En Sólo un Segundo…

Notas de la autora: Remus no me pertenece, es creación de la autora de Harry Potter, J. K Rowling…el resto es mío (la chica sin nombre) xD.

Esta historia no está basada en hechos reales a pesar de que actualmente, por desgracia, aún suceden estas cosas. Cualquier similitud con la vida real, en este caso, es pura coincidencia.

Les dedico este fanfiction a todas las personas que lo lean, a mis amigas por ser esas personas tan especiales en mi vida y a todas esas personas que se identifiquen con la historia. Por supuesto, también se lo dedico a todas las fans de Remus .

Espero que les guste y si no, lamento las molestias.

Parte II:

Remus observó en silencio el llanto incontrolable de la chica, aún desconocida, sin verse capaz de hacer algo para calmarla. De echo, había sido culpa suya, pensó el chico, al haberla tocado…y entonces supuso el porque de sus cicatrices… le daba miedo que la volvieran a maltratar.

Por su parte, la chica estaba echa un ovillo en una esquina, llorando a mares. Sabía que el chico no le haría daño alguno, pero su cuerpo había reaccionado por si solo ante el contacto de la piel. Estaba avergonzada por su comportamiento, y se sentía incapaz de volver a mirarse en el espejo, algo que le había costado años volver a hacer. Le repugnaba la cosa que se veía reflejada…una especie de… no encontraba palabras para definirse, simplemente no se soportaba a si misma. Había pasado por demasiadas cosas en poco tiempo… y no ayudaba que no acepara que lo sucedido no era culpa de ella, sino de sus padres…

Sabía que ni el tiempo haría sanar sus heridas…la soledad sería para siempre su única compañía, lo cual no era más que paradoxal, pero en pensar en eso se estremecía más.

Al final Remus consideró oportuno intervenir. Se arrodilló delante de ella y cortésmente le tendió un pañuelo.

- Seguro que te ves más linda cuando sonríes.- dijo amablemente. La chica no reaccionó antes las palabras dulces del chico ¿Sonreír¿Cuándo hacia que no lo hacía? Ya no era capaz de recordar la última vez que sonrió, ni que fuera a la fuerza…. Mucho tiempo llevaban esos labios sellados y ese bonito rostro sin expresar sus sentimientos. Nada más que dolor, el profundo dolor de su alma, el dolor más terrible… su pasado. – Vamos… ¿Por qué no te calmas y me cuentas lo que te ha pasado?- volvió a intentar Remus, con iguales resultados. La chica no lograba entender porque alguien como él se molestaba en preocuparse por alguien tan insignificante y horrible como ella. No sabía que a pesar de que ella se odiara, alguien pudiera quererla.

La chica levantó los ojos, bañados en lágrimas y miró el techo. Procuró calmarse, pensó que ese chico no le haría nada, nada, no como su padrastro…

¿Cuándo su vida se torció de esa manera? Cuando su padre murió. Todo cambió para ella ese fatídico día. Desde entonces su madre se encerró en un mundo en el que su hija no tenía cabida. Y cuando se casó de nuevo y fue conciente de que era madre, no pudo aceptarlo, así que se pasaba los días pegándola. Y su padrastro… no quería recordarlo, pero las imágenes se desbordaban en su mente… imágenes, palabras, susurros, caricias…

No lo pudo evitar. Vomitó. Remus rápidamente se levantó y la ayudó a incorporarse. La chica no era conciente del acercamiento físico con el chico hasta que recuperó el color y el conocimiento.

Estaba estirada en la cama, rodeada de cálidas mantas que la protegían del frío de la casa de los Gritos.

Remus podía asegurar en que estaba pensando la chica cuando se desmayó. Logró sostenerla a tiempo antes de que cayera desplomada al suelo. Iba a llevarla derecho a la enfermería del colegio, pero no estaba seguro de que a fin de cuentas fuera de Hogwarts. Era la primera vez que la veía. Era linda, hermosa se atrevería a decir. Y con un pasado terrible en sus espaldas, Remus lo sabía desde el momento en que vio su cuerpo lleno de marcas, marcas que en otros tiempos debieron dolerle menos que entonces.

Se incorporó algo perdida. Lo último que recordaba era… un chico, unos ojos dorados como el oro… ¿Un sueño? No, él seguía a su lado.

¿Era tan ciego como para no ver en ella su pasado? Ella no lo entendía… ¿Qué hacía allá cuidándola? Ella no era nadie…nadie para nadie. No existía… Entonces… ¿Por qué? La confusión se leía en sus ojos cristalinos.

- ¿Estás bien?- le preguntó Remus al ver que se despertaba. Ella asintió con la cabeza. La respuesta fue recibida por una sonrisa de alivio por parte del chico. Era la primera pregunta que le respondía.- Me llamo Remus Lupin.- se presentó tentado en tenderle la mano, pero se contuvo al recordar su anterior reacción.- ¿Vas a Hogwarts?- le preguntó. Esas palabras fueron respuestas con otro impercitible asentimiento con la cabeza.

La chica no se veía capaz de responder nada. Ni de hablar. Se sentía extraña estando con otra persona que no fuera ella misma. Se había acostumbrado a estar siempre sola, que le costaba expresarse, por eso simplemente se limitaba a no hacerlo. Pero ese chaval parecía querer hablar con ella, mantener una conversación. Pero…ella no estaba preparada…

- No pasa nada.- las palabras de Remus la sacaron de sus pensamientos.- sólo quiero saber quien eres y…qué te ha pasado.- agregó.

Y hasta aquí la segunda parte…espero que les haya gustado…si no lo siento mucho… ya saben que cualquier crítica es bien recibida.

Reviews:

Hermy Evans:

Hola ¿Cómo estas? Me alegro de que te guste y espero que hayas disfrutado este capítulo...Muchas gracias por tu review!!!

Beautiful Star:

Hola! Me alegro que te haya gustado...la verdad es que me salió muy deprimente la historia, lo siento...espero que este chapy te haya gustado!!

Muchas gracias a ambas por los reviews y obviamente por leer mi fic

Gracias por leer