Pos ya está aquí el segundo capítulo, espero que lo disfruteís ;) la verdad es que el prólogo quedó diminuto así que me he dado prisa en inspirarme rápido, aprovechando el fin de semana. Un abrazo a TODOS mis "rewiewizadores"!

La historia y los personajes pertenecen a J.K.Rowling...

CAPÍTULO 1: BESOS, ESCUDOS Y COSAS DE PEEVES

- Esto es increíble…- Ginny se quedó paralizada al leer la carta que Hedwig les acababa de llevar a la sala común; parecía víctima de un petríficus totalus.

- ¿Qué es lo que dice ¿Está Hagrid ya con él? – la apremió Hermione dejando de lado la montaña de deberes.

- Dos meses sin noticias suyas y lo único que nos cuenta es "Estoy bien. Lunático y el Grandullón también. El Fénix nos habló. Besos".

- ¡Me comería un saco de babosas con tal de estar con ellos! –se quejó Ron sin despegarse de la chimenea – Nosotros aquí aburridos, haciendo deberes y aguantando a McGonagall, y Harry por ahí en plan aventurero…

- Tengo que irme a la biblioteca.- y, sin decir nada más, Ginny salió por el hueco del retrato.

Hermione miró a Ron con cara de hay-que-ver-que-bocazas-eres-Ronald, y se fue corriendo a buscar a Ginny.

No podía creer que la persona que más ternura le ofreció tras la muerte de Dumbledore, el mismo al que estuvo a punto de besar en la boda de Bill y Fleur, se comportara como un crío en los momentos más inoportunos…

La boda.

Los dos habían tomado más hidromiel de la cuenta, y Ron no volvío a mencionar ni una palabra sobre el tema, pero Hermione recordaba perfectamente ese instante de cosquilleo en la nuca. La misma sensación en el estómago que las primeras veces que usó el giratiempo.

-Menos mal que explotó uno de los cacharros de Fred y George y no pasó nada.- dijo una sensata vocecita en su cabeza.

-¡CUIDADO HERM…!

¡PLAF!

Un globo lleno de agua le estalló encima dejándola empapada, y Ginny no sabía si acudir en su ayuda o lanzarle un maleficio a Peeves, pero el poltergeist ya se ajejaba cantando "a Weasley y a su novia sangresucia vamos a coronar…".

- Oh Hermione, lo siento, no me dió tiempo a avisarte.

- No pasa nada Gin… ¡maldita pelota plateada!...

Sin darse cuenta, había llegado a la puerta de la biblioteca, donde Ginny estaba sentada en un banco con la carta de Harry entre las manos.

- ¿Volvemos a la sala común para que te cambies de ropa, no? Vas a pillar un buen resfriado.

- Sí, ahora vamos… escucha Ginny: lo echas mucho de menos ¿verdad?

- ¿A quién ¿a Peeves?

- Gin…

- ¿Ha oído lo que cantaba Peeves?...

- ¡Ginny!

Hermione la miró como diciendo "no te hagas la tonta conmigo", y se sentaron.

- Vale, de acuerdo: todo esto no es fácil para mí ¿sabes? Cuando rompió conmigo lo acepté, y sabía que iba a ir a por Voldemort… pero estar en el colegio como si tal cosa, haciendo deberes mientras Harry se mete en la boca del lobo él sólo…

- Bueno, no está solo…

- Ya sabes a lo que me refiero, Hermione…

Claro que lo sabía.

Tras el asesinato del director, el futuro de Hogwarts y de sus vidas en general era incierto. Harry volvió durante dos semanas a casa de sus tíos, pero pasaron el resto del verano entre La Madriguera y el cuartel general de la Orden, más unidos que nunca y sin pensar demasiado en los problemas. Finalmente, se supo que la profesora McGonagall iba a tomar las riendas del colegio y que todo estudiante que quisiera volver sería bienvenido.

Así que los Weasley y Hermione tomaron el Expreso de Hogwarts el 1 de septiembre, pero Harry decidió seguir con sus planes y partió hacia el Valle de Godric en busca de los Horrocruxes. La Orden no consintió dejarlo solo por más que él insistió, y le asignaron a Remus Lupin como compañero de viaje, pese a las protestas de Hagrid.

Lo más difícil fue ocultar la verdadera razón de la ausencia de Harry Potter en su último año de estudios. Entre todos pensaron y repensaron una excusa, y se les ocurrió decir que Drumstrang le había ofrecido una plaza de intercambio para completar su formación. Aunque, obviamente, los rumores sobre el tema eran continuos…

- Tres meses. Hace tres meses que empezamos el curso, y esta es la segunda "carta" que nos envía. - dijo Ginny.

- Tienes razón; es desesperante. Estamos atrapados aquí, casi sin información sobre lo que pasa fuera. Como si lo único importante fueran los ÉXTASIS. La Orden nos informa de vez en cuando, pero…

- ¡Oh sí, menuda información!

- Esto… chicas ¿me perdonáis por lo de antes? – Ron estaba aún más empapado, como si un tsunami le hubiera pasado por encima – si yo también estoy preocupado por Harry; le prometimos que estaríamos con él y vaya…

- Parece que no has esquivado el segundo globo ¿eh? – dijo Hermione muerta de risa.

- No sé ella, pero yo sólo te perdono si me explicas qué es lo que va cantando Peeves por todo el castillo… ¡hey, Luna, espera; tengo que hablar contigo! – y se fue corriendo sin esperar respuesta.

- ¿De qué habla?- preguntó Ron poniendo cara de inocente.

- Nada, nada; tú, ni caso. ¿Vamos a secarnos o qué?

--------------------------------------------------------------------------------------

Al día siguiente, en Historia de la Magia, sólo Neville Longbottom y Hermione se resistían al soporífero soniquete del profesor Binns, que llevaba cuarenta minutos leyendo "La importancia de los símbolos y emblemas para la historia de la comunidad mágica".

- "...el Escudo de Hogwarts se compone de cuatro partes que rodean una letra hache mayúscula de color dorado. En cada una de ellas podemos observar los símbolos de las casas del colegio, con sus animales y colores correspondientes, y..." Señor Longbottom¿puede recordarles a sus compañeros cual es el lema que aparece en dicho escudo?

Era tan raro que Binns preguntase algo a los alumnos, que Neville se sobresaltó como si hubiera visto a Snape apuntarle con la varita.

- Eh… ¿"Draco dormiens nunquam titillandus"?

- Muy bien, muy bien. Cinco puntos más para Hufflepuff. Esto puede parecer un tema anecdótico, pero es muy importante. Para completar la nota del examen tendrán que realizar un trabajo escrito, de extensión libre, sobre el Escudo de Hogwarts, su historia y significado. Cuanta más información recopilen ustedes, mejor. Pueden preguntarme cualquier duda. – e inmediatamente salió del aula atravesando la pizarra, como siempre.

---------------------------------------------------------------------

Más o menos a la misma hora, en el nº 12 de Grimmauld Place, el ambiente estaba un poco cargado, y no se debía ala gran cantidad de magia negra que impregnaba la mansión de los Black. Una mujer bajita y pelirroja contenía a duras penas sus ganas de romper el mobiliario…

- Molly, cariño, tranquilízate; enseguida vendrán Ojoloco y los demás…

- ¿Qué me tranquilice¿Cómo voy a tranquilizarme, Arthur!

- A ver, Molly, toma un poco de agua…- le dijo Tonks, intententando ayudar.

- No quiero agua ¡quiero nuestra casa¿Qué se supone que vamos a hacer cuando llegue la Navidad?- gritó la señora Weasley

------------------------------------------------------------------------------

Algunas veces Hermione llegaba a pensar que Ron tenía razón al decirle que estaba loca, que se obsesionaba con los estudios.

- ¿Quién diablos me mandará a mí matricularme en Historia el año de los ÉXTASIS?- pensaba mientras salía de la biblioteca cargada de libros para empezar el dichoso trabajo sobre el escudo, a la vez que intentaba ajustarse la túnica- como si no tuviera otra cosa que hacer… ¡y qué frío!... Menos mal que ya falta poco para las vacaciones.

- ¡Señorita Granger! Espere un momento, por favor- la llamó el profesor Slughorn, quién, tras la huída de Snape, aceptó quedarse en Hogwarts de forma permanente, dar clase de Pociones y dirigir la casa Slytherin..

- ¿Sí, profesor?

- Verá señorita; ha sucedido algo inesperado y la directora me envía a buscarla para llevarla a su despacho. El señor y la señorita Weasley ya se encuentran allí.

- Pero ¿qué ha pasado, profesor¿es grave?

- Oh, no se preocupe; enseguida se lo explicarán. Sígame.

- Pero es que…

Nada. Hermione obedeció y caminaron un buen rato en silencio, hacia el despacho de la directora. Casi no podía resistir la intriga, pero no hizo más preguntas.

Justo antes de que el profesor Slughornpronunciase la contraseña ("caramelo longuilinguo"), haciendo que la gárgola los dejara entrar al despacho de McGonagall, Peeves pasó por su lado canturreando alegremente "por eso todo Hogwarts debe cantar: a la cuñada de la sangresucia vamos a coronar".

Si no supiera que era imposible, diría que el poltergeist habia estado en la boda de Bill.

Menuda tontería... Ron es mi amigo.

Maldita pelota plateada y nauseabunda...

-------------------------------------------------------------------------------------------------------

Jejeje! así queda la cosa de momento. Espero actualizar pronto. Ahora toca apretar el botoncito de los rewiews... es GRATIS y bueno pa la salud! Se aceptan vociferadores también :P