Disclaimer: Estos personajes le pertenecen a JK ROwling y no a mi. No escribo por fines lucrativos.

Capitulo10: Los Slytherins

Harry continuó con su cena a pesar de que no tenía hambre, todo le sería indiferente. Los Gryffindors continuaban gritándole cosas, pero la profesora McGonagall se levantó a calmarlos, diciéndoles que les restaría puntos si no se callaban sin embargo los leones no cedía, así que el profesor Snape se levantó también y con un par de palabras y miradas amenazantes logró que todo se sentaran y dejaran a pobre Harry en paz.

Harry sabía que todos le miraban con curiosidad pero ya estaba acostumbrado a ello, al menos no tendría que pararse sobre la mesa y enseñar su cicatriz. Harry no había notado que Draco Malfoy y compañía lo miraban con curiosidad y no hablaban nada entre ellos

-No sé cómo podrás haber quedado aquí, Potter-dijo burlonamente Malfoy

-Siendo seleccionado, Malfoy, creí que eso ya lo sabías-le respondió Harry mordazmente

-Oye, cuida tu tono, no nos quieres de enemigos. Además te sugiero que dejes a esos Weasley y la sangre sucia Granger, no permitiremos a nadie de nuestra casa con esa escoria

-No son mis amigos, Malfoy-dijo Harry pensando en algo-nunca lo han sido, tal vez realmente eran de la clase indebida

-¡Claro que son de la clase indebida! Eso te lo dije desde el primer día en Hogwarts, pero no me escuchaste, Potter.

-Te escucho ahora

-No lo creo, ya es demasiado tarde, perdiste tu oportunidad-finalizo Malfoy, quien comenzó una conversación estúpida con sus amigos

Ya no podía insistir más "no por el momento" pensó Harry. Lo mejor sería quedarse callado e intentar algo nuevo al día siguiente, después de todo cinco años de odio profundo no se olvidaban tan rápido. Pero había algo que hasta ahora Harry notaba ¿y el chico Zambini? Oh maldición, eso era malo

-¿Dónde está Zambini?-preguntó Harry poniendo un modo casual

-Se fue del colegio-le respondió Nott esta vez

No, definitivamente aquello no era bueno. Su plan era quedarse con Zambini, el chico no estaba, entonces ¿Nott? No, aquello era estúpido, el padre de Nott había sido enviado a Azkaban por su culpa, Theodore jamás lo aceptaría. "Maldición" pensó. No volvió a abrir la boca en todo el banquete. No fue tan horroroso como había pensado, nadie en la mesa de Slytherin lo había molestado, creyó que todos le gritarían cosas pero no fue así. Finalmente Dumbledore se puso de pie y dio unos últimos avisos. Presentó al profesor Hook (nadie en Slytherin aplaudió así que Harry tampoco lo hizo).

Una vez terminado el festín, los prefectos se pusieron de pie para guiar a los de primer año ¿debía ir con ellos? Pensó que lo mejor sería ir, pues resultaría un tanto sospechosos que supiera exactamente donde quedaba la entrada a la sala común nadie sabía que Harry ya había estado en ella. El prefecto era un tal Christopher Chase los niños de primer año lo miraban con curiosidad pero Harry no les hizo caso. Pronto llegaron a la entrada y el prefecto dijo que la contraseña era "Linaje". Cuando entraron Chase les dijo a los chico de primero donde quedaban sus habitaciones y justo ya se iba cuando Harry le preguntó

-¿Y donde están las mías?

-No sé, búscalas Potter, no creo que sea tan difícil. Buena surte-y el chico se fue riéndose

Harry se sentó en un sofá esperando que alguien de sexto año llegara para seguirlo, pero nadie llegó. En realidad nadie de ningún año pasó, seguramente todos se habían puesto silenciosamente de acuerdo para hacerlo pasar una mala noche, buscando como idiota las habitaciones. No les daría el gusto, se quedaría esa noche en la sala y al día siguiente, durante la mañana buscaría su habitación, así nadie lo vería buscando como estúpido, no se humillaría de esa forma. Decidido, Harry se acostó en un sofá largo y allí se durmió rápidamente.

Severus se encontraba en su habitación tomando whisky, una única pregunta rondaba su mente "¿Potter en Slytherin?" Todavía no lo creía. Sabía que era verdad pero deseaba tanto que aquello se tratara tan solo de una pesadilla, un verdadero mal sueño. El impacto había sido muy fuerte

Flash Back

Severus estaba en la mesa de los profesores esperando la selección bastante aburrido, pero ya la costumbre de todos los años con lo mismo lo hacía acostumbrarse. Minerva entró con los niños pero algo diferente ocurrió: se acercó Dumbledore para decirle algo, pero fue tan bajo que ni siquiera él, estando al lado del director había logrado escuchar algo. McGonagall tenía una cara de turbación y miraba con recelo la mesa de la casa de Gryffindor, aquello era extraño. Una vez que Dumbledore le dijo algo a su vez, ella había seguido con el ritual habitual, Severus no puso mucha atención a la selección, solo cuando alguien quedaba en Slytherin aplaudía un poco, pero nada más. Una vez que la selección hubo terminado Dumbledore se puso de pie y Minerva se mantuvo al lado del taburete de tres patas. En cuanto Albus dijo que un chico de sexto año en quien pensó fue en Neville Longbottom "de seguro el sombrero recapacitó y se dio cuenta de que ese chico estaría mejor en Hufflepuff" pensó burlonamente, pero en cuanto escuchó el nombre de Harry Potter, no pudo menos que sorprenderme muchísimo. Ese chico era de Gryffindor, no pertenecía a ningún otro lugar. Potter lo miraba, le devolvió la mirada con indiferencia. Probablemente iría a Ravenclaw, durante el verano lo había visto estudiando bastante y no era un idiota después de todo. Sus padres habían sido muy inteligentes, Lily era la mejor en clase y Potter a pesar de ser un revoltoso iba bien en clase, sería el colmo que su hijo no lo heredara. Sin embargo no fue Ravenclaw lo que gritó el sombrero sino Slytherin.

Severus se sintió como de piedra al escuchar aquello, eso no podía ser cierto, miró a su alrededor, todos parecían igual de sorprendidos que él, se asustó al escuchar el chasquido de los dedos de Dumbledore. Simplemente aquello no era real, Dumbledore se levantó y dijo algo pero Severus no lo escuchó, en realidad nadie lo hizo. Estaba aún impactado, miró la mesa de Gryffindor, todos miraban el suelo, algunas chicas tenían lágrimas en los ojos y casi todos negaban con la cabeza, todos parecían estar maquinando una posible respuesta ante aquello. Solamente Ronald Weasley estaba rojo, parecía sumamente enojado, se levantó rápidamente y gritó "TRAIDOR". El chico Potter se volteó a mirarlo y Severus pudo ver en sus ojos toda clase de sentimientos: tristeza, confusión, rencor, dolor, miedo, odio, orgullo, decepción. Sin embargo todo intentaba taparlo con una máscara de indiferencia, Severus conocía muy bien aquella mirada, era la suya propia en las pocas veces que bajaba sus defensas. Aun cuando ya casi todos los leones le gritaban cosas a Potter, Severus no había reaccionado del todo. Vio a Minerva intentar calmar a los jóvenes sin éxito, era hora de intervenir. Se levantó de su asiento y legó a la mesa de Gryffindor, con su voz más amenazante les dijo que si no se calmaban de inmediato le quitaría 200 puntos a la casa por molestar a un compañero y todos tendrían detención con algún profesor, y de paso aprovechó la ocasión para quitarles 80 puntos. El jefe de la casa de Slytherin no iba a permitir que unos tontos Gryffindors humillaran de esa forma a alguno de sus Slytherins aunque ese alguno se llamara Harry Potter.

Severus volvió a su asiento y se dedicó a observar a los chicos de su casa. Todos miraban a Potter sin embargo no le decían nada. Sabía que le harían pasar un mal rato, solo esperaba que no se metieran en demasiados problemas

-Tal parece que ahora tienes un chico más de quien encargarte-comentó McGonagall

-Tal parece-respondió simplemente

Fin flash Back

Severus terminó su bebida y se quedó pensando una vez más como demonios había llegado Potter a parar a la casa de la serpiente. Hasta donde sabía la familia Potter siempre había quedado en Gryffindor, eran los herederos de Godric. Eso era muy raro, el chico era idéntico a su padre. "Que se le parezca físicamente y sepa jugar Quidditch no quiere decir que sean iguales" le dijo una segunda voz en su cabeza. Sabía que tenía razón pero era más fácil segur odiando al chico solamente por existir. Miró su reloj, ya eran las 12, lo mejor sería ir a la sala común para verificar que todos ya estaban durmiendo.

Al llegar lo primero que notó fue una figura acostada en el sofá "¿qué diablos está haciendo ahí?" se pregunto Severus. Se acercó y le sorprendió ver a Harry Potter dormido con la túnica del colegio puesta

-¡Potter!-lo llamó-¡Potter!

Sacudió al chico un poco hasta lograr que se despertara, Harry abrió los ojos asustado, al ver a su profesor de pociones se asustó aún más

-¿Qué diablos haces aquí?-le interrogó Severus-deberías estar en tu habitación

-No sé donde está, señor-admitió Harry

-¿Y se puede saber por qué demonios no le preguntaste a alguien? ¡Maldición! Ya te he dicho que debes pedir ayuda de vez en cuando

-No me lo dijeron, cuando llegué aquí ya todos estaban en sus habitaciones-ante esto, Severus sintió un poco de lástima pero no lo expresó

-¿Y el señor Harry Potter no puede buscarlas él mismo? Las cosas no siempre vienen a tus manos-le dijo Severus mordazmente

-Eso es lo que todos quieren que haga, estoy seguro de que están despiertos para verme rondar toda la noche buscando donde dormir, pero no les daré el gusto-Severus sabía que el chico tenía razón en eso pero no se lo diría

-¿Y qué harás mañana para recoger tus libros? No seas ridículo, Potter. Ven, te llevaré-Harry miró el suelo

-Sería peor, no quiero ver la cara de todos viéndome llegar con el jefe de casa, no quiero parecer un idiota

-Potter, es que ya ERES un idiota

Harry miró a Snape con cara de pocos amigos pero continuó hablando

-Durante la madrugada buscaré la habitación, así no se reirán de mi cuando me vean llegar

-Se van a reír de ti de todas formas-aclaró Severus-tardarás mucho encontrándola así que te lo diré. Aquí tomas a la derecha y bajas las escaleras, te encontrarás otra división de caminos, tomas de nuevo a la derecha y caminas por todo el pasillo, finalmente te encontrarás con una estatua de minotauro, le tocas la cabeza y te dejará entrar. Allí hay una pequeña sala con dos puertas, son las habitaciones de 6to y 7mo año. ¿Entendiste?

-Sí, señor

-Bien, mañana volveré por la mañana y no te quiero ver aquí de nuevo

-Sí, señor

Severus salió y Harry fue donde Snape le dijo, el camino era largo pero no había forma de perderse. Cuando Harry tocó la cabeza del minotauro este habló "Harry James Potter, sexto año". La estatua lo dejó pasar y Harry se encontró con una versión en muy pequeño de la sala común. Tenía dos mesas y unos cuantos sofás grandes, todo estaba decorado con los colores de Slytherin y grandes serpientes estaban dibujadas por todas partes. Miró la puerta que decía sexto año pero antes de abrirla decidió que sería mejor tener protección, se puso un encantamiento escudo y entró. Unos cuantos globos con agua volaron en dirección a su cara pero chocaron con la barrera y se estallaron en el piso. Los chicos lo miraban desde sus camas con una sonrisa

-Tal vez tengas algo de cerebro después de todo, Potter-comentó Malfoy

Harry lo ignoró y se dirigió a su cama no sin antes revisarla cuidadosamente, no parecía tener nada malo así que después de ponerse el pijama se metió en ella

-No somos animales, Potter-dijo Malfoy arrastrando las palabras-no te íbamos a poner nada en la cama, solo queríamos mojarte. A los nuevos siempre se les moja

Harry lo ignoró de nuevo y rápidamente se durmió

Al día siguiente Harry despertó temprano, los chicos seguían dormidos así que aprovechó para darse una ducha. Se alistó para su primer día como un Slytherin con mucha calma, en la sala común en había nadie. Decidió ir a desayunar temprano, así nadie lo vería y no lo molestarían, necesitaba toda la paz posible, aprovechar mientras se pudiera. En el Gran Comedor solo se encontraban Dumbledore y Snape, no los miró y se sentó a su mesa a comer. Decidió que un gran desayuno para comenzar el día le serviría para tomar fuerzas para todo lo que vendría. Aquel era el primer día en su misión y la primera impresión siempre era muy importante. Debía admitir que la reacción de Ron le había dolido mucho, el pelirrojo siempre había sido su mejor amigo y ahora lo "odiaba". Ron era sumamente impulsivo y nunca pensaba en las consecuencias de sus actos o de sus palabras, Ron era espontáneo todo el tiempo. Probablemente ahora estaría sintiéndose mal por haberle gritado de aquella forma la noche anterior, pero jamás pediría disculpas por su comportamiento. Ron estaría sufriendo tanto como él en aquello momento, pero no le podía decir la verdad "no por el momento" pensó. Hermione, por su parte no le había gritado nada pero sabía que estaría dividida, probablemente en Historia de Hogwarts diría algo acerca de la re selección así que sabría que para que eso se diera tenía que haber un cambio muy drástico en la persona.

Lo mejor sería dar un pequeño paseo antes de clases, se levantó de la mesa y el profesor Snape lo llamó para darle el horario

Aquel día le tocaba primero encantamientos, luego defensa, el almuerzo y luego pociones y transformaciones. Era un día pesado. Fue rápidamente a su habitación para recoger los libros que necesitaba y se encontró con los Slytherins dirigiéndole miradas hostiles, pero no le dijeron nada. Una vez con la mochila llena de libros Harry decidió dar un paseo por el lago, pasó de lejos de la cabaña de Hagrid, no quería verlo. Sabía que el semigigante le preguntaría muchas cosas y no estaba listo para ser cuestionado.

Se sentó a la sombra de un árbol a orillas del lago, recordó la prueba del Torneo de los Tres Magos, había sido muy difícil. A partir de su cuarto año la vida de Harry se había convertido en un infierno, primero le tocaba participar en un torneo muy peligroso, moría Cedric, Voldemort retornaba, tenía visiones y se veía obligado a aprender Occlumancia y como no lo hizo Sirius murió por su culpa (la mayor parte de la culpa) y ahora se encontraba en Slytherin, completamente solo. ¿Qué faltaba? ¿Quién más debía morir por su causa? ¿Remus? ¿Algún Weasley? ¿Hermione? ¿Dumbledore? ¿Snape? ¿Él mismo?. Era imposible de saber pero Harry estaba consciente de que debía estar preparado para lo peor en todo momento.

Ya eran las ocho y treinta así que decidió ir a la clase de encantamiento de una vez para estar temprano. Se sentó en la parte trasera de a clase, poco después fueron llegando los demás, aquella clase a compartían con los Ravenclaws. Los Slytherins también se sentaron en la parte trasera de la clase así que Harry no se sintió TAN solo. Los asientos eran en parejas y Potter quedó solo, sin embargo un alumno de Ravenclaw también quedaba solo y el profesor Flitwick los hizo sentarse juntos. Terry Boot apenas si le dirigió la palabra en las dos horas de clase, fue bastante aburrido. Al menos se trataba de un encantamiento escudo que Harry ya conocía. Cuando finalmente el timbre sonó para dar por terminada la clase, Harry recordó que ahora tenía clase con el profesor Hook, sentía curiosidad por tener clases con él. Siguió a los Slytherins guardando su distancia. Aquella clase era con los Hufflepufs, igual que en la clase anterior, las serpientes se sentaron al final de la clase pero esta vez el chico de la cicatriz si quedó solo.

-Buenos días, chicos-comenzó Hook-como ya sabrán mi nombre es Patrick Hook y seré su nuevo profesor de DCAO. Espero que puedan aprender mucho de mí este curso. Primero que nada nos vamos a dedicar a estudiar teóricamente lo que son las artes oscuras pues no pueden defenderse de algo que ni siquiera saben que es. ¿Alguien me puede decir que son las Artes Oscuras? Con sus propias palabras

Nadie se ofreció de voluntario, los Slytherins tenían una sonrisa en su rostro y los Hufflepuffs se miraban asustados

-¿Nadie se ofrece? Entonces tendré que elegir yo mismo-miró la lista-Macmillian, dime qué piensas que son las artes oscuras

-Eh, bueno-Ernie no sabía que decir-las artes oscuras son la parte de la magia muy poderosa y que hacen a los magos malvados

Los chicos Slytherins se reían burlonamente, Harry decidió que debía calzar así que sonreía burlonamente mirando a Ernie Macmillian. El profesor Hook los miraba con disgusto

-Bueno, el señor Macmillian tiene algo de razón: es muy poderosa. Pero no hacen a los magos malvados, eso depende de la persona. Es muy tentador hacerte más poderoso y fuerte. Las llamadas Artes Oscuras te dan esta opción pero a precios muy altos, las técnicas practicadas son muy fuertes y efectivas pero no siempre son agradables. Pero no es que te hagan "malo", eso depende de las razones por las que se utilicen, miren, por ejemplo el wingardium leviosa sirve para levitar cosas pero ¿qué pasaría si alguien levitara otra persona desde lo alto de un edificio y luego lo deja caer? No es un encantamiento "oscuro" pero en este caso fue mortal. ¿Entienden? Todo depende de los matices

Harry pensó que Hook tenía razón en eso, tal vez las artes oscuras no fueran "malas" solo dependía de las razones. "Tal vez deba estudiar un poco sobre ellas, solamente para saber algo del tema. Además necesito matar a Voldemort" pensó Harry "mi poder es el amor aunque no sé cómo funciona. No voy a besar a Voldemort para vencerlo" Harry sonrió "sería como el beso fatal"

-Tal vez el Sr. Potter compartir con todos nosotros el motivo de su sonrisa. Creo que en he dicho anda gracioso-le interrumpió Hook sus pensamientos

-No es nada, señor

-Entonces tendré que quitarle puntos a Slytherin por no hacer lo que te dije. Serán cinco puntos menos

-Pero ¿por qué? No hice nada malo, solo me distraje un poco, eso no afecta a nadie-replicó Harry enojado

-Ahora serán cinco puntos más los que pierdes por responder a un profesor, Potter-terminó Hook

Aquello era tan injusto, enojado, Harry cerró su libro y se puso a hacer dibujitos en el pergamino. Draco Malfoy lo miraba con cara de muy pocos amigos, aquello no era buena señal. La clase continuó con Hook explicando en qué consistían algunos hechizos oscuros pero Harry no lo escuchaba, de todas formas todo aquello estaba en el libro, podría leerlo después

-Srta. Abbott ¿puede decirme un hechizo para detener el tiempo?

-Tempus, sirve para atrasar el tiempo unos cuantos segundos, el tiempo no puede detenerse

-Muy bien, diez puntos para Hufflepuff-anunció Hook con una sonrisa-Ahora, Sr. Potter dígame una maldición asesina

-Avada Kedavra-respondió Harry rápidamente, podría reponer los diez puntos

-¿Acaso no me escuchaste, Potter? Hace tan solo un rato dije que el wingardium leviosa podía matar, tuviste que haberme respondido que cualquier hechizo bien utilizado puede ser asesino. Por tu culpa la casa Slytherin acaba de perder otros cinco puntos

No había justicia. Pero decidió no comentar nada. Los demás Slytherins lo miraban como recriminándolo por los quince puntos perdidos

Cuando finalmente la maldita clase terminó, Harry salió de primero y se dirigió hacia cualquier lugar. Debía calmarse un poco antes de ir a almorzar sin embargo cuando iba cerca de la sala de los requerimientos, la puerta se abrió y unos brazos lo tomaron y lo tiraron al suelo.

La sala era simplemente un espacio vacío, estaban en él Malfoy, Crabbe, Goyle y Nott, todos mirándolo amenazadoramente

-Nos debes quince puntos, maldito Potter. Ahora eres un Slytherin así que NO pierdas nuestros puntos o las pagarás. No te queremos en compañías de Gryffindors o de Hufflepuffs, incluso de Ravenclaws. No queremos que manches nuestra reputación, no lo permitiremos. Y bájate de esa nube donde te han subido y te has subido tú mismo, no eres especial.

Inmediatamente después sitió como uno de los gorilas lo tomaba por los brazos y el otro comenzaba a golpearlo en la cara y en los costados, sentía el sabor metálico de la sangre en su boca y le dolía todo. Finalmente dejaron de golpearlo pero era el turno de Malfoy y de Nott, lo levitaron y soltaron varias veces, llevándose fuertes golpes. Antes de caer inconsciente escuchó las palabras de Malfoy

-Bienvenido a Slytherin, Potter. Adécuate o tendremos más encuentros de este tipo. Y no se te ocurra decirle a nadie sobre esto o te irá peor

Severus ya había comido y ahora se encontraba en el salón de clase esperando a los alumnos de sexto año. Era un grupo difícil, pocos eran los que obtenían el Extraordinario en los TIMOS para tener clases con él. Así que los alumnos de todas las clases estaban juntos.

Se había quedado pensando en los Slytherins de sexto año, de seguro trataban a Potter como una basura "se lo merece" fue su primer pensamiento pero la segunda voz replicó "¿por qué se lo merece? Los errores de su padre no los tiene que pagar el chico. Harry NO es James" Severus sabía que la voz tenía razón, no eran la misma persona y Harry no era un clon de su padre. Harry Potter no era tan engreído como su padre y había sufrido mucho. Pero era tan cómodo pensar que era una réplica de James y odiarlo por ello. Severus no había vuelto a la sala común en la mañana, sabía que Potter estaría en su habitación, no era tan idiota de quedarse en el sofá.

Poco a poco fueron llegando los alumnos, a la hora exacta abrió la puerta y los dejó pasar. Notó la ausencia de Potter de inmediato pero no hizo ningún comentario

-Están aquí porque obtuvieron una E en su TIMO de pociones. Se supone que son los mejores de su año, sin embargo pueden haber excepciones-miró a todos los que no eran de su casa-Hoy haremos un pequeño repaso, quiero que hagan una poción cualquiera que hayamos estudiado el año pasado. Pónganse en parejas.

Todos se acomodaron y Theodore quedó solo, pero faltaba Potter ¿dónde diablos estaría metido ese niño? Severus se sentó mientras pensaba en que debía presentarse con los niños de primer año como su jefe de casa. Probablemente Potter también debería estar presente, aunque era un tanto estúpido presentarse con alguien a quien ya se conoce desde hace años. Justamente en ese momento la puerta del aula se abrió y entró por ella el chico maravilla. Tenía un aspecto espantoso, cojeaba, temblaba un poco, se tomaba el brazo con fuerza y tenía la cabeza agachada

-Me atrasé, Profesor Snape-dijo Harry-siento llegar tarde

-Vaya a sentarse, Sr. Potter. Emparéjese con el Sr. Nott y ayúdele con la poción que esté preparando-dijo simplemente Severus, aunque estaba un tanto preocupado por el aspecto del chico.

Notó que Nott le daba campo a regañadientes y le decía algo, a lo que Potter simplemente continuaba mirando el suelo ¿qué diablos había pasado? Severus no pudo concentrarse en pensar en otra cosa así que se dedicó a merodear entre los calderos y criticar lo que podía, aunque no era mucho

-Srta. Fawcett, su poción es demasiado aguada así no servirá. En vez de dormir a alguien le dará tal energía que no podrá dormir en varios días y cuando pasara el efecto quedaría tan cansado que dormiría toda una semana para reponerse. Debo restarle a Ravenclaw diez puntos por no saber hacer una poción que debería dominar

Cuando la clase ya finalizaba y los alumnos le entregaban las pociones, le comunicó a Harry que debía quedarse un momento. Dejó a los alumnos irse cinco minutos antes de lo debido y la clase se vació rápidamente quedando únicamente Severus y Harry.

-Finite Incantem-dijo apuntándolo con la varita. El chico tenía ambos ojos morados, la nariz muy roja e hinchada y moretones en los brazos

-¿qué paso, Potter?-preguntó aunque ya sabía la respuesta

-Nada, me caí de un árbol-mintió rápidamente

-¿Y por qué llegaste casi una hora tarde a clase?

-Pues por el golpe quedé inconsciente y cuando me desperté ya tenía que estar aquí

-Seamos realistas, Potter. ¿Fueron los Gryffindors o los Slytherins?-le preguntó Severus seriamente

Harry miró a Snape a los ojos, esta vez podía verse la preocupación en ellos

-Tengo clase de transformaciones, profesor Snape-informó Harry

-Te excusaré con la profesora McGonagall, no hay problema. Responde a mi pregunta

-Slytherins, señor-murmuró Harry mirando el suelo

-Sí, lo imaginé y fue provocado o no ¿hiciste algo que los molestara?

-Perdí quince puntos en defensa

-¿Quince puntos?-la expresión de Snape ahora era de enojo-estás en Slytherin, Potter. No puedes perder los puntos, cuesta mucho ganarlos

-Pero fue injusto-explicó Harry-el profesor Hook parece odiarme. Me preguntó por una maldición asesina, le respondí Avada Kedavra y me quitó cinco puntos porque debí haber respondido que cualquier hechizo puede matar. Y los otros diez puntos fueron parecidos

-Siempre es injusto. Por si no te has dado cuenta a los Slytherins les quitan puntos injustamente todo el tiempo. ¿Por qué crees que los favorezco tanto en mi clase? Es su oportunidad de superarse

Harry permaneció callado, ahora que lo pensaba, aquello tenía sentido, era verdad. Tal vez Snape tenía razón en comportarse de la forma que lo hacía.

-No puedes llevarte mal con los chicos. Aquí las cosas son distintas, no los quieres de enemigos

-¡Pero ya me odian! ¿Qué rayos debo hacer?-Harry no estaba muy seguro de por qué pero sentía que en ese momento podía confiar en Snape

-No puedes ser el niño mimado. No sé, tú tienes que encontrar la solución si estas en nuestra casa es por algo-Severus suspiró y se sentó frente a su alumno-la gente no siempre es como parece, recuérdalo. Pero a veces la apariencia ayuda, te recomiendo que dejes el estrellato y de ser tan popular

-Pero eso no depende de mí, yo no tengo la culpa de que todos conozcan mi nombre-protestó Harry

-No, no tienes la culpa de eso-reconoció Severus-pero si de que todo el colegio conozca tus aventuras, hazañas, escapadas, sé más cuidadoso con lo que haces, tu vida NO es pública si no quieres que lo sea. Intenta no hacer nada escandaloso, simplemente se tu mismo. No importa lo que los demás piensen de ti, solamente así serás aceptado

Harry miró a Snape, en ese momento no lo veía como el estúpido profesor de pociones que siempre le fastidiaba la vida, en esos ojos negros podía ver una gran sabiduría que quería ser enseñada

-Gracias-murmuró Harry

-Si la pasas muy mal puedes decírmelo, tal vez podamos hallar la forma de que no te sientas así-le dijo Severus y Harry se sorprendió pero solo asintió-por cierto, antes de que se me olvide, tendremos clase de occlumancia mañana después de la cena ¿está bien?

-Sí, señor

-Pues ahora será mejor que tomes algo para esos golpes-Severus desapareció un momento y volvió con unos cuantos tarros-ahora ve a tu habitación y te tomas todo esto. Te quitará el dolor y la hinchazón de la nariz. Para tus ojos y los moretones te sugiero el encantamiento que utilizaste ahora, se quitarán solos

-Está bien, gracias, profesor Snape

-Ah, por cierto, te daré quince puntos por saber ese encantamiento, se supone que aún no deberías manejarlo

Harry sonrió, ya había repuesto los quince puntos del día, tal vez el profesor tuviera razón "las apariencias engañan" pensó. Se levantó y abrió la puerta

-Hasta luego, profesor Snape

-Hasta luego...Harry