Disclaimer: Los personajes no me pertencen, no escribo esto con fines lucrativos. Todo pertenece a JK Rowling!

Capitulo III Normas a lo Snape

Severus estaba que echaba fuego por la boca. Tenía que cuidar al insoportable Potter y a parte de eso acogerlo en SU casa, en su sitio sagrado que nadie conocía. "Esto es inconcebible-pensaba-no puede ser que a demás de que tengo que soportar ir a reunirme con esos mortífagos idiotas debo proteger a ese malcriado, es un niño mimado, no puedo soportarlo, Dumbledore ha ido demasiado lejos con sus ideas locas"

El directos acababa de ir a verlo para comunicarle que Potter ya se había despertado y que la tal Tonks ("esa auror tonta que no sirve para nada más que molestar" según su opinión) debía irse ya por lo que quedaba él para hacerse cargo del niño. Severus no tenía ni idea de que hacer con el chico. Sabía que si no le prestaba atención, Dumbledore se enojaría muchísimo con él pues "está deprimido" había dicho entonces. "Deprimido-pensaba Severus-eso no es más que debilidad, espero que no le de por llorar, no soporto las lágrimas. Además ese chico no sabe para nada lo que es la vida dura, debería aprender"

Severus se levantó de su asiento y decidió ir a ver a Potter, ya casi era hora de cenar y probablemente estaría muriéndose de hambre, después de todo, no había comido en una semana completa. "podría envenenarlo-pensó con una sonrisa malévola en el rostro-nadie podría probar mi responsabilidad porque son los elfos quienes hacen la comida y no yo" Pero luego pensó en lo que el director le había dicho sobre la profecía y que el chico era la única esperanza del mundo mágico para matar a ese bastardo. Luego pensó en lo irónico que era que pudo no haber sido Potter el salvador del mundo sino Longbottom. Que por dicha Voldemort no escuchó toda la profecía, no quería ni imaginar que hubiera sucedido si la vida de todos los magos dependiera de ese inútil.

Snape se dirigió a la habitación de su "huésped". Se encontraba contigua a la suya, así que salió al pasillo y abrió la puerta de la derecha. Se encontró con algo que no se hubiera imaginado nunca. Harry estaba en la cama sentado con un libro abierto, parecía muy concentrado leyendo, cuando el joven se dio cuenta que su profesor había entrado intentó en vano esconder el libro pero Severus pudo notar que se trataba del de pociones, lo cual lo sorprendió muchísimo, aunque claro, lo supo disimular muy bien haciendo una mueca irónica.

Se acercó a la cama y sentó en la silla que había junto al respaldo, miraba a Harry con profundo odio, esa era su forma para demostrar la inconformidad por tenerlo en su casa. Y vio con perplejidad (que de nuevo supo disimular) que su alumno más odiado lo miraba con total indiferencia, ni siquiera se molestó en devolverle la mirada de odio. Tampoco parecía importarle lo que él, Severus, pensara.

-Bueno, Potter, como sabrás-empezó Severus-te encuentras en mi casa y a mi cargo

-Si, ya lo sé-parecía realmente aburrido

-No me gusta tu tono. Aunque no estemos en Hogwarts, hayas o no aprobado mi TIMO sigo siendo tu profesor. Aunque es evidente que este curso no te daré clases

-Yo que usted no estaría tan seguro-Harry usó un tono de voz muy seguro pero en realidad sabía que era muy probable que no volviera a tener clases de pociones en Hogwarts

-Bien, lo que sea, Potter, no me interesa. Lo que quiero decirte es que me debes respeto, te guste o no, por lo tanto no soportaré respuestas altaneras ni nada por el estilo, aquí hay normas.

-Si, si, claro-su voz seguía sonando despreocupada y aburrida-señor

Severus sabía que ese ultimo "señor" había sido completamente altanero, él mismo lo utilizó muchas veces en su juventud para burlarse de sus profesores, lo que le sorprendía en Potter porque nunca lo había escuchado burlarse de ningún profesor.

A Harry no le importaba nada por el momento, no le interesaba si Snape se enojaba o no con él, odiaba a todo aquel que hacía de su vida una existencia miserable y quería venganza, en especial quería vengarse el maldito que le había robado a su familia y a su padrino. Además si lo hacía enojar podría lograr tal vez que lo enviaran a otro sitio.

-Bueno-dijo Severus por fin-pronto será hora de comer así que vístete te espero en la cocina en 15 minutos. Se encuentra abajo el olor a comida te guiará, a menos, claro que no seas capaz ni siquiera de eso

Harry solo lo miró pero o respondió nada. Si quería pasar un verano no tal malo era mejor no hacer caso a las burlas del adulto, igualmente no le importaba mucho que lo llamaran idiota, después de todo él sabía que no lo era.

Severus salió de la habitación y bajó las escaleras, entró a la cocina y les dijo a los elfos que prepararan la cena. Mientras tanto él se fue a su pequeño despacho que también estaba en la primera planta, en su oficina se podían encontrar toda clase de calderos, y tenía un gran surtido de ingredientes para pociones. Ese era como su santuario, pasaba casi todo el verano encerrado en su despacho haciendo pociones, eso lo desestresaba, además de que prefería hacer él mismo las pociones para la enfermería y por lo tanto tardaba mucho haciendo pociones de todo tipo para se todo el año. Aunque siempre debía hacer más, esos estudiantes revoltosos no hacían más que meterse en problemas y las pociones se terminaban muy rápido.

Snape se sentó en su silla y estaba pensando en lo desgraciado que era al tener a Potter en SU casa. No entendía por qué Dumbledore no lo había llevado a la casa de Black, se suponía que el lugar era seguro. Definitivamente ese era el lugar ideal, todos ahí lo adoraban y seguramente lo mimarían mucho, era extraño. Pero no tenía caso pensar en eso "está aquí y no allá"-pensó. Así que debía hablar con el chico y poner las cosas en claro, no iba a permitir que lo fastidiara en el verano. Tendría que idear algo para que fuera llevadero para ambos, "o por lo menos para mí".

La puerta del despacho se abrió y entró un elfo llamado Blumby o algo así, que le avisaba que la cena estaba lista. Se levantó y siguió al elfo a la cocina mientras pensaba en lo ridículos que eran los nombres de los elfos, era insoportable. Si sus padres le hubieran puesto Blumby en vez de Severus no sabría que hubiera hecho, aunque en realidad Severus no era un nombre muy hermoso que digamos.

La mesa de la cocina estaba repleta de comida, había papas, carne de cerdo, de res, pollo, verduras, salsas diferentes y jugo de calabaza. Tomó asiento y decidió esperar a Potter, no sabía por qué pero no le gustaba comer antes de que llegaran todas las personas, en este caso solo el chico. La puerta se abrió y entró por ella Harry Potter, Severus notó que iba vestido con una ropa que le quedaba grande y estaba por lo visto muy vieja. También había otro detalle: cojeaba, era casi imperceptible, sin embargo el profesor se percató de eso. Harry tomó asiento en la otra silla que había que se encontraba justo frente a Snape y dijo fríamente:

-Según parece, si soy capaz de encontrar la cocina, señor

Severus decidió no hacer caso al comentario y empezar a comer. Harry también lo hizo, aunque pensó por unos segundos si Snape sería capaz de envenenarlo. Decidió que probablemente no puesto que sería evidente que él lo había matado, sería casi imposible "probar" que los elfos habían querido asesinarlo. Un poco más seguro comió más tenía muchísima hambre, después de todo hacía una semana que no comía.

-Bueno, Potter-empezó Severus al terminar de comer-como te encuentras en mi casa, debes saber que hay normas que cumplir, así que espero que las cumplas. Puede que en el colegio puedas hacer todo lo que te de la gana y el director no te hace nada, pero en definitiva aquí no va a ser lo mismo.

-Bien

-Para asegurarme que no andarás deambulando por las noches, te quité tu capa de invisibilidad y no te recomiendo buscarla porque la escondí muy bien, además de que no te irá nada bien si te encuentro hurgando en lo que no es tuyo.

-Como quiera-Harry, no tenía ni el más mínimo interés en deambular por la casa de Snape por las noches

-Ya te dije, Potter que no me gusta tu tono-lo regañó Snape de nuevo

-¿Esas son todas las normas? ¿Que no ande por las noches por ahí?

-No, no son esas todas las normas-Severus ya se estaba enojando-Hay lugares a los que no puedes entrar, como mi habitación y mi despacho.

-Bueno, no entro ni a su habitación, ni a su despacho. Entonces ¿adonde puedo ir parte de mi habitación y la cocina?

-En primer lugar no es tu habitación, es la de huéspedes y desgraciadamente ahora tu la ocupas. Puedes ir a la biblioteca, y leer todo lo que quieras, porque ya saqué todos los libros que no son para ti.

Harry lo supuso, lo único que haría en el verano sería leer, al menos no tenía que limpiar calderos o algo así. Pero una idea surgió en su mente y la dijo

¿Y mi escoba? ¿Voy a poder volar? Hace mucho que no la monto

-Ah si, la escoba-"Ojala que se le hubiera olvidado ese punto a este mocoso, pero Dumbledore me dijo que debía dejarlo volar"-El director me dijo que tenías permiso para volar pero debe ser alrededor de la casa y no muy alto porque hay un pueblo de muggles cerca y podrían verte. Cada vez que quieras volar, debes avisarme.

-Está bien. ¿Ya terminó? ¿O falta más?-Harry bostezó

-Ya es la tercera vez que me respondes mal, Potter, estás castigado-Severus sonrió-y no, no he terminado, faltaba decirte que hay un bosque al lado de la casa, pero no puedes ir solo. Irás solo con Tonks o conmigo.

Harry pensó inmediatamente que jamás iría al bosque con Sanpe "seguramente haría que algún bicho me matase"-pensó

-Ah y con respecto al castigo-dijo de pronto Severus-tendrás que ordenar la biblioteca. Quiero una lista detallada de cada libro que tengo que incluya el título, nombre del autor y año en que lo publicó. Y los libros viejos quiero que los arregles. A ver si así aprendes a ser educado y a respetar a tus mayores

-Si eso de verdad ayuda a ser educado, usted también debería ordenar una biblioteca-le respondió Harry fríamente y fulminándolo con la mirada

Snape estaba poniéndose pálido de furia, así que Harry decidió que lo mejor sería abandonar inmediatamente el recinto, y así lo hizo. Salió de la cocina y subió las escaleras rápidamente y fue a su dormitorio. Sabía que se había pasado y que luego lo lamentaría pero por el momento no le importó, hacía mucho que quería darle a Snape una respuesta así. Estaba harto de que lo tratara mal y lo ridiculizara frente a todos. Estaba furioso, pero igualmente decidió que lo mejor sería dormir ya. Snape probablemente tomaría represalias al día siguiente.