Bueno, todos sabemos a quien le pertenece Harry Potter... a JK Rowling y alguna parte a la WB...

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--Señor Potter tome asiento --Ordenó McGonagall entrando a su despacho

Mai se sentó rápidamente frente al escritorio de la profesora poniendo especial atención a sus zapatos

--Señor Potter, míreme cuando le hablo

El pelinegro levantó lentamente la mirada, cuando se topó con la de la profesora, se mordió el labio inferior tratando de reprimir una sonrisa, pero para su mala suerte no lo logró… y sinceramente¿Quién podría hacer tal hazaña?, al sentir frente a él un olor de una extraña mezcla de cedro, té verde, miel, vainilla y canela, ver ese rostro estricto casi desfigurado por el coraje pintado de un lindo tono marrón con dorado que hacía juego con el dorado del resto de su cuerpo, combinando todo con la serena voz de Remus Lupin

--Señor Potter, quiero que me diga el contrahechizo de esta broma, que por cierto ha dejado a su casa sin puntos

--Pero profesora¿Por qué yo he de tener dicho contrahechizo?… además no porque alguien de Slytherin le haya dicho que yo era el culpable, le va a creer, ya sabe como odian a los de…

--Silencio Señor Potter, que el profesor Binns le ha visto hacer lo mismo en su clase, cuando el director regrese hablará con usted, y su castigo se decidirá cuando su padre esté presente

Los ojos de Mai casi salen de sus cuencas al escuchar eso

--Pero profesora, mi padre es solo un profesor, no permitirá que sustituya las nobles obligaciones que usted y el di… director deben tener, como sus puestos les demandan

McGonagall sonrió para sí, ese chico tenía tanto de los merodeadores, sabía jugar tan bien sus cartas…

--Señor Potter, vaya al jardín, con tanta mezcla de olores es imposible continuar clases, espero que cuando llegue su padre recuerde el contrahechizo…

Mai suspiró resignado y salió del despacho de McGonagall camino a los jardines, donde no desaprovecharía el día, si abrían de darle un castigo se aseguraría que fuera uno muy bueno

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-- ¿No ha bajado aún? --Preguntó Harry saliendo de la cocina, miró a Hermione quien negó con la vista en un libro, que Harry podría asegurar no había llegado con él y, que no había tenido tiempo de ir hasta su biblioteca, pero siendo Hermione… y luego miró a Ginny, quien lo había ignorado y seguía parada al pie de la escalera echando miradas furtivas hacia el piso superior, Harry suspiró y miró de nuevo a Hermione, ella seguía entretenida con el libro --Ginny… --Llamó Harry, pero cuando la buscó no la encontró donde segundos antes había estado

-- ¡Harry, no está… no está en su habitación! --Ginny venia bajando apresurada las escaleras

-- ¿Quién Ginny?

--Esa chica… Kalid --La pelirroja se miraba preocupada, aunque no comprendía el por qué

--debe tener algo que hacer --Contestó Harry restándole importancia al asunto de que la chica que había salvado a su esposa e hijo, que además tenía una gran herida en el brazo, había desaparecido, algo que por supuesto no agradó a Ginny…

--Hola, que ha pasado con lo de anoche --Como siempre, un poco fuera de lugar, Ron llegaba sin saber lo que se avecinaba

--HARRY JAMES POTTER

Al grito de Ginny, Ron se quedó en la puerta de entrada, Hermione levantó la mirada del libro y dibujó una sonrisa, y Harry se arrepintió de haber dicho eso y mas aún con ese tono , por lo que se quedó en silencio esperando el veredicto final, pues si se le ocurría abrir la boca tan solo para respirar, la pagaría muy caro…

--Quiero que tú… --empezó Ginny con un sereno tono peligroso --Ron y Remus vayan a buscar a esa chica y se aseguren que esté bien --continuó la pelirroja mirando a un prudente Ron aún en el marco de la puerta y a Lupin que acababa de llegar vía Flú, antes de que Remus pudiera abrir la boca, Harry lo jaló de la túnica azul y empujando a Ron hacia fuera cerró la puerta, dejando escapar un resoplido de alivio varios metros lejos de su casa…

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Caminaba ensimismada deleitándose del grácil movimiento de los árboles, estaba encantada por no decir extasiada de la perfecta combinación entre la oscuridad y la luz que el día lograba colar entre las ramas de los árboles… se miraba simplemente perfecta, la tenue luz hacia brotar algunas brasas de su cabello que completaba un magnífico marco con su piel blanca y esos hermosos y brillantes ojos verdes irradiaban una felicidad muy extraña… había logrado vencer una vez más a Ziel, había demostrado su poder… pero también y quizá lo que ella consideraba más importante, y pensaba hasta cierto punto egoísta… podría ver a sus hermanos sin la sombra de la guerra, sin esa oscuridad que en su época había nublado esos hermosos ojos esmeralda que tanta admiración causaban… ninguno conservaba esa chispa de travesura, de felicidad… de inocencia, todos estaban apagados, tanto sufrimiento, tanta amargura… tanta muerte… sus finos y delgados tacones perforaban alguna que otra hoja, y hasta ese simple murmullo lograba robarle una sonrisa, llevaba una falda azul turquesa circular a media pierna, descansando justo sobre sus botas plateadas, una blusa sin mangas del mismo tono, la túnica plateada la llevaba desabrochada, con cada paso se movía majestuosamente, dándole un aire superior… caminaba sin rumbo fijo, sabía que ese bosque era enorme, pero no temía perderse o que la atacaran, era extraño, jamás sentía temor ante algo que le implicara un reto imposible de resolver, sin embargo, temía a los más sencillo de la vida, a lo que era fácil de remediar… unos murmullos la sacaron de sus cavilaciones, unos metros mas allá de donde ella se encontraba, se escuchaba… ¿voces?... ¿de niños?, inconcientemente sonrió, se ocultó tras un enorme árbol, una serie de extraños olores llegaron hasta ella, desde el delicado olor a rosa hasta una combinación de la que pudo rescatar el pistache, la crema batida y la goma de mascar sabor frutas… y segundos después un grupo de siete chicos… ¿con la piel de colores?... se paró justo frente a ella…

-- ¿Qué hacemos aquí Mai? --Preguntó una niña de piel roja, que despedía un delicado olor a rosa

--Ya te dije que cuando lo encuentre te lo diré Mah, además no obligué a ninguno a venir conmigo --Contestó Mai mirando hacia todas partes

--Pero que tenemos aquí… siete niños desobedientes --Ziel soltó una sonora carcajada al ver siete varitas listas para atacar

--Todder --gritó Ziel mirando fijamente a Mai

--Protego --gritaron siete voces al mismo tiempo, Ziel sonrió ampliamente

--Schutzer --Una pared plateada se formó frente a los niños, y la sonrisa de Ziel desapareció

Kalid salió lentamente de su escondite y se puso frente al grupo de niños, e inclinando la cabeza sobre su hombro derecho miró a Ziel, quien deseaba eliminarla con la mirada

--Es cobarde atacar a un grupo de niños --murmuró la pelirroja

--Niñata, estás herida ¿acaso crees que tienes oportunidad?... retírate y déjame a esos chiquillos, prometo no tocar a Allegra, Ron o a James

Kalid suspiró sonoramente y cerró los ojos mientras se los frotaba en actitud cansada, después lo miró fijamente regalándole una sonrisa sardónica

--Leo, avisa a alguien en el colegio… corre --Pidió Kalid --expecto patronus (aaahh, cómo es posible que no recuerde como se escribe ese hechizoL) --murmuró mientras una pequeña mosca plateada volaba a toda velocidad fuera del bosque (N/A no es que el patronus de Kalid sea exactamente una mosca, sino que adopta la forma que ella desee para mayor practicidadJ),

El pequeño pelirrojo corrió hacia el colegio, aunque sabia que los castigarían… Ziel sonrió cuando miró al niño

--Nectuxemphra --pensó el Dios blanco

--Naht Spiegel --Gritó Kalid, un haz rojizo envolvió el oscuro rayo y lo hizo desaparecer, no sin antes escucharse un desgarrador grito de dolor de la chica, había estirado el brazo izquierdo lo que le provocó un indescriptible dolor, al que se sumó el profundo e intenso corte del nuevo hechizo

Ziel sonrió descaradamente, estaba seguro que esa niña haría una estupidez como esa…

--Nectuxemphra --gritó Ziel al aire, no le importaba dirigir especialmente el hechizo hacia alguien, sabía que Kalid lo detendría… y tenía razón, se escuchó un grito de dolor aún más fuerte, después de un débil Naht Spiegel --Niña te desangrarás, deja de hacer tonterías y apártate

--Serás estúpido Ziel, preferiría morir, lo sabes bien

--y tú sabes bien los efectos que trae no hacer un hechizo sutura espejo correctamente… si lanzo un Nectuxemphra tu brazo quedará destrozado, claro, si es que logras detenerlo… después lanzaré uno más y si intentas detenerlo, no podrás usar el otro brazo, porque según sé, eres zurda, pero conociéndote eres bastante terca e intentarás detenerlo, pero como no tendrás suficiente magia y todo ese rollo, te desangrarás… así que en pocas palabras, quítate de enfrente

--Me conoces muy poco Ziel --Kalid intentó sonar segura, hizo una mueca de dolor cuando intentó mover el brazo, que pretendió ocultar

Ziel dibujó una sonrisa sádica mientras abría lentamente la boca --Nec… tu… xem… phra --deletreó con gran parsimonia el Dios blanco, mientras se extasiaba del cambio abrupto que ocurría en el rostro de la chica

Kalid cerró los ojos por el dolor que le ocasionaba mover el brazo, un par de lágrimas escaparon de sus ojos cuando invocó el contrahechizo… Ziel soltó una carcajada fría, mientras sin poder evitarlo Kalid lloraba, su brazo tenía ya cuatro cortadas bastante profundas, tres recién hechas y una que sin cicatrizar había sido abierta, la hermosa túnica plateada estaba bañada de un terrible tono rojizo y la chica ya había perdido la esperanza de poder volver a mover su brazo izquierdo, sin embargo una sonrisa logró que Ziel dejara de reír, Kalid con lágrimas aún bajando por sus mejillas miró a despectivamente al Dios Blanco

-- ¿Sigues pensando que podrás ganar? --Preguntó con sorna Ziel

Kalid bajó de nuevo la mirada mientras daba un discreto paso hacia atrás

--Mah¿traes tu varita? --Murmuró la pelirroja, tratando inútilmente dejar de llorar, pues el dolor ya era demasiado

La niña algo sorprendida afirmó con la cabeza

-- ¿Me la prestas?

Mah, sin dudar un segundo le extendió la varita a Kalid

--Vaya, creo que la falta de sangre te afecta el razonamiento, niñata… tienes inhabilitado el brazo con el que puedes hacer magia y quieres usar un pedazo de madera contra mí --Se burló Ziel

--Exactamente querido mío…

--Niña, cuando se usa una varita, tú no la escoges, ella te escoge a ti…

--Sí Ziel, pero creo que recuerdas que existe cierta unión entre ellos y yo, además por fortuna, los nombres con los que fueron bautizados tienen mucho que ver con el que yo pueda usar su varita --Aclaró Kalid, haciendo esfuerzos sobrehumanos por mantenerse de pie --Salgan del bosque, Harry, Ron y Remus los protegerán --Agregó la pelirroja, dirigiéndose a los niños e indicándoles que los adultos llegaban en ese momento, los chiquillos se apresuraron a correr en dirección de sus padres, mientras Kalid los cubría usando hábilmente la varita de Mah… se alegró de ver que los niños estaban a salvo antes de que los adultos llegaran hasta donde estaba ella, no podía dejar que algo les pasara, en especial a Harry, por lo que invocando una pared invisible evitó que se acercaran más… la pelea duró quince minutos más, Kalid estaba muy herida, además del agotamiento por tal lucha y por la falta de sangre, su túnica había cambiado a ser totalmente roja, y sus botas… ¡Sus lindas y costosas botas!, esas que había batallado tanto para que su hermana se las prestara y que había prometido cuidar con su vida, estaban totalmente desechas, ninguna tenía señal siquiera del tacón, se le habían roto cinco segundos después de que iniciara la verdadera lucha, la piel plateada estaba salpicada de sangre y lodo, además tenía unas rasgaduras en las que no se atrevía pensar; de hecho su estado no le importaba mucho cuando recordaba entre hechizo y maldición lanzada o esquivada, la apariencia que tenía su falda favorita, parecía perfecta para bailar alguna danza hawaiana, o la blusa que había tomado prestada de la novia de su hermano, claro que sin que ella se enterara, de la cual solo quedaba un 10 o quizá un 5 , que se localizaba justo en su busto (que casualidad J), y una tira que caía hacia su ombligo… pero también había algo aún más martirizante y eso era, el pensar que su cabello, sí justo ese con el que había tardado tres horas en peinar, alisar, en pocas palabras en dejar perfecto, ahora estaba hecho una enorme maraña rojiza… lanzaba hechizos a diestra y siniestra, erraba en algunos pero afortunadamente en la mayoría acertaba, llegando a los quince minutos Ziel lanzó un hechizo muy poderoso, Kalid lo evitó diestramente, pero al momento de hacerlo, por el enorme poder, la varita se echó un poco hacia atrás, rompiéndole una uña… una de esas uñas por las que antes de ir a esa época había pasado diez horas en el salón de belleza, el poder de Kalid empezó a salir por cada poro de su cuerpo, el ambiente se tensó, si era posible, más aún…

--Wutherm --Gritó a todo pulmón Kalid, un rayo rojo enrollado en uno dorado voló hacia Ziel, quien invocó un poderoso escudo, se provocó una explosión que levantó tierra, cuando ésta fue volviendo lentamente a su lugar Kalid agitadamente sonreía mientras se dejaba caer lentamente a la tierra… --Desapareció --murmuró molesta la chica una vez que se encontraba tendida en la tierra

-- ¿Estas bien?

--Am… Amaru me va a matar --murmuró la chica antes de caer inconciente entre los brazos de Harry…

Intentaba moverse, pero le era casi imposible, ambos brazos le dolían, el derecho apenas le respondía y el izquierdo parecía no estar, pero a juzgar por el terrible dolor, los dos estaban donde debían… de repente un extraño, pero delicioso olor a mar llegó hasta ella, estaba segura de estar en la enfermería de Hogwarts, de haber llegado ahí por la pelea contra Ziel y también estaba segura de que había alguien parado frente a ella y se negaba a abrir los ojos

--oh, vamos… sé que estás despierta, así que mírame de una vez por todas

Una dulce voz le hizo abrir forzosamente los ojos… encontrándose con unos hermosos ojos azul mar, pertenecientes a una chica de no más de 17 años, de lacio cabello negro azulado que traía recogido en una coleta hasta su cintura

--Hola, Marzul qué haces aquí --preguntó Kalid con una suave sonrisa

--He venido por mis botas --contestó Marzul con una sonrisa maliciosa

--Piensas en ese pedazo de piel, viéndome hecha una momia con vendajes por todas partes… eres cruel… --Contestó ofendida Kalid

Marzul le devolvió una sonrisa mientras con una varita hacia aparecer una silla a un lado de la cama de Kalid

--Me mandaron para ayudarte, parece que al haber pasado por la línea hacia éste tiempo, la magia de Ziel se ha incrementado… y veo que tenían razón, te ha dejado muy mal parada, querida hermanita

--La verdad es que todo está cambiando demasiado Mar¿están ocurriendo cambios, para nosotros?

--Sí Kalid, Jim…

Marzul se interrumpió por la abrupta intromisión a la enfermería, Harry entraba hecho un vendaval con algo en brazos que se apresuraba a dejar sobre una cama frente a la de Kalid, Ginny estaba desconsolada en brazos de su hermano Ron, la cara de Remus Lupin estaba distorsionada y Harry tenía la impotencia reflejada en el rostro, mientras James convulsionaba terriblemente sobre la cama…

--Como decía, Jimmy, recayó… está a punto de morir --Continuó la chica después de haber echado un vistazo fuera de la cortina que cubría el frente de la cama de Kalid

Kalid se puso de pie ayudada a regañadientes por su hermana, quien se quedó llorando sentada sobre la cama, mientras la pelirroja caminaba tambaleándose hacia los adultos, sabía que si su madre supiera que ella era su hija, le daría un sermón bueno, pero como no estaba enterada no dudó en acercarse

--Kalid, deberías estar en cama --le reprendió suavemente Ginny

--No te preocupes, estoy bien… --Contestó Kalid hipnotizada por los movimientos espasmódicos de Jimmy, mientras intentaba ahogar el llanto

Por unos segundos, que parecieron horas, en los que Madame Pomfrey intentó todo lo que estaba a su alcance para que las convulsiones del chico disminuyeran por lo menos, nadie dijo nada, solo lloraban en silencio… Marzul se acercó con apariencia triste, se deslizó entre todos hasta llegar a la cabecera de la cama de Jimmy, destapó un frasquito color ámbar… Kalid se acercó a ella y sostuvo la cabeza del niño para que la ojiazul pudiera colar una gota del color del mar por entre los labios de Jimmy, cuando dicha gotita tocó la lengua de Jim, las convulsiones desaparecieron…

--Kalid… ¿puedo hablar contigo?

La chica miró a Harry y pudo notar en su expresión un atisbo de molestia ¿Acaso sabría ya quien era ella? Aunque en realidad sabía que esa era una pregunta tonta, suponiendo que hacía magia sin varita, había hablado sobre una profecía, era pelirroja y como última confirmación tenía los ojos verdes, ya ni mencionar que estaba interesado en el significado de su nombre… pero cuando la chica quiso poner algún pretexto lo suficientemente creíble, Harry ya estaba sentado junto a su cama… se giró hacia Marzul quien la miraba con una clara cara de satisfacción, le pidió ayuda con la mirada, pero Mar solo miró hacia Harry y movió los labios, que dibujando algo como "te está esperando, creo que estas en problemas" y después sonrió, Kalid resopló molesta por la ayuda que le daba y se dirigió hacia su cama, cuando llegó Harry cerró la cortina…

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Ya habían pasado una semana en el pasado y aún no lograban nada, Lyly seguía molesta… el único que la miraba mas seguido era Sid, y eso era porque estaban en las mismas clases, ella evitaba todo contacto con los demás, ni siquiera hablaba con su hermano… James se miraba bastante preocupado, esa ley del hielo que Lyly le había impuesto le afectaba…

Era de nuevo sábado por la noche, serían las once y los únicos habitantes de la sala común de Griffindor eran los merodeadores, Sid y Jho…

--oye Jho…

--Dime Sirius

-- ¿Remus es un buen padre? --Inquirió Sirius

Jho se extrañó ante la pregunta, James y Lyly lo miraron atentamente y Remus se ahogó con el jugo que intentaba tomar

--Sirius… deja ya de… de decir tonte… tonterías --Objetó el licántropo entre un ataque de tos

--Es el mejor padre que puedas imaginar --respondió Jho con una sonrisa

Lyl sonrió melancólicamente, James miró divertido el tono carmín de Remus, y Sirius no se fió de la respuesta del chico

--Puedes decirlo con confianza, no te hará nada, yo te protegeré --Agregó Sirius en tono dramático

Remus lo fulminó con la mirada

--Pues yo diría que mi padre es mejor… --comentó Sid mientras comían una rana de chocolate

Ante ese comentario James se infló de orgullo

--Pues el mío tiene mejor carácter --Agregó con malicia Jho

--Aaahhh, eso es trampa --Contestó Sid con falso tono de rencor, algo que ocasionó una risa general

Justo cuando James iba a preguntar por vigésima quinta vez quien era el padre, Lyly entró a la sala común, caminó hasta donde estaban todos y se plantó frente a James… no tenía muy buena apariencia, estaba totalmente despeinada y unas bolsas negras y enormes se posaban bajo sus ojos

-- ¿Has dormido bien? --Inquirió preocupado James

--No creo que eso te incumba --respondió grosera Lyly

-- ¡Ya fue suficiente, no te permito que me hables así! --Semi-gritó James poniéndose violentamente de pie, Lyl intentó detenerlo pero la furia e impotencia que sentía en ese momento no se lo permitieron, y como buena descendiente Lyly se puso a su altura

-- ¡NO ERES NADIE PARA IMPEDIRMELO!

--Lyly él es…

--CÁLLATE SIRIUS --vociferó furiosa la pelirroja uniéndole una fiera mirada a su hermano, mientras Black se encogía en su butaca ante tal atronador grito

--Creo que eres demasiado grosera --Siseó James

--Me importa un reverendo pepino lo que creas… --Agregó Lyly sosteniendo la mirada a James

--Ya basta Lylyan --zanjó Sid --sabes que no debes hablarle así, papá…

--ÉL NO ESTÁ AQUÍ… --lo interrumpió Lyly

--Lyly…

--cállate Jhonna, no estoy de humor para escuchar tus tonterías

--Lyly¿podríamos hablar? --Preguntó Lyl con una voz demasiado melosa para el gusto de los merodeadores

--No tengo ganas de hablar --susurró Lyly

--Oh sí lo harás, y en este instante jovencita --Lyl tomó a Lyly de un brazo y la jaló hacia fuera de la sala común, ante la mirada de la pelirroja mayor todos, incluyendo a los del futuro, contuvieron la respiración

--creo que está en problemas --murmuró Sirius cuando el retrato se cerró

Lyly caminaba en silencio arrastrada por su abuela, ninguna decía nada, subieron escaleras, bajaron escalones, hasta llegar a un aula vacía…

--Muy bien toma asiento --ordenó Lyl serenamente haciendo aparecer un par de cómodas sillas, Lyly se quedó cerca de la puerta, estaba demasiado molesta como para obedecer a alguien que ni siquiera había conocido y que solo le llevaba cinco años --siéntate Lylyan --insistió Lyl sentándose

--No eres nadie para decirme así --gruñó Lyly

--Muy bien señorita Potter, la entiendo

--yo… lo siento, discúlpame por favor, no debí hablarte así, pero estoy bajo mucho estrés --se excusó Lyly bajando la mirada

--Lyly, creo que vinieron aquí por una razón importante, me he dado cuenta de la tristeza de sus ojos, y supongo que por el incidente que tuvieron con James eso se ha postergado, pero creo necesario que te desahogues, dime y te ayudaré en lo que pueda

Lyl miró a su abuela, estrujó entre sus manos la falda de su vestido esmeralda e inhalando decidió hablar

--Nosotros como ya lo sabes venimos del futuro, no importa realmente de cuánto tiempo, solo que… primero responderé a la pregunta que tanto se ha hecho James… nuestro padre es su hijo -- Lyly pausó un momento para mirar a Lyl, pero ella la miraba con una sonrisa --uno de nuestros hermanos está muy enfermo, un médico dijo se heredaba por vía mágica, es decir que James la tiene, su padre la tuvo, el padre de éste, mi padre, pero despertaría en un mago muy poderoso, demasiado poderoso, y mi padre pensó que James conocería el antídoto

--Si tuvieron que retroceder en el tiempo, significa que nosotros no vivimos entonces¿Cierto? --inquirió Lyl con un dejo de preocupación

--Nadie vive para siempre --Contestó tranquila Lyly

--Por lo menos los conocemos¿no es cierto?

--Sí

Lyly no estaba acostumbrada a mentir, no al menos que se tratara de alguna travesura, pero en sí, lo que acababa de responder no era del todo una mentira, no preguntó si conocían a todos o si habían estado en su nacimiento

--Sirius ¿tiene hijos?

--Siempre dijo que era un espíritu libre, que no lo amarrarían fácilmente, quizá tenga hijos por ahí…

Lyl sonrió ante la respuesta de la niña --y Peter

--Las desavenencias siempre están presentes --Contestó con una sonrisa, la pequeña pelirroja

-- ¿Cuántos hermanos tienes?

--Seis

Lyl abrió enormemente los ojos al escuchar el número, y se le escapó el color

--Vaya… --Fue lo único que pudo decir -- ¿podrías decirme sus nombres?

En ese momento la puerta del aula se abría lentamente y después se cerró

--Va, chicos, sé que son ustedes --Ordenó alegre Lyl, mientras dos capas invisibles dejaban ver a tres merodeadores y los dos chicos del futuro

--Bueno Lyls, yo… --Empezó James algo nervioso

--Pasen y siéntense --Agregó Lyl haciendo aparecer cinco sillas más que fueron ocupadas rápidamente

--James

--Dime Lyly --James se giró para ver mejor a la niña, estaba preparado para cualquier batalla verbal que se avecinara

--Disculpa que te haya hablado en esa forma

James la miró fijamente, lo tomó por sorpresa tal disculpa

--Sé que me porté muy grosera contigo, pero…

--Descuida linda pelirroja, no tienes porque disculparte --Le contestó James pasándole un brazo por la espalda --eres mi digna hija --Agregó atrayéndola hacia él

--James, ellos no son tus hijos, ya te lo han dicho de muchas formas he insistes con eso --Comentó Lyl

--Pero no encuentro otra explicación --Argumentó James inclinando su silla peligrosamente sobre una pata

--Somos tus nietos --soltó Sid con malicia, esperaba una reacción digna de recordar y la obtuvo… James perdió el equilibrio y cayó hacia atrás con un exagerado ataque de tos, se había ahogado quien sabe con qué… la silla se hizo añicos y a la cabeza del moreno poco le faltó, justo al caer salió disparado unos metros hacia atrás, su cabeza fue a dar con el rellano donde el profesor daba clase, todos se acercaron rápidamente a él, pues se había quedado tendido en el piso, el color lo había abandonado completamente, tenía la mirada perdida, respiraba casi imperceptiblemente

--tenías que decírselo en esa forma… por merlín Sirius tiene 17 años y le dices que ya es abuelo --reprendió Lyly a su hermano, mientras miraba preocupada a su abuelo, cabía la posibilidad de que su padre no naciera

-- ¡Esperen un momento! --Gritó James, se había puesto de pie repentinamente haciendo retroceder a todos --se supone que ustedes tres son de la misma edad --pausó mientras señalaba a los chicos del futuro y esperaba una respuesta

--No, yo soy mayor que ellos --contestó Jho --un año

Por un momento James respiró tranquilo, pero de nuevo el color lo había abandonado e hiperventilaba dejándose caer en el rellano

-- ¿Estás bien? --inquirió temerosa Lyly

--No, no estoy bien… me entero de que tengo dos nietos cuando mi amigo aquí presente tiene un hijo de la misma edad de mis nietos ¿Cómo quieres que esté bien? --Preguntó exasperado el moreno

--Pero somos siete… --Sid insistía en arrojar mas leña al fuego

Y la pobre mente de James no aguantó más, se desmayó haciendo un golpe seco contra la fría piedra del piso

--Sirius, voy a matarte --gritó Lyly, ante un ataque de risa de Sid

--Oigan, díganme que a mí no me pasa algo similar a lo de Cornamenta --Imploró Sirius

--Tú eres un espíritu libre, y la verdad no sabemos si tengas algún hijo regado por ahí --contestó Lyly restándole importancia a la pregunta de Sirius, quien suspiró aliviado -- ¿Creen que esté bien?

--Sí, no te preocupes… ahora Lyly¿podríamos continuar donde nos quedamos? --Inquirió Lyl, mientras volvía a su silla --Remus harías los honores por favor

--Claro Lyly… Enervate (n/a era ese hechizo no??) --Murmuró Remus apuntando con su varita a James, quien unos segundos después se sentaba en el piso sobándose la cabeza

--Menos mal que tienes la cabeza dura Cornamenta, anda ven y siéntate --lo animó Sirius

--Claro, no creo que tenga algo de malo… Reanudó la pequeña pelirroja a ver, somos... te lo diré en orden de nacimiento… soy Yo --inició Lyly a enumerar ayudándose por sus dedos --James, Sirius, Remus… siguen Maitreya y Mahalla, el menor es Tamar

--Qué bien, y ¿cómo son? inquirió Lyly

--Iguales a mi papá, bueno el que mas se parece es Jimmy, yo soy la única pelirroja

--pero…

--Sí, mi papá es idéntico a James --interrumpió la niña dirigiéndole una mirada a James, quien parecía estar saliendo de su asombro

--Bien… creo que será mejor que todos vayamos a dormir un poco, mañana les explicaré todo y veremos lo que podamos hacer…

Y ante la orden de Lyl, todos volvieron a la sala común…

A la mañana siguiente tres merodeadores (no me pregunten donde está Peter, que a él no le incumbe ese asunto y se ha perdido por ahí jajajaja), habían despertado muy temprano y gritaban a todo pulmón a Lyl para que bajara… ella ya se esperaba eso y bajó rápidamente antes de que sus compañeras la desollaran viva, se encaminaron hacia el lago… tres horas después los chicos del futuro salían del colegio, suponían que todos debían estar enterados y lo confirmaron cuando llegaron a orillas del lago…

-- ¿Su hermano, sangra inexplicablemente? --preguntó James con voz de ultratumba

Las sonrisas que los tres llevaban se borraron inmediatamente

--Sí --respondió Lyly --y las heridas no sanan como deberían, la poción regeneradora no surte efecto en él…

Gruesas lágrimas comenzaron a emanar hacia las mejillas de James --No creí que eso fuera realidad

--James, mi padre piensa que tú conoces la cura o un antídoto --Lyly era la única que podía hablar, Sid tenía un nudo en la garganta y Jho sentía que no debía intervenir

--Sí, pero… --comentó apagado James

-- ¿pero? Por favor James, mi hermano puede morir y no debe hacerlo --suplicó la pequeña pelirroja con lágrimas a punto de salir

--Lyly… --James miró a los ojos a la niña --el único antídoto que yo conozco para eso… mi padre me lo dijo hace ya años… es… la sangre… de… un… basilisco… debe beber por lo menos 20 mililitros… y después colocarse una argolla en el dedo índice de la mano derecha, a juego con una arracada en la oreja izquierda, ambas de plata y bañadas antes en sangre de ese animal, esas son unas joyas especiales, mi padre las tiene, me explicó la función que tenían contra esa enfermedad, pero la verdad no la recuerdo… dijo que han ocasionado revuelo entre los magos, no solo por su valor económico… mencionó que las destruiría…

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besos Sion-Allegra

P.D. Dejen señales de vida