Capítulo 9 "Marathon (2da parte)"

Ayame y Kouga ya iban por la 4ta pista, mientras que Miroku y Sango por la 3era. No habían visto ni a Inuyasha ni a Kagome buscando sus otras pistas, es más, ni siquiera había rastro de ellos. Eso si que era extraño, esos 2 no duraban ni 3 segundos sin pelearse y al hacerlo todo el mundo se da cuenta; hasta los pájaros salen disparados cada vez que discuten por cualquier cosa sin sentido. Sango y Kouga conversaban de lo que había sucedido rato después, puesto a que Sango se lo había perdido; minutos después Ayame sale de unos arbustos asustando a ambos chicos.

Miroku se les une para saber cual fue el chiste, la estaban pasando bien porque eran los que más avanzados iban; aparte de que se ayudan entre sí.

Sango y Miroku habían decidido que su otra pista estaría: recorriendo el puentecillo que había para ir al estanque y luego tenían que ir a la cancha de entrenamiento. Y así se fueron despidiéndose de los otros 2.


Inuyasha no veía nada, no la encontraba; tomó aire y se sumergió de nuevo. Pasó por los túneles y vio la delgada figura de la chica flotando pero algo la sostenía e impedía que subiera. Nadó hacia ella y la notó inconciente.

"Vamos Kagome, eres fuerte. Resiste." Suplicaba por dentro. Intentó de quitarle la soga del pie, no pudo. Buscó donde estaba amarrada al otro extreme, pero solo se topó con una enorme roca. Tenía que hacer algo si duraba más era la vida de Kagome la que peligraba. Ella se iría para siempre de su vida, eso era lo menos que quería; discutía con ella siempre… pero no deseaba que se muriera. "Vamos Kagome, no me dejes. Por favor, no quiero quedarme solo; además míralo así¿quién discutiría conmigo?" De repente, algo le llamó la atención: una piedra algo puntiaguda y afilada. Sin pensarlo dos veces la tomó y comenzó a frotarla contra la soga. "Ya casi…" Consiguió cortar la soga y rápidamente subió con ella en el brazo. Ya en la superficie, la sacó del estanque y la recostó; le tomó el pulso y como no respiraba le dio respiración boca a boca… (¡Demonios! Que envidia me da T.T)

Como miroku y Sango estaban cerca vieron lo ocurrido y se acercaron a los chicos sin saber qué pasaba.

-Vamos Kagome. Respira.-

-¿Qué pasa Inuyasha?- preguntó Sango.

-¿Qué le pasa a Kagome?- preguntó preocupado.

-No sé, alguien intentó matarla- le volvió a dar respiración.

Kagome escupió agua, tosió varias veces y trató de abrir los ojos. Ya abiertos y al ver a sus amigos -¿Qué pasó?- intentó de preguntar sin parar de toser.

-¿Estás bien¿No te sientes mal¿Respiras bien¿Quieres que vaya por el profesor¿o tal vez por un doctor?- preguntó Inuyasha desesperado.

-O.o- lo miró sorprendida. –Si…- tosió. –Eso creo…- volvió a toser.

-Inuyasha, intenta de calmarte y tú, Kagome, intenta de no hablar y relájate.-

-Sango tiene razón, ambos deben de estar muy mal por lo sucedido lo sé, pero intenten de no darle mente ahora.- dijo Miroku.

Kagome seguía en brazos de un Inuyasha culpado, él se culpaba por dejarla ir a buscar la bendita pista, de no cuidarla como tenía. Bajó la mirada hacia ella, sus ojos reflejaban culpabilidad, Kagome le dijo que no tenía la culpa y también que ella estaba muy bien. El asintió con la cabeza y le sonrió tiernamente.

-Nos retiraremos- dijo con tono medio quebrado.

-¿Qué?-

-Nos vamos a retirar del rally, no quiero que otro 'incidente' vuelva a pasar. Kagome estuvo a punto de morir…por mi culpa…-

Sango y Miroku asintieron con la cabeza y les aseguraron que le dirían al profesor que se retirarían. Inuyasha se los agradeció mientras que Kagome quedaba pensativa, no recordaba con exactitud qué fue lo que pasó allá abajo en el agua. Luego de que sus 2 amigos se fueron Kagome llegó de su limbo y miró a Inuyasha quien evitaba de mirarla, las lágrimas amenazaban con salir pero él aparentó ser fuerte y lo ocultó. La chica se le acercó al oído y le susurró algo, lo que hizo que el chico la abrazara con fuerza y como si fuera la última vez.

-¡Tonta! No vuelvas a hacerlo de nuevo. No vuelvas a asustarme así-

-No es tu culpa, deja de echártela.-

-Pero si yo…-

-Shh…- lo interrumpió.

El silencio reinó en ese momento, el cual desearon que no terminara nunca, navegando en los ojos del otro se encontraban ambos, cada quien por su cuenta. Sus labios se iban acercando lentamente, era como si grabaran cada detalle, cada segundo y todo lo que pasaba. Sin el más mínimo conocimiento de lo que pasaba en el mundo sus labios estaban a punto de rozarse y…

Ploff una pelota cae en frente de ellos, interrumpiéndolos de una manera muy brusca.

Los dos giran su mirada hacia otro lado, Inuyasha al ver la pelota la tira por donde vino; de hecho estaba algo enojado por lo que se la desquitó con la pobre pelota. Unos chicos estaban jugando con ella y le agradecieron por devolverla. Kagome estaba algo sonrojada por lo sucedido, no podía creer que estuvo apunto de besarlo de nuevo, después de la otra vez, pos si, era posible que lo besara otra vez. La chica volvió a mirar al chico de mirada ámbar, el cual estaba murmurando algo pero no se oía qué era; éste caminó hacia ella.

-Parece que el rally terminó-

-Feh! Es solo un tonto rally-

-¿Estás molesto?-

-¡Claro que no! Nos retiramos por tu torpeza-

-Si claro… como digas. Aún estás en boxers.- xD

-Jeje- P

-Camina, te acompaño a que te cambies y nos reuniremos con los otros.- le sonrió dulcemente.

El solo asintió con la cabeza, era la primera ves que ellos se llevaban bien; ¿acaso todo cambiaba tan rápido? (por ser despistado, supongo que si xD) Al llegar a la cabaña, ambos entraron. Kagome se sentó en un cómodo sofá que había mientras Inuyasha fue a cambiarse al baño. A pesar de todo, ella sabía que en el fondo él no era refunfuñón como suele hacerse pasar en frente de todos. La verdad era que ella lo estaba conociendo mejor cada día y eso era bueno, ya que él no suele abrirse hacia los demás.

5 minutos después Inuyasha sale con el pelo alborotado y mojado.Se los secaba con una toalla, estaba vestido con una bermuda de color negros y una camiseta que decía: 'Be heart smart like me' de color rojo. Kagome gira a verlo, y le sonríe como siempre; él la mira algo extrañado.

-¿Qué pasa¿Por qué me miras así, Inuyasha?-

-¿No te fuiste a cambiar?-

-Oh, es que quería…- no buscaba excusa. –Bueno, este…- el joven la miró aún más extrañado. –Bueno, pensé que como yo te acompañé y te esperé, pos quiero que hagas lo mismo.-

-Pero tu cabaña está al lado. O es que ¿tienes miedo?-

-¡Claro que no! Además si eres así, mejor me voy sola y para la próxima no te acompaño.- dicho esto se va, dejando a Inuyasha solo; quien suspiraba y se ponía las sandalias para salir.

Al llegar frente a la puerta de su cabaña, Kagome se detiene; se queda medio perdida un rato y después oye que alguien la llama. Era Inuyasha quien venía a disculparse; pero ella hizo un juego y comenzó a humillarlo, Inuyasha tiene un orgullo tan grande que no se rebajaría ante nadie, por eso decidió hacerle una jugada.

-Está bien, te dejo entrar si me dices que yo gano.-

-¡Jamás! Nunca diré eso.-

-Entonces no entrarás.-

-Allá tú, eres la que quieren que te acompañen.-

-¡Bien!- gritó ella.

-¡Bien!- se dio media vuelta; listo para irse, mientras que Kagome aún no había entrado y lo miraba fijamente. – ¿por qué no dejamos de discutir y hablamos bien? Y no las pasamos el resto de la tarde viendo tele y comiendo palomitas.- sugirió mientras se daba vuelta.

-No está mal, suena jevi. Dale¿entras?- entraron. –Aunque la idea no está nada mal, pero tendremos que dejarlo para otro día ¿no crees?-

-No kagome, podemos hacerlo hoy. Además, para ¿qué lo sugerí?-

-Claro que no, lo haremos en otra ocasión y ya, punto. Déjame arreglarme y ahorita nos vamos a donde los demás que seguro ya se preocuparon.- se fue al baño a darse una ducha y cambiarse de ropa.


Otro día empieza para los estudiantes del colegio Shikon, los estudiantes más privilegiados en toda la ciudad del Sengoku. El sol radiante, el cielo azul despejado sin ninguna nube que estorbara al sol y como siempre el fresco aroma que había en la zona. Los chicos se preparan para continuar con su Maratón por lo que están todos reunidos después de haber desayunado bien; en la zona del evento. Siguiente carrera: Carrera a trote.

-¡Bajaremos las grasas!-

-¿Cuántos metros trotaremos?-

-Serán como 200 metros.-

-Sip, pero según dicen; va a haber unas cuantas sorpresitas.-

-No todos los rumores son ciertos, tonto.-

10 minutos después llega el entrenador, el cual toma el micrófono para informar lo que iban a hacer en esa carrera.

-Bien chicos, sé que quieren ganar pero no es motivo de que se pongan nerviosos o hagan trampas y esas cosas. La carrera a trote será de 200 metros, los cuales serán hiendo por aquella bajada que hay por allá y seguirán las flechas que le indicarán el camino. Les exijo que tengan mucho cuidado puesto a que hay varias rocas como roquitas, también hay cuervas algo raras y bajadas extrañas. Pero no se preocupen que las flechas no hará que caigan por un precipicio o por algo en el estilo. Sólo diviértanse- con esto el entrenador se para enfrente a todos los participantes, levanta una bandera de color amarillo y al mismo tiempo en que dice 'fuera' la baja en un movimiento brusco.

Y así comenzó la gran carrera del día, todos dando lo mejor de cada quien en ella; estaban felices de que al fin llegara el marathon. Lo único bueno es que tienen más tiempo para divertirse y casi nada de clases, aunque ese 'casi' no cambia las cosas; por digamos que las clases aún se están dando como son, pero el tiempo es menos por lo que no hace falta fajarse demasiado.

Nuestros amigos estaban por bajar una pequeña bajada que había cerca, iban bien, ninguno se quejaba. En el momento de bajarla, algo los desconcentró y fue que Sango tropezó con algo y cayó sobre Miroku quien iba en frente, ambos rodaron por la bajada. Al terminar de bajar de esa manera, todos quedaron sorprendidos; no que alguien salió lastimado o algo; fue que ellos se estaban besando. En el momento de la caída, iban rodando como pelota; y al caer hasta abajo quedaron frente a frente y con los labios unidos. (Lo que hace los accidentes xD)

Todos, sin excepción de nadie, quedaron paralizados. Sango empujó a Miroku y salió corriendo en dirección de regreso a las cabañas. Miroku la persiguió mientras que todos los otros seguía su paso hasta terminar ya que el profesor les gritó diciendo que si no terminaban les restarían puntos.


-Sango…- llamó el ojiazul.

-…- no hubo respuesta. Miroku sentía que su corazón se oprimía y la culpabilidad lo embriagaba.

-¿Sabes? No es tu culpa- dijo al fin la chica de pelo marrón.

-Si lo es- baja la mirada.

-No miroku, no lo es. Si tan solo hubiera sido más cuidadosa, nada hubiera pasado. Ahora todo el curso lo comentarán…- aquí la chica se voltea a verlo. El se le acerca y le toma las manos, lo que hace que ella lo vea directamente a los ojos.

-Y ¿a ti qué te importa lo que digan los demás?- le brindó una dulce sonrisa.

-¡Miroku!- ella lo abrazó con fuerza mientras que él le brindaba su apoyo.

Continuará…


Wuah:P

Gracias a todos los que me leen y dejan reviews y a los que leen y no firman D Trataré de actualizar más pronto para la próximaa! Ya saben, hasta luego!

¡Ja ne!

P.D. Recuerden firmar! Ah por cierto, daphne, aquí ya al fin actualicé, espero que te guste!