Es doloroso…
Rebotar del precipicio una y otra vez
Abriste los ojos fuertemente acompañando un grito ronco que tapaste con tu mano casi al instante, te reincorporaste, sentado en la cama, con la respiración cortada y muy agitada. Pensaste varios minutos todo lo que viviste en tu "sueño" y pediste a Kami internamente que no fuera realidad. Dudaste tanto de todo lo que te ocurría que hasta miraste a tu alrededor y te pellizcaste el brazo mas de dos veces, por si se trataba de una ilusión.
-Dios, no.- (N/A: aunque nombre a Kami, creí que en esta oración quedaría mejor entendido el "dios, no". Ya me voooy…)
Te quedaste mirando tu cuarto como si en verdad lo hicieras, pero solo pensabas detenidamente la confusión que aquel sueño te había traído.
Corriste las mantas hacia un lado, destapándote.
Pusiste los pies en el suelo de madera.
Sentiste como tus ojos rodaban y tu cuerpo se mecía, estabas a punto de caer de espaldas a la cama pero tu mano intercepto la caída.
Estabas mareado.
-"Solo un sueño…solo un sueño…".- Imploraste en tu mente mientras encajabas tus pies en las pantuflas y te dirigías al armario, para buscar un abrigo.
No llegaste al lugar cuando volteaste y miraste el reloj, alado de tu cama.
-"4.35…?"- Te asustaste por la estupidez que estabas a punto de hacer.
Te sentaste a orillas de la cama y volviste a mirar el reloj, exclamaste un sonido de "Que demonios hago!" y te levantaste otra vez tomando tus lentes, apoyados sobre una franela encima de la mesa de luz.
Decidido, te pusiste una campera encima del pijama negro, ya con las pantuflas puestas, y saliste con suma cautela y silencio casi inaudible de tu cuarto.
-No podré dormir, que mas da.- Susurraste para ti mismo.
Bajaste las escaleras, apenas apoyando tus pies en estas.
Llegaste a la sala y antes de salir miraste la casa, estaba en penumbras, y apenas se escuchaba el sonido de las manijas del reloj de pared resonando cada un condenado segundo.
Eso te ponía más ansioso por algo que desconocías.
Abriste la puerta.
Viste por primera vez el cielo de ese día, todo estaba oscuro aun.
Un escalofrío recorrió la base de tu espalda hasta los hombros.
Caminaste menos de dos pasos, y una pregunta choco en tu mente.
-"A donde voy!".-
Decidiste simplemente seguir, adonde sea que el tu mente vacilante te llevara.
Hasta que recordaste que a pocas cuadras se encontraba un parque deshabitado, el cual era el mejor lugar para ti en los momentos de reflexionar o pensar sobre temas relevantes.
Caminaste menos de una cuadra y tu corazón palpito mas rápido, sentías ansias de correr hasta llegar, aunque no lo hiciste.
Te sentías algo tonto…después de todo, a quien se le ocurre caminar por un parque en estados deplorables a las 4.30 de la mañana!.
-"Solo a mi…"-
Recordaste tu sueño, como si hubieras leído todo lo que el sentía en aquellos momentos, aunque por lo visto en el sueño el te lo contaba.
Estabas demasiado confundido.
Frunciste el ceño, irritado.
Estabas sudando con cada paso que dabas, y sentías el cabello mojado.
Respirabas bocanadas de aire, y veías tu propio aliento por el frío que hacia pero no sentías. Y es que la frente te quemaba de la fiebre que poseías.
Caminaste un poco más, y llegaste.
Miraste a tus alrededores, y no viste nada.
Suspiraste resignado sin saber porque, y te dirigiste a un árbol en el centro del parque.
Estaba seco y muchas ramas lo llenaban y daban el aire "misterioso" al lugar.
Te apoyaste en el, con las manos en los bolsillos.
El dia cada vez se aclaraba mas, hasta llegar un punto en el que el cielo y la neblina lograron un degrade de grises algo deprimentes.
Subiste la manga de tu campera y pijama para ver la hora en tu muñeca, pero el reloj no estaba ahí.
Pensaste que quizá ya habían despertado en tu casa, y que no te encontraron en tu habitación, por eso estabas a punto de irte.
Pero un ruido de ramas quebrándose te llamaron la atención, volteaste, pero no viste nada.
La curiosidad te supero, por eso te dirigiste hacia el lugar del cual provenía ese sonido.
Aun así no encontraste nada. Te volviste.
-No puedo…- Escuchaste, unas palabras que te helaron la sangre.
Te quedaste en el lugar, no querías voltear, porque sabias de quien era ese hilo de voz envuelto en dolor.
El corazón te palpito más fuerte que nunca, superaba a cualquier momento en el cual uno se halla nervioso.
Estabas tan asustado y quebrado que hasta soltaste un jadeo casi imposible de escuchar.
No querías hablar, solo correr.
Tomaste fuerzas de quien sabe donde y volteaste, sin ganas de mirar lo que venia.
Y allí estaba, agachado en el suelo, con las rodillas y manos en el suelo; cabizbajo.
No podías hablar, solo te arrodillaste a su altura y lo miraste, esperando que dijera o hiciera algo.
-No puedo hacerlo…-
Acariciaste sus cabellos y luego el poco rostro que dejaba ver, estaba frio, helado.
Apartaste tu mano rápidamente, y te quedaste mirándolo.
No podías entender nada.
-Que sucede…?- Susurraste, con miedo.
-No puedo, intento pero no puedo…-
-Q-que cosa?.- Dijiste bajando el rostro, haciendo señal de que querías verlo a los ojos.
Notaste como respiro hondo, y luego levanto la vista.
Su rostro tenía tajos y estaba manchado de sangre.
Te horrorizaste.
-No puedo morir...- Grito desesperado, para luego llorar.
Abriste la boca, al igual que tus ojos.
-No importa cuanto me lastime, o lo que haga…no quiere que muera...-
Seguía llorando y gritando cosas que no terminabas de entender.
Reaccionas luego de mirar por un momento la nada, tomaste sus manos y viste que estaban sangrando, demasiada sangre viste en estas.
-Que te sucedió?.- Gritaste completamente desesperado, mientras te incorporabas, junto con el.
-No me permite morir…me quiere aquí, sufriendo.-
No encontrabas tiempo para escuchar los delirios que decía, solo tratabas de llevarlo a algún lugar…pero no sabias donde. Lo tomaste por los hombros.
-Syuusuke…- Dijiste tratando estar calmado, respirando hondo y mirándolo una vez mas.
Pero el se negaba a todo, seguía balbuceando y desbordándose en lagrimas inmanejables hasta para el.
Y tu no podías dejar de maravillarte de forma negativa con el estado e imagen de Fuji Syuusuke.
La comisura de tu boca entreabierta lo decía casi todo.
Pero a pesar de todo el acto que presenciabas, lo entendías.
Eso te hace único, para el.
-Dime, que has hecho…-
-Recuerdas el sueño, no es así?.- Pronuncio de manera sádica, levantando la vista, sin desvelar sus ojos tras aquellos mechones marrones y rojizos de cabello.
Esa mezcla es la que tu logras comprender, mezcla de diferentes sentimientos que en realidad no deberían poseerlo al mismo tiempo, mezclas que otros llamarían locura, sin serlo realmente.
O si?.
No te interesaba
-Dime, todo eso fue real?...que fue….-
Asintió, desplomándose sobre ti. Mientras tu lo sujetabas, se escucho de sus labios la misma palabra que se le había hecho costumbre pronunciar.
Miraste como un ángel derramado en sangre semi- dormía sobre tus brazos, con su sonrisa quebrada por tanto falsear, y sus ojos inyectados en sangre y dolor, cansados de mirar su difícil destino como a una escena natural.
Tus ojos intensificaron la mirada, a tal punto que un brillo quebrado se asomaba rápidamente por tus pupilas dilatadas.
Querías parar todo eso que ocurría.
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Abrió los ojos, temeroso y dudoso por donde se encontraría.
Y simplemente no pudo entender nada de sus alrededores.
Solo una penumbra aprobaba solo un poco de la visión del cuarto.
Estaba solo, de eso no tenia dudas.Pero había mas por que preocuparse.
-"Solo es mejor."- Reafirmo en su mente.
Estaba acostado sobre, por lo que veía, una camilla que rechinaba con el mas mínimo movimiento que hiciese.
Siguió inspeccionando el lugar. Daba toda la impresión de ser un consultorio.
Hizo un gesto de cinismo, preguntándose interiormente donde demonios se encontraba.
Paso de mirar el lugar, a si mismo. Estaba vendado, al parecer alguien lo había atendido mientras el se encontraba inconsciente, todas las cortadas en su rostro estaban protegidas y cubiertas por un vendaje, mientras que las palmas de sus manos se sentían húmedas.
Alguien entro desprovisto. Era una enfermera, la sentía conocida.
Ella lo miro de forma indiferente y siguió hasta la mesa de luz, a un lado de la camilla.
Fuji la siguió con la vista, esperando identificarla de su memoria subliminal bastante estropeada a aquella persona.
-Ya…deja de mirarme, depravado.- Escupió la vulgar mujer enfrente suyo. Mientras depositaba una bandeja sobre la mesa de luz.
Su gesto no pudo ser mas crudo y realista, acorde al momento desagradable que vivía.
Pero prefirió callarse.
Había jurado oír esa voz antes, y la reconoció luego de agitar un poco más sus recuerdos.
Aquella enfermera que presencio el acto que hizo en el hospital con su hermano Yuuta y su novio Mizuki…esa, era ella.
-Que hago aquí…- Dijo Syuusuke mirando los vendajes en su cuerpo.
La mujer dejo la bandeja, con un vaso descartable en esta, y se incorporo, mirándolo, como vomitándole con la mirada.
-Llegaste inconsciente y sangrando, veo que siempre te metes en estas cosas, no?.-
El luego de escucharla, comenzó a recordar todo lo ocurrido.
Su partida y su vuelta, el parque, Tezuka…todo se hizo claro.
-Como llegue aquí?.-
-…Un muchacho alto y de lentes te trajo, luego tu hermana llego y el se fue.- Fue lo que dijo, tendiéndole el vaso descartable, con una pastilla dentro.
-Y mi hermana?.- Pregunto confundido.
-Oh, dices luego de verte sangrando sobre esta camilla, horrorizada?.-Dijo sarcásticamente, apoyando su mano derecha sobre los pies de la camilla.- Ah…no…ella se fue, tenia que trabajar, sabes, dijo que volvía en unas horas, y que no te fueras.- Termino de decir, volviendo a gesticular esa desagradable cara y mirada, Fuji la ignoro.
-"No quiero quedarme…"- Pensó, viendo como la mujer salía del lugar.
Trato de moverse y sintió un insoportable dolor en la baso del estomago. Se sostuvo este con ambas manos, haciendo un gesto de dolor.
Luego de tratar de ponerse de pie cargando con ese dolor, subió su camisa para ver esa herida que tanto le dolía, sin más, no vio nada.
Estaba casi seguro de que allí había una herida grave, provocada por un cuchillo que atravesó varias capas de piel y quien sabe que mas, pero sus ojos no lo engañaban, no había nada.
Sorprendido aun, tomo sus cosas y se las arreglo para salir del establecimiento sin que nadie lo notara.
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-Dime…porque yo!.- Dijo mientras un escaso rayo de luz, bastante intenso después de todo, iluminaba parte de su rostro.
-No puedes marcharte hasta resolverlo…y combatir por ello.- Le dijo mirándolo seriamente.
Pero el aun no podía entender, ni que debía hacer, ni por que.
De repente el dolor en su estomago volvió a hacerse presente, y un dolor en su cabeza se intensificaba crecientemente desde hace varios minutos…u horas, no lo sabia bien.
-Muchacho, esas heridas no se ven, pero si duelen, no?.- Dijo antes de lanzar una sonrisa ladeada e irse del lugar.
Fuji se retorció un poco mas en el suelo del a penas conocido lugar, en donde aquel joven de aspecto misterioso y algo cínico lo había citado para esa "charla" que abarcaba aquellos temas con respecto a lo sucedido antes
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El ocaso estaba apenas naciendo en el horizonte y cielo, caminaba de forma apacible, disimulando sin saberlo.
Miro una vez mas la gente pasar, sin discernir que hacer.
-"Si voy…quien sabe que me espere…"- Reflexiono antes de tomar una decisión; definitivamente no era momento de ir otra vez a su casa, no sabia como reaccionarían tanto sus padres, como su hermana, como su a penas llegado del hospital hermano Yuuta.
Cerró los ojos, con esperanza de que su hermano a penas curado pudiera perdonarlo por no ir a verlo, ni siquiera a su propio hogar, y apuro el paso para ir a su nuevo destino en esos momentos.
Su única contención.
-Gomen…Yuuta.- Dijo en voz baja.
Volvió a pensar, debía decírselo a Tezuka…todo, absolutamente todo. Porque no volvería a esconderle cosas detrás de su ya rota mascara.
Aunque no sabia si entendería.
Si entendería todas las cosas que pasaban, si entendería las palabras que aquel personaje le dijo, si entendería todo eso…el no lo sabia, era un misterio, a si como ahora su nuevo "futuro", que cambio su rumbo.
O quizá simplemente recién en esos momentos conoció ese rumbo...eso tampoco sabia.
CONTINUARA
Kitana: jaja,los dos ultmos renglones
me hacen sentir identificada xD, porque también habla del futuro de este fic, jaja.
Agradezco sus reviews, mil gracias.
Y bueno, claro esta que espero mas…para saber que les parece…porque al parecer seguiré con este fic un poco mas.
Y si no entienden mucho, los entiendo, pero probablemente en el próximo capitulo todo se aclare bien…este a penas da una insinuación.
Gracias por leer esto, y espero sus reviews.
Gracias a Sumiko hoihoi, Rockergirl-sk y Marrito-chan por sus reviews, dudo que esto haya aclarado un poco mas sus dudas -.-U, pero almenos lo intento, jaja.
Gracias.
