BuenoAqui Angie a Vuelto!!!!! N/./n. Lamento al demora U/./u...y gracias a Mi pequeña Atori y su insistencia( Sess: chiquilla latosa..¬¬) Ejem...n//n ...bueno aquí vamos de nuevo con esta historia espero que les agrade y que las musas no me abandonen para poder terminarla . Se que no es mucho pero estoy media oxidada con esto de escribir nos e porque pero no consigo que las ideas se reagrupen nuevamente. Pero aquí vamos de nuevo intentando agradar a mis lectoras Gracias por la paciencia ( Sess deja de dar lata y publica de una vez...¬¬) Tu siempre tan amoroso...¬¬ ...ejem..bueno que lo disfruten
Bien ahora unas aclaraciones...
"..."..Pensamientos...
(N/A)...pensamiento del autor...ósea yo..XD
bien ahora si que disfruten de este nuevo capitulo...
Kin & Murasaki
By Angie
Capitulo anterior...
Al entrar en aquel enorme salón, la joven se sintió temerosa pero digna como una reina camino hasta el enorme ventanal. Y allí se quedo parada esperando la llegada del el hombre que decidiría su destino. Las puertas se abrieron nuevamente y se escucharon los pasos detrás de ella, sin girarse su cuerpo todavía decidió hablar primero, debía hacer bien todo aquello su pueblo merecía su sacrificio...
Tomando aire giro para enfrentar al dueño del castillo, se inclino en respetuosa reverencia...
-Mi nombre es Sumire, mi lord...
-Yo soy el lord de las tierras del oeste, me llamo Inutashio... encantado de volverla a ver... princesa...
Capitulo III : Eres tu... ( Sin siquiera un Adiós)Cierto tiempo había pasado desde aquel primer encuentro, en verdad fue sido sorprendente, descubrir que aquel gentil caballero de ojos dorados, no era nada mas ni nada menos que el Lord de las tierras del Oeste. Después de varios días aun no lograba comprender bien todo lo ocurrido, suspirando se sentó sobre su cama, bajo de ella y se acerco hasta los ventanales
Sumire observaba los primeros rayos de sol; como era su costumbre se había levantado temprano, no podía evitar aquella sensación tan particular que sentía.
Era como una necesidad de respirar el aire fresco. Salió de su habitación descalza, evitando así cualquier ruido, para caminar por los jardines de aquel majestuoso castillo que ahora conocía a la perfección fue por eso que no le costo trabajo evadir a la guardia.
Una vez fuera se dirigió sin pensarlo a aquella fuente de cristalino brillo, tomo asiento en el borde de esta y aspiro el aire fresco que solo se podía sentir a esa hora, con placer cerro los ojos y ante ella volvieron los recuerdos de aquel sorpresivo encuentro
Flash back...
-Yo soy el lord de las tierras del oeste, me llamo Inutashio... encantado de volverla a ver... princesa...
La voz conocida resonó en los témpanos femeninos haciendo que sus ojos amatistas se elevaran hacia el rostro de aquel señor tan importante no solo para su futuro sino también para todo su pueblo, para su sorpresa él le regalo una sonrisa cordial. Tras un momento de incomodo silencio el señor del castillo hizo una pequeña reverencia la invito a sentarse, bastante aturdida por al sorpresa de volver a ver aquel caballero de mirada tan particular, la princesa no sé movió de su sitio hasta que sintió que una mano la sujetaba por uno de sus antebrazos pestañeo confusa, sentía que la cabeza le daba vueltas. Mas su dignidad de Dama bien educada surgió, se dejo guiar hasta uno de los elegantes sillones junto a la ventana.
-Me disculpará por no haberme presentado antes – dijo el lord por fin - Fui requerido en las fronteras de mis tierras – continuó él, mas Sumire paresia no querer verlo a la cara; ya que su mirada violeta observaba el paisaje exterior a través del ventanal.
En su interior la joven de cabellos de plata intentaba ordenar sus ideas- " no puede ser la misma persona "- se dijo- " es que acaso será algún pariente?...Tiene que ser el o no? Pero si es él porque me trata como si no nos hubiéramos visto nunca?" – miles de preguntas mas se formaron en el cerebro femenino, tan concentrada estaba en todas aquellas dudas que no se percato de la insistencia de su anfitrión, clara mente necesitaba tiempo para asimilar todo este asunto pero no lo tenia -"como es posible que él sea aquella persona que encontré en esa...?..."- no termino la pregunta ya que la vos del señor del castillo volvió a llegar a ella
-Se encuentra bien? – el tono era de preocupación - Quizás no debió levantarse aun?- luego agrego.- esta usted muy pálida
Los ojos dorados muy ansiosos atraparon la atención de la mirada amatistas, quizás era aquella cálida confirmación de interés por su bienestar, lo que le dio esperanzas de creer que eran la misma persona que vio en la cascada, fue como la señal justa y necesaria para que ella reaccionar y confirmaba lo que su corazón ya sabia.
Aspiro profundo y se calmo tenia que averiguar la verdad, le regalo una pequeña sonrisa a su anfitrión mientras contestaba con suavidad
-Me encuentro bien Mi lord no se preocupe...
-Me alegra que por fin a decidido hablarme
-Disculpe si parecí descortés – se apresuró a decir ella – pero me quede asombrada al notar el parecido con un alguien que conocí hace unos días - afirmo Sumire tentativamente, ella esperaba algún tipo de reacción o algo mas no hubo nada ni una señal de que el caballero y el Lord fuesen al misma persona
-...- El lord no supo exactamente que decir así que opto por cambiar de tema – me encantaría que me acompañara a dar un paseó – sugirió él, ella asintió y se dejo guiar hacia los jardines donde luego de varios minutos de mutua compañía el volvió a hablar- su padre me a pedido que la despose – ella nada dijo por lo que el señor continuo con su alegato – No tenia intenciones de tomar esposa en este momento - Las palabras cortaron el aire y llegaron a ella, la realidad golpeo en la cara de la princesa el no tenia intenciones de casarse..
-Entonces no veo el objeto de esta charla – respondió ella con su aire señorial- Con su permiso – intento marcharse pero la detuvo una garra
-Disculpe no quería ofenderla – aseguro él mas alto- mas debo ser honesto no le párese?
-Comprendo – afirmo ella- si me disculpa iré a mi habitación
-Me permite unos minutos de su tiempo? – en al cabeza de la princesa había miles de preguntas golpeaban su cansado cerebro
-"que sentido tiene esto?" El no quiere tomar esposa, acaso pretende seguir humillándome?"- murmuro para si, armada con su orgullo herido los ojos amatista brillaron con un dejo de enfado. Que por cierto fascino al dueño del castillo; Ella contesto –No le veo el objeto de acceder a su pedido ya dejo muy en claro su postura, si me permite me retirare ahora – él no soltó su brazo y la princesa con la cortesía que fue capas de reunir pidió – me devuelve el brazo por favor
-No hasta que me escuche – alego el arrogante, la amatista intento protestar mas aquellos ojos dorados tan bellos la detuvieron – Onegai – agrego casi en un susurro
-Como usted lo desee – dijo ella recuperando su brazo y caminando un par de pasos para separarse y así volver a controlar su errático y palpitante corazón
-Me gustaría conocerla, se nota que usted es una persona muy diferente a lo que los demás creen
-Porque dice eso?
-No lo se me párese que oculta algo tras esa cálida mirada amatista- la observo con franca admiración y descaro haciendo que ella se sonrojara - podría decir que hay mucho mas oculto allí
-No se de que habla...- alego ella bastante molesta por la cercanía de aquel sujetó tan arrogante – " el no puede ser mi caballero ...¬¬" – se dijo a si misma – Creo que es imprudente estar aquí con usted a solas
-A su padre no le importara
-A mi sí...¬¬
-Siendo así – dijo él -. Me permitirá escoltarla
-No será necesario...
-Insisto
-Esta bien – acepto ella rindiéndose ante la insistencia.
Por su parte le lord estaba mas que divertido con aquella situación, él anhelaba volver a tratar con aquella joven de la laguna sin inhibiciones que lo trataba como igual, no con aquella princesa que simulaba ser, fue por eso que no acepto abiertamente, él echo de que se conocían desde antes.
Una vez dentro del castillo, el señor de ojos dorados le pidió a la princesa que lo acompañara hasta un lugar que quería mostrarle, ella acepto no muy gustosa aunque disimulo muy bien, es que no podía despreciar las atenciones, pero tampoco podría ignorar el echo de que este youkai además de ser el dueño de las tierras de oeste, se paresia mucho a su soñado caballero de la cascada, su corazón gritaba que si, mas algunas acciones y palabras dichas por él parecían demostrar lo contrario.
En un mar de confusión Sumire, se dejo guiar hasta unas enormes puertas de color caoba oscura, labrada con existía delicadeza. Los ojos amatistas observaron con incredulidad la soleada habitación, los ventanales daban un aspecto irreal a aquella habitación, filtrando la luz con una gama del arco iris, el silencio era casi palpable
-Le agrada? - dijo la vos masculina junto a ella que se había quedado callado mientras ella observaba cuidadosamente cada rincón de la biblioteca
-Es increíble –susurro ella mientras pasaba sus finos dedos sobre las coberturas antigua
-Su padre me menciono que le agrada leer – ella volteo y por fin lo observo – si desea – con un ademán de su mano, muy señorial, señalo la amplia gama de libros y agrego - estaré complacido de facilitárselos
-Es muy amable – contesta ella con gracia natural relegando además una sincera sonrisa.
Y así comenzó una larga y placentera semana de..., como decirlo? "amistad, o tal vez re descubrimiento", aunque a veces paresia lo contrario puesto que, al señor del castillo, le encantaba ver las reacciones de la dama y ponía pequeñas pruebas a su paciencia y buena educación.
Toda una semana había pasado, entre paseo por el jardín y horas interminables en al biblioteca. Donde compartían charlas de temas variados, que siempre terminaba en acaloradas discusiones.
A la joven Sumire le extrañaba que siempre estuvieran solos a pesar que sabia que el castillo estaba lleno de gente podía sentir su presencia mas nadie osaba aparecer amenos que el señor lo solicitara, había ocasiones en que compartían la cena junto con su padre, en esos momentos, ella se daba el tiempo para observar al dueño del castillo sin sentirse tan apenada, ya que cuando estaba en su presencia siempre evadía esos ojos dorados que según presentía intentaba ver mas allá, como si quisiera leer su mente o aun peor ver su alma.
En cambio si la atención estaba centrada en otra persona, en este caso su padre, se dejaba llevar por esas ansias de observar ese semblante tan varonil del lord de las tierras del Oeste. El porque de aquella reacción?... era casi inexplicable, o tal vez ... todo esto era un juego que ella no sabia interpretar, en ocasiones al verlo fijamente y al ser atrapada en su observación, pro un segundo podía jurar que en ese momentos el intentaba decirle algo, más su boca callaba. Y als dudas se sumergían en una apenada huida por parte de ella que se concentraba nuevamente en el plato frente a ella
A pesar de estas ideas contradictorias que se formaban en su interior; La princesa se sentía cada vez más segura y tranquila al estar en presencia de aquel hombre extraño. Conforme pasaban los días observo que el señor de aquellas tierras trataba con respeto e igualdad tanto a sus sirvientes como a sus invitados, jamás hubo problema de ningún tipo paresia que todo marchaba a sincronía y el ambiente del lugar era muy agradable; nani paresia serena viéndola departir con su futuro esposo, mas ella no estaba segura de decirle, que aquel señor no tenia intenciones de casarse con ella, al menos eso le había echo entender.
Una parte de ella estaba complacida al saber que no seria forzada a hacer algo que no quería, pero... y su pueblo? Que pasaría con ellos?...mucha gente dependía de sus actos así que debía darle una oportunidad a ese sujeto de que la conociera y cambiara de idea al menos así ella sabría que lo había intentado todo por su gente
Fin del Flash back...
El frió era indudable, dada la hora pero no el importaba, no había mejor placer que sentir la hierva fresca con el roció de la mañana, además de que en ese momento necesitaba pensar muchas cosas.
Los ojos violetas se desviaron al agua de la fuente, tan cristalina era, que dejaba ver el fondo de esta, metió la mano en él liquido y pestaño un poco realmente estaba fría. Otra vez surgió esa pregunta insistente en ella - "seria o no seria la misma persona?"
-Mejor me olvido de eso...U.U – se dijo a si misma en vos alta
-Se puede saber que hace usted aquí? – la voz llego desde las sombras asustando a la joven de melena de plata
-Quién es usted? – exigió saber ella con una valentía que en realidad no sentía
-Acaso se ha olvidado de mi princesa? – expresó la voz con un dejo de diversión
-Yo no hablo con extraños – remarco ella e intento ponerse de pie y así alejarse, mas una fuerte garra la detuvo
-Espere por favor – dijo el mientras salía de su escondite, dejando ver su semblante y aquellos ojos dorados hicieron palpitar el juvenil corazón femenino, mientras la atraía hacia el pegándola a su pecho – Hay algo que debo decirle – la voz rozó la mejilla de la joven haciéndola estremecer
La amatista sentía que la sangre calentaba todo su cuerpo, fue la misma reacción de aquella ocasión en esa paradisíaca cascada de agua, esta vez estaba segura este si era su caballero – "pero como es posible? Porque nunca mencionó ese episodio?" – se pregunto mientras lo observaba mas apenada que antes, como si leyera lo que estaba pensando el guerrero comenzó a darle sus explicaciones
-Lamento no haber tenido esta charla antes - comenzó a decir- pero en verdad quería conocerla mejor – prosiguió el - Usted es un misterio - ella guardo silencio ante aquellas confecciones - por momentos párese tan frágil y en otros párese ser tan dueña de si misma
-No se...
-Permítame hablar primero – pidió él con una sonrisa devastadora, ella asintió cada vez mas acalorada – Solo quería que se sintiera cómoda a mi lado y así poder establecer un vinculo, una amistad – el corazón esperanzado de aquella mujer comenzó a comprender el no buscaba su amor, el continuo- pero es usted maravillosa y necesito más tiempo para compartir con usted
-Yo...
-Sumire... - susurro el por primera vez, ella se le quedo viendo con aquellas joyas que brillaban por si solas, el gran señor no intentaba contenerse anhelaba besarla y lo aria casi podía saborearlos, se acerco lo suficiente para rozar aquellos pétalos suaves, que le eran ofrecidos pro aquella joven, pero una chillona vos rompió el momento mágico
-MI SEÑOR !!... LORD INUTASHIO!!!! – bufando con frustración se separo de ella
-Permítame por favor – dijo él con resignación soltando por fin de aquel abrazo a la frágil figura, camino a pasos firme hacia aquel sirviente que planeaba torturar si no era importante el asunto que lo trajo hasta ese lugar entorpeciéndolo en aquel crucial momento de su vida privada, con el enfado en la mirada, cosa muy rara en el, se presento ante el youkai que sudo frió al ver aquel temible semblante
-Mi señor- hizo una reverencia
-Habla... ¬¬ - gruño el señor de las tierras del oeste
A Sumire le tomo un prolongado momento recuperar la normalidad de sus respiración y apaciguar el alocado palpitar de su corazón, de solo imaginar lo que podría a ver sucedido si no los interrumpían, hacia que el color de sus mejillas se acentuara mas, subió corriendo a su habitación y se recostó en su cama allí se quedo sin saber que pensar o que hacer con este sentimiento
Oxoxoxoxoxoxoxoxoxoxoxoxox
El ruido de la puerta la despertó, la obligo a salir de el letargo, sus ojos se fruncieron al notar la claridad en su cuarto
-Que hora es?- murmuro, otra vez la llamada en al puerta pero acompañada d euna vos conocida para ella- Adelante Nani
-Que bueno que estas despierta querida – susurro la anciana mientras cerraba la puerta tras ella
-Que sucede Nani? – noto el nerviosismo de la mujer
-Hay pequeña- la mujer no pudo evitar las lagrimas al acercarse a la cama – Sucedió algo terrible
-Por Kami que le sucedió a mi padre?...- fue lo primero que el vino a la mente pero temores más grandes se agolparon en su cerebro pero no se dejo dominar
-Tu padre esta bien – respondió la mujer mayor haciendo que la joven de cabello de plata suspirara con cierto alivió - algo furioso pero bien
-No comprendo nada de lo que dices – la confusión era grande Sumire se bajo de la cama – Habla claro por favor- fue hacia la ventana y vio el sol ya en lo alto del cielo marcando casi pasado el mediodía eso era terrible cuanto había dormido? – Debo apresurarme- dijo de repente – Debo cambiarme para bajar – Miro su ropa arrugada- Porqué no me despertaste para desayunar?
-Mi niña que haces vestida así? – la anciana la vio con extrañeza- Yo pensé que estabas con tu ropa de dormir porque duermas vestida?
-Eso no importa ahora – respondió la interpelada evadiendo la pregunta con otra pregunta - dime por favor porque lloras?- no quería contarle nada de su escapada hacia el jardín al Alba.
-Querida debemos volver a nuestras tierras- la princesa sintió que la sangre se le congelaba en el cuerpo miles de preguntas nuevas se formaron en su cabeza pero solo una surgió de sus trémulos labios
-Él me a rechazado?- dijo con voz temblorosa- " pero porque pensé que me iba a besar?...o solo fue un sueño lo que sucedió en el jardín?", "Por Kami sama que esta pasando?"
-Escúchame Princesa – La anciana camina hasta ella y tomo sus manos al notar su palidez- Siéntate que te contare – ella obedeció y espero ansiosa mientras sujetaba las manos de su Nani con mucha fuerza - El Señor Inutashio tuvo que irse, fue llamado de urgencia porque unos ejércitos enemigos se agruparon en el lado más lejano de sus tierras, su ejercito esta listo solo necesitaban a su líder
-Pero como es posible?... - la angustia domino el juvenil cuerpo –Lord Inutashio... – murmuro
-Tranquila mi niña, él saldrá bien librado de todo esto- tranquilizo la mujer entrada en edad mientras palmeaba la pálida mano de la muchacha - mas antes de partir hablo con tu padre y le pidió que volviera a sus tierras, porque no sabia a ciencia cierta cuando podría volver, dado la gravedad del asunto y la posibilidad de que el castillo ser atacado en su ausencia
-Pero...
-Lo peor de todo es que no arreglo ninguna cosa con el señor, se puso muy furioso no se sabe si aceptara o no la propuesta y en el estado actual tu padre me ordeno no despertarla hasta que todo este listo para partir- la anciana se levanto y fue a buscar algún traje para su niña – Lo único que falta es que se recoja tus cosas de este cuarto lo demás esta listo – la señora volteo con un nuevo traje- aquí esta el traje de viaje - pero la princesa ya no estaba en le cuarto-Princesa?
Oxoxoxoxoxoxo
-Señor esta todo listo...en el lado oeste
-Bien confirme que las tropas de los demás puntos, debemos estar bien coordinado debo regresar lo antes posible- la voz de mando ejerció su efecto el soldado se puso afirme y salió corriendo tras las ordenes de su comandante-"Mucho me temo que no volveré pronto"- pensó para si- "tendré que esperar para volver a ver a mi princesa"- una pequeña pulga salto sobre el hombro de su señor
-Amo Inutashio
-Mioga que información me traes?
-Señor sus ordenes fueron cumplidas la bella princesa y su comitiva van de regreso a sus tierras
-Entendido
-Señor
-Mh?
-Me permito agregar que la princesa se veía sumamente triste con la partida
-Crees eso viejo amigo?
-Si Señor – la pulga salto entusiasmado ante la idea de que su señor por fin había encontrado una pareja en todos sus años al servicio nunca lo había visto así de entusiasmado con ninguna joven. Hembra interesadas siempre hubo y su señor no era un santo pero jamás ese interés tan particular en el bienestar de una persona – Vera que esto pronto terminara y podrá ir a buscarla
-Y quien dice que quiero ir a buscarla...¬¬?
-Mi lord usted no es de esas persona que demuestren gentileza por que si – el único gesto de Inutashio fue caminar hacia su tienda – Espero no se crucen con ningún inconveniente
-Mioga...
-Hai
-Cállate...
-Hai...
El Lord de las tierras del oeste cerro los ojos un momento y visualizo la última imagen de la dulce princesa Sumire, una sonrisa se dibujo en sus varoniles labios.
-COMNADANTE!!- Exclamó una voz interrumpiendo el placentero letargo en el que se encontraba, presto se incorporo para recibir a quien lo solicitaba
oxoxoxoxoxoxoxoxoxoxoxo
Las ruedas de la carroza marcaban la marcha los cascos de los caballos resonaban en ruidos sordos, El tiempo paresia marcar muy lento. Lord Enishi, estaba de muy mal humor, mas debía comprender que la situación actual de las tierras del oeste no eran buenas, pero volver a su castillo con nada definido era algo frustrante. Sus ojos se desviaron al carruaje en el que trasportaba a su tesoro y recordó aquella charla tan extraña con ella.
Oxoxoxoxoxoxoxoxoxoxoxox
Nota de la Autor:
Angie: Por Kami sama...si que me ausente en actualizar mil disculpas, a quien lea esto muchas gracias y si desean animarme así no vuelvo a abandonar al historia ( Sess: si como no...¬¬) Amor no interrumpas ...¬¬ bueno como les decía, dejen su opinión vale?
