Disclimer: ¿Tengo que repetirlo? Bueno pues ahi va. No, Ron no es un personaje inventado por mí, Hermione tampoco y Harry menos. Draco aparece en algún que otro sueño pero sigue sin ser mío. Por otra parte Joy, Carmen, los hijos de Carmen y tal SI que son míos. ¿Qué no sabéis porqué son tan raros? Eso es porque no me conocéis bien. Bueno y dejandose de chorradas:
La Bruja Lola (güena de verdá) productions, en asociación con Istel S.A., con el apoyo del Foro de Hogwarts y sus integrantes más pintorescos... presentan:
La Venganza
3. Problemas con Morfeo
Voy a arriesgar,
y a empezar,
una nueva vida…
En el lugar
donde está,
Mi memoria escrita
- No es que Hermione esté loca – Explicaba Luna – Es que es una maniática del trabajo y el orden.
- Ah… Si solo es eso… - Contestó el hombre.
Peter Alexander Portokalos, conocido por sus amigos de la infancia (y por Luna) como Joy era un hombre de unos cuarenta años que allá donde fuese llamaría la atención. De pelo rubio y unos magníficos ojos azules tenía una figura atlética y se rumoreaba que en su juventud los mismísimos Tornados le querían fichar para jugar en el equipo. Era (según el mismo) un esteticista barra peluquero barra diseñador barra gay. Regentaba un gran número de peluquerías y centros de estética así como la famosa línea de tiendas de moda "Joy" Con sedes distribuidas por todo el mundo. De porte atlético, había estado desaparecido durante varios años regentando sus propiedades desde la distancia.
Su lugar preferido de residencia era Londres, y de todos sus negocios el preferido era el que se encontraba en un pequeño local del Callejón Diaggon. El mismo local en el que trabajaba Luna. Tenía un montón de residencias distribuidas por todo el globo, pero adoraba hablar de cotilleos en "El Pequeño Salón de Pequi". Adoraba a Luna por ser realmente auténtica y no había dudado dos segundos en ir a su nueva casa para ayudarla en la mudanza.
- Está sometida a mucha presión¿Sabes? Su novio la dejó por una zorra, su mejor amigo está en una academia de aurores… Y lo peor de todo es que su mejor amiga es la hermana de su ex, con lo que se acuerda de él a cada momento – Luna estaba en ese momento intentando colgar un cuadro feísimo que Joy la arrebató de las manos - ¡Eh! A mi me gusta.
- Es horrible…
- No es para tanto… Lo pintó mi tía Mildred, si no te gusta lo pondré en mi habitación.
- No me refiero al cuadro – Aclaró el hombre – Me refiero a tu amiga… Hermione. Así que la otra chica… Ginny es la hermana de su ex novio, su mejor amigo. ¿Dónde me has dicho que estaba?
- No te lo he dicho, está en una academia de aurores. En la misma que el ex de Hermione, por eso Hermy no puede ir a verle. Pero ¡Seguro que le conoces! Es Harry Potter.
- ¿Harry¿El hijo de James y Lily? – Luna se giró llevándose una cortina en el proceso – Será mejor que te sientes y me dejes a mi trabajar, pásame el martillo y estate quieta
- Supongo… ¿Conocías a sus padres? – Preguntó Luna pasándole a Joy el martillo – Toma.
- Más o menos – Contestó el rubio perdiendo las ganas de hablar repentinamente – Pásame mi bolso de herramientas
- Querrás decir caja
- Yo no voy a llevar mi material de trabajo en una vulgar caja – Joy señaló un bolso de color rojo y dorado.
- ¿Fuiste a Gryffindor? – Preguntó Luna al observar la peculiar decoración del bolso. Joy asintió.
- Yo fui a Ravenclaw… - Joy la evaluó de arriba abajo – Va en serio, todo el mundo cree que debería haber ido a Hufflepuf, pero el sombrero nunca se equivoca¿Cierto?
- Yo no creo que deberías haber ido a Hufflepuf, conocía a una chica como tú, que era Ravenclaw hasta la medula. – La chimenea se encendió de golpe y unos cabellos pelirrojos precedieron a Ginny
- Me alegra ver que al menos la red Flu ya está conectada – Comentó mientras se sacudía la carísima túnica que vestía.
- La conectó Hermione nada más llegar a casa y poco después se fue. Apenas saludó a Joy – En ese momento Ginny alzó por fin la cabeza y descubrió a su invitado –decorador.
- Lo lamento. Soy Ginny Weasley – Saludó tendiéndole la mano.
- Alexander Portokalos, pero llámame Alex. – Contestó el hombre mostrando su blanca dentadura y besando la mano de la pelirroja
- ¿Está seguro de ser gay? – Preguntó provocando la risa del rubio – Yo hablo muy en serio. Es un desperdicio de talento… - Comentó sonriendo – Hablando de Hermione¿A qué no sabes quién es su nuevo compañero de trabajo? – Preguntó a Luna cambiando radicalmente de tema – Draco Malfoy – Luna ni se inmutó, se limitó a asentir sin darle importancia – Su archienemigo, el ex novio de la novia de su ex novio…
- ¿Y? – Dijo Luna
- Madre mía, que pequeño es el mundo – Comentó Joy mientras cambiaba el color de las paredes valiéndose de la varita. Ginny le miró sorprendido – Luna me ha puesto al día de los problemas sentimentales de vuestra compañera de piso – Aclaró – La verdad es que tiene razones de peso para ser una neurótica
- Me gusta como está quedando la casa – Comentó Ginny admirando el trabajo del hombre. Él se inclinó en una reverencia. – Te quedas a cenar con nosotras¿Verdad? – preguntó amablemente.
- Si me lo pide una pelirroja amante del buen gusto y de la moda… Es imposible negarme – Respondió.
- Oye Ginny – Dijo Luna cayendo en la cuenta de algo - ¿Cómo sabes lo de Hermione?
- Porque estaba en la casa de Draco Malfoy. – Aclaró la pelirroja con naturalidad mientras sacaba algo de la nevera.
- ¿Qué hacías tú en casa de Draco Malfoy? – Insistió Luna que cuando cogía un tema era difícil que se la escapase algún detalle.
- Es una larga historia – Contestó la pelirroja poniendo la mesa – Os la explico mientras esperamos a Hermione
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- A ver ¿Qué duda te ha surgido Granger? – Preguntó Draco mientras se sentaba en su butaca tapizada en verde. Ni siquiera se había preocupado por ofrecerle una silla a Hermione, lo cual había enfadado bastante a la castaña que cogió una silla y se sentó al lado del rubio.
- Tenia dos dudas, la primera era si seguías siendo tan idiota como en el colegio, y me lo has dejado bien claro. – Draco hizo ademán de contestarla pero Hermione le fulminó con la mirada. – Y la segunda es si te has dado cuenta de que la escuela de aurores de la que se habla, es la misma escuela en la que están Harry, el idiota de mi ex y la zorra de tu ex. – Draco abrió la boca sin poder disimular la sorpresa y Hermione sonrió satisfecha por la reacción del blondo - ¿Qué pasa huroncito, te he dejado sin palabras?
- Mas quisieras – Contestó él reponiéndose del golpe – Y dime Granger¿Crees que va a suponer un problema?
- No creo que vaya a suponer un problema, es más creo que va a ser una ventaja para los dos – Contestó Hermione con su voz más sugerente.
- Continúa – Pidió el chico intrigado por la propuesta de su nueva compañera.
- Vamos a ver, no creo que a ti no se te haya pasado por la cabeza vengarte de esos dos¿Verdad? – Draco la miró aún más interesados – Bien, yo creo que deberíamos colaborar. Después de todo, la unión hace la fuerza. – Draco sin saber si había entendido lo que la dulce y sabelotodo Granger le proponía. Hermione amplió más su sonrisa - ¿En cristiano? Vamos a putear a esos dos hasta que sientan una décima parte de lo que hemos sentido. O al menos de lo que he sentido yo. Y bien ¿Qué me dices Draco?
- Jamás pensé que fueses una vengativa retorcida Granger – Contestó el chico. – Aunque después de leer tu expediente, algo debí suponer. Así que ahora te puedo llamar Granger la despechada¿no?
- Llámame eso y te tendrás que olvidar de tu carnet de padre – Draco se sujetó la zona mencionada con una sonrisa de superioridad que a Hermione le resultaba insoportable por eso añadió. – Y con no muy buenos métodos, lo haré de la forma más dolorosa posible.
- Uhhh Granger tendré que empezar a utilizar coquilla – Advirtió con una enorme sonrisa Draco.
- Imbécil – Dijo Hermione mientras le golpeaba. Para sorpresa de los dos, Draco no se apartó es más se levantó suavemente hasta ponerse a la altura de Hermione y le hizo una señal para que le siguiese.
Hermione obedeció al chico y le siguió por el largo pasillo. Subió unas escaleras sin poder evitar fijarse en el precioso culo que tenía su acompañante. Subió otras de caracol y Draco murmuró unas palabras ante una puerta y esta se abrió. Hermione se dispuso a entrar tras Draco y de repente y sin previo aviso se sintió atacada.
- Protego – Dijo creando un escudo a su alrededor – Malfoy¿Quieres matarme o qué te pasa?
- Para nada, comprobaba tus reflejos – Contestó él guardando la varita y haciendo una reverencia – Siéntate.
Por fin Hermione reparó en la habitación. Era una habitación circular, con las paredes revestidas con papel de pared verde y candelabros y apliques con forma de serpiente platinada. Había unos cómodos sillones y un piano en la esquina, un megáfono sobre una mesa vieja, varios cuadros paisajísticos, una foto de Malfoy y su madre, varias estanterías con libros y un mueble bar con una botella de algún licor y un par de vasos sobre él.
- ¿Whiski de Fuego? – Ofreció Malfoy. Hermione negó desde la puerta – te he dicho que te sientes
- ¿Y arriesgarme a que el sofá me muerda? – Preguntó Hermione. Draco le tendió un vaso lleno de una sustancia ámbar – No gracias, prefiero no morir envenenada – Respondió.
- No voy a matarte¿Sabes?
- Y me lo dice un tipo que me ha lanzado un hechizo en cuanto he entrado en esta habitación – Respondió Hermione con los brazos cruzados.
- Te he dicho que era una prueba, y también creo recordar que te he dicho que te sientes. ¿No me has oído? – preguntó irritado el blondo.
- Y yo te he dicho que no quiero
- Siéntate
- Que no
- ¡Qué te sientes! – Bramó el rubio mientras sacaba la varita y hacía levitar a Hermione hasta el sofá - ¿Ves? No era tan difícil Granger. Ahora dime lo que vas a beber.
- Nada
- Ya has visto que no me gusta repetir las cosas.
- Agua. – Draco le tendió un vaso que había llenado de agua gracias al aguamenti – Muy bien, ahora dime donde estoy. Porqué hemos venido aquí. Y si vas a aceptar mi oferta.
- Aún no me has dicho tu plan – Contestó Draco tomando asiento junto a la chica. Hermione se apartó levemente - ¿Te doy miedo Granger¡Claro! Si nunca has estado cerca de un hombre…
- Me das asco – Aclaró Hermione – Como nunca he estado con un cerdo… - Draco la agarró del cuello bruscamente – Suéltame – pidió Hermione – Que yo recuerde yo no me he puesto así.
- No quiero hacerte daño Granger – Contestó Draco aflojando la presión que ejercía sobre la chica. – Así que no me provoques – Acarició el cuello de Hermione provocando que esta se estremeciese. – Ahora vamos a hablar de nuestra venganza – Hermione sonrió triunfalmente, había conseguido que el chico se implicase, ahora todo sería más fácil.
- Muy bien te voy a explicar mis ideas.
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- Así que le dije a Luna que no podía ser, que era imposible; que no existía ninguna mujer que pudiese zamparse dos entrecots, un costillar, todo ello acompañado con patatas, y luego ir a trabajar como si nada. Así que ella se puso la servilleta al cuello, cogió cuchillo y tenedor y se comió primero los dos filetes.
- Con patatas – Apuntó Luna
- Con patatas, el costillar con puré de… Bueno no recuerdo de qué era el puré pero tenía un montón de grumitos. Y aún así tuvo espacio suficiente para comerse un enorme helado de vainilla, brownie y nata.- Finalizó Ginny riéndose – Y es cierto, se fue a trabajar, a tú peluquería.
- Luna… ¿No sería ese día en que saliste al baño seis veces y lo único que tomabas era sales de heno? – Preguntó Joy consiguiendo que Ginny parase de reírse y le mirase estupefacta – Era broma… - Ginny volvió a reír – Tan solo salió al baño tres veces – Las risas se volvieron más escandalosas – Y lo de las sales de heno es verdad… Yo pensaba que iba a vomitar, encima de la señora Pritmons.
El salón estaba regado de papeles de chocolatinas, bolsas de patatas vacías y botellas de mantequilla. Los tres se habían descalzado. Ginny mostraba sus uñas de color fucsia impactante, Luna una especie de dederas, graciosos gorros que cubrían sus dedos y Joy llevaba unos preciosos calcetines que llevaban campanillas brillantes que sonaban cuando el chico movía los pies. Parecían no tener intención de moverse. Joy había congeniado con las chicas de maravilla. Parecían ser unos amigos de toda la vida que hacía mucho tiempo que no se veían
- Nunca lo hubiese hecho – Aclaró Luna sin inmutarse – Y tomé las sales porque me encantan… Además yo… - Y el timbre sonó interrumpiendo el momento – No pienso abrir – Declaró Luna.
Ginny se levantó fastidiada se colocó unas pantuflas y caminó hasta la puerta preguntándose qué clase de muggle vendría a esas horas a su casa. No tardó ni dos segundos en darse cuenta de lo equivocada que estaba.
- ¡Blaise!
- Buenas noches Ginny. Lamento llamar a estas horas, pero llevo toda la tarde preguntando si alguien te había visto, y luego he llamado puerta a puerta para ver si te encontraba – Explicó el chico – Te he traído unas flores – Blaise sacó un mustio ramo de margaritas rosas y se lo ofreció a Ginny – Cuando empecé a buscarte no estaban así – Dijo con una sonrisa. Ginny las cogió aún sin poder recuperar el habla – Me preguntaba si… Bueno si ¿Cabría la posibilidad de que aceptases salir a cenar conmigo? – Preguntó con una sonrisa.
- ¿Me estás pidiendo salir? – Preguntó Ginny tras conseguir vocalizar. Blaise asintió. - ¿Me esperas diez minutos?
- ¿Ahora? – Preguntó él
- Bueno, si no quieres…
- Sí. Te esperaré – Dijo el chico.
- Perfecto – Contestó Ginny besándole en la mejilla – Pasa si quieres, te prometo que serán diez minutos. – Blaise pasó a la casa algo cohibido – Siéntate, Luna y Alex no muerden.
- Esto… Hola – Saludó tímidamente.
- Así que tú eres Blaise – Dijo Joy – La contrataste y te enamoraste de ella… Es lo más romántico que he oído desde… Bueno desde Pretty Woman – Dijo emocionado – Siéntate aquí, charlemos un rato.
- A Joy le encanta charlar – Aclaró Luna. Se produjo un incómodo silencio que Blaise rompió.
- ¿Por qué te llaman Joy?
- Es una larga historia – Se escuchó encender la ducha – Bueno, tenemos tiempo. Verás…
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- Así que básicamente les vas a separar de la forma más dolorosa posible. Valiéndote de mentiras, trucos baratos y de…
- Mi encanto natural – Finalizó Hermione sonriendo encantada porque el chico hubiese captado el mensaje – Y el tuyo por supuesto. No creo que ninguno de los dos se hayan olvidado tan rápidamente de sus antiguas parejas. Solo que es estar todo el tiempo juntos…
- Granger, te he entendido. Yo creo que podría realizar mi parte… Pero más vale que contrates a un esteticista.
- ¿Eres tonto? No necesito ningún esteticista. – Dijo orgullosamente – Ron se enamoró de mí por como soy, no porque lleve vestidos ajustados de puta o zapatos de tacón como…
- ¿Cómo Pansy? Mira Granger, vas a tener que seducir a tu ex novio. Así que búscate ayuda profesional – Hermione le miró enfadada pero no dijo nada – Además tu plan me sabe a poco. Se nota que eres nueva en esto de las venganzas.
- ¿Qué quieres decir?
- Si les separas habrás ganado. Pero hay que darles un golpe de gracia. Y para que sientan lo que nosotros sentimos, tú y yo vamos a tener que fingir que nos vamos a casar. – Hermione comenzó a reírse descontroladamente – Hablo en serio Granger, no soporto que me humillen.
- No va a funcionar. Nadie en su sano juicio podría ni tan siquiera imaginar una boda entre tu y yo – Objetó la castaña – Y Harry menos que nadie. Porque por si no lo has tenido en cuenta, Harry estará allí. Y sigue siendo mi mejor amigo. No va a tragarse el cuento.
- Será tu oportunidad de lucirte como actriz.
- Y tú como actor.
- No, yo trato a mis novias como te trato a ti. Solo que me las tiro – Hermione le miró con cara de asco.
- Olvídate de la segunda parte – Dijo Hermione poniéndose en pié – Es tarde y tengo invitados a cenar. Buenas noches. – Hermione se dirigió hacia la puerta pero el brazo de Draco se lo impidió
- ¿No me vas a dar un beso de buenas noches? – Preguntó Draco con voz pícara, Hermione le miró como a un demente – Pues te lo daré yo.
Draco la atrajo hacia sí puso su mano en la cintura de la chica y sin previo aviso la besó. Hermione intentó separarse durante dos segundos, los dos segundos en que su cerebro estuvo activo. Draco se separó levemente y la miró a los ojos.
- Yo creo que sí se lo tragarían – Le susurró. La respiración de Hermione era agitada y se entremezclaba con el aliento de Draco. El chico se pasó la lengua por los labios deleitándose con el sabor que había dejado en ellos los propios labios de Hermione.
Esta vez fue la chica la que empezó el beso. Draco sorprendido soltó la mano de Hermione, que había estado sujetando para que esta no le golpease, y la colocó en la nuca de la chica mientras profundizaba el beso. Mordió suavemente el labio de Hermione y esta se separó de golpe con la respiración agitada y el corazón martilleando su pecho.
- Ya hablaremos de la segunda parte – Respondió intentando sonar fría y calculadora a pesar de que temía que los labios echasen fuego en cualquier momento – Tengo que irme
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- ¿Por qué comida Tailandesa?
- Muy simple Blaise, porque aunque la tomes fría está deliciosa – Apuntó Joy mientras cogía mas tallarines valiéndose de los palillos – Así Hermione no necesitará buscar algo para calentarla. ¿De verdad que no quieres comer algo? – Le ofreció el rubia – Ginny lleva media hora arreglándose… Imagina que te llega a decir que esperes en la calle.
- No quiero gracias. Y ¿Dónde dices que está Hermione? – Preguntó Blaise interesado – El horario del ministerio es hasta las dos de la tarde¿Tiene horario de tarde o algo así?
- No, está en tu casa – Informó Luna. Blaise la miró sorprendido – Nos lo ha dicho Ginny, tenía asuntos que tratar con Malfoy que es su nuevo compañero de trabajo – Dijo tranquilamente la chica atacando el arroz.
- ¿Qué¿Granger¿La nueva compañera de Draco¡Oh! Draco me va a matar – Suspiró el chico.
- Esta noche no – Dijo la voz de Ginny desde atrás. Llevaba un sencillo vestido azul con mucho vuelo. El pelo suelto y unos zapatos de tacón alto
- Estás… - Dijo Blaise poniéndose de pie de golpe
- Preciosa, maravillosa, impresionante, increíble, bella, guapa, como un queso…- Enumeró Joy – Y eso que soy gay.
- Todo lo que ha dicho este… - Murmuró el otro chico - ¿Ya estás lista? – Ginny asintió – Pues vámonos. – Dijo ofreciéndola el brazo.
- Adiós chicos… - Se despidió Ginny guiñando un ojo. Justo en ese momento, Hermione hizo su aparición por la chimenea.
Venía con las mejillas encendidas y respiraba muy rápidamente, como si hubiese estado corriendo y haciendo puenting. Los otros dos la miraron sin inmutarse demasiado. Joy pensó que nunca faltaban las emociones en esa casa y se concentró en los tallarines de su plato.
- Buenas noches – Saludó mientras se quitaba los zapatos – Me gusta como ha quedado la casa – Admitió admirando la nueva decoración. Y de repente reparó en algo - ¿Dónde está Ginny?
- Salió a cenar con su jefe. – Explicó Luna
- ¿Malfoy? –Preguntó extrañada la chica.
- No, Zabinni – Explicó Joy – Un tipo simpático. Aunque demasiado Slytherin para mi gusto.
- ¿Zabinni¿De verdad que no estoy soñando lo que me decís? – Preguntó incrédula la chica mientras tomaba asiento y se servía pollo.
- No te preocupes preciosa, a Malfoy no te lo quita nadie – Aclaró Joy como una broma.
- ¡No quiero nada de Malfoy! – Gritó Hermione demasiado afectada, cosa de la que el rubio se percató, no así su compañera de piso.
- Hermione tranquilízate – Pidió Luna – Pareces enferma – Dijo mientras le tocaba la frente – Creo que tienes fiebre – Dictaminó – Llevas un ritmo de vida que no es normal, habrás cogido frío.
- ¿En verano? Preugntó Joy con una maliciosa sonrisa en los labios que consiguió que Hermione le mirase con reproche – Si estás enferma lo mejor es que guardes reposo en tu habitación – Recomendó.
- No puedo, salgo la semana que viene en una misión del ministerio y no tengo tiempo para descansos
- ¿Adónde? – preguntó Luna
- No puedo decirlo – Dijo la castaña – Es una misión secreta, por decirlo de alguna manera.
- ¿Con Malfoy? – Preguntó Joy. Hermione asintió - ¿No será esa misión como una venganza a vuestros respectivos ex novios? – Hermione le miró escandalizada y a la vez nerviosa.
- Por supuesto que no. Remus me lo pidió.
- Por supuesto, Lupin, debí suponerlo – Dijo Joy sin que nadie a parte de él entendiese a que se refería – De todas formas será mejor que vayas a la cama y descanses. Yo también me voy. Tengo a mis dos sobrinos en casa y ya habrán vuelto loca a su madre. Han acabado este año el colegio y aún no saben lo que quieren… Son una maravilla.
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- ¡Pero si bailas fatal!
- No es cierto, lo que pasa es que la música no me inspiraba – Se disculpó el chico avergonzado.
- Tendrías que haberte retirado a tiempo. La cena ha estado muy bien. Buen restaurante, bonito, buena comida, buen vino, buen servicio, buena compañía, buena conversación… Pero después de eso, si no sabes bailar, deberías haberme propuesto ir al cine o algo así en vez de llevarme a una discoteca muggle– Le dijo Ginny riendo – Hubieses quedado mucho mejor.
- Estaba descentrado. Yo bailo mucho mejor es que estoy cansado de trabajar – Intentó en vano explicar el chico.
- ¿En qué trabajas? – Blaise se quedó en blanco, y ¿Qué le decía? Pero si no podía hablar de su trabajo, y menos con civiles…
- Soy funcionario – Dijo finalmente.
- ¿Malfoy también?
- Más o menos… Supongo que por eso tiene que trabajar con Granger –Dijo el chico y agregó - ¿Sigue siendo la misma sabelotodo que era en Hogwarts?
- Pero ahora viste bien – Dijo Ginny sin percatarse del giro que había tomado la conversación – Desde que lo dejó con mi hermano se cuida mucho más, pero parece no tener interés en los chicos… Ya ves. Me da pena pensar en lo que Ron ha hecho, Mione no se lo merecía. Siempre ha estado a su lado, y no entiendo como mi hermano ha podido acabar con una Slytherin
- ¡Eh! – Protestó el chico intentando que la chica no olvidase que él mismo había estado en la casa de las serpientes.
- Las chicas Slytherin eran, y siguen siendo, unas perras bastardas astutas, y bastante zorronas. – Dijo Ginny sin conseguir perder el aire de inocencia que la caracterizaba – Los chicos en cambio, solo dabais miedo e inspirabais respeto. Al menos a la mayoría de la gente.
- ¿A ti no? – Dijo él entre intrigado y divertido
- Bueno, la verdad es que me resultabais bastante atractivos. Supongo que es ese aire misterioso y rebelde que os dabais. – Dijo ella pensativa – Pero los Hufflepuf son mucho más tranquilos y fáciles de manejar, los Gryffindor son muy leales, y los Ravenclaw inteligentes. No me gustaba mucho salir con Slytherin – Concluyó la pelirroja
- Y mírate ahora – Dijo él sonriendo. Ginny fingió ignorar el comentario y miró con atención la zona por la que pasaban
- Blaise… ¿Dónde vamos? – Preguntó Ginny mirando la calle – Y ¿Dónde estamos ahora?
- Esto… Me he distraído mientras hablábamos. No se donde estamos, pero si quieres te acompaño a tu casa – Dijo él ruborizándose levemente.
- Pues si quieres vamos a tu casa y nos tomamos la última copa – Dijo Ginny con voz pícara – O lo que surja… - Añadió en voz baja
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Hermione cerró la puerta de la habitación y se tumbó en la cama con las mejillas aún encendidas. Desde luego el beso de Malfoy la había alterado un poco. No había significado nada, absolutamente nada.
Tan solo llevaba demasiado tiempo sin que un hombre la tocase de esa manera. Tocó sus labios cerrando los ojos y de repente sintió un choque de electricidad que recorrió todo su cuerpo al recordar los labios de Malfoy contra los suyos. Sus ojos grises llenos de emociones, algo que Hermione creía imposible. Recordaba donde habían estado las manos de él. Recordaba su cálido aliento sobre sus labios y recordaba su olor…
Cerró los ojos e intentó recordarlo con claridad, pero se dio cuenta de que había desaparecido, como las huellas en la arena de la playa, hay que pisar mucho y durante mucho tiempo para que las huellas perduren algo. Solo sabía que si alguna vez volvía a sentir ese olor, su cuerpo reaccionaría acorde con sus impulsos, no con su cabeza.
Maldito Malfoy, tenía que alterarla de ese modo, si al menos hubiese sido un compañero adorable, inteligente, galán, lo podría haber entendido. Pero ¿Malfoy? Intentó dejar la mente en blanco. Pero siempre acababa sintiendo unos labios inexistentes sobre los suyos. Finalmente atribuyó todas sus divagaciones a la ausencia de un hombre que la hiciese sentirse mujer, y decidió cerrar los ojos. Sin poder evitar pensar en el frío y gris pedernal, de unos ojos fríos y calculadores que apresaban su mirada y evitaban que se moviese.
Hermione no durmió bien esa noche
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Draco se puso otra copa de Vodka y se sentó en su butaca verde preferida. Cerró los ojos e intentó concentrarse en la magnifica música de Brahams. En vano, el perfume de la Sangre Sucia había impregnado toda la habitación y lo único que podía hacer era pensar en ella.
Maldita sabelotodo… Había conseguido alterarle. Y eso no estaba en sus planes, él solo quería divertirse un poco con la reacción de la chica y había acabado siguiéndola un beso… Y le había gustado. Había probado la fruta prohibida y deseaba tomarla otra vez. Inconscientemente paseó la lengua por sus labios y tomó aire. Bebió de nuevo, intentando que el alcohol le hiciese olvidar el sabor de los labios de la castaña. Pero ni tan siquiera su preciado Vodka podía conseguir que olvidase el choque de electricidad que había recorrido su cuerpo al besarse con ella.
No había significado nada. Simplemente necesitaba sexo. Se levantó y miró su agenda. Escogió un número previamente meditado. Morena, con los ojos azules, cuerpo perfecto y rematadamente tonta. Lo opuesto a Hermione. Concertó una cita con ella y antes de la cena ya había conseguido que ella entrase en su cama. La imbécil se durmió pronto, pero Draco salió de la habitación de invitados y se recostó en su cama invocando al sueño.
Morfeo no le bendijo esa noche.
Eso es to... Eso es to... Eso es todo amigos. De momento, actualicé el otro fic (No me lo creo ni yo) y ando con ideas. 8Por cierto que quiero hacer un short de una vez) Para los que os gusten esta pareja y los Merodeadores os advierto que mi nuevo proyecto(Largo) anda por esas guisas.
Y lo dicho que muchas gracias por todo y nos vemos pronto, porque normalmente cuando vuelvo a tener que hacer muchas cosas me vuelve la inspiración(Ni idea de por qué) y ya queda poco para sumergirme en el mundo universitario. Espero que haya sido un buen verano. Un besito de fresa y disfrutad.
Por cierto que me olvido. Ese botoncito que pone GO, al lado de Submint Review, es mágico, sube mis ánimos hasta límites insospechados, así que pulsadlo y dejad comentarios.
