Bueno, todos sabemos a quien le pertenece Harry Potter... a JK Rowling y alguna parte a la WB...
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Hooola, espero estén bien… bueno yo tengo una duda… por ahí leí un fic, que decía que si fuera por Hermione, Ron y Harry estudiarían una semana antes de sus exámenes… ahora, mi duda es ésta… ¿en realidad hay personas que estudian con tanto tiempo de anticipación?... ¿acaso soy la única que estudia el día del examen? Y que además, aunque su cuerpo esté en clase, su mente divaga por tierras lejanas… jejejeje sé que no tiene nada que ver con… de hecho con nada, pero esa espinita se había instalado en mi ego de estudiante, espero me digan que no soy la única… creo que dejaré de escribir en la madrugada :D…
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS A TODOS POR SUS RR Y TAMBIÉN A LOS QUE LEYERON MI OTRO FIC... DISFRUTEN EL CAPITULO :D
------------------------------------------------------------------------------------------------------
-- ¡QUIERO LA VERDAD! --El grito de Harry resonó en la silenciosa enfermería sobresaltando a sus habitantes, Marzul dibujó una sonrisa pícara mientras dirigía una mirada hacia la cama encerrada tras unas cortinas verdes
-- ¿quién eres tú? --Preguntó interesada Ginny, mirándola fijamente a los ojos
La chica no sabía que responder, era más que lógico que no le creyeran, pero tampoco estaba segura si debía contarle quien era… pero antes de que pudiera contestar, una marabunta de adolescentes, en su gran mayoría muy parecidos, una de cabello violeta en punta, y dos pelirrojos entraban corriendo
--Mamá… ¿Cómo está Jimmy? --Mai intentaba recobrar el aliento
Marzul los miró con nostalgia y sonrió, Hermione se extrañó al ver esa mirada en la chica
-- ¡NO CREO ESO! --El grito de Harry no logró que Marzul dejara de ver a los niños, sin embargo lo logró un ruido que ella conocía muy bien, justo ese ruido que tanto odiaba… el de un par de pies que se arrastraban al caminar
-- ¡HAY NO HAGAS ESO! --retó la morena, girando sobre sí hacia la puerta de la enfermería, donde una silueta se dibujaba, un chico de hermoso cabello dorado apenas al su codo (sí yo sé, tengo un feo delirio por los chicos de cabello largo… ¿Qué puedo hacer jejeje), con cautivante mirada violeta le dedicaba una sonrisa que derretiría a cualquiera
--Creo que te levantaste del lado equivocado de la cama --Agregó el chico y mientras se acercaba arrastraba intencionalmente los pies, provocando un ruido que desquiciaba a Mar
--Tarantallegra --gritó molesta la chica extendiendo su varita hacia el muchacho quien arrastrando sus pies hacia la izquierda evitó el hechizo
--Cálmate Mar… debes respetar a las personas que están aquí --agregó con sorna el chico señalando a los adultos…
Cuando la chica iba a objetar un grito la detuvo
--NO, Y NO ESTÁ EN DISCUSIÓN, ASÍ QUE TE GUSTE O NO, AQUÍ TE QUEDARÁS --Gritaba Harry, mientras Kalid atrás de él farfullaba cosas ininteligibles
--Entonces Marzul también… --resopló molesta la pelirroja
La mirada de Harry se posó en la morena que no conocía y que acaba de ayudar a su hijo, al verle los ojos descartó rápidamente que fuera su hija
--Si la conoces también lo hará… al igual que ese chico --zanjó Harry señalando al muchacho que acababa de llegar --ahora ustedes, a sus clases --continuó Harry mirando a los niños --un momento ¿Qué fue lo que les pasó? --Agregó mirando atentamente la coloreada piel de los niños
--eh, bueno… pues… --murmuró Ally
--La profesora McGonagall quiere hablar de eso con nosotros Harry --explicó Lupin
El niño que vivió (quizá ya no tan niño), asintió mientras insistía en sacar a los niños de ese lugar, asegurándoles que Jimmy estaba bien
--Pero no puedo quedarme aquí --renegó Kalid una vez que los niños hubieron salido
--Lo harás
--No quiero… no puedes obligarme --agregó dando una patada en el piso y cruzándose de brazos como una niña de cuatro años que no quiere comer vegetales
--Bien, si tú lo quieres… --Harry la miró de una forma poco confiable y dibujó una sonrisa que no agradó a la chica --Ginny…
--No lo harías --suplicó Kalid, pero como respuesta obtuvo una sonrisa
-- Amor, ésta chica pelirroja de ojos verdes --musitó Harry señalando a Kalid --está muy herida como habrás visto, además de enferma, creo que tiene un grave resfriado, hace un momento me di cuenta que tenía una terrible fiebre de más de cuarenta grados --continuó con un tono de falsa alarma --viene del futuro, fíjate que puede hacer magia sin necesidad de varita, insiste en abandonar la enfermería a pesar de no poder mover los brazos, tiene 15 años, por cierto, Hermione tenía razón, es tú hija y para colmo de todo está perdiendo clases --terminó Harry con una expresión de un pequeño niño que se vengaba de su hermano acusando sus travesuras con sus padres
Kalid no supo cuando, ni como regresó a su cama… Ginny la había abrazado y dado un beso en la frente mientras la arropaba con una sábana, y después besaba y abrazaba a Harry, quien la miraba por encima de su esposa con una sonrisa de triunfo… el chico que acababa de llegar estaba tirado en el piso retorciéndose de la risa, mientras Marzul se había tomado la molestia de subirse a una cama vacía a un lado de la de Kalid y reía con todas sus fuerzas, ante una enfurruñada pelirroja… unos segundos después Ginny se perdió excusándose en ir por un remedio para el resfriado, sin hacer caso de la insistencia de Kalid en que no tenía nada
--jajaja, colado de manzana en salsa de vinagre, jajaja, con remolacha cocida a vapor, jajaja, aceite de babosa hidrolizado, extracto de nopal australiano, venas de sauce llorón, con unas gotitas de limón y una pizca de nuez moscada para el sabor, fermentado por un mes… jajajaja resultado… --comentó entre risas Marzul
--Una asquerosa baba blanquecina con hilos verdes, que cuando la bebes se queda pegada por todo el paladar y por donde pasa hasta el estomago, con un sabor nauseabundo que te deja un olor a cebolla rancia y que tan solo al tocar tu lengua te dan náuseas… --complementó el chico, poniendo una cara de asco --aahh pero que rápido quita el resfriado --agregó antes de estallar en otro ataque de risa
Harry los miró interesado, Ginny solía usar ese remedio cuando alguno de sus hijos se resfriaba, pero solo ella lo hacía, de hecho era una receta que ni siquiera a Hermione había revelado, en ese momento Ginny se acercaba con un gran frasco que contenía algo que Hermione pudo asegurar tenía vida, en una mano, mientras en la otra sostenía una gran cuchara (como esas que aparecen cuando tienes una pesadilla y tienes que tomar un jarabe, o sea… ENORME)
--Ginny, cariño --la interceptó Harry, Kalid respiró aliviada pensó que su padre no la dejaría beber eso --hace un momento, esos dos chicos, comentaron que les dolía mucho la cabeza y que tenían el cuerpo cortado --comentó con falsa inocencia, ocasionando un silencio sepulcral entre ese par que segundos antes reían ante la situación de Kalid; el muchacho se puso rápidamente de pie y corrió hacia la salida, asegurando que no se sentía mal, siendo seguido muy de cerca por Marzul, pero justo cuando llegaban a la salida, la puerta inexplicablemente se cerró, los chicos se giraron hacia Harry quien acababa de guardar la varita y les sonreía ladinamente --Chicos, en verdad no tienen porque sentirse avergonzados, hay suficiente jarabe para los tres
--no, no te preocupes… nosotros estamos bien… --Argumentó el chico
--Insisto acuéstense un segundo --continuó Harry
--No… gracias nosotros debemos… --comentó Marzul
Kalid se divertía de lo lindo, no podía creer que esos dos hubieron cometido ese error tan grande, burlarse de ella frente a su padre y peor aún, por algo que él había causado, puso especial atención cuando Harry movió su mano hacia el bolsillo de su túnica… disfrutaba tanto la escena que incluso vio todo en cámara lenta, Harry sacaba su varita con gran agilidad, un rayo azul salía de ella y se impactaba en los dos chicos junto a la puerta, eran rodeados rápidamente y atraídos hacia una cama cada uno, junto a ella, después un rayo naranja volvía a salir de la varita y los ataba a la cama, y por último todo volvía a la velocidad normal
--Insisto… --Murmuró Harry una vez que los dos chicos estuvieran cómodamente acostados, se giró hacia Ginny y dándole un dulce beso en la boca, se dirigió hacia la puerta --Por cierto, al finalizar las clases quisiera hablar con ustedes --agregó antes de salir mirando a los muchachos atados a la cama
Harry caminó lentamente por los pasillos, era extraño que los dos hubieran sabido la formula exacta de la dichosa poción, y más aún que no hubieran siquiera intentado levantarse de la cama… dado que eso era lo que tenía que hacer cuando sus hijos estaban resfriados para darles "la medicina", ese era un hechizo que había tenido que inventar para poder hacerles tomar ese menjurje y que desaparecía cuando se tomaran la poción, en unas horas tendría más respuestas de las que Kalid le había dado… Mientras tanto en la enfermería Ginny había tomado la temperatura a los dos chicos, que ya se habían resignado a tomar "eso", aseguró que el más grave era el muchacho, se paró junto a su cama y abrió lentamente el frasco ante la cara de miedo del pobre chico, cuando quitó el corcho un dulce olor a algodón de azúcar llenó el lugar, Ginny sintió un mareo y unas ganas de vomitar enormes, pero antes de salir corriendo en busca del baño, cedió el frasco y la cuchara a Hermione…
--No es necesario que haga eso señorita… señora Weasley --se corrigió rápidamente el chico
--si estás enfermo es necesario… además no huele tan mal --Comentó Hermione rebosando la enorme cuchara --Oh, vamos… a ver abre grande… --Y la cuchara entró y no salió hasta que el rubio hubo tragado todo… --ahora… ¿quién sigue? --preguntó Hermione blandiendo amenazadoramente la cuchara haciendo caso omiso del desesperado intento que hacia el pobre chico de vomitar.
En verdad odiaba esa medicina, no sabía la razón por la que no la podía regresar por más que lo intentara.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Esa noche James no había logrado dormir, se revolteaba en la cama una y otra vez… después de haber evitado caerse en una de sus vueltas por quinceava vez, decidió bajar a la sala común que pensaba vacía, sin embargo, se encontró con el séquito del futuro junto a Lyl
-- ¿no deberían estar durmiendo? --Preguntó intentando ocultar su preocupación
Los chicos lo miraron por unos segundos y después volvieron a contemplar la chimenea, Lyl se corrió un poco invitándolo a sentar
--Creo que eso del insomnio es herencia --comentó James al momento en que se sentaba -- ¿Sobre que conversaban?
--Hacíamos metáforas sobre como conseguir la solución al problema que tenemos --comentó Lyl antes de abrazar a su novio
--No es fácil conseguir un basilisco --murmuró Jho
--Quizá... --Intentó hablar Lyly
--No, no podemos… eso alteraría todo --La interrumpió Sid
--Pero Jimmy… --Lyly comenzó a llorar en los brazos de Jho, al ver eso Lyl dibujó una sonrisa
--debe haber otra opción… además… iré a hablar con el profesor Dumbledore --Sid se levantó decidido, nadie objetó mientras el chico salía de la sala común sin temor de encontrarse con alguien…
Sid caminaba pensativo por los pasillos cuando se topó con Áranas que patrullaba
--Já ¿Qué hace a estas horas por aquí señor Powell? --Preguntó con sorna el profesor, el chico levantó levemente la cabeza, la volvió a bajar y rodeó al hombre --Señor Powell
--El profesor Dumbledore me ha llamado… con permiso --Argumentó Sid sin dar tiempo al profesor
Mientras Sid se dirigía a la oficina del director, en la sala común seguía la junta para encontrar una solución, a la que se habían sumado Remus y Sirius
-- ¿Pero estás seguro de que esa sea la solución cornamenta?
--Sí, Sirius… le mandé una carta a mi padre, después de que les dije eso e inmediatamente me contestó, lo único que quiere saber la razón, dijo que vendría mañana… creo que deben decirle todo --agregó esto último mirando significativamente a Lyly, quien seguía entre los brazos de Jho
--No podemos, se supone que solo ustedes pueden conocer esa información --Contradijo Jho
--Pero mi padre no me dará esas joyas solo porque se las pida
--Está bien James, se lo diremos… pero que no pregunte más… ¿dónde está Sid? --La voz de Lyly sonaba distante, se había despegado unos segundos de los brazos de Jho, y sin esperar una respuesta volvió a abrazarse al castaño como si le fuera en ello lo vida
Mientras tanto Sid llegaba a la oficina del director, intentó golpear a la puerta, pero ésta se abrió inmediatamente…
--Pase señor Potter ¿Qué le trae por aquí? --Recibió Albus Dumbledore, parecía esperar esa visita
--Profesor… --fue la única palabra que pudo decir el chico sin que le traicionaran las lagrimas, por lo que decidió sentarse en silencio
--Señor Potter¿Qué es lo que le pasa? --Inquirió Dumbledore tranquilamente tratando de analizar la inescrutable mirada del chico
--Profesor… --Parecía que ninguna otra palabra podía salir
Dumbledore guardó silencio, esperando que el chico pudiera tranquilizarse, después de algunos segundos, Sid miró esos ojos azules que parecían tranquilizarlo
-- ¿recuerda la razón por la que estamos aquí? --Preguntó el chico, mientras desviaba la mirada hacia el cuadro de un hombre calvo que fingía dormir, y sin esperar una respuesta continuó --James, nos ha dicho la solución a nuestro problema
--Presiento que existe un pero… --Inquirió el viejo profesor acomodándose las gafas
--Sólo conozco un lugar donde encontrarlo… --Hizo una pausa para tomar aire -- la cámara secreta --en cualquier otra ocasión, la cara tan serena del anciano y que en ese momento parecía haber agarrado un aire (jeje como dicen los viejitos por aquí), y presentaba una rara mueca, abría provocado una sonora carcajada, pero ahora no… no podía, sabía lo que significaba eso, no podían ir, abrir esa sala, sacarle algunos litros de sangre a esa culebra y volver a cerrar la cámara, sin que el animal escapase… simplemente no podían
--Pero ¿cómo?
--Profesor, eso no importa… mi padre dijo que era muy importante que mi hermano no muriera, pero para salvarlo necesitamos sangre de basilisco, y el único lugar donde sé hay uno es en la cámara secreta de Salazar Slytherin... en nuestra época ya no existe, y estoy conciente de que aquí no podríamos hacer eso, ya que esa bestia solo obedece al heredero de Slytherin y sería malo en realidad que la matáramos, juega un papel importante en un futuro lejano de ustedes, pero un pasado remoto de nosotros
--Es malo estar cruzando de tiempo en tiempo… --Comentó pensativo el rector
--Lo sé, pero es preciso profesor
--Lo sé, lo sé… ¿y si fueran a su pasado remoto? --Los ojos del director brillaron especialmente…
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Las clases habían terminado hacía tan solo veinte minutos, Marzul y su acompañante estaban sentados junto a la pared del despacho de Remus Lupin, quien se encontraba tras su escritorio, Harry sentado frente a él, a un lado suyo Mai miraba atento sus pies, mientras McGonagall lo miraba reprobadoramente… Remus empezó su sermón, le siguió McGonagall y finalizó con Harry… el chico rubio que acompañaba a Marzul, en realidad hacía un gran esfuerzo por no soltar una carcajada ante el supuesto regaño de Harry, que parecía forzarse aún más que el rubio por no hacer visible el claro orgullo que sentía, aunque en realidad se extendió bastante… el castigo había quedado en mes y medio de detención después de clase, empezando en ese mismo instante. McGonagall salió del despacho siendo seguida por Mai.
--Muy bien ustedes dos, acerquen su silla --Harry se había girado hacia los chicos que reían por lo bajo
-- Vienen del futuro, debo suponer --Afirmó Lupin, los chicos asintieron sintiéndose aliviados al pensar que todas las preguntas serían de ese tipo
-- ¿Cuáles son sus nombres? --Preguntó Harry mirándolos atentamente
Los chicos se voltearon a ver intentando pensar que decir
--No me vayan a decir que no debemos saberlo, porque ya han metido demasiado su cuchara en la línea del tiempo, como para venir ahora y salirme con "nosotros no podemos decirles nada, por que el tiempo…"
La voz de Harry no daba lugar a refutar algo por muy mentira que fuera, los chicos se volvieron a ver, si se suponía que estaban ahí para ayudar, no había razón para andarse por las ramas
--Supongo que Kalid te dijo algo sobre un fragmento nuevo en la profecía, sobre tu verdadero poder… --los ojos violeta del chico se posaron en los esmeralda de Harry, en ese momento el moreno pudo captar "un algo" en esos extraños ojos… ese algo ya lo conocía, incluso pudo asegurar que lo había visto antes --Bien, es necesario que desarrolles ese poder, porque todo… se que suena repetitivo y tedioso, pero todo se ha adelantado, Dunkel despertará en cualquier momento… debes tener el poder suficiente para poder enfrentarlo o por como sabemos que actúa, frustrar sus planes… por eso, se hará una especie de experimento… hicieron una hipótesis, que…
--Deja de balbucear chico --apremió Harry
--imaginamos que si tus doce hijos están en el mismo tiempo, desarrollarás ese poder --terminó Marzul, viendo que al chico le era imposible hablar
Remus se ahogó con el aire que respiraba al escuchar eso de doce hijos, en cambio Harry sonrió, ya se esperaba algo así
--Bien… ¿cuándo llegaran? --Preguntó el ojiverde mirando tranquilamente a Marzul
--La verdad no lo sé… no creo que tarden mucho… además se necesita a Jimmy aliviado, y que Sid y Lyly regresen… --Continuó el chico, parecía haberse quitado un peso de encima y ya se miraba más tranquilo
--Por cierto… yo soy Marzul --aclaró la morena dedicándoles una hermosa sonrisa, Harry la miró y creyó recordar a alguien, pero no supo a quien… pero esa sonrisa…
--Y yo… Umi --agregó el rubio, ganándose una mirada inquisitiva de Remus que apenas lograba recuperarse de la impresión que le había provocado aquel numerito, ya le pediría explicaciones a Harry, quien miraba curioso al rubio… el chico les sonrió un tanto abochornado, siempre que daba su nombre obtenía el mismo resultado
-- ¿Qué edad tienen? --Inquirió desinteresadamente Harry
--Quince --contestaron ambos chicos al unísono
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
En un bosque realmente tétrico, ausente de cualquier señal de vida, una fogata luchaba por no extinguirse mientras una grupo de no más de 20 esqueléticos seres cubiertos por túnicas blancas, danzaban a su alrededor… un hombre alto ataviado solamente por un taparrabo blanco, incrustado extrañamente por finos diamantes, dejando ver su bien formado y pálido cuerpo, se acercó lentamente, tomó una pequeña daga de plata, que en cada honda de su hoja llevaba incrustados pequeños diamantes negros, el mango lo formaba la cabeza de un murciélago de fieros ojos blancos… con la daga en la mano caminó hasta el fuego…
--No hicieron caso a mis advertencias... --murmuró mientras llevaba la daga hasta su mano izquierda, cerró los ojos y cortó bajo su dedo pulgar casi al llegar a la muñeca… un líquido plateado salió a presión hasta la fogata, donde unas llamas se alzaron fieramente casi al tocar la luna… los acólitos que danzaban fueron cayendo uno a uno, mientras el fuego adquiría más poder y bañaba el pequeño claro de un calor insoportable… cuando el último sirviente cayó, lo hizo también el amo… Ziel se desplomó sobre las llamas que lejos de quemarle parecieron abrazarle dándole la bienvenida a un eterno descanso… después de varias horas, el fuego seguía ardiendo con gran majestuosidad… dentro de las llamas algo parecía removerse, algo tomaba forma… minutos después un imponente ser salió… No presentaba señal de lo que alguna vez fue una hermosa melena negra, una mirada poblada por unos penetrantes ojos negros en los que no parecía brillar absolutamente nada, ni un atisbo de aquel color blanco que todo mortal posee… desnudo caminó por la vereda que marcaba la luna llena, esa vereda que iniciaría su andar en la tierra…
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Y bien... que les pareció?, cierto que es algo corto... pero el final quedó bonito :)
besos Sion-Allegra
P.D. Dejen señales de vida
