Ese titulo sonó a libro de cierto autor, sobre cuatro hermanos y un mundo dentro de un armario, pero no… los personajes de este fic, pertenecen a JK Rowling y parte a la WB
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Blacmoonlady... me alegra volver a leerte, espero volver a saber de ti jajaja, y creo que entendía mal, pero me dijiste traviesa o algo así... mmmmm? jajajajaj, la verdad si me identifico mucho con Tam, es mi niño favorito jajaja..
según yo contesté tu review, pero mi compu me juega malas pasadas así que si no lo contesto no es culpa mía jajajaja, pero en esencia era lo que había escrito
Hermlils, GRACIAS me alegra que pienses eso de mi, bueno lo segundo eh! jajaja
Espero disfruten el capitulo como yo disfruté escribiendolo
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Creo que me tengo que disculpar con alguien, porque yo que si y ese alguien que no y pues desde un principio tuvo razón… pero si al final del capitulo ese alguien no se da cuenta, pues poco observativ que es, jejeje y si se da cuenta fuera tan amable de pedirlo, si no pos ni modo jajajajajajajajajaja… me gustan las cosas claras aunque hay veces… jajajajajajajajjaja, bueno creo que algo me hizo daño, ya deliro, mejor los dejo con el siguiente capitulo…
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Harry había aparecido en Hogsmade, inconscientemente quería prolongar el mayor tiempo posible la reunión, caminaba lentamente hacia Hogwarts, por inercia sacó la carta que le había mandado Remus y la volvió a leer, repasó cada renglón tres veces, ya no recordaba cuantas veces había leído esa dichosa carta, y aún así insistía en que su viejo profesor había cometido un error garrafal y los que en realidad estaban en posibilidad de una expulsión eran James y Sirius, y ya hablaría con ellos cuando llegara. Pero para que eso hubiera pasado, esos dos en su segundo día de clases habrían tenido que hacer lo que ni los merodeadores y ni los gemelos Weasley hicieron en sus siete y seis años del colegio respectivamente… si él recordaba bien les había dado una buena educación, si bueno, estaba conciente de que no tenía siete angelitos por hijos, pero hasta Fred y George conocían el límite… y bueno podríamos pensar que Fred y George crecieron en un ambiente más estricto, pues tenían a la señora Weasley… pero que tan diferente podrían haber crecido sus hijos si tenían a una versión en miniatura de Molly Weasley solo que la de ellos estaba recargada, simplemente era imposible y por lo que estaba más seguro de que Remus se había equivocado, era por el simple hecho de que la carta se refería a Lyly...
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Ron apareció justo a la mitad de la sala de la mansión Potter, extrañado miró el televisor encendido, y recordó algo sobre esos extraños monos amarillos que estaban atrapados en esa caja, Hermione le había dicho algo, le causaron gracia y se disponía a sentarse cuando se escuchó un gran estruendo que lo hizo ponerse a la defensiva, mientras su madre salía alterada de la cocina
-- ¿Ron tú hiciste ese ruido!
--No mamá, se escuchó de afuera
--... ¿y Tam?
--Cuando llegué no había nadie… solo pasé para decirles que todo está bien…
--Me quitas un peso de encima, me alegro mucho…
--Bueno, iré a ver que fue ese ruido… --Ron se aferró fuertemente a su varita y salió lentamente de la casa, la rodeó y escrutó con cuidado cada rincón del terreno y no había nada; volvió con su madre para intentar tranquilizarla pues la había dejado bastante alterada. Mientras Ron revisaba la propiedad, Molly había recorrido toda la casa y no había encontrado señal alguna de Tam, pero tenía la esperanza de que hubiera salido a jugar y Ron llegaba en ese momento y le decía que no había nadie afuera… Molly estaba a punto del soponcio¿dónde se podía haber metido Tam? de pronto algo alteró más a Molly y perdió el poco color que le quedaba ¿y si ese ruido lo había provocado algún mortifago desubicado y había secuestrado a Tam¡POR MERLÍN ESE NIÑO ES HIJO DE HARRY POTTER, QUIEN TIENE ENEMIGOS POR DOQUIER, TAM ESTABA A SU CUIDADO Y POR SU DESCUIDO UN MORTIFAGO… el color de Molly había desaparecido totalmente, respiraba agitadamente, Ron tuvo que ayudarla a sentar en un sillón, pues no se podía mantener de pie…
--Tranquilízate mamá, sabes que los hijos de Harry son un poco extraños, debe estar por ahí jugando… quizá no acostumbra avisar cuando sale a jugar…
--No Ron, yo lo busqué por toda la casa y tú buscaste afuera, no creo que Harry le permita salir de la propiedad…
--Mira mamá, Harry fue a Hogwarts y después va a venir, y él debe saber como encontrarlo
-- ¿Y si lo raptaron? --Preguntó Molly con lágrimas saliendo descaradamente y agarrando a su hijo por el cuello de la túnica, lo miró suplicante
--Mamá, es hijo de Harry y… --Intentó decir Ron como si fuera algo tan obvio, pero Molly abrió los ojos como platos y cubriéndose de ese lindo tono carmín que caracteriza a un Weasley, vociferó
-- ¡Y TIENE SEIS AÑOS RONALD! --Después volvió a perder el color y lentamente se sentó en el sillón --Será mejor que lo vayas a buscar
--Pero mamá, tengo un juego en unas horas y si no descanso me van a anotar todo lo que quieran y…
--El dichoso partido es a las siete de la noche y apenas son las doce mediodía… ¡Y TÚ QUIERES IR A DORMIR CUANDO TU SOBRINO ESTÁ DESAPARECIDO¿Que explicación le darás a tu hermana o a Harry? --Molly había dado en la pata de palo de Ron con la última pregunta
--Pero mamá… --Ron intentaba eliminar la culpa que su madre intentaba meter --Debe estar jugando por ahí… es hijo de Harry y…
-- ¡RONALD BILLIUS WEASLEY! --Molly había adquirido un rubor lindo, pero que a Ron no le agradó por lo que rápidamente corrió y desde una distancia prudente gritó que buscaría al enano, y refunfuñando que ese niño era hijo de Harry Potter y sabía cuidarse solo, por lo menos en ese lugar, no importaba que tuviera seis años, caminó lentamente. Estaba seguro que el ruido que habían escuchado era igual al de un edificio al derrumbarse, a él se le hacía lógica la diferencia del ruido de un ataque mortifago al de algo al caer, y para colmo de todo Harry había colocado protección especial a todo el terreno, por lo que eso de los mortífagos era imposible y lo único lógico era que ese "bendito" enano, estaba jugando por ahí, y a él lo obligaban a buscarlo… pero ¿Cómo le explicaba eso a su madre, si se le ocurría volver sin Tam, ella se encargaría de imposibilitarlo para el próximo partido y no se atrevía a pensar para que cosa que le gustaba de sobremanera quedaría imposibilitado… y sería peor si se iba a dormir, por lo que no le quedó otro remedio que aplicarse en su tarea y se dedicó a revisar cada rincón del lugar… mientras tanto, Molly descargaba toda su preocupación en la cocina… ya limpiaba aquí, ya lo hacía allá, ya metía una tarta al horno, y segundos después preparaba lo que sería un pastel de calabaza, daba vuelta al estofado, ya picaba diversas verduras al mismo tiempo… en fin, le era imposible quedarse quieta…
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Una lista borrosa pasó frente a una tienda abandonada, tenía en su interior unos maniquíes ya pasados de moda y medio destartalados, esa flecha se detuvo en una esquina oscura, donde de una escoba algo vieja bajó alguien no mayor de 1.20 mt., ocultó la escoba bajo unas cajas y algo de basura. Se paró frente a los maniquíes y los miró con diversión y suma atención, parecía querer pasar desapercibido con esa gorra azul y gafas oscuras… había algo bueno en todo eso, por lo menos había podido llegar… pero ahora se le presentaba un nuevo problema, y éste era peor… ¿Cómo iba a entrar? No podía dar su nombre, y aunque se inventara uno, él tenía 6 años y no aparentaba más edad y menos si le sumábamos a su escasa estatura ese overol de mezclilla deslavada, esa playera de rayas naranjas y verdes y los converse, ropa que según su madre le quedaba divina e insistía en surtir su armario con ese estilo, a pesar de ese pequeño percance Tamar Potter sonrío…
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Harry Potter había llegado al mejor colegio de magia y hechicería, las puertas se abrieron inmediatamente dándole la bienvenida, él siguió caminando... recorrió los terrenos de Hogwarts ensimismado, ignoró "los ooohs y los aaahs… Harry Potter", incluso pasó sin escuchar a esos dos con los que en cuanto llegara a Hogwarts hablaría muy seriamente, James y Sirius insistían llamando su atención, pero Harry pasó de largo pensando en el chico de su "sueño real", una leve sonrisa se formó en su rostro, al recordar aquella expresión que lo hizo reconocerlo, cuantas vec…
--Harry --Alguien lo llamaba pero él no reaccionaba, seguía ensimismado y caminaba automáticamente, un pie, el otro, de nuevo el izquierdo y va el derecho… Remus se paró frente a él y zarandeándolo lo volvió a llamar, pero Harry no reaccionaba, después de cinco zarandeadas más logró dirigir a Harry a su oficina.
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--Hola --Saludó alegre Tam, después de asegurarse que no hubiera "intrusos adultos"
-- ¿Quién es usted? --Preguntó Mah incorporándose, Tam le sonrió y miró a Mai
-- ¿Tam? --Pregunta algo sorprendido Mai, Tam hecha un último vistazo al pasillo y se acerca quitándose algodón y restos de césped de cabeza y cara, unos pedazos de cartones triangulares cubiertos de algún desecho rosado, de orejas y nariz, lo coloca cuidadosamente sobre la cama de Mah, que pasea su vista del niño a las cosas que a dejado sobre su cama, Tam no le toma importancia a la cara de repulsión de Mah y se deshace de un vestido negro astutamente transformado en una túnica, vestido que por cierto extrañará cierto maniquí, dobla su "túnica" cuidadosamente, la coloca sobre el piso y encima del vestido-túnica sus accesorios, después de tal ceremonia se dirige feliz a sus hermanos
-- ¿están bien… ya? --Pregunta Tam con una de sus hermosas e indescifrables sonrisas, Mai suelta una gran carcajada y con una mirada de orgullo (valga la redundancia), mira a su hermano menor, en cambio Mah se prepara para imitar a su tía Hermione cuando reprendía a Harry y a Ron, claro que esa expresión parecía heredada,
-- ¿Mamá te trajo? --Preguntó Mah muy seria y Tam la miró sin comprender
--Para empezar… --Inició muy diplomáticamente Mai --... no dejan entrar a niños… y para continuar --Mai se giró hacia su hermana y adoptando una postura seria continuó mientras Mah ponía en blanco los ojos --si mamá lo hubiera traído, no se habría disfrazado del duende… --Mai entrecerró los ojos tratando de enfocar mejor y leer la placa prendido de la "túnica" de Tam -- ¿Willy Calamitus? --Terminó Mai con diversión mirando a su hermano y después se dirige a Mah con una de esas miradas que indicaban que lo acababa de decir era lo más lógico de éste mundo, pero Mah lo ignoró olímpicamente y muy molesta mira a Tam
-- ¿cómo llegaste hasta aquí? --Mai ponía suma atención a su pequeño hermano, parecía que la pregunta de Mah le parecía interesante, pero algo le carcomía por dentro…
--Claro está que no usó la chimenea o el autobús noctámbulo, pues es mediodía --Mai sacó lo que le carcomía y buscó la confirmación en Tam, pero Mah esperaba la respuesta del pequeño
--Usé la escoba de papá --En verdad disfrutó decir eso, la cara que pusieron sus hermanos era digna de una fotografía, lástima que no había podido llevar la cámara
--Pe… pe… pe… pe… --La sorpresa de esa respuesta fue impresionante, Mah solo podía articular monosílabos
--Pero papá --Mai parecía haberse recuperado más rápidamente
--La escondió para que Jimmy o Sid no la encontraran… --Agregó Tam alzando los hombros, Mah ya había logrado salir del shock y cuando estaba a punto de iniciar su sermón la interrumpieron las voces conocidas de dos mujeres que se acercaban y rápidamente miró a Tam, no se explicaba como seguía ahí sonriendo tan campante, lo iban a atrapar y seguro no bastaría el banco en el rincón y él con esa sonrisa, Tam notó la cara de sus hermanos y reafirmó su sonrisa
--Confío en ustedes --Dijo Tam alegre y justo cuando esas dos mujeres estaban en el marco de la puerta, se barrió bajo la cama de Mah. Ginny se asustó al ver a sus hijos pálidos
-- ¿Qué les pasa¿Se sienten mal?
--e… no… no, mamá, descuida, estamos bien --Mai no recordaba la última vez que la había visto tan cerca y que aún en peligro mintiera a su madre, Mah estaba algo nerviosa, pero intentaba tranquilizarse, justo cuando recuperaban el color, Mah lo volvió a perder, su tía Hermione se acercaba a ella e iba a pisar el disfraz de Tam, lo único que se le ocurrió fue gritar, asustó a su madre pero evitó que su tía pisara el disfraz, Tam se asomó desde su escondite y miró a Mai, él le indicaba lo más discretamente que podía que metiera su disfraz, cuando Hermione estaba a punto de pisarlo de nuevo lo metió ágilmente…
-- ¿Mah, que tienes?
--Nada mamá, no te preocupes, lo que pasa es que… que grité… por… porque… porque me dio un calambre… si un calambre en el pie
--Me alegra que estén bien --Ginny se acercó a sus hijos y les dio un beso, mientras tanto, los gemelos intentaban formar un plan de emergencia para sacar a su hermanito de ahí ¿pero cómo lo hacían?
--Mamá… --Empezó Mah
--si no fuera mucha molestia¿podrías traernos un poco de jugo de naranja? --Continuó Mai
-- ¿jugo de naranja? Y ¿Dónde quieren que saque eso? --Preguntó Ginny extrañada por la petición de sus hijos
--Es que se nos antojó --Dijo Mah con un puchero
--Deja Ginny, yo veo si puedo encontrar eso, y si me dejan entrar con él --Dijo Hermione mientras salía de la habitación --Ginny le agradeció, y los gemelos compartían miradas, bien, uno menos y falta el más peligroso y difícil. Mai empezó a llorar desconsoladamente y Mah gritaba histérica mientras se tomaba el estomago con las manos, Ginny se asustó e intentó llamar a algún medimago por el timbre, pero éste no servía, salió al pasillo y afortunadamente o desafortunadamente, depende del punto desde donde se vea, no había ninguno cerca, por lo que corriendo salió de la habitación, en cuanto Ginny se perdió de vista Tam ya disfrazado salió asustado, pero sus hermanos lo tranquilizaron pues era solo una pequeña distracción… Mah lo apremió para que se fuera, Tam con una sonrisa y un beso a sus hermanos salió aristocráticamente de la habitación, al girar en un pasillo chocó con Hermione que regresaba con dos botellas con jugo de naranja, parecía que el disfraz era bueno, pues Hermione se siguió de largo sin tomarle importancia, cuando llegó a la habitación se encontró con los gemelos dormidos, mientras el medimago salía de la habitación
-- ¿Ginny?
--Mai estaba llorando y a Mah le dolía el estomago, pero el medimago dice que no es nada, que lo más seguro era algún efecto de las pociones, les dio algo para dormir… --Contestó más tranquila la pelirroja
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--No es posible lo que dices Remus… Lyly no…
--Harry sé que es ilógico, pero la mirada de Lyly… intimidó a Minerva
--Pero mi niña… --Harry se negaba a creer la historia que Remus le había contado --Remus, hablaré con ella, si hizo eso se disculpara te lo aseguro y no volverá a suceder
--No es eso Harry
-- ¿Y si no era Lyly la que hizo eso? --Preguntó esperanzado Harry
-- Ya te dije la canción del sombrero
--Interrumpirás la profecía --Resopló Harry dejándose caer en un sillón
--Lo sé Harry, por eso te he llamado, necesito que hagas algo --Dijo Remus masajeándose la cabeza, empezaba a dolerle
--La buscaré --Harry se levantó y se dirigió a la puerta --Sobre tu propuesta… creo que será lo mejor Remus --Agregó antes de cerrar la puerta, Remus seguía mirando la puerta, él tampoco creía lo que media hora antes había dicho.
Harry recorrió lentamente los pasillos de Hogwarts, había repartido varias decenas de autógrafos y conseguido la ubicación de sus hijos. Miró con cierta nostalgia la mazmorra de DCAO, tocó suavemente y tras una inexplicable explosión se asomó una cabeza cubierta por una falda escocesa roja, verde y amarilla, con humo flotando sobre ella
-- Hola Tonks
--Harry¿pasa algo?
--No te preocupes, dentro de lo que cabe todo bien… ¿puedo hablar con Rem?
--Claro Harry… --Tonks se metió y unos segundos después Rem salía del aula
-- ¿papá?
--Rem, necesito el mapa del merodeador
-- ¿sabes donde están los gemelos? --Rem intentaba desviar el tema
--Sí, hijo, están bien, el director me dijo que les había dicho todo
--Jé, sí, pero quería que me lo confirmaras
--Bueno Rem, no tengo mucho tiempo… ¿podrías darme el mapa?
--El… ¿el mapa?
--Sí por favor, después te lo regreso
-- ¿Qué mapa?
--El del merodeador, hijo, el que te di en el anden 9 ¾
-- ¡Aaaaahhh ese mapa!
--Sí
-- ¿mapa? Pero ¿para qué… o qué?
--Rem, lo necesito
-- ¿el mapa? --Rem temía la reacción de su padre
--Sí --Harry empezaba a resentir el desvelo y los problemas, y estos se manifestaban en mal humor, algo que fácilmente podía notar Rem, quien se ponía más nervioso a cada segundo
-- aaaahhhh el mapa… ¿mapa¿seguro que no quieres algo más?
--No Rem, dame el mapa por favor
-- ¿el… el maaapa?
--Remus dame ese mapa --Harry había perdido ya la poca paciencia que tenía, y el escuchar tu nombre de alguien tan molesto era mal augurio, y Rem lo sabía
--yo… yo… no… no… yo no… yo…
-- ¡Remus Potter, qué te pasa!
--Papá, yo… yo no tengo el mapa --Terminó cabizbajo esperando la explosión de su padre, Harry lo miraba estupefacto --Tonks me lo quitó anoche, cuando buscábamos a los gemelos --Aclaró Rem en vista de la ausente explosión
--Dile a Tonks que me lo preste --La voz de Harry sonaba molesta, el chico entró al aula en el momento en que Harry terminó de hablar, no le fuera a preguntar por la capa invisible, Tonks salió sonriendo segundos después
--Pero necesito que me lo regreses --Dijo Tonks con una sonrisa --Pero no te enojes son inexpertos, no lo hacen tan bien como tú, espera que tengan más tiempo, quizá vuelva a sus manos, además, era una buena causa --Agregó al ver la cara de Harry, el la miró y su rostro se relajó un poco
--No es por eso, Rem me dijo la razón, es que… me preocupa lo que me dijo Remus
-- ¿Sobre Lyly? --Preguntó con precaución la metamorfomaga
--También, pero… --Harry la miró en forma de disculpa
--No te preocupes, por mi no hay problema, creo que por los alumnos tampoco, de igual forma, me van a pagar --Tonks le sonrío y con un me lo devuelves entró al aula. Harry accionó el mapa y miró un puntito con el nombre Lylyan Potter en el quinto piso, Remus se unió a el en el cuarto piso y unos minutos después miraron a Lyly sentada en un rincón con la cabeza entre las manos, Harry tuvo el impulso de correr hacia ella, pero Remus lo detuvo y se acercaron lentamente, la niña sintió pasos y levantó la cabeza, su mirada un poco fría denotaba dolor, cuando Harry hizo contacto con la mirada de su hija sintió un rayo eléctrico recorrer su espina dorsal, los ojos de Lyly recobraron la calidez habitual mientras ella se lanzaba hacia su padre, Harry la tomó entre sus brazos y la alzó como cuando tenía cuatro años y lloraba por alguna travesura de sus hermanos, y sintiéndose protegida lloró de tal forma que a cualquier persona le destrozaría el alma, era verdadero dolor lo que se sentía en el aire, Lyly temblaba de miedo mientras intentaba aferrarse a su padre
--No lo dejes papá, es malo… quiere que mate… pero yo no quiero… es muy malo… tengo miedo papá, ayúdame… --Repetía una y otra vez Lyly entre sollozos; McGonagall acababa de llegar y miraba confundida la escena, esa no era la Lyly que ella había visto
-- ¿quién es malo Lyly, quién quiere eso? --Harry estaba preocupado, miraba a Remus y a McGonagall alternadamente, y Lyly solo repetía eso una y otra vez --No te preocupes, estoy aquí y nadie te va a hacer daño
--Que… quería que matara a la profesora McGonagall y yo la quiero mucho… papá… no le quiero hacer daño y ella ya me debe odiar --Lyly seguía hablando entre sollozos aferrada a su padre
--No te preocupes pequeña, no pasará nada, la profesora sabe que la quieres --Harry miró a McGonagall que lloraba en silencio --Todo está bien, no pasó nada malo, sí… te controlaron, no eras tú
--Era… era… tenía los ojos amarillos y el cabello blanco… papá, era guapo, pero muy malo, no dejes que vuelva --Lyly miraba llorosa a su padre, el calor fraternal la había calmado un poco
-- ¿Estuvo aquí? --Preguntó molesto Harry, mientras inconscientemente se llevaba una mano a la frente y tocaba esa legendaria cicatriz
--No… no sé cómo pasó, yo… yo estaba sentada no tenía ánimo para desayunar, me preocupaban los gemelos y no supe qué paso… en verdad papá, es verdad --Si nadie le creía, era importante que por lo menos su padre lo hiciera, se mostraba desesperada por que fuera así y Harry abrazándola más fuerte le confirmó que le creía…
Todo se había arreglado, Lyly no iba a ser expulsada, pero iban a tener cuidado por si volvía a pasar algo así, por su puesto que se iban a tomar medidas para que no ocurriera, pero mientras se lograban, había que tener cuidado. Harry salió de Hogwarts más tranquilo, aunque algo decepcionado, había tenido que regresar a Tonks el mapa del merodeador, ahora se aparecería en su casa, se daría un baño, llevaría algo de ropa a sus hijos y vería la forma de meter a Tam al hospital, para que viera a sus hermanos, ya debía haberse enterado. Harry apareció atrás de su casa, siempre lo hacía, así podía sorprender a sus hijos, era un sencillo juego que siempre jugaban, cuando se dirigía al frente de su casa con la intención de sorprender a Tam, se dio cuenta que Ron caminaba con gesto cansado hacia él
-- ¿no se suponía que debías estar durmiendo? --Preguntó incrédulo Harry, cuando Ron iba a contestarle un ruido realmente aterrador se escuchó del armario de herramientas, los dos pegaron un salto, y rápidamente entraron, lo que vieron los dejó sin aliento, el armario estaba totalmente desordenado, Harry no sabía que tuviera tantas cosas en ese lugar, si alguien quisiera tirar una aguja dentro, ésta rebotaría y saldría, pues las cajas que Tam había usado en su escalera no estaban nada vacías
--Tam --fue lo único que Harry pudo decir antes de salir con una sonrisa
--Harry¿Qué es eso¿Cómo puedes tener todo así y Ginny no decirte nada?
--Eso no estaba así, Ron, estoy seguro que Tam tuvo algo que ver pero… --No terminó su divertida explicación, pues en ese instante algo caía en picada en dirección a ellos y no podía ser lo que pensaba… Tam pasó volando por sobre sus cabezas y aterrizó un par de metros alejado de ellos, Ron estaba boquiabierto no emitía ningún sonido, y Harry empezaba a adquirir un tono carmesí, en parte de orgullo, al ver que su hijo de seis años volara tan bien en escoba sin haber tenido clases y otra buena parte, la del padre responsable que en ocasiones se dejaba vencer por el espíritu merodeador, decía Remus, esa parte era la que se esperaba explotara, pero le ganó Ron, quien al puro estilo Weasley se acercaba al niño, que tranquilamente bajaba de la escalera
-- ¡Mi madre, casi sufre un infarto, temiendo lo peor, estuvo a punto de desmayarse de la preocupación y yo he pasado cuatro horas buscándote, mientras te divertías volando en escoba, no podrías haber avisado por lo menos! --El niño lo miraba despreocupado, sabía que esos gritos eran como una canción si los comparaba con lo que se avecinaba, no había calculado bien el tiempo y lo habían atrapado, no podía hacer nada…
--Discúlpate con tu tío Tamar --Ordenó Harry muy serio
--Perdóneme tío, no volverá a ocurrir --Tam obedeció al instante a su padre, él no acostumbraba llamarlo por su nombre completo, y mientras no agregara alguno de sus apellidos todavía había algo de esperanza
--Discúlpalo Ron, ve a dormir un poco amigo, lamento lo que pasó --Ron fue a avisar a su madre de lo ocurrido y en una de las habitaciones de huéspedes de Harry se acostó, se le hacía tarde ir hasta su casa, y Molly aunque se había molestado no salió a regañar a su nieto, sabía que ese era trabajo de Harry…
--Saca el banquillo de ahí Tamar Potter Weasley --Tam obedeció rápidamente, la esperanza se había esfumado, unos minutos después Tam había sacado el banco del desorden que era el armario, Harry lo colocó frente a él, ahora iba a empezar un sermón de verdad, no acostumbraba gritarles cuando les sermoneaba, decía que de nada servía --Una explicación… --Pidió Harry sentándose en la tierra frente a Tam
--Nadie me dijo cómo estaban mis hermanos, y yo quería saber --Contestó Tam con un mohín haciéndose la victima, Harry se extrañó al oír eso, pues cómo se suponía que Tam se había enterado que algo les pasaba a sus hermanos, era casi imposible que Molly le hubiera dicho, si en verdad se había quedado tan mal como había dicho Hermione
--Cómo supiste que les había pasado algo
--Pues cuando desperté, no los vi y mi abuela me cuidaba, y lloraba en todas partes cuando suponía que yo no la miraba… nunca me dicen nada, nunca, siempre soy el último --Tam se había alterado, se sentía ofendido y ya se había puesto de pie
--Siéntate --Ordenó molesto Harry --No te pongas como victima¿por qué agarraste mi escoba, no quiero imaginar como llegaste a ella, sabes perfectamente que tienes prohibido agarrarla
--No es justo, los demás si pueden y yo no… --Tam estaba a punto de unas de sus famosas rabietas y Harry estaba a la defensiva
--Ellos no la tocaron cuando tenían tu edad, les enseñé a volar cuando tenían ocho años
--Solo son dos años de diferencia, además yo vuelo bien…
-- ¡Ese no es el punto! --Harry se estaba alterando --Es peligroso
--Pero… --Tam había tocado fondo, la palabra prohibida según sus hermanos, esa palabra no se debía siquiera pensar en un sermón y menos cuando se llevaba las de perder, es decir, cuando el sermón tenía razón de ser
--Suficiente Tamar --Tam se dio cuenta rápidamente de su error, su padre estaba de pie frente a él
--Lo siento papá, no lo volveré a hacer --Se disculpó Tam con toda la sinceridad que le fue posible obtener, Harry dibujó una leve sonrisa al ver a Tam, era lo que él quería, que se disculpara sin necesidad de obligarlo
--Limpia el desorden del armario, y después quiero que te disculpes con tu abuela --El niño asintió a lo que su padre le dijo, y se dirigió al armario dispuesto a limpiar, pero lo detuvo la voz de Harry --Espero que lo de la escoba sustituya a los gnomos --Tam confundido miró a su padre, quien le sonrió y agregó --vas a estar castigado, hasta nuevo aviso, hablaré de ello con tu madre --El niño le sonrío a su padre y dejó descansar la cabeza sobre su hombro derecho, Harry también sonrío, ese niño nunca estaba sin esa sonrisa que siempre decía más de lo que podía uno pensar, esa expresión le encantaba. Mientras Tam entraba al armario a limpiar, Harry se sentó en el banco y miró lo que antes había sacado del armario, quizá no habían desempacado bien, pues no se explicaba que hacía ahí… era la capa que Ginny le había regalado la navidad pasada, tenía bordadas una H y una G entrelazadas de las que se desprendían siete cordones uno por cada uno de sus hijos… cuatro iguales y más largos, después dos un poco más cortos y el último… el más pequeño… sabía que él era especial, pero no pensó que tanto…
Espero que me den señal de vida, espero reviews... besos Sion-Allegra
