¡ Hyuuuu! aquí traigo la continuación de Halloween . espero les guste y sin más, les dejo con el capi


Paseando entre la nieve

A love with you forever

wishing your happiness today, tomorrow and always…

Fye y Kurogane paseaban solos por un camino solitario, iluminado por las luces de pequeños farolillos que les guiaban a través del camino.

Hacía mucho frío. Demasiado frío.

Kurogane estaba absorto en sus pensamientos, buscando palabras que le podría decir al mago.

Fye iba a su lado con la cabeza gacha, observando la fina nieve que había bajo sus pies. Alzó la mirada y sintió una sensación fría recorrer su mejilla. Se quedó mirando los copos de nieve caer.

- Está nevando – murmuró, parando en seco al ninja, el cual se volvió y lo miró seriamente.

El mago tenía una mirada distante y alzó sus manos, para dejar caer sobre ellas copitos de nieve.

- ¿ Tu mundo no es un país del norte?

- Sí...

- Entonces¿ por qué te comportas como si nunca hubieras visto la nieve?

Fye bajó su mirada al suelo.

- Pues porque... en mi mundo... no había... agua – los ojos azules se cerraron y Fye empezó a caer al suelo.

El ninja lo sujetó antes de que cayera al suelo.

- ¡ Oy!

Pero el mago no le oía. Tampoco tenía buena cara y a decir verdad, sus mejillas estaban heladas. El ninja acomodó al mago y dejó que su cabeza descansara sobre su hombro. Y siguió su camino hacia arriba. Había oído que en lo alto de aquella colina por la que paseaban ambos, había un médico. Y puesto que el mago se había desmayado, lo mejor era llevarlo allí y que lo chequearan.

En cuanto la vio, empezó a correr hacia allí con todas sus fuerzas.

- Aguanta... - susurró al mago.

Abrió la puerta y se encontró de frente con una joven.

- Necesito un médico por favor

La joven le indicó que le siguiera.


- Ya veo – susurró la anciana que habitaba en la casa-. Así que cayó fulminado¿ no?

El ninja asintió, sin apartar la mirada del mago, el cual yacía en una cama con muchas mantas encima.

- No te preocupes, se pondrá bien. Sólo fue un pequeño desmayo, en seguida despertará. Mientras, les prepararé algo caliente.

La anciana abandonó la estancia, dejando al ninja con Fye, el cual parecía no tener complicaciones en el descanso.

Fye gimió y abrió los ojos lentamente. Parpadeó y miró alrededor. Se incorporó lentamente en la cama pero una voz le detuvo.

- No hagas esfuerzos – gruñó la voz.

- Ugh...

El mago se dejó caer de nuevo y bostezó.

- ¿ Qué pasó? – murmuró con voz adormilada

- Hm... Parece ser que la nieve es tóxica.

- ¿ Tóxica?

- Sí, aunque la anciana ha dicho que has tenido suerte de que no te sucediera nada.

- ¿ Anciana?¿ qué anciana?

El ninja suspiró.

- ¿ Recuerdas algo desde que te desmayaste?

- N-no

- Bueno, la cosa es que despertaste dos o tres veces más antes, pero parece ser que estabas inconsciente aún.

- Oh... – murmuró cerrando los ojos.

Con solo verlo el ninja ya supo que estaba dormido. Pero había algo que le carcomía el cerebro. ¿ Por qué le había afectado la nieve al mago y no a él?

Se lo preguntó a la anciana y la mujer le explicó que la nieve del suelo había perdido en parte su toxicidad, la cual ascendía de nuevo a la atmósfera y volvía a bajar con nieve. Y que era esa la más peligrosa.


Horas más tarde, Fye había recuperado las fuerzas para bajar toda la colina, aunque tuvo que ser ayudado x el ninja. A medio camino, oyeron un estruendo que les heló el cuerpo.

- ¿ Q-qué es eso? – preguntó el mago.

- ¡ Es una avalancha!- gritó el ninja, cogiendo a Fye del brazo más fuertemente.-. ¡ Corre!

A duras penas podían correr, la nieve les llegaba por la cintura y el mago se fue quedando atrás. El ninja volvió como pudo hacía él. Quedaban pocos metros entre ellos cuando una mole de nieve les cayó encima arrasando todo a su paso, ladera debajo de la colina, en dirección al pueblo en el que estaban. Kurogane abrió los ojos y pudo ver el rostro del mago completamente inexpresivo, antes de que algo le golpeara fuerte y lo llevara a la inconsciencia.


Syaoran cogió a la princesa del brazo.

- ¡ Vamos, hime! Tenemos que irnos de aquí

- P-pero Fye-san y Kurogane-san...

Syaoran echó a correr sin oír las protestas de la princesa.


Kurogane abrió los ojos a un mundo completamente blanco, que dañó su vista. Se restregó los ojos y miró a los alrededores. Estaban en medio del pueblo, la gente corría de un lado para otro despavorida, horrorizada.

De repente, el ninja se acordó de su compañera y empezó a buscarlo entre aquella mole de nieve compacta. Excavó a su lado y encontró el rostro más pálido que nunca de Fye. Siguió excavando lo más rápido posible hasta que logró sacar al mago de su ataud de nieve.

Tembloroso colocó dos dedos en su cuello y casi saltó de alegría al sentir un débil y lento latir del corazón del mago. Acercó su mano a la boca del mago y pudo sentir una débil brisilla que supo era la lenta respiración de Fye.

Cogió al mago en brazos como pudo. No le importaba si el mago tenía algo roto. Lo importante era que sobreviviera. Necesitaba darle calor así que se dirigió a su casa, la cual milagrosamente se había salvado de la destrucción por unos metros. Entró en ella y corrió al salón, donde acomodó al mago en el sofá y encendió la chimenea.

Y pasó horas observando el rostro inexpresivo de Fye, esperando mientras su cuerpo empezaba a calentarse.

Continuará...


lol ¿ quieren más? Pues reviews please.

¿ Despertará Fye¿ Quién o qué provocó la avalancha¿ Y por qué Syaoran decide huir con Sakura sin buscar a sus amigos?

todo eso y más en el próximo capi .