Es doloroso…

"No poder caer para aterrizar en ese paraíso, la muerte."

Extendió su brazo para alcanzar la taza que un aun dormido Tezuka le daba sentándose a orillas de su cama ahora usurpada por el, y acomodando mechones rebeldes que tapaban su vista algo estropeada sin sus lentes.

Syuusuke tomo gustoso el calido recipiente entre sus manos, disfrutando mas el vapor caliente que el mismo té que se le ofrecía. Con los ojos entrecerrados, mirando cada curva que el humo hacia saliendo de su lugar, para desvanecerse en el aire, pensaba en como partir en cuanto a la conversación a penas comenzada antes, cuando llego a interrumpir la noche entre Tezuka y su almohada.

No era el momento para pensar en las habilidades culinarias- al menos en el té - que Tezuka poseía. No había llegado hasta allí para eso.

-Decías que mi hermana llamo…- Dijo luego de varios minutos de intenso silencio por parte de ambos chicos.

-Si. Ella y toda tu familia esta preocupada por ti, Fuji.-

Fuji Syuusuke sonrió, aun sintiendo el vapor de la taza en sus manos.

-Deberías…-

-No.- Interrumpió.

Tezuka bajo la mirada, resignado. No sabia por donde partir, tantas cosas…y el no hablaba, esos eran momentos en los que Kunimitsu necesitaba oírlo hablar.

-Como llegue al hospital?.- Pregunto Syuusuke cerrando lentamente los ojos, para luego abrirlos y enfocarlos en Tezuka.

-Estabas muy lastimado…y sangrando.- Trato de reponer Tezuka, ante tal acto de "traición" cometido al llevarlo al hospital y llamado a su hermana.

Pero en realidad Fuji podía entenderlo, después de todo estaba en muy malas condiciones…aunque quizá la parte de llamar a su familia no fue tan necesario...pensó.

Mientras el seguía ensimismado en sus pensamientos fugases, el de cabellos mas oscuros, y rebeldes, tomo el cartucho en donde su vista descansaba.

-Trate de morir.-

Tezuka escucho esas palabras asqueado.

-Hay algo…algo que me regresa…no quiere que valla a ese paraíso, al cual la mayoría llaman muerte. Me trae de vuelta. Una fuerza que no me permite seguir ahí me persigue.-

El de, ahora, lentes, se acomodo un poco mas a orillas del pie de la cama, oyendo todo lo que decía-balbuceaba Fuji.

-Tengo que encontrarlo…saber la razón por la que no me permite irme…- Dijo moviendo las yemas de sus dedos, acariciando la tibia taza.

-Que dices?. No puedo dejar que te quedes aquí, tu familia te busca y no puedo ocultarte.-

-Lo se.-

Silencio otra vez. Tezuka miro minuciosamente a Syuusuke mientras ese silencio seguía, estaba clavado en el mundo de sus pensamientos, y su mirada no era del todo "amistosa". Estaba con los vendajes aun, y no era para menos…después de todo eran cortes severos.

-Por que te hiciste esto…- Dijo por lo bajo, sin embargo lo había escuchado. Fuji levanto la vista.

-Yo…no. Mi cuerpo, conciencia, mente, corazón y alma me lo piden.-Hizo una pausa, desviando la mirada hacia uno de los posters que se encontraban en la pared lateral del cuarto de Tezuka.- Estuve ahí por pocos segundos, quizá instantes o hasta minutos…pero de lo que estoy seguro es de que era hermoso, purificaba todo de mi, me sentía liviano y sin cosas relevantes en que pensar…- Cerro los ojos, como recordando ese momento.

-Fuji.-

-Necesito volver, todo en mi me dice que ya no sirvo aquí, entiendes?.- Abrió los ojos, encontrándose con la vista de Kunimitsu ladeada, dirigida hacia el suelo a un lado.

-Tu familia esta durmiendo?.- Pregunto cambiando de tema, podía notar la frustración en su amigo con la "charla" que se mantenía.

-Si.-

Syuusuke, sin prestarle atención a la cortante respuesta de Tezuka, se agarro desesperadamente la boca del estomago. Volvía a dolerle. Pero era algo que debía soportar, si o si.

Trato de no soltar el jadeo que le nacía en la garganta, no quería asustar a Tezuka con todo aquello.

Sin embargo, el movimiento brusco al que fue sometido con tal punzada en su cuerpo, hizo notar al de lentes que algo le pasaba.

-Fuji.- Dijo mas en reproche al ver como se acostaba boca a bajo en su cama, dejando la taza en la mesilla a un lado.

Tratando de esconder sus gestos de dolor, dejo caer su rostro en la almohada.

-Estoy cansado.- Dijo con un hilo de voz, procurando no hacer notar su estado.

-Ya vuelvo.- Dijo Kunimitsu, saliendo cautelosamente de la habitación sin prestarle mucha atención.

Syuusuke dejo salir un suspiro, tratando de respirar hondo, para calmar un poco el dolor que sentía.

Se incorporo. Era peor si se acostaba en esa posición en la cama.

Miro a un lado y vio la taza de té echando aun un poco de humo. La tomo con la mano derecha.

Noto que todavía estaba llena, no había probado ni un poco del té que Kunimitsu le había preparado. Y pensar que decía lo bueno que era haciéndolo, y ni siquiera tomo un trago.

Acaricio un poco el recipiente, y al cabo de unos segundos lo dejo de nuevo en la mesa.

-Pero no tomare un té frío.- Dijo en son de burla hacia si mismo.

La puerta de la habitación volvió a abrirse. Esta vez, para dejar ver a una pila de mantas, a la vista muy abrigadoras, y unas manos por los laterales sosteniéndolas bien en alto para no tocar el suelo.

-No creo que haga falta tantas…- Dijo el que sorbía un poco mas de té y miraba incrédulo la cantidad de mantas que Tezuka apoyaba sobre un extremo de la cama.

-Fue mi madre…- Dijo Kunimitsu. Con una gota en la nuca, sudando en frío.

-La despertamos?.- Interroga algo apenado y alarmado mientras se incorpora, a un lado de su "compañero de cuarto" en esos momentos.

-Supongo.-

Luego una a una fue sacándolas de la pila y acomodándolas sobre la cama.

-Prefieres…?.- Pregunto luego de acomodar todas las mantas.

-No. Prefiero vernos a ambos durmiendo en una cama que en el suelo.- Dijo entre dientes el otro.

-Menos mal, no pensaba desacomodar todo esto.- Acoto de forma sarcástica y fastidiosa, sentándose en la cama.

Y otra vez el dolor.

No pudo decir mas nada, el dolor volvió a invadirlo.

Punzadas imposibles de soportar sin al menos largar un grito. Cayo al suelo arrodillado.

-Fuji!.- Pronuncio levantándose como por inercia de la cama a su encuentro.

-Estoy bien.- Dijo al sentir las manos de Tezuka en sus hombros, ayudándolo a levantarse y sentarse en la cama.

-Que tienes?...alguna herida?.-

Miro el lugar en donde Syuusuke se empeñaba en agarrar con ambas manos y con cuidado retiro sus manos y camisa, para ver que no había rastro alguno de heridas, ni cortadas profundas, ni moretones. Nada.

Paso su mano derecha con delicadeza por aquel sector para cerciorarse que ese fuera el lugar correcto del que provenía el dolor.

-Duele?.-

-Ya no tanto.- Dijo el de ojos azules, respirando profundamente para calmarse y despejar su mente del dolor.

-No veo nada.- Dijo el de lentes pasando la mano, sin ver siquiera una marca roja.

-Deja, ya estoy mejor.- El mas joven tomo entre sus manos la de Kunimitsu, para luego ponerse la camisa que el mismo le había prestado al llegar mojado a su casa, por la tormenta que se desataba afuera.

Tezuka dejo sus lentes descansar en el mismo lugar del cual los había recogido, y se incorporo nuevamente en la cama, mientras seguía con la vista a Syuusuke, quien se dirigía hacia el escritorio donde había dejado su ropa, ahora seca, mientras el otro le prestaba alguna suya que le quedase.

-Que buscas?.- Pregunto tratando de mostrar poca importancia al asunto.

Fuji volteo, con algo en las manos, y se dirigió al otro lado de la cama cubierta-llena- de mantas mandadas por la madre de su koi.

-Quiero darte algo.- Dijo el ojiazul frente a la mirada curiosa, pero escondida, de Tezuka.

-Toma.- Fuji extendió sus brazos, abriendo ambas manos y mostrándole lo que guardaban. Tezuka, ahora sentado en la cama, curioso, tomo eso que parecía…

-Una gema.- Termino la oración en voz alta, algo aturdido por tal "regalo" que se le daba.

El menor se hecho a reír, ante el gesto del mayor, quien miraba y inspeccionaba atónito la piedrecilla de colores púrpuras, índigos y grises.

-El tercer ojo.- Dice Syuusuke a penas recuperado de tanto reír. Su cuerpo aun le dolía un poco, y no podía darse el gusto de reír a carcajadas libremente.

-Tercer ojo?.-

-Si.-

Tezuka sigue mirando y dándole vueltas a la "gema" en sus manos, aun confundido.

-Explícate.- Dice mirándolo algo frustrado , después de todo se estaba burlando de el, no?.

-He cruzado la puerta que conduce al mundo de los espíritus, el paraíso luego de la muerte, y la he vuelto a cruzar.-Hace una pausa, viendo la "gema" aun en manos de Tezuka, mas serio.-. No nací y tampoco he muerto…o he muerto y he nacido, luego de nacer…como prefieras.-

La cara de Tezuka luego de la "explicación" que lo dejo mas confundido, fue un buen empuje para que Syuusuke pudiera volver a reír como antes.

-Entonces esto es…?- Volvió la mirada a la piedra, ignorando las risas de Syuusuke.

-Es un Chakra, el sexto chakra.-

-He oído de eso…pero no puede ser…-

-Si si has muerto y nacido luego de nacer, quedando en el mismo estado en el cual has muerto, y no como habías nacido desde un principio.- Concluye como si estuviera explicando la tabla del dos.

-De quien es?.-

-Mío.-

-Pero…esto esta en tu cuerpo…o tendría!.- Dijo exasperado.

-Por ende…no estoy vivo, ni tampoco muerto.-

-Pero puedo sentirte aquí, y puedo tocarte…-

-Lo se, y ni yo puedo entenderlo del todo. Solo se que no importa cuanto daño me haga, o cuanta sangre se escurra de mi, no puedo morir.- Dice desviando la mirada, algo angustiado.- Quédate con el, solo no lo pierdas por nada en el mundo. En realidad no puedo tener mi propia chakra en mis manos allá, pero al tocarla justo cuando esa fuerza me jala aquí de nuevo, el tercer ojo toma forma física.- Mira a Tezuka, quien aun observa el chakra en sus manos y lo palpaba.- Dicho por aquel maldito sádico, si lo pierdes te traerá mala suerte.- Ríe, acomodándose en la cama.

- Esta muy opaco…- Dice, viéndolo ahora a Fuji.

-Era así mi vida.-

El mayor deja aquella gema en la mesa, junto a la taza de té y sus lentes y se recuesta en la cama, a un lado de Syuusuke quien lo mira de reojo.

-Mañana será mejor que vallas a ver a tu familia.-

-Lo haré.-

-Aun te duele?.- Pregunta Tezuka, volteando para quedar cara a cara con Syuusuke.

Niega con la cabeza y mira con cariño su misma figura a través de los ojos miel del mayor.

-Gracias.- Susurra haciendo chocar su aliento en los labios del otro, al estar tan cerca de Tezuka.

-Ya, no es nada.-

Poco a poco acerca su mano izquierda a las caderas de Fuji, y con la otra aparta los mechones que caen en su rostro, acariciándolos mientras los saca.

Y termina por besarlo.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Al principio, al salir de la residencia, sintió un escalofrió bastante pronunciado, que le hizo estremecer todo el cuerpo.

Le había dicho a Tezuka que podía enfrentar a su propia familia solo, he hizo que se quedara. Pero no dio dos pasos, que sintió la necesidad de tener su cuerpo alado suyo, para contenerlo.

Y así lo hizo. Ahora, ambos se dirigían a su casa.

Syuusuke no le permitió al de lentes llamar a su familia antes de llegar, prefería ir y encontrarlos sorprendidos, para que no llegaran a preparar el sermón. Tal vez así serian menos severos.

Al llegar, ambos sacaron las manos de los bolsillos que los protegía del crudo y frío viento de ese día.

Y uno de ellos, Tezuka, toco el timbre de la casa que para Syuusuke fue un eco interminable dentro de su embrollada cabeza.

Pasaron cinco segundos, contados por el ansioso- no exactamente por alegría- del menor, cuando la puerta se abrió.

Valla…jamás supo que fuera tan difícil enfrentar a gente que convivía contigo la mayor parte de tu vida, a quienes conocías mejor que nadie. Pero lo era, y quizás ver el otro lado de la muerte, era mas aliviador y acogedor que el ver el otro lado de la puerta de su propia casa.

CONTINUARA…

Kitana: Jojojo, al fin lo dejo en una parte "interesante"…nunca podia sincronizarlo bien -.-…bueno, espero sus reviews…gracias por los anteriores y lamento la demora.