Hola a todos y un abrazo especial para mis "rewiewizadores": black.hi., leweline-hechicera, Merodeadora-Chii, Sara 1308, Maytelu, Winly Elric , Madgirl008, Sophia, Wilson, Natty, Faithfrv, y Hermiwing. Y también para todos los lectores!

Liberada de las oposiciones, aquí os traigo el cuarto capítulo, que tiene ración doble de Ron y Hermione para compensar ;) Espero que os guste!

CAPÍTULO 3: QUÉ HACER CUANDO TU PASADO BÚLGARO TE PERSIGUE.

- Ron… ¿me oyes?

- ¡Ron!

- Eh… sí ¿qué?

- Me estabas contando dónde vais a vivir a partir de ahora y todo eso. –dijo Neville-

- Es verdad, tío, perdona. Me he despistado.

- Estás un poco raro, Ron. ¿Es por lo de tu hermano?

- ¿Mi hermano? Ah sí, claro...

Aunque Ron no se consideraba amigo íntimo de Neville Longbottom, lo cierto es que los acontecimientos del curso anterior y la ausencia de Harry les habían unido mucho. Así que faltó a su juramento y le explicó todo lo referente a La Madriguera, el encierro navideño y la desaparición de Charlie, su hermano mayor.

- Pues eso- continuó Ron- , que después de días y días de reuniones sólo se les ha ocurrido una solución: que McGonaggall compre una casa en las afueras de Londres… una casa ni muy pequeña, ni muy grande, dónde pueda vivir mi familia y que sirva para las reuniones de la Orden.

- ¿En serio?- exclamó Neville- ¡Te mudas a Londres!

- Supongo que habrá tenido que usar algún hechizo o algo por el estilo para convencer a mis padres, porque con lo orgullosos que son jamás hubieran aceptado. Y aún así han repetido no sé cuantas veces que le devolverán el dinero enseguida. Yo todavía alucino.

- ¿Y cuándo se mudaron¿ayer?

- Claro –asintió Ron – Se fueron por la mañana, antes de que empezaran a llegar los estudiantes.

- Y del motivo por el que los mortífagos volaron La Madriguera ¿no sabe nada la Orden?

- Parece que querían liquidar a unos cuantos enemigos, y al encontrar la casa vacía, decidieron destruirla. –explicó Ron con toda tranquilidad- Saben que mi casa era prácticamente el segundo cuartel de la Orden.

- Ya…

- Pero no saben exactamente quién fue, o por lo menos no quieren decírnoslo a nosotros.

Tras un instante de silencio, Neville preguntó:

- ¿Y tampoco te han contado nada sobre tu hermano?

- Oh sí; McGonagall organizó una reunión para informarnos… aunque yo estoy seguro de que nos sigue ocultando cosas. No puedo creer que hayan secuestrado a Charlie.

- Es que es increíble… ¿Y qué hay del dragón¿Cómo pueden saber que se trata de un secuestro?

- Pues según McGonagall es un dragón adulto al que Charlie llevaba años cuidando en la reserva de las montañas. El motivo puede ser usarlo cómo arma para los propósitos de Quién-Tú-Sabes; para matar muggles o algo así. Y necesitarán a mi hermano para que les ayude a domesticarlo. Pero media Orden del Fénix ha ido en su ayuda, así que seguro que lo rescatan pronto.

Charlie era el hermano favorito de Ron; todo lo opuesto a Percy y los gemelos. También adoraba a Bill, pero cómo Charlie llevaba varios años trabajando en Rumania con los dragones era más evidente lo mucho que lo echaba de menos.

- Claro que sí; además él sabe defenderse muy bien ¿verdad? – afirmó Neville meneando la cabeza con energía-. Pero no sé… es todo muy raro, mucha casualidad ¿no?

- Si hay cientos de cuidadores de dragones en Rumanía ¿por qué eligen precisamente a Charlie, un miembro de la Orden del Fénix?- corroboró Ron- … y también está la absurda teoría de matar muggles con dragones.

- ¿Y qué diablos hacen Harry y el profesor Lupin allí?

- Pues de ese tema no nos han dicho ni pío, porque creen que no sabemos nada- dijo Ron, tumbándose bocabajo sobre su cama.

- No tiene sentido… ¿y qué piensa Hermione, eh?

- Pues…

Al oír el nombre de Hermione, la mente del pelirrojo viajó a la tarde del día anterior, dos de enero. No pudo hacer nada por evitarlo.

La mañana había sido fría y caótica; llena de consejos, despedidas y equipajes. El castillo dijo adiós a sus invitados navideños para recibir a los alumnos, que regresaban de las vacaciones.

Ron estaba con Ginny en el ala oeste, acabando de recoger sus cosas después del almuerzo.

- ¿Quieres darte prisa de una vez?- protestó la menor de los Weasley desde la habitación contigua-. Tienes que ayudarme también con mi baúl.

Ron iba a gritarle "eres una pesada" o algo parecido, pero de repente lo vio. Era un sobre blanco, de tamaño mediano, caído tras el macetero que había al lado de la ventana. Aunque algo le dijo que no debía hacerlo, locogió. No llevaba remitente, pero estaba dirigido a Hermione.

- ¡¿Se puede saber qué te pasa Ron?!- gritó Neville en la habitación de los gryffindors- No me estás escuchando ¿verdad?

- ¿Eh? Ah sí; perdona, tío…

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- No puede ser que la haya perdido- dijo Hermione-. Es imposible.

Estaba sola en la habitación de las chicas, después de cenar, revolviendo todo por enésima vez e intentando recordar dónde demonios podía haber dejado la carta de Víktor.

- Probablemente me la dejé ayer en el ala oeste, con el lío del traslado- pensó, desesperada- Pero si está allí ¿cómo voy a recuperarla?

El recuerdo de esa carta no la dejó concentrarse en todo el día, pero hasta la noche no se dio cuenta de que le faltaba. Y ahora estaba allí, buscando en sitios donde ya había mirado veinte veces, en lugar de estudiar o descansar un poco como sus compañeros.

- Hey, Hermione ¿estás bien? – preguntó Ginny nada más entrar en la habitación – creí que estarías en la sala común… ¿por qué has subido tan pronto?

- Eh… verás, es que he perdido algo importante… - dijo, dudando si contárselo o no.

- ¿El qué? A lo mejor yo lo he visto…

- Pues una carta… una carta de Víctor que recibí ayer por la mañana. No me lo explico, la verdad…

- ¿Te ha escrito Víctor Krum¿el famoso jugador de quidditch búlgaro que estaba loco por ti?

- Sí- respondió simplemente Hermione, evitando la mirada suspicaz de su amiga.

- ¿Y qué dice la carta?

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Querida Hermione:

¿Cómo estás? Yo bien, pero no puedo evitar echar de menos Inglaterra, Hogwarts… por eso sigo practicando tu idioma, y la verdad es que he mejorado mucho desde la última vez que te escribí.

Quiero contarte algo que todavía no me ha dado tiempo a asimilar: me han ofrecido un contrato de dos años en un equipo inglés de quidditch, y otro con los campeones de Alemania. Mi agente y mi familia dicen que es una gran oportunidad profesional y que no puedo tomar una decisión a la ligera.

Pero voy a ser sincero, Hermione (contigo y conmigo mismo)… el motivo que me lleva a querer trasladarme a Inglaterra es la posibilidad de estar cerca de ti. Si no fuera por eso, me daría igual un país que otro. De hecho, el equipo alemán me ofrece más dinero.

Hace tres años que nos conocimos y no nos hemos vuelto a ver, pero no olvido lo que surgió entre nosotros. Aunque haya pasado mucho tiempo, sigo echándote de menos.

Por favor, no quiero que te sientas presionada en absoluto… Pero para tomar una decisión necesito saber si deseas que yo vaya a vivir a Inglaterra… si habría alguna posibilidad de retomar nuestra historia.

No te contaría esto si no fuera importante para mí, y no te pido ningún compromiso. Siempre serás la mujer más divertida, dulce e inteligente que haya conocido, y nunca me arrepentiré de mi decisión.

Tómate el tiempo que necesites para responderme; tengo de plazo cuatro meses antes de formalizar el contrato.

Un abrazo

Víktor

Ron releía una y otra vez las palabras escritas con tinta azul, como si le costara un gran esfuerzo entenderlas. Sin embargo, el impacto emocional había sido inmediato: rabia. Sentía rabia y tristeza. También culpabilidad por haber robado un trozo de la intimidad de su mejor amiga, pero en aquel momento le daban igual la sensatez o la madurez, sólo deseaba romper algo que se pareciera a la cabeza de ese estúpido Vicky.

- Aunque será ella la que me rompa la cabeza si se entera de que he leído su carta- dijo en voz baja, a pesar de que nadie podía oírlo.

Como si quisiera devolverle a la realidad, una pequeña lechuza de color rojizo le picoteó el brazo que tenía apoyado sobre el alféizar de la ventana.

- ¡Eh, que duele!

La lechucería estaba vacía y en penumbra; hacía poco que había amanecido y los rayos del sol apenas iluminaban el castillo. Aunque prácticamente no había logrado dormir, decidió levantarse antes de lo normal y cambiar el desayuno por una visita furtiva a la lechucería… No le apetecía ver a nadie, y menos a Hermione. La noche anterior, tras huir de la habitación para que Neville le dejase tranquilo con el tema de "¿estás seguro que no te pasa nada, Ron?", se había encontrado con su amiga en la sala común, y la charla que mantuvieron le dejó con la extraña sensación de ser el más estúpido de todos los estúpidos que puedan existir jamás.

FLASHBACK

- Oye¿no tienes frío? Debemos estar por lo menos a quince grados bajo cero- le preguntó Ron acercándose a ella en cuanto la vio sentada en uno de los sillones más alejados de la biblioteca

Pero Hermione no contestó, aparentemente concentrada en el libro que tenía entre las manos, así que Ron tuvo que insistir.

- ¿Qué estás leyendo¿Es para el trabajo de Pociones?

- ¿Eh?...Ah, hola Ron ¿qué decías?

Ron señaló el libro con impaciencia.

- ¡Ah, esto! Es un libro sobre historia de los emblemas mágicos, para el trabajo de Binns. De la Sección Prohibida. ¿Sabías que el Escudo de Hogwarts fue creado por los cuatro fundadores, antes de separarse? Pero eso no es nuevo; lo leí en la "Historia de Hogwarts". Lo que no me podía ni imaginar es que existiera de verdad… quiero decir que por lo visto el escudo es un objeto real, forjado en oro y metales preciosos...¿a que no tenías ni idea de que fue custodiado durante siglos en el castillo? Y según la leyenda tenía poderes extraordinarios que protegían a sus habitantes.

-Pues no; la verdad es que no... ¿Y dónde se supone que está ahora el escudo?¿Sigue aquí?

-No lo sé; es raro que nunca nos hayan hablado de él… Pero te aseguro que lo descubriré, aunque tenga que leerme todos los libros de la Sección Prohibida quinientas veces… También dice aquí que, en la época de los fundadores, el animal protector de Hogwarts era un dragón… ¿no es curioso¿Por qué no me ayudas, a ver si encontramos algo?

- ¿Estás loca? Bastante tengo ya con todas mis asignaturas. Por si se te ha olvidado, Historia de la Magia no puntúa para los EXTASIS

-Oh, vamos, no estoy hablando de exámenes ¡sino de descubrir un misterio, un enigma oculto durante mil años!- exclamó Hermione con entusiasmo.

Ron pensó en la capacidad que ella tenía para sorprenderle. Como cuando, durante su primer año en el colegio, mintió a la profesora Mcgonagall para salvarlos a él y a Harry del asunto del trol. O cuando le pegó un puñetazo a Malfoy por insultar a Hagrid. Era increíblemente valiente y apasionada…

- El único misterio que quiero resolver es el de la desaparición de mi hermano- dijo, intentando apartar los pensamientos que acababan de surgir en su mente, y que le hacían sentirse incómodo. Pero Hermione creyó que estaba enfadado.

- Es verdad, lo siento- se disculpó la chica- Pero no te preocupes, seguro que muy pronto tenemos buenas noticias.

Y tras una pausa, pareció recordar algo y preguntó en voz baja, para que no los oyeran los otros estudiantes que estaban en la sala común:

- Oye Ron…¿Sabes si hay alguna forma de volver… a… al ala oeste?

- ¿Al ala oeste¿para que?- Se sorprendió Ron

- Bueno, son… son cosas mías ¿vale¿se te ocurre alguna forma de ir sin que se enteren los profesores o no?- Se sentía como una tonta por tener que engañar a Ron, pero antes que contarle lo de la carta se tiraría de la torre norte.

- Pues no- respondió, algo molesto. Si tuviéramos la capa invisible habría una posibilidad. Pero si hablas con McGonaggall seguro que te da permiso.

¿Contarle a McGonaggall que había perdido una carta de su primer novio?¿mentirle y decirle que se había olvidado otra cosa?

-Es que…

-¿Qué?- la animó Ron, cada vez más extrañado por tanto secreto.

- Es que he perdido algo durante el traslado ¿vale? Una cosa importante. Tú… ¿no habrás encontrado nada mío, verdad?- preguntó, temiendo ponerse roja como siempre.

-No, claro que no. Recogí todo con Ginny ayer por la tarde, y no vimos nada. Pregúntale a ella. - dijo con el tono más convincente que pudo- Pero no entiendo por qué no se lo dices a McGonaggall…

FIN DEL FLASHBACK

Hermione era su mejor amiga (después de Harry, claro). Hacía casi siete años que se conocían y confiaban plenamente el uno en el otro. Entonces ¿por qué tenían que andar con tantos rodeos y mentiras? Ron se sentía como un crío, sobre todo comparado con ella.

- Vale: puede que esté un poco celoso- reconoció ante sí mismo y las lechuzas- Eso significa que a lo mejor me gusta… ¿y qué? Tampoco es tan grave ¿no? Cuando se pone pesada no hay quien la aguante ¿verdad?

La pequeña lechuza rojiza no contestó.

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- ¡Date prisa! Corre, ven aquí!

El bosque estaba sumido en una oscuridad casi total, bajo el negro cielo de Rumanía (pero era una suerte que no hubiese luna llena) Remus Lupin encendió su varita para ver mejor, en el instante en que el muchacho de pelo azabache llegó al claro dónde él estaba.

-¡Lumos!- susurró también Harry- ¿Qué es eso?

Tendido sobre la hierba, inconsciente, estaba Charles Weasley. Lupin se acercó para comprobar que se encontraba bien.

-Está vivo, Harry, pero no responde. Tenemos que llevárnoslo de aquí.

Y a unos metros de Charlie, igualmente dormido, había un enorme dragón. El chico se sorprendió al darse cuenta de que le resultaba muy familiar…

- Es un ridgeback noruego, si no me equivoco. Me temo que vamos a necesitar refuerzos, porque son bastante fieros… No debimos venir solos.

- Ve tú a pedir ayuda. Yo me quedaré con ellos.

- ¿Estás seguro?- Sobre todo en los últimos meses, Lupin había aprendido a confiar en Harry y tratarlo como a un adulto, pero aún se sentía responsable de él.

-Claro que sí. Intentaré despertar… a Charlie.

-Está bien, pero ten cuidado ¿de acuerdo?

Harry asintió. Al quedarse sólo, se acercó un poco al dragón, con mucho cuidado…No podía ser…

- ¿Norberto?

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Jejeje! Pobre Ron, está celoso… y ¿recordais a Norbertito? Seguro que sí, es adorable… Plis, plis, dejadme un rewiew! Me haría mucha ilusión llegar a los 20… ¡Hasta pronto!