CAPÍTULO # 13 UN EXÓTICO DETALLE
Sanae…
¿Sí?
…
¿Yayoi?
Es que estaba pensando en que Yoshiko estaba muy rara estos días… ¿te llamó o algo?
No… es cierto… - Sanae tomo un sorbo de té de la taza que sacó entre sus papeles y cuadernos, tenía que terminar de estudiar Derecho antes de que demandaran a Ryo por alguna de sus torpezas, lo había prometido.
Es que me parece extraño que no haya aparecido tanto tiempo… ni siquiera Machiko habló con ella, la llamé para saber, y nada… - Yayoi jugaba con su pelo, muy preocupada por la ausencia de su amiga.
Y… Yayoi… ya que estás en receso laboral – dijo Sanae algo exasperada por la fresca actitud de Yayoi, mientras mecía la cuna del bebé, que berreaba por puro gusto - ¿por qué no vas tú a buscarla?
Buena idea, Sanae querida, seguro darás bien los exámenes, eres muy ingeniosa.
Tengo que estudiar mucho para dar bien los exámenes… así que si quieres te presto la llave de mi auto… - Sanae ya había vaciado toda su cartera en la mesa para buscar.
No, tranquila, traje el mío.
Se despidieron. Yayoi dejó a una aliviada Sanae estudiando y haciendo el papel de madre en su casa y mujer moderna, para buscar a la tercera co-fundadora del sindicato. Vagó por las calles tratando de recordar dónde vivía Yoshiko hasta que le dio un chispazo de orientación y dio con el lugar. Bajó del auto y justo la encontró entrando por la puerta principal del edificio. La acorraló, la intimidó hasta hacerla retroceder en dirección a su auto, la metió y entró. El silencio llenó el ambiente. Por fin una se quejó.
Claro, nosotras arriesgando nuestras reputaciones de personas discretas y sutiles por ti y no eres capaz ni de llamar para saludar.
Es que estaba ocupada…
Haciendo qué… ¿maquetas? O curabas la eterna palidez de tu madre todos los días.
Tengo trabajo que hacer, Yayoi, no creas que estas son totales vacaciones.
No… para nada… por eso estás viendo tele en la casa de tu madre todo el día para no ver ni a Hikaru, ni a Genzo, y ni siquiera a nosotras. Aparte ya se te nota la panza de cerveza…
NO exageres, Yayoi, no hagas drama – le respondió, apretándose la polera en la zona correspondiente, para ver si era verdad – Además no puedo irme contigo, tengo alguien en mi casa, y sólo salí a comprar un refresco…
Sólo si me dejas ver quién es.
¿Para que digas al resto lo que hago? No, gracias.
Bueno… es tu problema. – miró al frente, haciéndose a la ofendida – Chau, Yoshiko.
"Medio que me está botando del auto…"
Me llamas cualquier cosa.
Chau Yayoi, nos vemos luego.
Yoshiko baja del auto, ofendida también, pero corre a atender a su visita, no quería dejar que más tiempo pase, había sido la caminata al supermercado más larga de la historia Fujisawa (quedaba a media cuadra). Entró volando a su casa, puso unos vasos en una charola, algunas cosas para comer, el refresco, y fue a la sala, para ver películas toda la tarde con sus acompañantes y descansar (más). Tres cuartos de película después, cuando ya un tanto igual de la caja de pañuelos desechables estaba esparcida alrededor de un basurero por la mala puntería, se escucharon un portazo y unos pasos apurados que se dirigían a la sala.
¡AJÁ! – gritaba Yayoi a su descubrimiento "in fraganti", señalando con el dedo, con actitud amenazadora. Lamentablemente para ella, y para el ambiente sentimental que reinaba en la sala, sólo encontró a Yoshiko con Machiko y Taro, llorando a moco tendido.
¿Yayoi¿Qué haces¿Ya estás completamente loca?
Es… que… - no habían excusas coherentes, la curiosidad la llevaba a hacer las cosas más extrañas para satisfacer la voz interior que le decía "averigua, Yayoi, averigua…" en susurros, especialmente cuando Yoshiko se portaba tan, pero tan misteriosamente. Trató de disimular el rubor de sus mejillas sentándose entre ellos, agarrando un pañuelo y mostrándose dispuesta a llorar sinceramente el resto del vídeo con los tres, porque aparte Jun estaba en un entrenamiento y no lo vería hasta más tarde. Toda la película bailó en la cabeza de Yayoi la frase de una canción que había escuchado por casualidad "…Me siento en silencio, como gol visitante, no me hablen del absurdo instante, deberían barrerme la sombra…"()
Horas después, con 3 películas románticas vistas, Yayoi empezó a escurrirse sigilosamente del lado de sus compañeros de llanto, llegó a la puerta y escapó. Los otros tres decidieron dejarla ir sin trabas, tanta lágrima había sido castigo suficiente para la pobre… Fueron a ver a la ventana, alcanzaron a ver a Yayoi con los cabellos al viento, cruzando la calle corriendo para alcanzar su auto sin ser interrumpida en su huida.
Se pusieron a ver una película de terror agarrados los tres de las manos, con los pies encima el sillón para que no los jale algún monstruo y con Taro al medio por cobarde, cuando sonó el timbre desesperadamente. Obviamente los tres hubieran aparecido en el techo colgados de la lámpara, si es que Machiko no hubiera empezado a gritar como loca, corriendo sobre su propio eje. Mientras Taro la perseguía en dirección contraria (imagínense los pobres adornos y floreros de la señora Fujisawa), Yoshiko corrió a abrir la puerta para calmar los timbrazos, cada vez más desesperados. En el caos de la bulla, el gritar órdenes a Machiko para que se calme y decir a Taro que cuide el jarrón del centro de la mesa, el azul, que fue regalo de aniversario de sus abuelos y donde muy probablemente su madre pida que se guarden sus propias cenizas ahí algún día, no vio un trapo en el piso y resbaló, alcanzando apenas a frenar entre lo que parecía la selva amazónica.
Este… señorita… - escuchó, al tiempo de sentir una mano que le ayudaba a recuperar el equilibrio.
¿Sí? – dijo con voz de damisela en peligro, esperando ver al valiente rescatador.
Sólo tiene que firmar aquí.
A Yoshiko le costó un poco analizar la idea, se incorporó, se jaló la polera, pasó la mano por el pelo para arreglarlo un poco y volvió a sonreír con la mirada perdida.
Ejem… uhm… mmmjjjjjjjmmmm… (pobre garganta)
Ah sí, sí, claro – Yoshiko tomó el lapicero que le ofrecía y firmó.
Se escucharon pasos pesados y apurados por detrás. Otra vez el trapo. Frenaron antes de llegar a ella.
Bueno… eso es todo. Hasta luego. – el mensajero juró nunca más volver a esa casa de maniáticos, y es más, juró cambiar de trabajo.
¿Qué es! – Machiko trataba de quitar a Yoshiko el paquete de sus manos mientras volvían a sus lugares.
Llegaron más rápido a la sala. Taro cortó con los dientes el cordón que rodeaba la caja y rompieron los tres el papel madera, descubriendo un envase transparente con algo extraño adentro. En la tapa había una nota que explicaba que lo que había adentro era una orquídea:
"La sola palabra conjura todo aquello que es bello, exótico, raro. Un aura de fascinación ha rodeado siempre a esta extraordinaria familia de plantas. Se estima que existen unas 30,000 especies de orquídeas en la naturaleza, lo cual las convierte en la familia de plantas florales más extensa en la tierra. Una familia tan vasta y tan diversa entiende más de excepciones que de reglas…" (http/usuarios.lycos.es/jaromero/phal.htm)
Bla, bla, bla, bla… - Taro se desesperaba - Ya pues, Yoshiko, abrí la caja para ver qué es.
Yaaaaaa… calma, Taro, calma…
Abrió la caja y sacó con cuidado las flores más lindas que le habían regalado en su vida, y también las más exóticas (ver el link de arriba). Después de leer semejante somnífero en la caja, Machiko se ocupaba de buscar la nota del que envió la orquídea, esperando encontrar la nota de amor loco más cursi del mundo. Encontraron un decepcionante papel del tamaño de una tarjeta que decía:
Para la pequeña.
H.M.
Se sorprendieron ante el descaro de Matsuyama de declarar la guerra contra la terquedad de Yoshiko sin aclararle nada, especialmente su situación con Kumi. Después de otras horas de terrible discusión acerca del tema de candente actualidad ese rato, los visitantes se fueron para dejar sola a Yoshiko con su confusión, y para que no los maten es sus casas. Desde que Azumi se había ido Taro buscaba olvidarse del tiempo y del espacio con Yoshiko; Machiko, en todo caso, ya estaba muerta, era muy tarde, así que le pidió a Taro que la lleve a la estación lo más rápido posible. Yoshiko cerró la puerta de su casa, sola, sin saber qué sentir. Se sentó en un sillón de la sala, abrazando la caja de las orquídeas, leyendo y releyendo la nota por todo lado para encontrar algún mensaje oculto o tinta invisible, como alguna vez uno de los dos encontró, pero nada. ¿Qué quería decir Matsuyama¿Por qué le hacía estas cosas? Pero… qué detalle tan lindo¿no¿Quién hubiera pensado que Hikaru pudiera ser tan delicado con un regalo¿Por qué no…
Riiiiiiiiiiing… Riiiiiiiiiiiiiiing…
…pudo haberlo hecho antes¿Qué les pasa a los hombres para ser tan tarados todo el tiempo¿qué queremos las…
Riiiiiiiiiiing… Riiiiiiiiiiiiiiing…
…mujeres de ellos¿Cuál es nuestra misión verdadera en esta cada vez más confusa vida¿Por qué los árboles mueren de pie?
Riiiiiiiiiiing… Riiiiiiiiiiiiiiing…
"Bueno, ya… te contesto… y eso que me estaba poniendo tan profunda…"
Dejó la cajita a un lado y cruzó la sala para buscar el inalámbrico, así después podría seguir en su meditación trascendental al colgar y no tener que moverse después.
Riiiiiiiiiiing… Riiiiiiiiiiiiiiing…
¿Hol…
¡PERRA! – se escucharon terribles gritos al otro lado de la línea.
Buenas tardes a ti también.
¡Eres una perra¡Por tu culpa! – comenzaron los sollozos.
¿Con quién tengo el gusto?
¡Como si no supieras quién soy!
Bueno… tengo una idea… tu voz me sueeena… me sueeeeeena… a ver dime algo más…
¡No te bur… - sollozo desgarrador - …burles, imbécil!
Uhh… palabras mayores para una señorita…
¡Te habla Kumi!
"Lo sospeché desde un principio…"- se burló para sí – Kumi, querida, de tanto tiempo…
¡Por tu culpa Hikaru rompió conmigo!
"¡QUÉ!" – pensó, abriendo los ojos como platos - Ejjjjeeeem… ¿Perdón? – tenía que parecer casual.
Me escuchaste bien… ¡Por tu culpa ya no estoy con él!
¿Y yo qué tengo que ver? – ya no disimulaba la alegría dentro de sí - "¡wiiiiiiiii!".
¿Todavía eres tan cínica como para preguntar¡Seguro que tú le dijiste que lo hiciera¡Lo persigues desde que llegaste¡No nos dejas en paz ni un segundo¡ Y si no eres tú, son tus amiguitas!
No meta a nadie más en esto…
¡Pero es verdad! Perra de m… mier… ¡miércoles!
No estoy para escuchar tus quejiditos… si no tienes algo interesante que decir o algún insulto aparte de "perra", podemos empezar a despedirnos…
PERRA SEPARA-PAREJAS de "&$# (pongan su "mala palabra" favorita).
Se escuchó un golpe y luego el tono del teléfono colgado. Yoshiko se encogió de hombros y colgó. Inmediatamente después, se puso a saltar como loca por toda la sala, abrazando la tarjeta y celebrando su triunfo… o medio triunfo. Sonó el teléfono de nuevo¿quién sería esta vez?
Hola chicas y fieles seguidoras, bienvenidas las nuevas lectoras, gracias por los comentarios. Decidí ser más gráfica en este capítulo, el link es para que se imaginen un poco como yo algunas cositas. El link que van a encontrar es sólo el de la foto, la información la saqué de otra página (no me acuerdo cuál). Uso la frase de una canción (), se llama "Detenidos" y es de Llegas (Grupo Boliviano, si quieren saber más) (Es mi propagandita). Hasta un próximo capítulo, pronto habrá un tipo "concurso" que salió, obviamente, de las tantas charlas con mi amiga Vicky (lean el fic que estamos escribiendo juntas, está chistoso). Ojalá que se puedan poner links, porque si nonos fregamos.
Un abrazo a todas.
ADRIANA (Sietesoles)
