…En Sólo un Segundo…
Notas del Autora: Remus no me pertenece, es creación de la autora de Harry Potter, J. K Rowling…el resto me pertenece xD.
Espero que les guste…si no…lo siento, lamento las molestias.
Le
dedico este fanfiction a todas esas amables personas que se lo leen y
dejan reviews, a mis amigas Nami, Mel, Kana y Araceli por ser mis
mejores amigas. También a todas esas personas que lo leen, les
guste o no…y a todas las fans de Remus
Parte IV:
- Me llamo…- y le susurró su nombre. Remus lo escuchó atentamente, le parecía el nombre más lindo y perfecto que jamás hubiera escuchado y eso que era bastante común. Samara, así era su nombre, pero Remus supuso que podía llamarla Sam.
Sin duda Remus era feliz. El hombre más feliz junto a una chica a la que la vida no la dejaba sonreír de nuevo…eso lo entristecía. Quería compartir su felicidad con ella, pero le era imposible. La amaba y temía decirlo. No quería que pensara que… que sólo quería lastimarla, como habían echo con ella anteriormente.
Sam profirió un suspiro. Se había armado de valor para poder decir su verdadero nombre. Había tenido que recordar de las peores cosas que le habían sucedido a lo largo de su vida…pero lo había logrado. Había recuperado su nombre perdido y eso para ella era un paso hacía su futuro…y a la vez para el de Remus, porque sus futuros eran uno sólo en el momento en que ambos se vieron por primera vez en la casa de los Gritos, pocas horas antes.
La luna todavía brillaba, aún tenían tiempo para hablar, si es que Sam podía seguir hablando. Remus no iba a forzarla, podía intuir lo mucho que le costaba.
Todo le recordaba a su pasado….tal vez no debería haberle confiado a ese chico su nombre. Ahora estaba casi peor que antes. Escenas que creía olvidadas se repetían constantemente en su mente, como una proyección, la peor realidad vivida por una chica. Y eso hizo que volviera a llorar de nuevo. Se abrazó a ella misma y se arrinconó en una esquina, apoyada contra la pared. Lloraba en silencio tratando de auto consolarse, pero sólo caían más lágrimas, cada vez más, en un callado silencio de dolor y soledad.
Remus no podía soportar verla así, en una esquina llorando sin control…se le partía el alma y…no podía hacer nada…era algo que ella tenía que hacer. No podía acercarse a ella porque eso le provocaba náuseas. No por ser él, sino por ser un hombre… era el resultado de haber sido víctima del acoso de su padrastro. Y le iba a costar mucho volver a confiar en ella misma, y luego en el resto, pero Remus albergaba una esperanza dentro de su cálido corazón: que esa noche para ella cambiaran las cosas. Que esos ojos tan tristes brillaran para él, de emoción, de felicidad… para él. Que ese corazón obligado a amar a quien no debía se recompusiera para volver a querer de nuevo, que su alma lacerada sanara…que olvidara su pasado…para vivir su presente.
Paró de llorar. Sabía que eso no volvería a suceder jamás. No era fuerte, pero ya no estaba sola, e intuía que ese chico no dejaría que nadie la lastimara de nuevo. Con él estaba protegida, se sentía bien. A pesar de toda la carga que había soportado tanto tiempo, todos los maltratos de su madre, los abusos de su padrastro…había alguien que no se alejaba de ella, como Sam pensaba que haría al verle los cardenales y cicatrices… no, se quedó con ella, y trató de ayudarla… a pesar de que ella no quería, no quería decirle a nadie lo que había vivido, se avergonzaba de ella misma, se odiaba, no podía vivir sabiendo como era…pero… Remus estaba a su lado, la miraba…en sus ojos pudo ver de refilón la preocupación. Iba a sonreír, era el primero en preocuparse por ella….aunque en un pasado muy lejano alguien había sentido ese sentimiento por ella antes…lo tenía olvidado. Pero no pudo sonreír.
Remus la estaba mirando todo el rato, no se perdía ni un movimiento de ella, como si temiera perderla. Pero ella no se había movido a penas…
Estiró el brazo y alargó su mano hasta colocarla encima de las de Remus. Ese gesto le costó mucho. Su brazo temblaba y se sentía muy insegura de lo que iba a hacer, pero quería saber como era lo que se experimentaba al sentir el calor de otra persona… de otra persona…de una verdadera persona, alguien que no la iba a forzar a nada.
Remus se sorprendió muchísimo al ver el gesto. Realmente le había costado mucho, pero lo había conseguido. Remus dibujó una sonrisa en todo su esplendor. Tomó su mano y entrelazó delicadamente sus dedos con los de ella y se juró que jamás la dejaría ir, siempre, para siempre estaría a su lado.
Sam se estremeció al sentir como le cogía la mano, pero no era sólo miedo…era una mezcla de sentimientos sepultados bajo capas de miedo y temor… era algo cálido, que le hacía latir el corazón, después de tanto tiempo yerto. Se sentía bien. Y por algunos segundos olvidó su anterior vida y se contagió de ese sentimiento tan dulce.
Y hasta aquí la IV parte. Espero que les haya gustado, si no lo siento…
El nombre de Samara me lo a recomendado una amiga, espero que quede bien... no iba a dejarla sin nombre hasta el final .
Este es un poco más alegre . El próximo ya es el último seguramente.
Reviews
Beatiful Star:
Muchas gracias por ese pedazo de comentario!! Me alegro de que te haya gustado el capítulo anterior y espero que este también!! Me alegro mucho de que te guste!! Las frases que dices...pues no sé de donde salen, me sorprenden hasta a mi misma xD.
Zelany:
Gracias por el review!! Me alegro de que te guste el fic! Espero que también te haya gustado este capítulo! Gracias por comentar.
Celestana:
Muchas gracias por comentar!! Me alegro de que te guste!! Gracias por el review!
Gracias por leer
