Disclaimer: Los personajes no me pertencen, no escribo esto con fines lucrativos. Todo pertenece a JK Rowling!

Capitulo V La Biblioteca

-¡Potter ¿te vas a quedar ahí todo el día?, no sé tú pero yo no tengo tanto tiempo como para malgastarlo contigo-gruño Snape de muy mal humor

Harry entró despacio mirando los estantes y los libros, no estaban muy desordenados pero eran muchos. Aunque, miró mejor y notó que había un gran espejo, por eso se veían tantos libros, así que había la mitad de libros que se veían. Igualmente seguían siendo muchísimos.

-¿Qué debo hacer, señor?-preguntó Harry

-Eso, ya te lo había dicho. Pero igualmente debo darte unas cuantas explicaciones. Como podrás ver son seis estantes, que son las secciones en las que divido mi biblioteca. Son artes oscuras, protección, hierbas, dragones y serpientes, pociones y finalmente literatura. Son en total 400 libros de los cuales 150 hay que arreglar porque están muy viejos. Si trabajas rápidamente estarás aquí una semana

Harry hizo cara de fastidio, sabía que una semana no era mucho tiempo pero igualmente le hastiaba, al menos si tardaba una semana al día siguiente sería su cumpleaños y no tendría que trabajar, al menos eso era bueno aunque sabia que su cumpleaños no seria para nada algo especial.

-¿Y la lista, señor?-preguntó recordando que también Snape le había dicho algo de una lista de cada libro

-Ah sí, lo olvidaba, en aquella mesa de la esquina-dijo señalando una mesa pequeña con dos sillas-encontrarás suficiente pergamino, pluma y tinta de sobra, así que no tendrás excusas para no hacer nada. Trata con cuidado los libros, Potter o las pagarás.

Y diciendo esto, dio media vuelta y salió por la puerta dejando a Harry solo.

Harry comenzó a caminar viendo los estantes llenos a rebosar de libros, vio que unos pocos estaban revueltos, se imaginó que seguramente Snape los habría puesto ahí para que se le complicara la tarea. Lo odiaba tanto.

Su mirada se posó en el estante de artes oscuras, sintió mucha curiosidad, Snape había sido un mortifago y por los comentarios de Lupin y de Sirius le encantaban las artes oscuras en el colegio, seguramente tenía toda clase de libros avanzados.

Caminó hasta allí y notó que el estante no estaba del todo lleno, lo que le hizo pensar que seguramente el adulto se imaginó que Harry querría ojear los libros y por eso quitó algunos. Harry suspiró, no se podía quedar haciendo nada, manos a la obra.

Fue a sentarse en la silla que estaba junto a la mesa pensando si era mejor arreglar los libros primero o hacer la lista, decidió que mejor hacia la lista y conforme veía los libros viejos los iba separando para arreglarlos todos de una vez.

Pensó que lo mejor sería hacerlo por estantes así que se acercó al estante que estaba más cerca, que resultó ser el de pociones. Tomó la mesa y la silla y las acercó al estante, así trabajaría más cómodo. Tomó primero cinco libros que vio casi cayéndose y los puso en la mesa, el primero tenía una tapa negro (como casi todos), parecía ser muy viejo, la tapa estaba mohosa y era muy grueso. Harry, lo abrió pues tenía que anotar los datos del libro. Se llamaba "Los 1000 venenos más letales", estaba escrito por un tal Jean-Baptiste Suskind y fue escrito en 1930. Harry lo hojeó un poco, se veía tenebroso, aparecían una serie de fotografías de personas muriendo a causa de beber estos venenos, a Harry se le heló la sangre con solo verlos, cerró inmediatamente el libro y decidió mejor solo abrir los libros en las primeras páginas para ver la información que necesitaba y ya. Una vez que escribió lo que necesitaba de ese libro, lo puso a un lado, ya luego los ordenaría, Snape no dijo nada de si debían de tener algún orden específico, pensó que seguramente no.

Habían pasado unas cuantas horas, cuando el mago adulto volvió a parecer en la biblioteca, entró sigilosamente y Harry no lo escuchó. Justamente en ese momento Harry se encontraba leyendo un libro de pociones que le pareció muy interesante: "Moste Potente Potions", y se encontraba en la página de la poción multijugos, murmuraba para si

-La poción multijugos, pensar que no nos sirvió de nada, aun no creo que Hermione se atreviera a robar esos ingredientes bajo la mismísima nariz de Snape jajajaja

-Lamento tener que interrumpir tus gratos recuerdos, Potter-dijo agriamente Snape-pero ya es hora del almuerzo

Harry se puso pálido y tembló un poco "¿cómo diablos hace este hombre para aparecerse tan de repente sin ser escuchado? Que maldita manía la suya de estar asustando así a la gente"

-Eh, si señor

Snape dio media vuelta y salió del lugar, Harry, evidentemente, lo siguió. Llegaron a la cocina y la comida ya estaba servida, los elfos parecían haberse esmerado más por alguna razón, "quizás tenga que ver con el hecho de haberles dicho que hoy debía ordenar la biblioteca, definitivamente Hermione no tiene nada de razón con todo el rollo de la PEDDO, a ellos verdaderamente SI les gusta trabajar"

Harry se sentó frente a Snape en la mesa, como ya lo había hecho antes y no cruzaron palabra en por lo menos 30 minutos que fue lo que ambos tardaron en comer. Harry terminó primero y no sabía si debía retirarse de una vez o esperar a que el adulto terminara, opto por quedarse y como forma de justificarlo se puso a platicar con el elfo que estaba más cerca. Este elfo le caía bien, porque según le dijo era familiar de Dobby, aunque no era tan extraño como su primo.

Una vez que Snape terminó, se levantó y le dijo a Harry que continuara con sus labores y que una vez que anocheciera podría retirarse a su habitación para posteriormente cenar.

Harry, entonces fue de nuevo a la biblioteca, en toda la mañana había hecho la lista de unos 40 libros, no iba muy rápido pero si se apuraba terminaría antes del tiempo estipulado. De esos 40, 6 eran viejos y ya los había arreglado. Le encantaría poder ver la cara de Snape cuado le dijera que ya había terminado, seguramente le pondría más trabajo, pero en fin.

El chico de oro continuó trabajando hasta como las 7 de la noche, evidentemente hacía ya bastante que había anochecido, pero estaba tan ocupado que no se percató de eso.

Cuando ya estuvo muy cansado, se fue a su habitación y se tiró a la cama. Rápidamente se quedó dormido

Pasaron otros 4 días en la misma monotonía del primero, nada importante aconteció hasta la llegada del 5to día trabajando.

Ya Harry iba muy adelantado en su trabajo y solo le faltaban unos cuantos libros de la sección de Artes Oscuras y toda la de Literatura, pero esta ultima era muy pequeña y podría terminar con ella ese mismo día, además eran apenas las 9 de la mañana. Le faltaban aproximadamente unos 10 libros la sección de Artes Oscuras y ninguno de ellos era necesario arreglarlo, mientras que en literatura habían 75 libros (ya los había contado)y era necesario arreglar tres. A Harry le impresionó muchísimo ver que todos los libros de literatura eran MUGGLES, habían algunos como el "Quijote de la Mancha", "Los poemas de Mio Cid" , libros de poemas de Pablo Neruda y de Rubén Darió. Harry no podía creer que a un tipo como Snape le gustara leer esos libros, y era seguro que los leía porque estaban muy usados aunque en perfectas condiciones.

Harry decidió terminar ese mismo día así que comenzó a hacer la lista de los libros que quedaban, y para su sorpresa se encontró con un libro que ya había ojeado una vez: "Hechizos y contrahechizos del profesor Vindictus Viridian"

Ese libro le había atraído poderosamente la atención la primera vez que lo vio en Diagon Alley cuando iba a entrar a Hogwarts, pero ahora muchos de esos hechizos los conocía, pero otros no, decidió que ese sería un libro que definitivamente tomaría de esa biblioteca y lo estudiaría a fondo.

Tomó los datos del libro y de los nueve restantes y decidió tomar un pequeño descanso, si se apuraba incluso podría tal vez terminar antes del almuerzo, era tan solo las 10 am y Snape siempre lo iba a buscar como a la 1 pm, tenía tres horas para anotar datos de 75 libros y arreglar tres, no era tanto.

Severus estaba en su habitación mientras tanto, pensaba en su conversación que había tenido con Dumbledore el día anterior, le había dicho que el niño estaba débil y que debía tratarlo bien porque podría desmoronarse en cualquier momento. Además le había dicho que estaba bien castigarlo pero que no veía para que ponerlo a hacer una lista de libros que ya Severus se sabía de memoria.

Ahora estaba en su habitación, tirado sobre su cama pensando, sabía cuanto dolía perder a un ser querido, a él también le pasó cuando tenía 15 años. No fue con un familiar, sino con un amigo, un amigo muggle de toda su infancia.

Severus aunque era sangre limpia, vivía en una zona de muggles para mayor seguridad, tenía algunos amigos muggles pero Martin era el más cercano. Cuando Severus estaba en tercer año en Hogwarts a su amigo Martin le atacó una enfermedad terrible: el cáncer. Severus estuvo muy afectado al saber de la enfermedad de su amigo y más todavía cuando para poder salvarle la vida tuvieron que amputarle un miembro. Al parecer con esto ya se detenía la enfermedad y el chico podría continuar con su vida normal pero no fue así, un año después el cáncer se hizo más grande, pero con unas cuantas operaciones se mejoró, sin embargo con el tiempo empeoró de nuevo y cuando Severus cursaba su quinto año, Martin murió.

La muerte de su amigo fue uno de los momentos más duros de la vida de Severus y uno del lo factores más importantes que formaron su carácter, el chico se alejó de todos. No podía entender porque le pasaban esas cosas a las mejores personas. ¿Por qué diablos una flor, que es lo más frágil, delicado y bello dura tan poco y la mala hierba, que ahoga las plantas hermosas nunca muere? Snape nunca pudo entender esto y seguía aún pasados los años recordando los buenos momentos con Martin, el chico que a pesar de sus problemas nunca dejó de luchar ni de sonreír.

Severus realmente entendía a Harry, y odiaba admitirlo. Para él Potter siempre había sido el chico más desagradable del mundo, sin embargo lo entendía y sentía pena por él, por cómo se sentía, porque era lo peor del mundo cuando se pierde a un ser querido. Pero también sentía mucha ira porque sabía que el chico lo culpaba de la muerte de Black. Él no tenía la culpa, no la tenía nadie, solo ese monstruo asqueroso de Voldemort, él era el único que tenía la culpa de todo lo malo que pasaba en el mundo mágico.

Severus sabía que todos iban a tratar al chico como su fuera de oro, pero alguien debería hacerlo poner los pies en la tierra y hacerle ver de que estaba en un momento critico, que esta bajo peligro de muerte y que no puede llorar durante toda su vida la muerte de Black. Probablemente ese papel le estaría quedando a él, el chico lo odiaría más, pero tal vez con el tiempo se daría cuenta de sus razones y se lo agradecería. Severus todo lo pensaba muchas veces antes de hacerlo, y no le importaban las consecuencias de sus actos si esto iba a traer buenas consecuencias al final, no le importaba su imagen ni su reputación, después de abandonar a Voldermot, ya nada de eso le interesaba.

Dumbledore también le había dicho que era muy necesario que Harry aprendiera Occlumancia y que si él podría darle las clases. Severus sabía que era muy necesario pero ¡odiaba tanto a ese chico!, igualmente, terminó aceptando. Durante el almuerzo debería comunicarle a Potter que continuarían las clases. Muchos de los recuerdos de Potter habían quedado gravados en la mente de Severus. Él creía que en su casa lo trataban como un príncipe, jamás imaginó que lo maltrataran tanto, realmente las apariencias engañan.

Eran apenas las 10: 30 de la mañana así que Severus decidió ir a dar un paseo por el bosque y pescar un rato. Se levantó y tomó la caña que estaba recostada a la pared y salió del cuarto. Al pasar por la cocina le dijo a los elfos que regresaría más tarde con pescado así que le dieran a Potter algo poco de comer porque el almuerzo sería más tarde.

Era un día espléndido, el sol brillaba en todo su esplendor, no había nubes y el cielo se veía tan azul. Snape iba caminando a buen paso entre los árboles escuchando todo su entorno, sabía que nada lo atacaría pues su bosque era pequeño y todos los animales le conocían. Severus amaba los animales, era una pasión poco conocida, por no decir nada conocida. Lo que no significaba que fuera un loco como ese gigante estúpido.

Severus caminó alrededor de 15 minutos hasta llegar a un claro donde se podía apreciar un hermoso lago, no muy grande. Al las orillas del pequeño lago había gran variedad de árboles frutales. Severus plantó esos árboles, casi todos eran de manzana, le encantaba recostarse contra un árbol mientras pescaba y comer una manzana al mismo tiempo, era algo muy relajante. Ahora no podía darse ese gusto muy a menudo puesto que la guerra estaba a la vuelta de la esquina, sin embargo, tenía que pensar en ciertas cosas y nada mejor que un rato de pesca.

Se tiró contra un árbol y lanzó su caña. Decidió dormir un rato así que cerró los ojos. Sin embargo no podía dormir, le molestaba tener que hacerle caso a los mandatos de Dumbledore y lo que ese loco le había propuesto era inconcebible, sin embargo debía hacerlo. Cómo iba él, Severus Snape a ultrajar su casa de aquella manera? No, eso no era posible. A pesar de todos estos pensamientos, el profesor se durmió.

Ya era la 1 pm de la tarde y Harry ya había terminado de hacer la lista de los libros de la biblioteca y arreglar todos los libros. Estaba sentado en la silla con los ojos cerrados, estaba muy cansado pero el esfuerzo valió la pena, ya había terminado y los elfos le habían traído un "pequeño" refrigerio puesto que Snape había ido a pescar y traería pescado para el almuerzo.

Harry decidió que ya llevaba demasiado tiempo en esa biblioteca así que fue a su habitación a dormir un rato. Se tiró sobre la cama y pudo ver de frente la pequeña biblioteca con sus libros del colegio. Ya casi había terminado de repasar todos los textos, había hecho resúmenes de cada materia. Harry realmente quería llegar a ser un auror y para eso debía aplicarse. Sin embargo en ese momento no tenía ganas de ponerse a estudiar, después de tanto tiempo arreglando una biblioteca no quería ni ver un solo libro más por un buen tiempo. Inconscientemente pensó en Hermione, si ella estuviera viviendo en esa casa, probablemente se habría vuelto loca al tener la oportunidad de leer tantos libros. Le dolió muchísimo este pensamiento, cada vez que pensaba en sus amigos sentí una punzada en su corazón, pronto ya no les volvería a hablar. Harry cerró fuertemente sus ojos y decidió no pensar en eso, no pensar en nada. Trató de cerrar su mente completamente, ya tenía un buen tiempo haciéndolo cada noche por lo que cada vez lograba vaciar su mente con mayor facilidad. Pero quedaba tan exhausto que terminaba quedándose dormido y aquella ocasión, no fue la excepción.

Severus logró pescar dos pescados muy grandes por lo que decidió volver a casa. Como se había dormido no había tenido posibilidad de pensar en las tantas cosas que necesitaba meditar, como su actuación como espía en ese momento. Se sentía tan importante en se momento, sabía que su posición era fundamental y que de sus actos pendían las vidas de muchas personas y las demás funciones de la orden. Esto en vez de estresarlo lo mantenía vivo, sabía que mil años de buenas acciones nunca enmendarían todas aquellas vidas que se perdieron y él pudo haber detenido, "si tan solo hubiera sido más fuerte ante la tentación" pensaba Severus constantemente, pero el hubiera no existe. Severus sabía que debía dar lo mejor de sí en esta guerra y también sabía que el plan de doble espía no duraría para siempre y que en algún momento Voldemort se enteraría de su engaño. Severus no le temía a este momento, el tenía presente que muy probablemente él no sobreviviría a esta guerra y que moriría luchando, si "moriré defendiendo una causa que realmente vale la pena" Snape era de fuertes convicciones y cuando estaba seguro de algo, no había nada ni nadie que lo detuviera.

Decidido, Severus caminó a través del pequeño bosque dirigiéndose hacia la casa, eran ya las 3:30 de la tarde y se moría de hambre.

Una vez dentro de la casa dejó los pescados en la cocina y fue a la biblioteca a buscar a Potter y miró que él no se encontraba allí, revisó todo superficialmente y notó que ya todos los libros estaban arreglados y que la lista estaba completa sobre la mesa. "Parece que Potter se adelantó con el trabajo" pensó. Entonces fue a la habitación de adolescente y lo encontró dormido sobre su cama. Con una suave sacudida sobre su hombro lo despertó

-Potter! Hora de comer

Inmediatamente bajó a la cocina, seguido de Harry. El pescado cocinado por los elfos quedó increíblemente bueno. Disfrutaron del almuerzo tardío en silencio, y al final de la comida, fue Snape quién habló:

-Bueno, Potter, como mandato del director debo de ayudarte a que aprender Oclummancia, espero que esta vez sea diferente al año pasado, es importante que aprendas a bloquear tu mente o tus enemigos sabrán que hechizos les enviarás en un duelo

-Si señor- Harry realmente se sintió aliviado de saber que tendría una guía, aunque no lo complacía del toque que fuese precisamente Snape quien le diera las clases

-Empezaremos el 1° de agosto después de la cena, cada día después de la cena recibirás la clase ¿entendido?

-Si señor

-Vi que terminaste con tu trabajo de la biblioteca así que tendrás dos días libres para hacer lo que quieras, incluso volar un rato

Harry asintió con la cabeza y subió a su habitación, le sorprendía ese gesto de Snape de darle esos días de descanso. No era propio de él. Tal vez se trataba de una orden de Dumbledore.

Una vez en su habitación decidió leer un rato más pero alrededor de las 7 de la noche ya tenía tanto sueño que cayó rendido en la cama y rápidamente se durmió.