré, te lo prometo". Desde ese entonces que no supo mas de su ella, el único objeto que le había dejado como recuerdo de la carnicería y de ella misma era la chaqueta que en su espalda decía "made in heaven"…

Leon, por otra parte, aun en el embotellamiento. La preocupación lo mataba diciéndole una y otra vez que era un mal padre con Sherry, cosa que era mentira pero como todo hombre perfeccionista trataba de dar lo mejor de si con el cuidado de "su niña"…

Las lágrimas que corrían por las mejillas de sherry eran ya de pánico y no de miedo como anteriormente, la chica estaba al borde de la locura, o mejor dicho estaba muerta de miedo. Para empeorar aun más la situación del cielo se comenzaban a escuchar leves relámpagos, cosa que hizo que la rubia se arrodillara y se cubriera los ojos para no ver nada más que oscuridad.

Por el parabrisa del policía pelicastaño se deslizaban lentamente unas cuantas gotas de lluvia que habían caído recientemente… Ya estando fuera del "taco" emprendió una carrera a una velocidad solo comparable con la de misato (de evangelion) para llegar a su empleo, es decir, que las llantas quemaban asfalto…

Ya llegando a la escuela de Sherry, vio que en la entrada se encontrada una pequeña pero reconocible figura. Encogida y con los brazos rodeando sus blancas y tersas piernas, apoyaba la cabeza en sus rodillas dejando caer su ya un poco más larga melena rubia, se encontraba Sherry, apoyada en una de las columnas… Se encontraba en un mundo totalmente distinto al que todos conocemos, el mundo de las pesadillas.

La culpabilidad era el uno de las principales características de Leon en esos tiempo, ya que el mismo se encontraba "culpable" (valga la redundancia) de todas la cosas que le sucedían a la chica. El temor, había veces en el que Leon sinceramente ya no quería "mas guerra", como dice el dicho, como esas tantas ocasiones en que simplemente llegaba y comenzaban a discutir… en fin, todos esos sentimientos negativos se apoderaban de él en esos instantes al ver a su pequeña Sherry tan acomplejada consigo misma… Su valentía era mucha, ¿pero como demostrarla ante una situación en donde mas que valentía se necesita, amor y comprensión? Quizás Leon no supiera esa respuesta, sin embargo tenia que hacer algo para sacar a la chica de su trance de amargura… y tenia que ser rápido antes de una "depresión infantil severa".

Cada paso era como caminar por gran desierto hacia un oasis, que más bien seria un espejismo. Las gotas de lluvia hacían de Leon como un demonio en la oscuridad más que un ángel de salvación, según la primera impresión de Sherry al verlo…

La claridad despampánate de los ojos azules de la adolescente se había perdido gracias

A toda la inseguridad y el terror que le propinaba la soledad y las sombras… Aunque esto un fue impedimento para ver a su "ángel guardián", pero su figura era distinta a la que conocía: era mas bien la de un demonio con alas blancas, que desde su mirada gris parecía poder eliminarte con tan solo desearlo pero a la vez era tan encantadora que a Sherry la tenia totalmente anonadada y sin habla, hasta que solo una frase la saco de su armónico y desesperante trance de emociones sin sentido aparente…

-"tranquila… estoy aquí… mi niña"- murmullo decidido Leon.

-…ten…tengo miedo…"-dijo entre lloriqueos la pequeña rubia, sin levantar la cabeza desde don la tenia.

Leon se acerco lentamente mientras que no despego nunca su mirada de los ojos azules desvanecidos de la niña... se arrodillo a su lado, paso suavemente la mano por entre sus dorados cabellos acariciándola tiernamente…

-"no te preocupes… yo te defenderé de cualquier monstruo o lo que sea que atormente… mi pequeña cabeza de pollito"- comento amablemente el policía mientras le daba a Sherry la mejor sonrisa que pudo.

-"Pero igual…estoy muy asustada… tengo demasiado miedo…"-

-"¿de que?... ¿por que?-

-"… (Lloriqueo)….de todo…por todo"- al decir esto Sherry rompió a llorar como una pequeña niña quien llora por que perdió a su mama y se encuentra sola en medio de la humanidad. (N/A: que ironía ¿no?)

-"discúlpame… no eh sabido cuidarte bien y por eso te sientes así"-

Después de decir esto Leon tomo fuertemente a la adolescente entre sus fornidos brazos, dejando la cabeza de esta entre su pecho mientras que apoyaba la suya propia encima de la rubia melena de su hija(o seudo hija).

-"¿Por qué te discul… (Lloriqueo) te disculpas, si la… (Lloriqueo) que tiene la culpa soy yo… yo soy la cobarde que no ha sabido afrontar sus miedos?…"-

-"por que yo eh sido el que no sabido cuidarte y amarte como lo mereces…"-

-"¡¡ESO ES MENTIRA!!...¡¡YO SOY LA COBARDE, TU SOLO ME HAS DADO MAS DE LO QUE MEREZCO!!..."- la pequeña rompió a llorar de nuevo pero de rabia y no de miedo.

-si supiera hacer mejor el trabajo que me encomendó Cleire, no estarías así, apuesto que con ella pudieras haber sido mucho mas feliz que con alguien como yo…"- dijo leon mientras que sus ojos color hielo se enrojecían por la emoción que tenia… Emoción que preferiría mil veces que desapareciera.

-"NO LEON, YO SOY MUY FELIZ CONTIGO… a ella es preferible no recordarla… nunca vendrá por nosotros."- mientras decía esto abrazaba fuertemente a Leon por la espalda, acariciando el pecho de este con su pequeña cabeza "de pollito".

-"¿Es cierto eso Sherry?, ¿en verdad que eres feliz conmigo?… Siempre creí que me odiabas por haberte separado de Cleire."-dijo Leon al rodear con sus brazos el cuello de la niña y acariciándole el cabello.

Una afirmación con la cabeza le basto a leon para saber que lo que le dijo la chica era verdad, también le ayudo para entender que Sherry había perdido toda esperanza de volver a ver a Cleire…

Desde ese entonces que Leon y Sherry habían empezado a confiar el uno en el otro mucho mas que un padre e hija si no mas bien como verdaderos amigos…o quizás como algo mas, ¿Quién sabe?...

Fin del Flash back.

La tarde se le había pasado volando a nuestra cabeza de pollito, pensando en Leon, no tuvo la posibilidad de conciliar el sueño o algo distinto a estar todo el día tirada en el sillón…

En la carretera transitaban pocos autos a esa hora y en ese día (domingo), tan solo eso motivo a Leon a tener todo lo que necesitaba para volver a pensar en ella. La chica que le estaba provocando esas emociones ya desde mucho antes que sucediera en la mañana, la chica que lo tenia totalmente fuera de su mundo habitual… era precisamente la que mas quería en este mundo, por sobretodo la quería por lo que había vivido con ella, la amaba de una forma tan extraña que ni el mismo se lo explicaba.

-"Sherry… ¿Por qué tienes que ser tu?... ¿por que no puede ser otra?"- comentaba solo en el auto como pidiéndole la respuesta a alguien invisible.

Leon recordaba con lujuria esas prontas noches del verano ya pasado en que pasaba por la habitación de la chica, esta dejaba la puerta "accidentalmente" abierta y como desde el corredor se reflejaba el espejo de la habitación, el no podía, ni tampoco quería perderse esas oportunidades…

La veía siempre cuando se cambiaba de ropa para dormir o a veces cuando se probaba algún bikini o algo así. Diciéndose a si mismo que era un depravado y sin vergüenza al hacer semejante acto… pero simplemente era inevitable, ella era lo que cualquier chico u hombre deseaba, empezando por una rubia y larga cabellera, deslumbrantes ojos azules, una cara muy linda, y lo mejor de todo un cuerpo juvenil y virginal, que a la vez era delicioso y devorable para quien lo viese… La oscuridad del corredor no dejaba ver a la chica a su tutor quien la observaba mas a menudo de lo que ella se lo podría estar imaginando, hasta a veces era ella misma la que dejaba la puerta un poco mas abierta para el pudiese admirarla mas tranquilamente su desvestir, cosa que hacia lo mas seductora y morbosamente ya que ella notaba en algunas ocasiones que era pervertidamente observaba. Prácticamente eso le encantaba.

Todo el cambio de ropa de la rubia era como una verdadera película de estas que son para mayores de 18 y para menores de 60 años, comenzando por como tomaba cada extremo inferior de las ajustadas camisetas que usaba a menudo, cruzando los brazos por debajo de su busto tomaba cada lado de la pequeñas blusas levantándolas lentamente subiendo por sus angostas caderas y surcando por ese armonioso abdomen hasta topar con ese par de hermosos y rosados senos, desembocando y terminando por ese delgado y delicado cuello de princesa.

Terminando con las poleras había ocasiones en donde se quedaba mirándose al espejo modelando como si estuviera en una pasarela, aunque el bracier de la chica cubría algo no era mucho lo que dejaba para la imaginación de Leon, esta no le importaba que el la admirara, por el contrario parecía gustarle que el policía se dedicara exclusivamente a ella, en algunos momentos, dado que este no disponía de mucho tiempo para compartir con su adorada niña…que ya por supuesto, no era tan niña.

La lujuria corría al 100 por ciento por la cabeza de Leon mientras que recordaba cada movimiento de la chica en sus tantos desvertirses, Le encantaba cuando sacaba seductoramente cada sujetador de su sostén, empezando siempre con el de la izquierda, simplemente soltaba el pequeño seguro y dejaba que este ultimo hiciera solo la parte de retiración por el brazo desnudo de la exuberante adolescente dejándolo caer lentamente provocando una sensación tan apasionada en la chica y al mismo tiempo en el observante.

Ya con ambos sujetadores caídos entre su torso y las caderas emprendía a la tarea de retirar el último seguro que ubicaba en esa blanca y pequeña espalda que armonizaba con esos pequeños y bien formados hombros en donde reposaban la mayor parte del tiempo los dorados cabellos de Sherry.

Ambas manos trabajaban lentamente en el pequeño seguro sin dejar de asomar ya la mayor parte del busto al aire y dejando la otra parte dentro del bracier… toda esta disluminate y excitante acción tenían a Leon, por lo general, casi al extremo de entrar y "ayudar" a terminar el trabajo para poder tocar el mismo ese lindo y esponjoso par de pechos que lo volvieron completamente loco de pasión mas de una vez… sin embarro solo podía limitarse a mirar y quizás a algo mas que mirar.

Ya con el seguro abierto la rubia estiraba los brazos calmada pero a la vez tan maravillosamente hacia delante encorvando su espalda para que la gravedad terminara el trabajo.

Al no tener ya ninguna prenda por sobre el vientre la dulce chica se dedicaba por varios minutos a posar ante el espejo, y hasta en ocasiones dedicaba una que otra mirada lujuriosa a Leon para invitarle a "sentirla"… Se miraba una y otra vez ante su propio reflejo admitiendo ella misma que se estaba poniendo cada vez más hermosa y mas "mujer", sostenía con una mano la parte trasera de su reducida falda escolar y con la otra jugueteaba con sus rosados pezones, firmes y lamibles posando para el espejo y su ya conocido observante… pensaba leon, que tendría que cuidarla mas ahora que el mismo se daba cuenta que Sherry se ponía cada vez mas Hermosa, ni muerto aceptaría que la chica tuviera un novio…

-"¿un novio?... ¿quizás ya tenga uno?"- decía Leon mientras que miraba el retrovisor del auto para poder doblar en la esquina siguiente.

-"¿y que tiene de malo que lo tenga o no?... si al fin y al cabo, algún día tendrá sexo ¿o no?"-

-"pero ella aun es muy joven para eso"- discutía Leon como si tuviera una doble personalidad.-"aun que sinceramente su cuerpo no me dice lo mismo…yo diría que hasta veces me ha provocado… ¡¡¡EN QUE DEMONIOS ESTOY PENSANDO!!!…¡¡¡MIERDA!!! "-

El silencio en el auto hizo calmar a un agitado Leon quien estaba siendo poseído y dominado por una gran erección que amenazaba con tener que sacar lo del camino para lo que llamaríamos una "paja Express" (N/A: este termino lo saque de otro fic, así que no me reclamen, era la mejor palabra y calzaba con el contexto de la historia) o también llamada, "autosatisfacción a corto tiempo"… El lugar del crimen fue un pequeño auto servicio en medio de la carretera, era la única opción del pelicastaño, o si no tendría que seguir torturándose con la intriga de poder hacer nada con respecto a la ganas que le tenia a su pequeña Sherry… ganas de darle mas que un consejo sobre sexualidad, mas bien darle un manual completo en vivo y en directo.

Ya anocheciendo en la casa de los Kennedy se encontraba una Sherry totalmente extasiada en sus recuerdos que cada vez se hacían mas "calientes", como cuando miraba a escondidas lo que hacían leon y sus "invitadas repentinas" en la cama, cosas que no se veían tan a menudos dado a que leon no era un galán, de hecho a pesar de ser tan guapo como lo era, muy pocas mujeres se habían dado el lujo de estar con el durante las noches… Noches apasionantes que Sherry al principio no entendía pero al pasar de los años esa ingenuidad se iba transformado en envidia y celo en estado puro al no ser ella la que estaba en el lugar de esas tipas como acostumbraba a llamarlas… como le hubiera encantado ser ella la que saltara encima de Leon en esas tantas oportunidades en que espiaba por entre el armario, en que se escondía cada vez que venia alguna chica desconocida… Eran tantas las pasiones que le hubiera encantado ser únicamente y en todo sentido de su amado Leon.

Sin que ella lo notara ese ardor en su entre pierna había comenzado a transformarse en un pegazo y viscoso liquido que fluía libremente por entre su falda y su, ya saben, "eso". El sillón en el que había estado toda la tarde estaba completamente empapado pero eso no era lo que realmente le importa a la rubia, su máxima prioridad en ese instante calmar esa lujuria desenfrenada que la estaba poseyendo… lenta pero insaciablemente. Su ultima solución y una de las pocas que le iban quedando por que ya sabia que Leon llegaría pronto, era hacer lo que ya había hecho ese mismo día cuando le sucedió exactamente lo mismo en su habitación… en fin, tenia que volver a masturbarse.

-"Cómo es posible que la única forma para calmar esto que siento sea de esta manera… tan sucia… pero… pero se siente tan GENIAL…"- decía Sherry entre espasmos que le provocaban sus propios dedos mientras que estos jugaban con sus partes mas sensibles por sobre su cama, la cual se desordenaba con todos los movimientos que ocasionaba la excitada chica…

-"Leon… dame mas…sigue, sigue… ASI…ASI, MAS ¡¡¡MAS!!! "- gemía Sherry en medio de una gran orgasmos que avecinaba con ensuciar la mayor parte de la cama…

Con el auto ya estacionado en la cochera, Leon ni se imaginaba que sucedía dentro de esa hermosa casa al estilo de campo en medio de la frontera de la ciudad de Washington D.C.

Sacaba sus llaves para abrir la puerta y a la vez seguía diciendo…

-"mi vida apesta… aunque no tuve opción, por lo menos ese auto servicio hizo honor a su nombre…"- decía mientras abría la puerta.

Ya dentro de su hogar el joven policía sentía que la casa estaba muy silenciosa. Era perturbador, aun mas sabiendo que en cualquier momento se encontraría con la provocante de todos sus pensamientos, calenturas, meditaciones, recuerdos y por sobre todo su mal día… es decir, la intriga lo mataba interior y exteriormente.

Bueno, ¿y que les pareció?… un poco subido de tono pero esa es la verdad.

Gracias todos por la cantidad notable de reviews que tuve para el primer capitulo, espero que los que lo hayan leído se acuerden de mi en este… puedo decir que este fic esta un poco basado en nuestra alocada vida que llevo con mi buena compañera de hogar, quien trata de ultrajarme mas seguido de lo que asemeja… bueno me despido un saludo a todos y muchas gracias por leer esto… mejor dicho Uds. deberían agradecerme por escribir la historia que todos querían…. Nunca pensé que un par de reviews me subirían tanto el ánimo, gracias y adiós a todos, les comunico que pronto actualizare mi otro fic: has jugado mucho RE... sayonara a todos.