Capitulo 3...

So many soprises (cuantas sorpresas)

Harry no había dormido en su casa, hacía tres días seguidos que no veía a Jenny, y si fuera por él, pasaría toda una vida más. De nuevo en su trabajo, el tiempo paso volando. Ron se presentó en su oficina.

-Hola hola!... yo de nuevo, siento la interrupción pero...- Lo observó un segundo- ¿Por qué sonríes?

-¿Estoy sonriendo?... No lo creo

-Seguro!- Se sentó frente a su escritorio- ¿Qué sucedió?... ¿Pusiste el plan en acción, o todavía no?

-Mmm... Ssno

-¿Qué es eso?

-Que si y no

-Ahh!... ya veo

-Lo puse en acción pero no directamente, no fue intencional- Ron lo miró preocupado.

-¿Qué hiciste Harry?- Le preguntó con desconfianza.

-Bueno, ayer... Conocí a alguien. No!, no es mi tipo!, no te preocupes!- Sonrió al ver la expresión de sorpresa de Ron- Ella es... Bueno, no voy a negarlo, es linda, pero... No se como explicarlo, la conocí de casualidad, en la calle... Me la choqué y...

-Detente ahí!!

-¿Qué?

-Por favor dime que no...

-No creí que pasaría, es decir, ella sugirió que...

-No puedo creer lo rápido que accediste!...

-Pero, ¿por qué no iba a hacerlo...?

-Por tu esposa...

-Es por ella que lo hice...

-Cuando te mencioné lo del plan, no me refería a buscar a cualquier chica y... y... engañar a tu esposa

-¿Que?... Pero...- Harry se echó a reir con ganas- Tu creiste que...- reía.

-Que!?

-Que tonto!... ¿Como pensaste que yo...?- Reía

-Oye!... ¿Puedes dejar de reirte y explicarme?- Harry, luego de luchar contra su voluntad, logró detener la risa.

-Es que...-Respiró- Déjame contarte bien...- Le contó la forma en que había conocido a London. Le explicó que no era nada serio, ya que, según Harry, lo había seducido, únicamente, por que era su trabajo. También le contó que pidió que fuera a verla nuevamente, y el lo prometió.

-Aja... Ahora entiendo!... Y... ¿No iras a verla de nuevo, o si?

-Claro que si... Soy un hombre de palabra, y le prometí volver a visitarla...

-Si, como si eso te costara mucho ¿no?

-No... Es decir, me agradó ella. No es mi tipo y, de verdad, una chica comprometida con su trabajo es lo último que busco... Pero, ¿Que digo?... No estoy buscando nada Ron!... Estoy casado por Merlin!!- Ron sonrió.

-Bien!... Debes acabar con tu matrimonio cuanto antes. No da para más!... Ni siquiera te has divorciado y ya estas interesado en otra persona... o buscando, otra persona- Cambió de parecer al ver la cara que ponía Harry.

-Pero, no puedo divorciarme... Tu lo dijiste!

-No, tu no... Pero podemos hacer que ella se entere que te estas viendo con una chica, y no solo eso...

-Pero, no creo que le pueda hacer algo así... Además sería muy cruel estar casado con ella y estar mientras tanto en algo con otra persona...

-Pero tu no estas en algo

-No pero...

-Y ella no tendrá evidencia de que te juntas con ella, solo una suposición, pero cuando te pida el divorcio, tu aceptaras sin titubear... con una excusa obviamente...

-No lo sé Ron, no me parece bien

-Bien, has lo que desees, pero... ¿Cuantas noches más podras aguantar así?- Salió de su oficina. Harry se quedó pensando.

Salía de su oficina. Tarde, como era lo usual. Otra hermosa noche, como la anterior, cálida, despejada y, prometedora. Caminando por la calle en la que, la noche pasada había chocado con London, recordó a la chica. Sus ojos, su nariz, su boca, el rostro entero... Se le hacía familiar, no tanto, pero a alguien le recordaba. Sacudió la cabeza. Otra vez su interior se burlaba, "tu no frecuentas esa clase de personas, jamás pudiste habertela cruzado".

-Bien!... Empiezo a creer que frecuentas estas calles, y, que intentas robarme clientela- Le susurró una voz seductora al oído. El morocho giró sobre sí. Ahí estaba- Podriamos ser socios- sonrió- Tu a las chicas, y yo a los hombres... Seríamos una bomba de tiempo.

-Una propuesta poco común... pero, si lo piensas bien, interesante- sonrió también el morocho.

-¿Viniste a visitarme?...o, ¿Pasabas de casualidad?

-Tenía en mente visitarte, pero te encontré de casualidad... ¿Has terminado el turno o debo pagar uno para compartir un rato contigo?

-Sabes que no puedo hacer excepción...

-¿Cuanto vale un poco de tu tiempo?

-Luego veremos cuanto tiempo me arrebatas... Ahora, ¿tomamos algo?

hr

-Granger!!... A mi oficina!!... Ahora!!- Gritaba.

La castaña de ojos miel, sentía la presión en su cuerpo. Miró para todos lados. Todos sus compañeros de trabajo la miraron, algunos con cara de susto, otros, que ya sabían lo que se venían, le sonreían y saludaban. Su amiga, Elisa, le hizo un gesto con la mano, como indicandole suerte, ella solo sonrió. Caminó hacia la oficina, por el corredor, que en ese momento parecía más largo que de costumbre. La sangre se le helaba poco a poco, ya sabía lo que venía ella también.

-Cierra la puerta y toma asciento- Le ordenó mientras ella entraba al despacho y él se sentaba en su escritorio- Estoy cansado de tu comportamiento!!... Tu rendimiento ya no es el mismo!... tu eras mi esperanza para el funcionamiento de esta empresa, pero ahora... Te has vuelto tan inservible como cualquiera de todos los mediocres de allí afuera!!- Hermione se sentía dolida. Pero no dejaría que la pasaran por en cima de nuevo. Toda su vida la pasaron por en cima, y no permitiría que su jefe lo haga también.

-¿Por que dice eso?!... Usted no sabe nada de la vida de esas personas que trabajan bajo sus órdenes!...

-Es que no me interesa mientras rindan en su trabajo!!...

-Usted no tiene solución!

-¿Perdon?

-Me escuchó bien... Esas personas se esfuerzan por agradarle y hacer bien su trabajo, pero ¿como quiere que lo hagan bien si usted los intimida y presiona...? debería confiar en ellos y dejarlos trabajar, Saben lo que hacen!!

-Y tu deberías ahorrarte palabras, por que una persona como yo no le hace caso a alguien como tu!!

-¿Que diferencia hay entre usted y yo?- Se levantó de la silla de un tirón, desafiándolo. Él la imitó.

-No me desafíes!!... Yo te cree, yo puedo destruirte con la misma facilidad!!

-Ah si!!... Pues intentelo!!

-No voy a intentarlo... Voy a lograrlo!!, Esta despedida!!

-Claro que no!!... Renuncio sin su concientimiento!!- Le gritó y salió del despacho.

Hermione fue a su escritorio con una gran caja de cartón, por fin se largaría de ese calvario. Luego de Hogwarts, ese había sido su segundo trabajo, pero obviamente duro más y fue el que más fama y éxito le trajo. Pero desde que había cambiado de jefe, su trabajo había cambiado de ser su sueño echo realidad, a sus pesadillas más temidas. Llegó a creerlo peor que desaprobar algún exámen para el cual se había estado preparando.

Salió del edificio refunfuñando. Toda su vida la habían pasado por encima, pero cuando por fin logra conseguir el valor para enfrentar a su jefe, es despedida.

Cada vez que pensaba en este, caminaba más rápido y de a zancadas, como descargándose con el suelo. Con la caja de cartón llena de papeles, fotos, y sus cosas personales que antes ocupaban el escritorio de su ofina, en sus manos, y metida en su mundo, caminaba, a los ojos de cualquiera, sin dirección alguna. De pronto sintió como era embestida y dejó caer dicha caja esparciendo su contenido por toda la vereda londinense.

-Pero que demonios...?- Dijo mirando a su "atacante".

-Lo siento!... Se encuentra bien señorita?- Dijo ofreciendo su mano, la cual Hermione tomó sin dudar y se levantó. Su vista llegó a la altura de su cara y lo miró. Ambos se miraban- ¿Se encuentra bien?

-Emmm... Si, si...

-¿Segura?

-Si...

-Déjeme ayudarle con sus cosas!

-Gracias- Ambos se agacharon a juntar los papeles y fotos, y lo reintegraron al interior de la caja.

-Disculpa mi atrevimiento pero... Me recuerda mucho a alguien

-No es ningun atrevimiento- sonrió- Mucha gente me lo dice...

-Lo siento- dijo mirando su reloj- Debo irme- Se despidió ofreciendo su mano.

-Un gusto- La tomó

-El gusto es todo mio- Dijo el pelirrojo dándose vuelta y siguiendo su camino anteriormente interrumpido.

Ronald Weasley siguió camino a un café donde había quedado en encontrarse con Harry.

Hermione se le quedó viendo un rato pensativa. "No, no es él" se convenció y siguió su camino luego de tomar nuevamente la caja y llendo para el mismo lado que el pelirrojo pero de la mano de enfrente. Llegó a la cafetería donde había pedido con urgencia, encontrarse con Ginny.

Se sentó en un mesa frente a una ventana, ya que Ginny todavía no llegaba. El gran ventanal deba a otra cafetería que estaba en frente, y crusando la calle. Se quedó melancólica mirandola. Había una chica joven, quien esperaba ansiosa por alguien. De repente alguien irrumpió en el café. Un chico apuesto, con una niña de la mano. La chica, al verlo, se levantó y la niña corrió a abrazarla. El hombre al llegar a ella la besó con ternura. "¿Por que jamás podré ser así?" Pensó Hermione.

Así, melancólica, fue encontrada por Ginny. La pelirroja paso la mano por delante de sus ojos para "despertarla".

-Hooola!... Tierra llamando a castañaa!

-Ginny!- Se levantó y la abrazó- Hace mucho que no te veo!... Y- miró su reloj- Llevas una hora de retraso!...

-No me fastidies Herms... Sabes que me gusta trasnochar- Ella la miró con reproche.

-Ya, ya... ¿Como has estado?

-Bien, con mucho trabajo ultimamente... aun que, como me aconsejaste, me estoy tomando más tiempo para mi y... salgo con personas ajenas al trabajo o a mi vínculo social, amistades, para ser concreta...

-Ginny, tu no tienes amistades, me tienes a mi...

-Bueno, ok, entendí!

-Pero me alegra que me hicieras caso y no vivas del trabajo, si yo me tomo mi tiempo, es raro que tu no...

-Sabes que mi trabajo es diferente, y me entretiene...- Ella frunció el entrecejo desaprobatoriamente.

-No volveremos a discutir por esto ¿verdad?

-No...

-Hace tres meses al menos, que no se de ti... lo último que quiero es repetir nuestra última pelea...

-Y la peor...

-Así es... pero yo te respeto Ginny, eres mi amiga...- La pelirroja sonrió.

-Bien y, dime... ¿como anda tu trabajo?- Hermione volvió a mirar el ventanal. En la cafetería de enfrente había, ahora, un trio muy feliz. En esa mesa donde antes había una chica solitaria, ahora había una familia feliz ya que estaba con su (a los ojos de la castaña) hija y su novio. La melancolía volvió a invadirla, se sentía tan infeliz sin alguien a su lado y... ahora sin empleo, su vida estaba total y completamente vacia, lo único que la ayudaba a seguir, era pensar en la suerte que tenía al poseer una amistad como la de la pelirroja- Hey!!... Herms!

-Lo siento- la volvió a mirar. Sus ojos vidriosos denotaron la amargura acumulada en su pecho.

-¿Que pasó? ¿Por que lloras?

-He sido despedida... Hoy!

-¿Que?... Pero... ¿Por que?... Rindes como cien de tus compañeros...

-Rendía... mi jefe dijo que hace tiempo que hago mal mi trabajo, y no le interesa si tengo problemas, así que, según él, no rindo nada...

-No te amarges amiga!...- Posó su mano en el hombro de su amiga para hacerle saber que la apoyaba en lo que deseara.

-No puedo Gin...- Dejó caer las lágrimas reprimidas en su pecho- Me siento sola, demasiado sola Ginny... Y, ahora, sin mi trabajo, en que ocuparé mi mente... estaré todo el día pensando la péridad de tiempo que es mi vida... no quiero terminar así!

-Y no lo harás!... Te lo prometo!

-No hay nada que hacer

-Claro que si- Ginny se quedó pensando- De acuerdo, esto haremos... Esta noche, iremos a divertirnos... Vamos de compras ahora, y luego... a un pub!... Allí siempre hay chicos, y... alguno para ti seguro!

-Pero Ginny, no me escuchas?... No tengo trabajo, y sin trabajo, no hay dinero, y sin dinero no hay ropa, ni pub, ni hombre, ni diversión!!

-Tranquila... de eso me encargo yo!

-Pero que...

-Tu solo ve a tu casa, bañate, te pones bien linda y paso por ti a las ocho, compramos ropa para la ocasión y luego... a divertirnos!!- Gritó produjiendo que media cafetería volteara a verla, ella se sonrojó levemente.

-Ginny no estoy de ánimo para...

-Justamente por eso!...- Se levantó y tomo su brazo tironeando- No busques más excusas!

-Pero...

-Paso por ti a las ocho, recuerda!- Le besó la mejilla, la saludo con la mano y se fue dejando plata para pagar el café. Ya en la puerta, se dió vuelta y le lanzó un beso.

-Vamos Herms!!...

-Ni sueñes que saldré así!!

-Vamos!- Dijo descubriendo la cortinilla del cubículo donde probaba la ropa que, luego comprarían- Te queda presioso!

-No es mi estilo... no saldré así!

-Liberate Herms!... Esa ropa tiene vida propia y habla por ti!

-Exacto... Esta ropa dice... "Ven, necesito algo de diversión estoy desesperada!..."

-No, esta ropa dice... "Estoy disponible, alquila un cuarto!"- rió- Pero te queda a la perfección.

-Ginny si salgo así me multan por execiva exhibición...

-No... Te multan por excesiva cantidad de ropa- Bromeó

-Basta Gin!

-Vamos no seas cobarde!

-De acuerdo... todo sea por que estoy desesperada!

-Así se habla!

Ginny y Hermione, ya sentadas en una mesa a pocos metros de la barra, eran atendidas.

-¿Que les sirvo chicas?

-Lo de siempre Vivian y para mi amiga- Miró a la castaña- También...

-Ginny sabes que no me gusta tomar...

-Solo una copa...

-Bien, en seguida les traigo...

-Gracias... Herms, debes estar abierta a la diversión para divertirte...

-El alcohol no me representa ningún tipo de diversión...

-No, pero ayuda...- Vivian volvió con el pedido- ¿Cuanto es Viv?

-Nada... Aquellos chicos las invitan...- Ambas miraron a la barra. Los chicos, uno rubio y uno morocho, les sonrieron. Ginny devolvió la sonrisa, mientras que Hermione se volvió enrojecida.

-¿No ves?... Por el alcohol se empieza amiga!- Levantó la copa, y brindaron

-Sabes que con un solo sorbo ya empiezo a cantar

-¿Pues que mejor que algo de alegría?...- La pelirroja notó que los chicos les hacían señas para que se acercasen. Ella negó con la cabeza y le hizo señas para que ellos se acercaran. Intercambiaron palabras y luego fueron en dirección a ellas.

-Hola chicas!- Saludó el rubio. Hermione deseaba ser tragada por la tierra en ese mismo instante.

-Hola!- Saludó divertida Ginny.

-¿Quieres bailar?- Le preguntó el morocho a Ginny.

-Encantada... Luego nos vemos- Le guiñó un ojo a su amiga.

-Pero... Pero...- Ya se había ido.

-Parece que te clavó...- Ella solo sonrió- No soy de este tipo de personas que se divierten, pero mi amigo me obligó a venir...

-Si, te entiendo a la perfección... me pasó lo mismo

-Si no quieres hablar, puedo irme, no soy de enojarme por eso...

-No, no hay problema... Algo de compañía nunca viene mal- Se sentó y comezaron a hablar, como si fueran amigos de toda la vida que se reencontraban luego de varios años.

Luego de tomar mas de seis copas de...

-¿Como se llama esto?- Preguntó Herms sonriendo

-No tengo idea!

Luego de tomar más de seis copas de... no tengo idea... Hermione ya estaba más que feliz, su trabajo ya ni le interesaba "trabajo... ¿Que trabajo?"... Y el rubio que tenía delante era un bombonazo (aun que también lo había visto así sobria).

-Creo que mejor me voy a casa...

-Pero... ¿Y tu amiga?- Hermione también se había olvidado de ella, y... al parecerera mutuo, ya que Ginny no estaba por ningún lado y tampoco el chico morocho que la invito a bailar... "a bailar le llaman ahora" pensó divertida.

-Bueno, al parecer tu amigo la convenció rápido y... puede ir sola a su casa...

-Ella si... tu no... estas que te caes!... Yo te llevo si lo deseas, vives muy lejos?

-No quiero ir a mi casa...

-Pero...

-Déjame en un hotel si no es molestia...

-Ninguna... Ven!, vamos!- Él se levantó. Hermione también, pero cayó ni bien intentó poner ambos pies sobre el suelo. Él la levantó y ella comenzó a reir por su torpeza, consecuencia del alcohol.

Luego de encargarle una habitación y asegurarse de que se duriera, el rubio se fue a... bueno, no se sabe, pero no piso más el hotel.

No si no hasta el día siguiente...

Hermione se despertó, miró su reloj. Era temprano en la tarde. Se levantó y desperezó, pero no demasiado ya que en seguida sintió una punzada de dolor en su cabeza.

-Maldita resaca!- Pensó. Tocaron la puerta. Al notar que estaba con la misma minifalda del dia anterior y esa remera, demasiado escotada y que no dejaba nada a la imaginación, decidió tomar la bata del hotel y ponersela para más tarde abrir la puerta.

-Hola!- Le sonrió el rubio del día anterior.

-Hola!... Adelante- Le abrió la puerta y se fue a sentar en la cama- Lo siento, estos mareos me matan!... Maldito alcohol Muggle!!- Pronto miró al chico tapándose la boca al darse cuenta de su error.

-¿Muggle?... ¿Eres bruja?

-Ss... Si- Dudó

-Yo también!- Sonrió contento- No te lo dije, por miedo a meter la pata...

-Yo no lo dije por...- se quedó pensando- que se yo...- rió

-Parece que el alcohol aún hace efecto...- Sonrió

-Si... En fin... que hacías por aca...

-Quería ver si estabas bien... supuse que amanecerías así...

-Gracias, es muy amable de tu parte preocuparte por mi...emmm...- Dijo como preguntandole.

-Oh!... si, lo siento, jamás nos presentamos!- estiró su mano- Draco Malfoy!- estrechó su mano.

-¿Sabes? Tu nombre me suena de algún lado...- Se quedó pensando- En fin, la edad me mata- se burló- Hermione Granger!

-Granger?... ¿Sangre sucia Granger?- Dijo amistosamente.

-De ahí te conosco!...

-Si... como olvidarte... fuiste mi mejor cliente

-¿Cliente?- Pregunto dubitativa

-Ya sabes... Persona a quien hacerle la vida imposible...

-Oh!... si si, comprendo, en eso siempre te especialisaste...

-Pero, si te sirve de consuelo, fuiste la mejor... en ti me motive para molestar a los demás... Fue divertido

-Si, seguro...

-No me mires así!

-No te miro de ninguna forma!

-Así como tu pasatiempo era leer, el mio era moletar a la gente...

-Y lo hacías a la perfección...

-Lo sé, lo sé... muchas gracias... Pero hace rato que perdí el don, es falta de práctica

-Y me alegra escucharlo...

-Cuando uno crece, deja los hobbies...

-Es verdad...

-En fin... deseas desayunar?

-Merendar, de ser posible, si...

-Bien, toma tus cosas y nos vamos!