Bueno ...bueno aquí estamos de nuevo mas rápido de lo que supina párese que esta historia quiere ser terminada y la s musas andan aquí insistiendo en que escriba esta historia en particular bien esperemos que les agrade, este cap esta dedicado a Atori gracias pro tu insistencia que es la que me impulsa a continuar (Sess porque no dices que es una niña latosa que no te deja en paz...¬¬) oye que solo me lo pidió una sola vez...¬¬...ejem..bueno a quien lea gracias y si dejan review mejor
Bien ahora unas aclaraciones...
"..."..Pensamientos...
(N/A)...pensamiento del autor...ósea yo..XD
bien ahora si que disfruten de este nuevo capitulo...
Kin & Murasaki
By Angie
Capitulo anterior...
Las ruedas de la carroza marcaban la marcha los cascos de los caballos resonaban en ruidos sordos, El tiempo paresia marcar muy lento. Lord Enishi, estaba de muy mal humor, mas debía comprender que la situación actual de las tierras del oeste no eran buenas, pero volver a su castillo con nada definido era algo frustrante. Sus ojos se desviaron al carruaje en el que trasportaba a su tesoro y recordó aquella charla tan extraña con ella
Capitulo IV. Te espero (Desesperanza y Tristeza)Hacia ya mas de dos meses que en todo el Palacio se decía que una grácil figura se deslizaba por aquellas grandes extensiones de espacio libre que poseía aquello del sur, Si bien no se comparaba con la majestuosidad de los del señor del oeste los prados eran una pintura de colores vivos y veredas de dulces lilas; pero era cierto que los guardias aseguraban que era un espíritu pero nadie a ciencia cierta había conseguido verlo completamente y por mucho tiempo, siempre a la misma hora siempre dirigiéndose al mismo lugar, la tenebrosa idea de ánimas errantes invadió el castillo y los alrededores, dándole un toque de misterio al recinto. A pesar de que los guardias intentaron olvidar aquel suceso, la aparición casi constante hizo que los rumores se extendieran entre la servidumbre
El Murmullo de un alma en pena en sus jardines, por llamarlo de algún modo a las conversaciones entre servidumbre, inevitablemente llegaron a oídos de el propio señor de las tierras del Sur, quien decidió ignorar los comentarios, es que no estaba de humor ni tampoco estaba por hacerle caso a bobería de cobardes.
Meneando la cabeza el robusto cuerpo se dirigió al cuarto de su hija para ver si podía sacarla de ese estado de animo en el que había caído su tesoro mas preciado
-" Ya tengo suficiente tristeza, con solo observar a mi hija, como para soportar a un espíritu que asuste a mis sirvientes... ¬¬" - Gruño Lord Enishi. Él porque de su molestia era comprensible de explicar.
Habían pasado mas de 12 meses de su llegada a su palacio; Un largo año, en el que pudo contemplar como la luz de vida y alegría, que emanaba de su hija se iba apagando conforme los días transcurrían; Sin noticias de aquel a quien ella había entregado su corazón sin siquiera proponérselo.
Era obvió que su hija estaba enamorada del Comandante Inutashio, el pudo notarlo en el trascurso de al visita y lo confirmo al verla entrar a su Cuarto aquella mañana
Flash Back...
-Padre...- exclamo ella al irrumpir sin previo aviso – es verdad el se fue?- dijo entre lagrimas
-Si hija el a partido a la guerra- el seño de Lord Enishi estaba fruncido- Le ofrecí mi ayuda pero me desprecio... ¬¬ - gruño el hombre mayor se sentía despreciado ( N/A: este tipo piensa solo en el condenado...¬¬#) , pero algo detuvo la verborrea de palabras que anhelaba expresar, es que los ojos de su hija que estaba aguados además de sumamente tristes (N/A: hasta que se da cuanta de las cosas...¬¬#) - Sumire que tienes? – quiso saber el señor al ver a su única hija tan angustiada
-Papa!!!!!!- Murmuro ella mientras se acercaba corriendo y buscaba refugio y calor en el hombre mayor, el lastimero llanto emano de su boca casi al instante en que abrazo la figura paterna era apagado y trémulo pero igual trasmitía la desazón de la joven, el hombre por su parte se sentía extrañamente feliz hacia mucho tiempo que su pequeña no lo llamaba así mucho menos le demostraba afecto, reacciono al escucharla llorar, la consoló acariciándole su larga cabellera mientras buscaba las palabras adecuadas en su mente.
-Ya mi pequeña – su mano apretó con fuerza para no dejarla caer- el comandante estará bien no te preocupes- ella aun seguía oculta entre sus brazos como cuando era pequeña y se asustaba por alguna tontería - seguramente no acepto que lo ayudara porque – pensó un momento con mas calma y recordó detalles que su enfado había encubierto... como el echo de que al hablar de su partida los ojos del lord se veían extrañamente opacos quizás con un dejo de tristeza, fue por una fracción de segundo por eso Enishi pensó que lo había imaginado – Sabes creo que estaba preocupado por tu bienestar y por eso me ordeno partir de inmediato
-Tu crees eso?- replico la princesa desde su postura
-Si pequeña- afirmó con decisión apartándola para verla a la cara- así que, no debemos preocuparlo más debemos cumplir con muestro deber no lo crees?- la observo un momento- Ve a alistarte solo faltas tu – seco las lagrimas de su mejilla con sus dedos pulgares y la beso suavemente en un de las mejillas aun húmedas – anda ve
-Hai – respondió ella regalándole una trémula sonrisa, para luego partir a sus habitaciones
Fue la ultima vez que la vio sonreír, conforme se alejaban del castillo del Oeste su hija se fue apagando y no volvió a ser la misma nunca más.
Fin del Flash Back...
Lo supo en ese instante, ella sin saberlo le había entregado su corazón a Lord Inutashio, por un lado se sintió feliz por su hija, pero por el otro no sabia que futuro le esperaba dado que en una guerra nunca se sabe si saldrás bien librado y sus peores temores se habían echo realidad.
Casi inmediatamente de su llegada al castillo del sur, Sumire se había internado en su cuarto y pesar de que su nana le aseguraba que comía a sus horas, también confirmaba sus temores, la Joven princesa paresia no tener ganas de salir de sus aposentos por nada del mundo, al principio no fue así; No claro que no ya que se la veía pasear como de costumbre por los jardines perpetuamente acompañada por su fiel nana esperando siempre noticias, algún indicio de aquel caballero, pero nada se sabia.
Se la podía ver no alegre como siempre sino con un dejo de tristeza en aquellos ojos amatistas, pero al menos se la veía. Mas desde que la trágica noticia de la desaparición del Lord de las tierras del oeste llego a ellos todo se había cambiado; el rumor era fuerte y sin saber como evitar el impacto, tuvo que anunciar a su hija la posible desaparición de aquel quien se consideraba su futuro prometido.
Lo que siguió después de aquel anuncio asombro a muchos, en especial a quienes esperaban alguna escena de llanto o histeria; La amatista se excuso y se retiro en silencio a sus habitaciones, Según al anciana acompañante no había llorado ni una sola ves desde aquella ocasión, ni siquiera allí en su soledad en la que se había sumergido por propia voluntad
Lo que siguió no asombro en absoluto a Lord Enishi; La princesa dejado de alimentarse correctamente, ya no paseaba por los jardines; era como si quisiera morir. Era algo que supuso seria cuestión de tiempo, mas no fue así.
Si bien era cierto que Lord Enishi soñaba con una vida mejor para ella y anhelaba verla feliz. Con suma alegría y sorpresa la vio crecer y mostrar sus interés por aquel lord, se veía sumamente feliz, en compañía del que soñó seria su futuro esposo; Sumire le recordaba tanto a su difunta esposa en aquellos paseos que disfrutaban cuando jóvenes y estaban enamorados
-" Ha! ...me estoy volviendo viejo verdad Midori?" - Suspirando evadió el recuerdo bello y doloroso para volver a pensar en el problema que ahora tenia su hija, es que toda esperanza se fue quebrando a medida que pasaban los días y sin noticias de Lord Inutashio, mas nadie esperaba que el gallardo Comandante dejara este mundo tan pronto...
Llego por fin a la habitación y toco la puerta de inmediato la anciana mujer abrió la puerta.
-Buenas Tardes señor
-Donde Esta Mi hija? – exigió saber el hombre robusto
-La princesa esta recostada – la mujer conocía el carácter del señor del castillo con solo ver un instante su semblante, se hizo a un lado notando su determinación, este se introdujo en el recinto y busco con la mirada a su tesoro, pero no la hallo en el lecho como esperaba; sino que si frágil cuerpo se encontraba reposando en un sillón junto a los grandes ventanales de su habitación –Hija necesito que hablemos – ella volteo su pálido rostro, al observarla el duro corazón de padre se ablando a tal grado, que las fuerzas de sus piernas parecieron flaquera mas... – " las cosas no se solucionan con debilidad" – se remarco, se acerco a paso firmen con la resolución tomada, las dudas no cambian en esto de gobernar y su pueblo requería de sacrificios aunque ese sacrificio fuera el corazón de su propia hija (N/A: mendigo viejo ya me cae gordo...¬¬) Tomo asiento junto a ella y sujeto su mano –Sumire...
-Usted dirá mi Lord? – con un dejo de esperanza la joven presto atención
-Querida no puedes seguir así- ella volvió al vista al exterior – Ya he tomado una decisión, te buscare otro prometido- las palabras no tuvieron el efecto esperado ya que la única señal que dio la joven de cabellera de plata fue extraer su mano de entre las de su padre – Comprende que el no regresara – se arriesgo a decir
-Eso lo se..- susurro ella
-Entonces porque te encierras aquí a...- comenzó a decir el padre mas la joven lo corto cambiando completamente la conversación
-Para cuando será? - dijo ella con una vos fría y distante. Sorprendiendo a un mas a su padre
-Aun debo evaluara varios candidatos – la mirada amatista seguía perdida en aquel bosque distante – me tomara algunos meses para invitarlos aquí tu tomaras la decisión de con quien te desposaras – esto ultimo lo dijo para no sentirse tan culpable es que la actitud de su única hija fue completamente diferente a la vez anterior. era como realmente no le importara nada de lo que él digiese o hiciese
-Como tu ordenes... - la voz helada lleno por un monto el cuarto para luego sin mas guardo absoluto silencio
-Yo te avisare... no te preocupes por nada – Enishi se alejo de ella y salió del cuarto antes de cerrar la puerta llamó a la anciana esta obedeció y camino detrás de él
-Que necesita mi señor?
-Desde cuando esta así?
-Cómo señor?- pregunto algo extrañada
-Hablo de mi hija desde; cuando se comporta de esa forma? y no me mientas porque yo la conozco tan bien como tu – advirtió él, la nana agacho la cabeza y hablo muy apenada
-Desde que se entero de aquel l rumor, su actitud fue cambiando progresivamente ya casi no habla solo lo justo y necesario párese como si su corazón se fuera congelando poco a poco – confeso por fin
-Esto no puede seguir así... ¬¬ - sin mas Lord Enishi se retiro de los pasillos con la decisión de conseguir el mejor partido para su hija sin importar lo que el costar, Ya no le importaba si todo su reino se venia a bajo debía recuperar la sonrisa de su dulce tesoro
oxoxoxoxoxoxoxoxox
Cuanto tiempo había pasado desde que la noticia había llegado? No quiso contestar esa pregunta; Nada importaba ya, mucho menos que tuviese varios prometidos esperando su decisión... suspirando una vez mas la esbelta figura caminaba por los jardines.
Siempre hacia lo mismo esperaba que todos estuviesen dormidos para escabullirse; Era su modo de escapar de su triste realidad...
Es que justo cuando había descubierto que su gallardo caballero y salvador era nada más y nada menos que el mismísimo Lord de las tierras del oeste tuvo que suceder todo aquello, esa indigna palabra que lo parto de su destino...La Guerra...
La mas simple de las palabras y la mas Maldita, que consiguió apartarla de su amado, suspiro con pesar... ni siquiera un beso consiguió darle... aquel Señor tan gallardo y galante, había ganado su corazón de distintas formas... o mejor dicho se lo había Robado...
Si esa era la expresión correcta, su corazón fue robado con destreza y con gentileza, en el mismo instante en que al rescato, protegiera de aquel indeseable demonio.
También uso su sabiduría al enfrentarla y ponerla en situaciones que hacían surgir su verdadero carácter y defendía su punto de vista sin importar que el fuese el señor del castillo, al recordar lo divertido que paresia mientras ella debatía con ardor alguna idea en las que creía firme mente, se formo una triste sonrisa en la comisura de la boca femenina, no pudo evitar las lagrimas que corrían libres en su rostro.
Desde su llegada había sido así... Con cada día sin noticias de él se acongojaba mas, sin poder evitarlo buscaba estar sola, mas nunca lo conseguía en su totalidad... Solo había una forma de obtener su preciado y absoluto momento para ella misma.
Solo lo lograba escapando mientras los demás dormían, allí se encontraba ahora, haciendo lo que podía para no dejarse llevar por al desesperación, y simplemente no lo conseguía
Sumire lloraba en silencio mientras paseaba en los extensos jardines, al principio con su reciente llegada a su hogar todo era esperanza, con afán y ansiedad recordando a cada momento compartido con él, La laguna su rescate, su reencuentro, los paseos, el instante en que casi se besaron, este recuerdo en particular la hacia pensar en miles de posibilidades y situaciones que podrían haber ocurrido si no los hubieran interrumpido ( N/A: si hay que matar al sirviente...¬¬#)
Pero con forme los días se transformaron en meses jamás perdió la esperanza... hasta que llegaron con noticias del deceso de su Comandante...(N/A: como que muerte T.T?) lo que siguió fue un sin fin de momento de congoja contenida, nani que trataba de darle esperanza, que fingía aceptar...
Su padre apareció con aquella novedad de nuevos prometidos, su corazón pareció dormirse cual pequeño pájaro ya que se sentía adormecida por el dolor, decidió su destino olvidando a su corazón y anteponiendo su deber a su propio dolor.
Se casaría si... y era por eso que obedecía, solo para poder ayudar a su padre y a su pueblo, ya que su corazón se durmió junto a su amado Inutashio, era una decisión tomada
Esa era la razón por la que se encontraba allí en ese momento, esperando su hora favorita del día, el Alba, que le recordaban tanto a su comandante, el porque? ...era simple de explicar... los colores variaban en el cielo mientras el astro sol reclamaba el despertar de un nuevo día
Mientras el día nacía el color dorado dominaban la bóveda celeste y allí era donde ella podía distinguir aquellos ojos tan amados.
Era todo lo que le quedaba y tal vez nunca mas podría escapar a ver como nacía los días y así poder vislumbrar aquel espectáculo, quien sabe lo que opinaría su futuro esposo de eso, así que decidió disfrutar de aquel paseo mas de lo que nunca lo había echo.
Sus pasos la guiaron hasta la parte más recóndita del extenso jardín, casi bordeaban el profundo bosque, tomando una diminuta vereda se dejo guiar los sentidos, como la primera ves que se encontró con su caballero de ojos dorados, donde un riachuelo daba un pequeño salto sobre las piedras dando a la princesa un palpable recuerdo de aquella cascada donde conoció a su salvador. Hundió una mano en el agua y se permitió volver a llorar por el y su recuerdo, ya pronto no podría hacerlo ya que su padre le había anunciado que sus prometidos llegarían esa semana y ella debía elegir con quien pasaría el resto de su vida
Allí se quedo esperando que aquel cristalino liquido limpiara los recuerdos y dejara su mente tranquila para poder tomar con sumo cuidado su decisión , pero el tiempo paso y nada llego, seguía sintiendo aquel amor desmedido por el amo de las tierras del oeste, su angustia pudo más y tomo control de ella llevándola al lado oscuro de la desazón, lloro hasta quedarse dormida allí mismo junto al pequeño salto de agua
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La figura de la princesa dormida fue observada desde lo alto de un frondoso árbol. A pesar de la distancia, se notaba lo bella que era y comprendía el porque de la necesidad de volver a verla su belleza era absoluta, así que decidió acercarse con sumo cuidado no sea que la terminara asustando.
Con una velocidad asombrosa bajo hasta ella, apenas si las ramas donde se posaba sentían su peso dado que solo se detenía una fracción de segundo y seguía su camino, una ves ubicado a corta distancia la observo con mas detenimiento; La belleza dormida le regalo una majestuosa y callada visión al recién llegado se quedo embelesado observándola
-"Chispas...no es el momento y mucho menos el lugar para esto"- se dijo mientras se acercaba a ella
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Se sabia que era un sueño, ella tenia conciencia que lo era pero aun así era angustiante, correr en la bruma escuchando que el la llamaba.
-Princesa...
-Inutashio Donde estas?- Gritaba ella con desesperación
-Princesa...- insistía la voz en llamarla, ella corría a través de la bruma sin poder ver nada, mas no le importaba, si él la necesitaba ella lo encontraría, aunque fuera un sueño lo haría tenia que verlo aunque sea por una sola vez mas.
-Sigue hablando Mi Amor te aseguro que te encontrare- aseguro ella mientras corría mas rápido que el mismo viento, era asombroso estar en un sueño donde podía volar para buscarlo
-Princesa Sumire despierte – ordeno una voz muy cerca de su oído y de inmediato abrió los ojos, confusa y frustrada la mirada amatista busco señales de su amado caballero pero nada Ya el sol había salido y debía regresar sus obligaciones la esperaban
-Seguramente Nani se preocupara si no me ve en el cuarto - murmurando esto se uso en pie
-Princesa- la vos la llamaba una y otra vez- Princesa Sumire – Algo asustada la peli plateada miro hacia todos lados pero no vio figura alguna, con desesperación llevo ambas manos a su cabeza
-Me estoy volviendo loca- se dijo
-Aquí princesa- la pequeña figura se poso en la punta de su nariz, fue en ese instante en que los ojos violetas se cruzaron con aquel ser diminuto
-Quien eres tu?- cuestiono la joven
-Que bueno que despertó princesa – el pequeño ser salto una y otra vez – Mi nombre es Myoga
-De donde nos conocemos Myoga-sama?- quiso saber ella
-YO soy un fiel sirviente de mi señor y eh venido por ti
-y Quien es tu señor?- quiso saber ella
-El Amo Inutashio me ..- no pudo seguir hablando pues noto la palidez del semblante femenino- Princesa que le sucede?- preguntó la pulga al verla como sus piernas se aflojaban y cedían al peso – Mi señora esta bien?
-Si estoy bien- susurró al recuperar algo de control de su cuerpo, las amatistas se clavaron en el diminuto ser –El esta bien?- la pulga aun no entendía- Lord Inutashio esta bien? – exigió saber
Fin del capitulo ---------
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Nota del autor:
Angie jajajaja que mala soy XD...si... si no me maten UU
insultos comentarios buenos y malos a mí por favor que quiero saber que les párese
que bárbara miren que matar la Lord..XD bueno quien sabe si lo mato o no O.O no el honorable suegro no T.T
