¡Por fin he conseguido seguir con la historia! Os pido mil disculpas por el retraso, pero he tenido dos exámenes de las oposiciones que me han dejao sin tiempo y sin inspiración :S… lo bueno es que saqué un 8 y pico en cada uno!!
A mis rewiewizadores favoritos (black.hi., leweline-hechicera, Merodeadora-Chii, Sara 1308, Maytelu, Winly Elric y Madgirl008) os mando un kilo de abrazos y os agradezco mucho vuestro apoyo a esta historia. También quiero aclarar que ya sé que Neville es un Gryffindor, lo de Hufflepuff era una broma, un despiste del profesor Binns…
Espero que os guste el capítulo; es un poco "de transición" y más bien cortito, pero como os digo la culpa es de las oposiciones, jeje.
CAPÍTULO 3: SORPRESAS NAVIDEÑAS.
El despacho de la directora estaba como Dumbledore lo dejó, con el Sombrero Seleccionador dormitando en una de las estanterías y ese montón de artilugios plateados y zumbantes que nadie excepto él comprendía.
Lo primero que Hermione notó fue la ausencia de Fawkes, el hermoso fénix, y que los antiguos directores de Hogwarts habían desaparecido de sus respectivos cuadros. Inmediatamente después vio que cuatro personas acompañaban a McGonagall: Arthur y Molly Weasley y sus hijos pequeños, Ginny y Ron; todos con cara de aturdimiento.
- Muy amable, Horace. - dijo la directora dirigiéndose al profesor Slughorn- Si no te importa, te agradecería que nos dejases a solas un momento.
- Por supuesto, Minerva, por supuesto. Si me necesitas, estaré en mi despacho.- y se marchó, cerrando la puerta tras él.
- Por favor, que alguien me diga qué ha sucedido- suplicó Hermione- ¿Es Harry¿Le ha pasado algo…?
- Tranquila, señorita Granger. - dijo McGonagall- El señor Potter se encuentra bien. Siéntese.
Hermione obedeció. Como los señores Weasley no parecían en condiciones de hablar, McGonagall tomó la iniciativa.
-Verás, Hermione- dijo, dejando a un lado el trato formal- ayer ocurrió algo terrible, aunque podía haber sido mucho peor… un grupo de mortífagos (no sabemos cuantos) entró en La Madriguera y la hizo volar por los aires mediante un potente hechizo. La buena noticia es que no había nadie dentro y por lo tanto no tenemos que lamentar víctimas. También desconocemos si antes de destruir el edificio se llevaron algo (lo cual es bastante probable), o simplemente pretendían dejar sin cuartel a la Orden.
La profesora explicó todo esto de corrido, sin dejar tiempo a Hermione para asimilar las palabras.
- Pero… ¿cómo es posible¿seguro que no hay nadie herido? –preguntó desconcertada.
- Seguro; todos están bien. Pero, como supondrás, tenemos que encontrar una solución. Los Weasley se han quedado sin hogar, y la Orden necesita urgentemente otro cuartel general. El nº 12 de Grimmauld Place ya no es fiable, sobre todo desde que Potter se marchó y Kreacher se dio a la fuga.
-Y entonces… ¿qué se puede hacer?
- Pues la única alternativa que nos queda es alojar a todos los miembros de la familia Weasley en Hogwarts, junto con los componentes de la Orden del Fénix. El castillo es uno de los pocos lugares seguros que quedan…
- Eh… profesora…- intervino Ron. Hermione no estaba acostumbrada a verlo tan triste, y tuvo un repentino impulso de abrazarlo.- ¿Cómo es posible que se trasladen a vivir aquí? Sé que el colegio es grande, pero con todo lleno de estudiantes…
-No te preocupes, Ronald – le contestó McGonagall, sin enfadarse por la interrupción.- Hemos sopesado hasta el mínimo detalle. Contamos con la ventaja de que faltan dos semanas para las Navidades, por lo que el colegio se quedará prácticamente vacío. Pero es peligroso esperar tanto tiempo, dadas las circunstancias, así que mañana mismo llegarán todos. Hogwarts es muy grande, Ronald.
Casi nadie llamaba así a Ron (sólo su madre y Hermione cuando estaban enfadadas), y lo odiaba tanto como una sesión triple de Adivinación con la profesora Trelawney.
- Entiendo, pero…- intentó replicar.
- Lo que ocurre, Ron, es que no se trata de mudarnos aquí para siempre, sino sólo hasta que pasen las vacaciones. – dijo Molly Weasley, con voz sorprendentemente tranquila.- Esperamos encontrar un hogar y un cuartel para la Orden antes de Año Nuevo.
- Y mientras estemos aquí, podemos ocupar un espacio del ala oeste que en la actualidad se encuentra vacío. Seremos lo más discretos posible, claro está- el señor Weasley también parecía más animado- Aunque con Fred y George nunca hay que fiarse.
Ginny rió por lo bajo, y la señora Weasley miró a su marido con aire severo. Entonces se abrió la puerta del despacho y apareció una inmensa criatura cubierta de pieles.
- ¡Hagrid!- gritó Hermione, y corrió a abrazarlo - ¿Qué haces aquí¿no estabas con Harry?
- Tranquila, Hermione; pronto lo entenderás.- respondió Hagrid dándole un gran achuchón y levantándola dos palmos del suelo.
Ron y Ginny se sumaron a la bienvenida, de manera que la directora tuvo que poner orden.
- ¡Sentaos todos, por favor!- gritó- Hagrid ha tenido que abandonar a Remus y Harry por motivos de seguridad, ya que se han visto obligados a adentrarse en el territorio de los hombres-lobo. Además, la Orden necesita su ayuda.
- Realmente no me parece bien dejarlos solos; ellos no corren menos peligro que yo.- replicó el guardabosques.
- Ya hemos discutido sobre el tema, Hagrid. – sentenció McGonagall – Sabes muy bien que con tu tamaño no puedes pasar desapercibido, y sólo crearías desconfianza en los hombres lobo…
- Pero ¿dónde están Harry y Lupin? Y ¿qué tienen que ver los hombres lobo con los Horrocruxes? – preguntó Ginny- Tenemos derecho a saber lo que pasa…
- Son asuntos secretos de la Orden- atajó su madre – Sería muy peligroso divulgarlo.
- No te preocupes por ellos, Ginny. –le dijo Hagrid- Saben cuidar de sí mismos. Todo irá bien.
Ginny respondió con un gruñido, y cruzó sus ojos con los de Hermione. Ambas se entendieron sin palabras. Al desviar la mirada, se percató de que todos los retratos volvían a estar ocupados, excepto el de Dumbledore.
---------------------------------------------------------------------------------
El traslado de la Orden se efectuó la madrugada del día siguiente, y todo salió bien… pero durante las dos semanas previas a las vacaciones las dificultades aumentaron. El ala oeste del castillo era muy grande y contaba con cómodas habitaciones, cocina, comedor y sala de reuniones. El problema era que nadie podía salir de allí sin arriesgarse a ser visto por algún alumno; y el encierro forzoso fue haciendo difícil la convivencia.
En más de una ocasión, Ojoloco Moody pilló a los gemelos Weasley intentando hacerle una visita a la torre de Griffyndor. Tras contener el impulso de lanzarles una maldición, los amenazó con chivarse a su madre (método que resultó mucho más efectivo).
McGonagall hizo un gran esfuerzo para intentar solucionar esos problemas y logró que ningún estudiante se quedase a pasar las vacaciones en el colegio. Una charla por aquí, un poco de diplomacia por allá, y la inestimable ayuda del fantasma de Slytherin, bastaron para convencer a los padres más testarudos.
- ¡Oh, desde luego que no hay peligro!- dijo la directora a la madre de los Hermanos Creevey, en un tono poco convincente- siempre que los chicos no anden solos por el castillo fuera del horario permitido, el Barón Sanguinario no podrá hacerles nada. Es verdad que ni siquiera el jefe de su casa puede controlarlo, pero hace siglos que no ataca a ningún estudiante…
Así pues, los miembros de la Orden del Fénix disfrutaron de un día de Navidad sin preocupaciones: hicieron muñecos de nieve en los jardines, adornaron el Gran Comedor para la cena y degustaron la deliciosa comida de la señora Weasley en la mesa de los profesores. Todos necesitaban un descanso; unas horas sin pensar en mortífagos, ni estrategias, ni hogares destruidos…
Pero esa tranquilidad era aparente, porque el problema de la vivienda aún no estaba resuelto. Los habitantes del castillo se pasaban el día reunidos en el despacho de la directora, buscando una solución; mientras que Ginny, Ron y Hermione pensaban en cómo lograr que les tomasen en serio de una vez y les dejaran ayudar.
------------------------------------------------------------------
- ¿No podríais ir a otro sitio a armar escándalo? – preguntó enfadada Hermione – estoy intentando concentrarme…
- ¿Y tú no puedes olvidarte ni in segundo de los estudios¡Todavía faltan dos días para que acaben las vacaciones!- protestó George, que estaba a punto de ganar a Fred en una partida de snap explosivo, mientras Bill y Ron jugaban al ajedrez pegados a la chimenea de la sala común.
Así que tuvo que decidir entre seguir discutiendo y largarse a la biblioteca, y escogió lo segundo.
- Si Ginny pregunta por mi, decidle que estoy en esa sala con muchos libros; ella sabrá a cual me refiero. - murmuró mientras salía por el hueco del retrato.
Pero antes de llegar al final del pasillo, vio a la pequeña de los Weasley corriendo hacia ella, con la cara roja del esfuerzo.
- Menos mal que te encuentro, Hermione. Tenemos que hablar. Vamos al aula de historia.
Hermione la siguió, olvidando por completo su empeño de terminar el dichoso trabajo de Historia de la magia antes de que se reanudaran las clases Ninguna de las dos dijo nada hasta que cerraron bien la puerta y comprobaron que la sala estaba vacía. Aunque estaba oscureciendo y apenas se veía ya, prefirieron no encender ninguna luz.
- A ver, Ginny ¿qué pasa¿por qué estás tan nerviosa?- dijo Hermione en voz baja.
-Verás: he pasado la tarde ayudando a Hagrid con las calabazas, así que quería ir a la sala común para darme un baño antes de cenar. Pero recordé que me había olvidado una cosa en el ala oeste y fui a buscarla…
- ¿Y? - apremió Hermione al ver que su amiga se interrumpía.
- Pues que al pasar cerca de los invernaderos oí voces, fui a ver quién era y descubrí a mi madre hablando con McGonagall.
- ¿Pudiste oír lo que decían?
- Sí, me escondí tras una ventana… mi madre se esforzaba por no gritar. No vas a creerlo, Hermione: Charlie ha desaparecido.
- ¡¿Qué?!... ¿Estás segura...?
- Claro que estoy segura; las escuché perfectamente. Hablaban de secuestro, Hermione, de mortífagos. Pero eso no es todo: Harry y Lupin están en Rumania; han ido hasta allí para reunirse con Charlie y con alguien más…
- ¿Con quién?- la interrumpió Hermione.
- No lo sé, no dijeron su nombre; le llamaban "el jefe". El caso es que son ellos los que han enviado un mensaje informando del secuestro. Al llegar a Rumania descubrieron que Charlie no estaba.
- Nada de esto tiene sentido… ¿no crees?- dijo Hermione- Nos dijeron que iban a infiltrarse en una comunidad de hombres lobo, que por eso Hagrid no podía acompañarles. Pero todo el mundo sabe que en Rumania no quedan grupos de hombres lobo…
- Porque la política del gobierno con respecto a ellos es muy dura ¿no?- preguntó Ginny, levantándose de repente a la vez que sacaba su varita, apuntaba hacia la entrada y susurraba ¡alohomora!
Hermione puso los ojos en blanco cuando el rostro pecoso de Ron apareció tras la puerta.
- Exactamente por eso- dijo, respondiendo a la pregunta de Ginny - ¿Cómo has sabido que había alguien…?
- Porque he visto la oreja extensible en el suelo. ¿Qué demonios haces espiándonos, Ron?- le dijo a su hermano, enfadada, y cerró la puerta por el método muggle.
- Nada más irse Hermione, papá apareció en la sala común para decirnos que había reunión urgente de la Orden, que teníamos que estar todos presentes, y me mandaron a buscaros. Después de un rato dando vueltas os encontré aquí a oscuras… ¿qué es eso de los hombres lobo y Rumanía?
- Supongo que por eso han convocado la reunión- dijo Hermione, levantándose también, y le hizo a Ron un resumen de la situación- Pensábamos contártelo ahora, de verdad.
- Me temo que aún hay más, chicos – dijo Ginny, ignorando la cara de asombro de su hermano- Parece que además de a Charlie, los mortífagos han secuestrado a un dragón.
-----------------------------------------------------------------------
¿Qué os ha parecido?¿interesante?¿un poco soso?... dejadme un rewiew, porfaaaa… el botoncito está ahí mismo! Sé que al capítulo le falta dosis de romance Ron-Hermione, pero tranquilos que todo llegará ;) os compensaré. Es que mi inspiración va por libre y ahora tocaba esto ¡qué le vamos a hacer! Aún así espero que os haya hecho pasar un buen rato.
Besos y hasta pronto!
P.D.: Me parece que voy a cambiar el summary de la historia, porque no me convence mucho…
