Disclaimer: Estos personajes le pertenecen a JK ROwling y no a mí. No escribo por fines lucrativos.

Capítulo XI: Quidditch

Cuando Harry salió de la oficina de Snape estaba mucho más relajado y con una sonrisa verdadera pintada en su rostro. Ya no debía los quince puntos y además no iría a clases de transformaciones, no vería a los Gryffindors por el momento. Sabía que no podría evadirlos por siempre, pero entre más retrasara en "dichoso" encuentro, mucho mejor.

Después de tomar las pociones y volver a efectuar el encantamiento en su cara, Harry se quedó en la sala común esperando que terminaran las clases y pudiera irse a comer. Ahora SI tenía hambre pues se había perdido el almuerzo por la golpiza. ¿Y ahora debía comportarse como si nada hubiese pasado? Si eso hubiese sucedido en Gryffindor-suponiendo que alguien lo golpeaba-se enojaría mucho y probablemente se armaría un escándalo, cambiaría de compañías y problema arreglado pero ahora no podía cambiar de compañía, pues realmente no tenía ninguna. No podía ir con gente de otra casa pues no lo aceptarían ¿quedarse solo? Decían que mejor solo que mal acompañado, tal vez no fuera tan malo un tiempo para él.

Después de un rato, los Slytherins llegaron y pudo ir a comer, se levantó del sofá en el que había estado sentado todo el rato y se fue al Gran Comedor, poco después llegaron los chicos

-¿Por qué no fuiste a transformaciones, Potter?-preguntó Nott- McGonagall te quitará puntos, tal vez no entendiste nuestro mensaje de la tarde

-Snape dijo que me excusaría y me dio 15 puntos, así que no perdí nada-repuso fríamente

-Te salvaste, Potter. Sabíamos que Snape haría eso. Siempre lo hace-agregó Malfoy-Supongo que le contaste de nuestro encuentro ¿cierto?

Harry no sabía muy bien que contestar a eso, realmente no se lo había dicho por gusto, simplemente Snape lo adivinó, él no era un niño pequeño para andar contando lo que los demás le hacían

-Snape lo supo, es obvio-dijo Malfoy al ver a Harry callado-siempre se entera de todo. Luego nos dará un discurso enorme sobre el respeto, la violencia, los compañeros, las apariencias, lo que vale y no la pena y por último nos castigará

-¿Snape castiga a los de su casa?-preguntó Harry incrédulo sin darse cuenta

-¡Por supuesto que lo hace! Que no nos regañe en público ni nos quite puntos no significa que no nos castigue o hable con nuestro padres si la falta es muy grave. No sé por qué todos lo ven como si fuera un anormal. "Tal vez sea porque es un anormal con todos los demás" pensó Harry

-Te perdiste la clase de Transformaciones, fue divertido ver a los Gryffindors quejándose de tener que encontrar un nuevo buscador. Y ahora el pobretón de Weasley es el capitán. Los leones morderán polvo

"¿Ron de capitán?"Pensó Harry horrorizado" Ron es demasiado desordenado como para manejar todo un equipo de Quidditch. Con costos puede majarse a sí mismo

-¿Sin comentarios, Harry Potter?-preguntó burlonamente Nott

-Pondrán a Ginny Weasley de buscadora y necesitan dos cazadores

-¿Serás cazador este año, Draco?-preguntó Crabbe-La Weasley no es tan buena

-Sí, es mejor que seas cazador, eres el doble de eficiente en esa posición-confirmó Goyle

Aquello para Harry era una sorpresa, no tenía idea de que Draco Malfoy fuera cazador, siempre había sido buscador y no era malo. Si era el doble de bueno siendo cazador, debía ser un jugador muy competente

-Sí, seré el capitán cazador este año. Entonces necesitamos un guardián nuevo y un buscador-respondió finalmente Malfoy-este es nuestro año, estoy seguro

Hubo un pequeño silencio en el que todos se quedaron pensado en las últimas palabras de Malfoy. A Harry poco le importaba ahora la copa de las casas, solo tenía en su mente destruir a Voldemort, que ya no hiciera más daño. Solamente quería llevar una vida tranquila, siendo un chico común. Snape le había dicho que en Slytherin debía dejar la fama. ¿Quería decir que en la nueva casa no les importaría su pasado? Eso era estúpido, en Slytherin todos lo odiaban porque había detenido a su adorado maestro, todos seguían a Voldemort. "Eso no lo sabes, Harry" resonó en su cabeza la voz de Dumbledore. Entonces si no era por eso ¿por qué lo odiaban? Tan vez por las ideas de sus padres o "por ser tan famoso" pensó. Odiaba ser popular, que todos lo conocieran por ser el héroe de Gryffindor. Debía quitarse ese título, ya no era más un león, nunca más lo sería. Si iba a pasar el curso o los cursos en la nueva casa, debía adaptarse, era hora de hacer algo bien. Primero los observaría bien, no les llevaría la contraria y quizás podría ganarse un poco de su confianza para al menos no sentirse tan solo, aunque el plan de la capa invisible continuaba en pie.

La cena acabó y los chicos se fueron a dormir. De milagro ninguno roncaba, eso era bueno, tener a Neville roncando todas las noches era un tanto fastidioso. No tenía sueño, sin embargo logró quedarse dormido. Eran como las tres de la mañana cuando escuchó el ruido de alguien bajar de la cama. Abrió un poco los ojos para ver una figura rubia acercarse al baúl. Tenía la varita en mano y tras decir una palabra el baúl se abrió y saco un libro. ¿Por qué Malfoy estaba sacando un libro a las tres de la mañana y saliendo de la habitación? Eso era muy sospechoso, de haber tenido la capa a mano lo hubiera seguido para saber de qué se trataba, pero estaba en el fondo del baúl. Al cabo como de una media hora, Malfoy volvió con el libro en la mano y con el cabello aún más revuelto de cómo lo tenía al salir. El chico metió el libro en el baúl y Harry notó que de nuevo sacaba la varita y tocaba el baúl, escuchó algo así como "encerro". Luego se levantaba y se metía a la cama de nuevo. ¿Qué libro sería ese? Aunque continuaba con la duda en la cabeza, decidió que pensaría más claramente durante el día.

Severus había pasado un primer día bastante movido. Primero había tenido clase con los primeros años de Gryffindor y Slytherin, luego con los cuartos de Ravenclaw y Hufflepuff, luego el almuerzo y la clase con los sextos años. Después, según sus planes iba a hablar con los niños de primer año para presentarse formalmente, pero el suceso con Harry Potter lo atrasó. Esos chicos estaban yendo demasiado lejos, el pobre chico había quedado bastante mal después de la paliza, la nariz había estado a punto de quebrarse y ambos ojos estaban morados, menos mal que había guardado para sí mismo unas cuantas pociones, no era conveniente que el chico fuera a la enfermería donde todos lo vieran lastimado y por sus mismos compañeros de casa. Según Severus pudo notar, el chico quería pertenecer al grupo, le dio un consejo que justamente era el que él mismo había querido olvidar durante todo el verano con Potter "las apariencias engañan" Ahora estaba decidido de que Harry no era James, el joven Potter necesitaba una nueva oportunidad, tal vez en ese momento Severus podía aceptarlo, después de todo también era una oportunidad para él también, la oportunidad de aprender a perdonar y controlar sus demonios internos. Estaba preocupado por el chico, debía admitirlo, tenía que hablar con los demás para que no trataran tan mal a Potter, de todas formas no era tan malo. Después de un rato de charla era evidente que sentí mal por no ser aceptado y realmente odiaba ser Harry Potter, el niño que vivió. Realmente cualquiera lo odiaría, ser el salvador del mundo era un peso muy grande y aún más para un chico de apenas 16 años de edad. A esa edad su única preocupación deberían ser los estudios y su pena más grande las mujeres, nada más. Por eso decidió llamarlo Harry, porque el niño solo quería ser Harry, no el redentor.

Debía presionarlo en los estudios para que se convirtiera en un buen mago, alguien de provecho, pero en el trato humano TAL VEZ debería ser un poco más blando. Severus se identificaba un poco con Harry aunque nunca lo admitiría públicamente, ni siquiera con él mismo. Él había sufrido mucho durante su infancia y en su adolescencia y su padre lo odiaba, lo culpaba por la muerte de su madre, pero Severus no tenía la culpa de que su madre muriera en el parto. No tenía parientes cercanos más que su padre y en Hogwarts no tenía muchos amigos, por no decir ninguno. No tenía amigos, tenía compañeros con los que les hacía bromas a los Gryffindors. Su único verdadero amigo era él mismo y Martin. Pero Martin murió muy joven, la vida de Severus se había vuelto muy solitaria. No le deseaba su vida a nadie, debía salvar a Potter, no es que el chico no tuviera gente que se preocupara por él, pero ahora en la nueva casa no tenía amigos, más si muchos enemigos, debía guiarlo para que por lo menos no lo odiaran tanto. Igual, si no recibía apoyo de los chicos, siempre lo tendría a él y a Dumbledore, aunque Harry ni siquiera se enterara. Después de todo, aunque nadie lo supiera estaban muy lejanamente emparentados, pero eso era otra historia.

Siguiendo con el día de Severus, después de la plática con Harry, fue a buscar a los niños de primer año para presentarse, eran cuatro niños y tres niñas. Perecían ser chicos tranquilos, pues en clase con los Gryffindors ni siquiera vio que alguno mirara mal a otro. De cierta forma eso era bueno, ay estaba harto de lidiar con esas peleas entre casas. A Potter no lo llamó a su "presentación" pues ya había hablado con él.

Las clases del martes comenzaban con Herbologia, de Slytherin solamente asistían Nott, Crabbe y él, pero de Gryffindor probablemente irían todos. Al llegar al invernadero notó que no se equivocaba, todos los leones estaban allí. Se podía escuchar a Ron hablando con Hermione

-No te atrevas, Hermione, no es como nosotros, es diferente. No te le acerques o podría hacerte daño

-No pensabas antes así, Ron-replicó Hermione-y no me va a hacer daño

Harry supo inmediatamente que era de él de quien hablaban. Iba caminando junto con Nott y Crabbe

-Hola Harry-saludó Hermione alegremente acercándose a Harry-¿cómo has estado? Ayer no pude hablarte

-Aléjate de aquí Granger-intervino Nott-no queremos sangre sucias cerca

Crabbe asintió y rió. Harry solamente contemplaba la escena con la mirada neutra ¿qué debía hacer? No podía acercarse y hablarle pero definitivamente NO podría insultarla ¿o sí?

-No te hablo a ti, Nott-repuso Hermine fríamente-sino a Harry

-Pues él no parece estar muy interesado en tener una conversación contigo-hizo notar burlonamente Nott al ver a Harry darse la vuelta y lanzarle una maldición a una piedra que estalló ruidosamente

Hermione volvió con los Gryffindors con lágrimas en los ojos mientras Crabbe y Nott se reían burlonamente. Ron miraba a Harry con odio, dio un paso adelante y sacó su varita mientras apuntaba a Harry

-Expelliarmus-gritó

Pero Harry ya se lo esperaba y gracias a sus buenos reflejos adquiridos después de años de prácticas de Quidditch pudo evadir el impacto, pero no sucedió lo mismo con un árbol que estaba allí, que con el golpe se partió a la mitad ruidosamente. La profesora Sprout salió justo en el momento en el que Ron lanzaba la maldición

-¡Ronald Weasley! No puedes andarle lanzando maldiciones a tus compañeros. 20 puntos menos para Gryffindor y hablaré con la profesora McGonagall sobre tu comportamiento. ¡Ahora, todos a clase!

Harry sintió el impulso de intervenir y decirle a la profesora Sprout que todo había sido una confusión y que no fue la culpa de Ron, pero supo contenerse. En clase trabajaron en dos parejas y dos tríos así que Harry se colocó con Crabbe y Nott. No fue tan desagradable, los chicos simplemente lo ignoraron, eso era mejor a que lo fastidiaran. Al final de la clase la profesora les dejó de tarea un ensayo sobre los efectos curativos de la raíz del acónito.

El día continuó normal, lo único diferente fue que en clase de defensa, Hook lo ignoró olímpicamente, ni siquiera mencionó su nombre al pasar lista. Harry no sabía si eso era bueno o no, pero al menos no le estaba quitando puntos a su casa.

Después de la clase de defensa, Harry ya no tenía más clases así que aprovechó para hacer el ensayo de Herbologia. En la sala común de los 6° y 7° años solamente estaba el joven Potter y tres chicos de 7° a quienes nunca había visto. Miró a su alrededor y recordó a Malfoy saliendo con el libro. ¿Qué sería? Aquella noche lo averiguaría, se quedaría despierto y espiaría a Malfoy. Después de al menos una hora, Harry terminó su ensayo y decidió ir a cenar. El Gran Comedor estaba lleno, tomó asiento junto a Malfoy, quién era el único Slytherin de su año que estaba comiendo

-Supe lo de Granger y Weasley en Herbologia-comentó Malfoy

-¿Y que con eso?

-Que es así como debes actuar. Debo admitir que creí que continuarías hablándoles-dijo Draco distrídamente

-No voy a hablar con alguien que no quiere hablar conmigo-razonó Harry

-Eso no es cierto, según me dijeron, Granger se te acercó

-Pero detrás de ella estaban todos los Gryffindors que me quieren matar, no soy idiota, no los voy a enfrentar

-Ahora querrán matarte con más ganas y por lo predecibles que son, sé que van a ponerte una trampa o algo para darte una "lección"-advirtió Malfoy

-Eso lo sé, pero evidentemente me atacarán sin pensarlo, los profesores se enterarán y los castigarán. Los que pierden son ellos, no yo. Madam Pomfrey cura cualquier cosa

-Bien pensado, Potter-sonrió Malfoy-tal vez no seas tan inútil

Harry le devolvió la sonrisa sarcásticamente y miró su reloj, ya era hora de las clases de Occlumancia

-Ya me voy-dijo Harry

-Haz lo que quieras, Potter-dijo Nott quien venía llegando con los dos guardaespaldas detrás-no necesitamos comentarista

Los Slytherins que estaban alrededor se rieron de la gracia y Harry bajó a las mazmorras, más específicamente al despacho de su profesor de pociones. Al entrar, vio a Snape ordenando unos tarros con bichos desagradables flotando en ellos. Harry se preguntaba si los tendría solamente para asustar a los alumnos miedosos

-No tengo a las criaturas aquí para asustar a nadie-anunció Severus mirándolo a los ojos-por si no lo sabes ciertos ingredientes para pociones, en este caso, criaturas, necesitan cierto tipo de condiciones para mantenerse en buen estado. Y estos requieren un lugar no tan oscuro como una bodega

-Perdón-se disculpó el chico mientras se sentaba en la silla frente a Snape

-Como te dije, hoy vamos a ver algo nuevo y ese algo nuevo es inventar "recuerdos", debes imaginar algo, puede basarse o no en algo que pasó. Primero vas a basarte en cosas que ocurrieron y de ahí partes para inventar algo y para comprobar que lo estás haciendo, en todos los recuerdos yo tengo que aparecer ¿de acuerdo?-Harry asintió mientras intentaba pensar en algo rápido-Legilimens

Era su primera clase de pociones en Hogwarts, Snape estaba en medio de su discurso y Harry no sabía que inventar, pero de pronto Snape le preguntaba de donde sacar un bezoar, eso él ya lo sabía. El pequeño Harry de 11 años respondió con una sonrisa que era una piedra sacada del estómago de una cabra y salvaba de la mayor parte de los venenos

Harry estaba de nuevo en la oficina de Snape y éste lo miraba

-Que poco original, Potter. Esperaba que me hicieras errar las palabras o tropezarme o que alguno de tus compañeros hiciera una estupidez. Al menos eso me demuestra que me escuchas de vez en cuando

-Fue lo único que se me ocurrió-intentó defenderse Harry

-No hay excusas, puede que haya un momento en el que debas inventar toda una historia y quien esté en tu mente no salga y simplemente no puedes dejar de imaginar cosas.

-Lo sé, pero es difícil-murmuró Harry apenas audiblemente

Severus decidió ignorar esto, sabía que era difícil, claro que lo era. Pero era muy importante que Harry supiera hacer bien eso, si el señor oscuro lo raptaba y entraba a su mente, tenía aprender a mostrar recuerdos tontos o inventar cosas. Y además, el chico era muy capaz, había que presionarlo más. Después de un par de intentos más donde Harry lo único que hacía era responder preguntas o que sus amigos lo hicieran, Severus se cansó y decidió suspender la clase, seguramente estaba preocupado por algo, se notaba que tenía su mente en otra parte.

-No está bien, tienes que esforzarte más. No podemos tener un horario regular de clases de Occlumancia porque podría resultar sospechoso que siempre vengas a mi despacho el mismo día. Yo te avisaré cuando será la siguiente lección

-Sí, señor

-Ah y por cierto, ya que vas para la sala común, lleva este papel y lo pegas en el tablón de anuncios-Harry tomó el papel y salió de la clase

Al pegar el papel en el tablón, Harry pudo ver de qué se trataba, anunciaba que las pruebas para el equipo de Quidditch serían el martes siguiente y que se necesitaba un buscador y un guardián. Se fue a dormir y aprovechando que ninguno de los Slytherins estaban en la habitación en ese momento, puso un encantamiento en la puerta, de esa manera, si Malfoy se levantaba podría seguirlo. Puso su capa invisible debajo de la almohada y se durmió rápidamente.

Despertó por la mañana, por lo que Malfoy no se había levantado durante la noche. Aquel día lo iniciaba con pociones y se sentó de nuevo con Nott, quien simplemente lo ignoraba. Al menos podía trabajar tranquilo, ya no tenía a Ron hablándole sobre cualquier cosa y a Snape criticando su poción. Harry no quería que esa clase terminara, pues eso significaría que debería ir a transformaciones con los Gryffindors. Cuando la clase terminó, Harry tomó sus cosas y se fue con los chicos a clase, iba un poco más atrás que el grupo, pues no estaba seguro si debía hacerlo o no.

Al llegar al aula vio a Ron mirándolo amenazadoramente. Quitó su vista. No quería ver al quien había sido su mejor amigo odiándolo por algo de lo que no tenía control. Ignoró a todos los leones y se fue a sentar con Malfoy y Nott.

Cuando la profesora entró, Harry se sintió aún más pequeño de lo que ya era, ella lo miraba duramente y hasta sus palabras sonaron más fuertes que nunca

-El Jefe de tu casa me explicó que no pudiste venir el lunes a clases, Potter. Así que no te quitaré puntos, pero debes ponerte al día con la teoría que vimos

Harry asintió y McGonagall le dio a cada estudiante una roca que debía convertir en cualquier animal. Era algo extraño, pues no había que pensar en el animal que se quería, el animal tendría mucho que ver con la personalidad de cada persona. Harry ya había leído sobre el tema, no tenía ni idea de que animal podría ser el suyo. Estuvo tratando un rato pero nada salía, miró a su alrededor y todos parecían bastante concentrados pero sin ningún resultado, excepto, claro, Hermione, quien tenía un águila posada en su brazo

-Miren, la Srta. Granger ha logrado transformar su roca en un águila. 10 puntos para Gryffindor.

Hermione tenía una sonrisa muy grande y al ver a Harry mirándola, la sonrisa disminuyó. Se sostuvieron la mirada un rato, Hasta que Hermione la quitó. Sin fijarse mucho, Harry volvió a tratar de transformar su roca y se sorprendió mucho al tener de repente frente a él, una enorme pantera negra. Todos en la clase se asustaron mucho y retrocedieron, Harry rápidamente conjuró una jaula y metió a la pantera dentro.

-Bueno, el Sr. Potter también ha logrado transformar su roca. Y fue muy hábil para manejar a su animal así que debo darle 20 puntos a Gryffin, perdón a Slytherin-dijo la profesora McGonagall

El resto de la clase pasó rápidamente para Harry, mientras los demás iban transformando sus rocas, algunas transformaciones eran buenas pero otras eran fatales, apenas si se podía saber que animal era. Malfoy transformó su piedra en un dragón miniatura, Nott en un topo, Ron en un pato y para sorpresa de todos, Neville convirtió su roca en un león. De seguro le hubiesen dado puntos por la transformación si no fuera porque atacó a la cebra de Dean y Neville no hizo nada más que acurrucarse en una esquina, temblando de miedo. Si no fuera porque la profesora rápidamente volvió a convertirlo en una roca, ese león se hubiera comido a toda la clase. Finalmente, la profesora McGonagall les dejó de tarea explicar la razón por la que creían que habían transformado ese animal y luego compararlo con lo que decían los libros de la biblioteca.

Durante el almuerzo, Harry estaba de buen humor, había ganado puntos y los Gryffindors no le habían dicho nada. Sabía que intentarían hacerle daño de alguna forma, pero el problema era saber cuándo lo harían.

-¿A qué clase vas ahora, Draco?-preguntó Crabbe

-Cuidado de Criaturas Mágicas

-No sé por qué continuas con esa materia-comentó Nott-no se aprende nada y ese gigante es un estúpido

-Sí, y además ninguno de nosotros va, tú sabías que a ninguno de nosotros nos interesaba esa materia así que reprobamos el TIMO a propósito. Vincent y yo tenemos todo el miércoles libre

-No sé, uno nunca sabe. Tal vez a ese salvaje se le ocurra traer un dragón algún día, es demasiado irresponsable-dijo Malfoy-bueno ya me voy a clase

-Yo también voy-agregó Harry rápidamente

Malfoy lo miró y aunque no parecía muy contento, esperó a que Harry llegara hasta él para irse a clase. Harry realmente NO quería ir a esa clase, pues Hagrid le haría muchas preguntas que no quería responder. Y aunque no lo admitiría NUNCA las clases con Hagrid eran malas, o demasiado peligroso o demasiado aburrido

El camino a la clase fue silencioso, ninguno de los chicos dijo ni una palabra. Al llegar a los terrenos cercanos a la cabaña de Hagrid ya los Gryffindors estaban allí.

-Bueno ahora que están todos aquí podemos empezar-dijo Hagrid-el día de hoy vamos a estudiar al Fénix. El fénix, como deben saber, es una criatura de fuego, en algún momento debe consumirse y luego renace de sus cenizas. Es un ave muy leal e inteligente. Sus lágrimas tienen poderes curativos y las varitas que tienen pluma de fénix como contenido son sumamente poderosas

Hagrid continuó hablando sobre los Fénix pero Harry no lo escuchaba. Miraba a Fawakes, que había volado hasta el brazo del semigigante, se veía muy bien. Pensaba en cuánto deseaba poder ser como los fénix, poder consumirse en las llamas y luego renacer de las cenizas, vivir de nuevo, quizás siendo alguien más. El resto de la clase que quedó después de que Hagrid terminara de hablar sobre los fénix y luego específicamente de Fawakes, trató de dibujar al fénix y anotar un pequeño resumen de todo lo que Hagrid había dicho. Harry terminó el trabajo justo al final de la lección y cuando lo entregó, Hagrid le dijo que se quedara después de clase. "oh, no" pensó el chico" me va a hacer preguntas"

-Bueno, Harry ¿qué tal una taza de té?-propuso Hagrid cuando todos se fueron

-Sí, claro-entraron a la cabaña y Hagrid sirvió el té y un poco de pastel

-No te vi durante el verano ¿cómo la pasaste?

-No estuvo tan mal, creo que me aprendí todos mis libros de memoria. Con Snape no había mucho por hacer

-Sí, me lo imagino. Es una lástima que no haya podido asistir a tu fiesta. Me hubiera gustado mucho estar allí. ¿Te gustó mi regalo?

-Sí, nunca he ido a un museo, y según he escuchado, ese es uno de los mejores

-Lo es-corroboró Hagrid-¿y qué tal estos días?

-mmm, pueees no es taaan malo-dijo Harry inseguro

-mira, Harry, no sé que haya pasado este verano o que sucedió para que el sombrero cambiara su decisión pero quiero que tengas claro que estés en la casa que estés siempre vas a seguir siendo Harry. No importa lo que pase, siempre vas a tener mi apoyo. Espero que tengas eso claro y no lo olvides

-sí, lo sé, gracias-dijo Harry sintiéndose mucho más tranquilo

-No hay de qué ¿y qué te parece el profesor de defensa?

-¡Me odia! Y no se la razón. Cuando lo conocí fue amable conmigo y el primer día de clases me quitó 15 puntos sin razón alguna. ¡Es injusto!-reclamó Harry

-¿De verdad?-se sorprendió Hagrid-es un tipo muy amable. Y según ceo, es probable que vaya a formar parte de la Orden

-No lo sé, Hagrid, me odia sin motivos aparentes

Hablaron un rato mas hasta que ya se hacía tarde y el chico Potter regresó al castillo. Estuvo trabajando en su ensayo para transformaciones, no se le ocurrían buenas ideas de por qué había transformado a una pantera negra. Tal vez porque le gustaba más la noche que el día. Como ya estaba cansado se fue a su habitación y rápidamente se durmió, pero no fue por mucho tiempo. Como unos 15 minutos después de irse a dormir, los chicos entraron, así que Harry se despertó, como vio que Malfoy no sacaba ningún libro, se volvió a dormir. Como a las 11:30 volvió a despertarse, esta vez, eran Crabbe y Goyle que iban para clase de astronomía, Harry pensó en quitar el encantamiento porque cuando volvieran lo volverían a despertar, pero tenía demasiado sueño como para levantarse así que se durmió de nuevo. A las 12:20 se despertó de nuevo, Crabbe y Goyle habían vuelto y se reían diciendo algo así como que la profesora se había creído muy fácil que estaban enfermos y se sentían mal. Harry volvió a dormir pensando en lo vagabundos que eran esos dos. Como a las dos de la mañana se despertó una vez más, creyendo que ahora si se trataba de Malfoy, Harry abrió un poco los ojos, sin embargo Malfoy estaba dormido en su cama, miró hacia la puerta, Severus Snape estaba justo debajo del marco, viendo a cada uno de los estudiantes, al ver a Harry despierto le hizo una seña de que se durmiera ya y salió de la habitación. Volvió a dormirse y no se despertó más si no hasta la mañana, cuando Nott le tiró un vaso con agua, alegando que si no iba a clases le restarían puntos.

Harry estuvo cansado todo el día, debía quitar ese encantamiento, no podría soportar otra noche como esa. Tal vez sería mejor poner el encantamiento de alarma en la cama de Malfoy y no en la puerta. Sin embargo, parecía que tener una racha de mala suerte pues aquella noche, a pesar de que el encantamiento estaba en la cama de Malfoy tuvo otra mala noche, pues el rubio se levantó un par de veces a ir al baño. Tal vez sería mejor quitar el encantamiento y no ponerlo en ningún otro lugar. Incluso lo del libro podría no ser importante.

Pasaron un par de días iguales, el jueves y el viernes pasaron de manera similar a los anteriores: los Gryffindors lo querían matar y le lanzaban miradas amenazantes constantemente mientras murmuraban cosas al pasar por su lado, los Slytherin lo ignoraban o lo trataban mal y los de las demás casas ni siquiera lo alzaban a ver. Los profesores lo trataban con recelo, era patético. Solamente Hagrid continuaba siendo normal con él, Hook intentaba encontrar maneras de restarle puntos y de humillarlo lo más posible en clase, aunque sin muchos resultados y Snape ya no lo trataba mal. De hecho cada vez que se enteraba que Hook le restaba puntos, él se los devolvía de alguna manera. Harry ya comenzaba a odiar aquella rutina, debía hacer algo, comenzar con el uso de la capa.

El fin de semana pasó muy lentamente, pues tenía muchos deberes asignados que no había hecho por el cansancio excesivo. Además aprovechó para dormir un poco y reponer los sueños atrasados. Realmente nada sucedió, hasta el martes

El martes durante la clase de Herbologia, Nott y Crabbe hablaban sobre Quidditch, un tema bastante normal

-No sé, por qué no te gusta el Quidditch, Theo

-Ya te he dicho que si me gusta, pero prefiero observarlo y no jugarlo, no me llama la atención que todos me vean mientras vuelo

-Tal vez podrías hacer la prueba para ser guardián, tienes buenos reflejos-insistió Crabbe

-No, entiende que no. Además, creo que Briand Harris va a intentarlo y sé es muy bueno

-¿De verdad? Pero Harris está en muchos clubes, no creo que tenga tanto tiempo

-No lo sé, eso fue lo que escuché. Lo malo es que hoy también van ser las pruebas de Gryffindor. Según me dijo Draco la idea es que nadie supiera que él cambia de posición

-Pero ¿por qué los Gryffindors harán las pruebas hoy? Pueden hacerlas otro día-Dijo Crabbe extrañado

-Pareces nuevo, Vincent. Ya sabes cómo son en este colegio. El profesor Snape separó el campo primero pero los Gryffindors se quejaron y McGonagall hizo un escándalo. Dumbledore, entonces dijo que ambos podían hacer las pruebas al mismo tiempo-explicó Nott-Y tú, Potter, espero que no andes diciéndoles a tus amigos leones todo lo que sabes, escuchas demasiado

-No tengo amigos, leones, Nott-respondió Harry "no tengo amigos de ninguna especie" pensó tristemente

-Deberías probarlo. Si estás en Slytherin no puedes tener amigos de Gryffindor, debes odiarlos. No pueden importarte ni siquiera un poco

-¿Probarlo?-preguntó confundido Harry

-Sí, Potter. Danos una prueba de que ellos no te interesan. Hazles algo o no sé, se creativo

Las palabras de Nott dejaron a Harry muy pensativo ¿una prueba de que no le interesaban los Gryffindors? No podía dar tal prueba, sí le importaban. No podía "hacerles" algo. Tendría que ser algo así como una ¿broma? ¿Pero qué tan pesado? Además no sabía si tendría que ser algo que atentara contra los Gryffindors o solamente una prueba de que él ya no era uno de ellos- Harry no lo sabía

Severus estaba en el salón de clase, sentado observando a los Ravenclaws y Hufflepuffs de tercer año trabajar. Ese era un grupo muy relajado, se suponía que esas dos casas eran las "rivales" pero no era cierto. Los hufflepuffs eran demasiado "buenos" como para discutir y los ravenclaws se creían demasiado inteligentes como para rebajarse a esos niveles. Supuestamente las águilas no soportan a los tejones por ser tan "tontos".

La clase había sido bastante tranquila hasta el momento, los Hufflepuffs le tenían demasiado miedo, Severus lo sabía y hasta le gustaba de cierta forma. Ahora debía ir al campo de Quidditch para supervisar las pruebas del equipo. Severus estaba muy complacido de la decisión de Draco de dejar el puesto de buscador, a él le constaba que Draco era muchísimo mejor cazador que buscador. La única razón por la que Draco había escogido esa posición era para fastidiar a Potter, ahora Harry no estaba en Gryffindor así, que no había "peligro". Severus sentía que por fin aquel sería su año, lo sentía en su corazón, aunque realmente en esos tiempos lo menos importante era una estúpida competición, lo más importante era la seguridad de todos los alumnos. Pero de todas formas debía distraerse un poco, no demasiado, era importante que estuviera concentrado, su trabajo para la orden era demasiado importante y muy difícil. Nadie podía entender lo difícil y duro que era, nadie, pues nadie tenía también el mismo trabajo, era el único espía. Snape se sentí muy orgullosos de su misión, sabía que era demasiado importante, aunque no se lo creía demasiado, sabía que todos eran importantes. Por ejemplo ahora el licántropo estaba en una misión muy importante, igual que la de Hagrid el año pasado, aunque no se tuvieran resultados positivos, tal vez ese viejo lobo lo lograra, siempre era agradable para las personas, o al menos CASI siempre, pues a Severus no le agradaba Remus para nada. Aunque debía admitir que era el merodeador más aceptable, el pero siempre fue James y luego Sirius, el idiota de Peter siempre estuvo detrás de sus amigos grandes para que lo protegieran, ese chico nunca le agradó.

La clase terminó justo a la hora y después de asignarles a sus alumnos mucha tarea y quitarle todos los puntos que pudo, los dejó salir.

Todavía no iría al campo de Quidditch, le daría el espacio a Draco para que organizara a su equipo, el chico Malfoy era muy capaz, muy inteligente y podía manejar a las personas fácilmente, un niño muy ágil. Se parecía mucho a Lucius y eso era preocupante, aunque Draco tenía también su propio estilo. Severus estaba muy preocupado por el chico, a pesar de tener tanta experiencia como jefe de la casa Slytherin y saber ver a través de las máscaras de sus chicos, la de Draco era especialmente gruesa, nunca se podía saber que era lo que pensaba, era bastante difícil. Esperaba que tal vez Draco no estuviera del lado oscuro, pero las posibilidades eran muy remotas, su madre era un mortifago muy cercano, de lo más cercanos a Voldemort, uno de los "mejores". El señor tenebroso siempre lo usaba para misiones importantes, por su astucia, aunque realmente Lucuis no era tan astuto como parecía ser, Severus sabía que realmente era aun idiota y eso era bueno, pues se le podía sacar información importante y el rubio ni se daba cuenta.

Tal vez ya era hora de ir al campo, había pasado media hora desde que se citaron a los interesados en participar, al llegar al estadio, Severus pudo ver a bastantes chicos haciendo la fila para poder ser guardián, entre ellos estaba Briand Harris, después de una charla con el chico de 4to año lo logro convencer de hacer la prueba, todos sabían que Harris era un guardián soberbio, en los torneos entre Slytherins que hacían a veces en la casa de Malfoy, siempre jugaba en esa posición y nadie lograba meterle un gol. El problema era la cantidad de clubes a los que pertenecía, pero Severus logro convencerlo de dejar el de ajedrez y la banda, pues eso no dejaba puntos a la casa, era solamente voluntario.

Los demás guardianes eran bastante malos, un chico de segundo no atrapó ninguna pelota de 10 tiros, otro de quinto año atrapó solamente dos y esos tiros fueron los más suaves, una chica de tercer año también hizo la prueba y no estuvo mal, atrapó 7 tiros, algunos difíciles. Hasta que Harris hizo la prueba se pudo ver una sonrisa en la cara de Draco, quién había tenido el seño fruncido todo el tiempo. Brian atrapó los diez tiros, que fueron particularmente difíciles casi todos, Draco era excelente cazador. Unos chicos más participaron pero nadie supero a Harris, era evidente que sería en nuevo guardián.

En cuanto a los Gryffindors, estaban completamente desorganizados, Ronald Weasley estaba en el centro del campo gritándoles a todos que por favor hicieran una fila decente o les quitaría puntos, pero nadie le hacía caso. Al menos ya habían hecho la prueba de buscador, Severus se preguntaba cómo, en ese desorden ya habían podido hacer algo.

Ahora venía la prueba de buscador para Slytherin, era una fila de unos cuantos chicos, pero Snape estaba un poco lejos para ver. Sin embargo algo andaba mal, todos los Slytherins estaban ahora alrededor de los jugadores gritando cosas y los Gryffindors también se acercaban. Rápidamente se dirigió al centro del campo y con una mirada pudo saber de qué se trataba, pero no podía creerlo, sus ojos debían estarle mintiendo, no era posible que eso estuviera sucediendo ¿Harry Potter queriendo hacer la prueba de buscador para el equipo de Slytherin? Aquello no podía ser verdad, se acercó un poco más y pudo escuchar los gritos

-¿Qué haces aquí, Potter?-decían algunos

-Potter no es un Gryffindor, es más, tal vez nunca lo fue-gritaban algunos leones

-¿Qué es lo que quieres, Potter?-preguntaban todos-¿qué vas a ganar con todo esto?

Justo cuando las cosas comenzaban a calentarse y ya habían algunos Gryffindors en posición de ataque, Severus decidió que era momento de intervenir

-¡Silencio! Gryffindors, sigan en lo suyo o perderán tantos puntos que se encontrarán completamente en fuera de competencia de la copa de las casas este curso

Se escucharon unos cuentos murmullos de descontento por parte de los leones, sin embargo hicieron caso y se alejaron pero continuaban viendo a Harry.

-Y ustedes, continúen-dijo Severus a Draco

Draco dijo un par de indicaciones y soltó la Snitch, le dieron unos minutos de ventaja y todos los candidatos al puesto se elevaron en el aire. Eran aproximadamente 8 jugadores. Todos volaban muy bien y tenían las características necesarias para ser buscador, después como de diez minutos de vuelo, la pequeña pelota apareció cerca de una gradería, todos se lanzaron de inmediato, podían verse las escobas volar juntas y a los chicos intentando descarrilar a los otros, tres perdieron el control de la escoba y quedaron muy atrás. Los otros cinco continuaron persiguiendo la Snitch, iban muy parejos, podía verse como se golpeaban de todas las formas posibles para conseguir su objetivo. Iban volando cerca del suelo y dos chicos se golpearon en la cara al mismo tiempo y quedaron tendidos en el piso. Ahora solo quedaban tres en la competencia: March, Roberts y Potter. La pequeña y escurridiza Snitch desapareció y apreció de nuevo justo encima de los tres chicos, fue una subida tremenda, pero Potter aprovechó la velocidad de su escoba y logró agarrar la pelota antes que los demás. Podía verse la sonrisa de satisfacción en su cara.

Bajaron y Draco dijo que ahora, los tres finalistas tenían que participar individualmente, a ver cual duraba menos atrapando la Snitch y que hicieran todos los movimientos que pudieran con la escoba, solo para conocer su agilidad. March la atrapó en 12 minutos, Roberts en 7 y Hary, después de una demostración de agilidad y un Amago de Wronski que dejó a todos con la boca abierta, logró atraparla en 6 minutos.

Severus se acercó a Draco, quien conversaba con los demás integrantes del equipo, parecían estar en una encrucijada.

-¿Qué pasa?-preguntó Snape-¿han llegado a alguna conclusión?

-Draco dice que Potter es quien lo ha hecho mejor y luego Roberts pero no queremos a Potter en el quipo

-Yo creo que mejor ponemos a Roberts-agregó Goyle

-Yo también

-Bueno, chicos-empezó Severus-es su decisión pero quiero que piensen algo muy claro ¿quieren ganar o no el campeonato? Necesitamos al mejor, no importa quien sea. A mí me parece que Roberts lo hizo bien, pero Potter lo hizo mejor, yo sé que Weasley no es tan buena buscadora, pero no es mala tampoco. Y además Potter no puede ser tan malo, igual si acepta estar en el equipo quiere decir que ya no le importa su casa, pueden presionarlo. No lo sé, queda a su discreción, y la palabra final es tuya, Draco

-Sí, señor, lo consideraremos

Pasaron como unos diez minutos más de discusión de los chicos de Slytherin, hasta que Draco calló a todos y se puso justo en el centro

-Bueno, ya hemos tomado una decisión, como guardián queda Brian Harris y como buscador quedará...