Inmediatamente después de sentarse Helena pensó que quizás no era tan maravilloso e increíble estar en el mundo de Rowling. ¿Qué demonios hacía en Slytherin?

Con un suspiro bastante audible apoyó la el mentón en una de sus manos y se dedicó a jugar con un mechón de pelo con la otra, absolutamente desinteresada del discurso de bienvenida que en esos momentos daba Dumbledore.

Fue sólo cuando la comida apareció frente a ella que recuperó parte del ánimo.

¡Ohhh! Bueno, después de todo las cosas no están taaaan mal, pensó observando con una mirada hambrienta los manjares sobre la mesa.

0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000

Cuando la cena de bienvenida hubo terminado la muchacha se levantó silenciosamente. No había conversado absolutamente con nadie mientras ésta había transcurrido, pero se sentía tan satisfecha con la rica comida que le importaba un cuerno.

Manteniéndose un tanto rezagada siguió a los alumnos de su casa. Con disgusto pudo notar que quien lideraba la marcha era aquel chico de mirada tan fría.

- Helena…

Era la Profesora McGonnagall que la llamaba.

- ¿Si Minerva?

Helena no se percató de ello, pero muchos de los alumnos que en ese momento pasaban por su lado comenzaron a cuchichear. Después de todo ya se había colado entre el alumnado que ambas mujeres eran parientes.

- El Director desea tener unas palabras en privado contigo en su despacho.

- ¿Acaso sucede algo malo? – Preguntó intrigada. ¡¡Quizás se dieron cuenta del error y van a trasladarme a Gryffindor!! ¡¡¡Con Harry!!!

- No te preocupes, pero es importante. – Y levantando la vista comenzó a mirar a su alrededor hasta que buscó lo que encontraba. – Mmmm… ¡usted! ¡Señor Zabini!

- Dígame, profesora. – Contestó el aludido quien se había tardado bastante en acudir hasta la maestra.

- Acompañe a la señorita Suárez hasta el despacho del Director, y espérela para después acompañarla a su sala común.

- Como usted ordene. – Contestó el muchacho haciendo una exagerada reverencia, a lo que la profesora abrió bastante los ojos y lo miró con disgusto. Helena tuvo que reprimir una sonrisa.

Minutos después se encontraban caminando por los pasillos. Ninguno hablaba, sin embargo Helena notaba por el rabillo del ojo que Zabini no le quitaba la vista de encima. Ya estaba comenzando a molestarle.

- ¿Tengo algo en la cara o qué? – No pudo evitar soltar evidentemente fastidiada.

- Si. – Respondió simplemente el chico, con una sonrisa en el rostro.

- ¿De verdad? ¿Qué tengo? ¿Alguna mancha de comida? – Comenzó a preguntar Helena tocándose la piel del rostro. Pero al ver que él se reía comenzó a cabrearse nuevamente. - ¡Dímelo de una vez!

- Claro que tienes algo en el rostro. – Dijo Zabini. – Tienes los ojos más bonitos que he visto.

Helena no supo qué decir. Se quedó mirándolo con la boca abierta. Aquel era un cumplido muy lindo y la verdad era que la tomaba desprevenida.

- Gracias. – Contestó completamente sonrojada y sin poder evitar bajar la vista.

- Vamos, no bajes esos ojitos. – Le dijo el chico tomándole el mentón y levantándole el rostro. – Son muy bonitos como para esconderlos.

Nuevamente no sabía que decirle. Además… ¿Quién era él? Lo recordaba vagamente de los libros. Era apenas mencionado en los últimos, y ni siquiera recordaba que la autora lo hubiera descrito físicamente. No obstante era un tipo bastante apuesto. Tenía unos ojazos verdes…

- ¿Vamos? – Le dijo él sacándola de sus divagaciones.

Al llegar al despacho del profesor Zabini se quedó en el pasillo esperándola.

- Hola, Albus. – Lo saludó animadamente. – Minerva me dijo que querías verme.

0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000

Mientras bajaba las escaleras del despacho del director Helena no podía parar de pensar en lo que éste le había dicho.

- Ha sido una sorpresa para todos la decisión del sombrero de ponerte en Slytherin, pero no podemos hacer nada.

- ¡Pero tú eres el Director!

- Lo siento. Tendrás que aceptarlo. – Y continuó con una expresión tan seria que asustó a la muchacha. – Debes tener mucho cuidado, Helena. Los Slytherin no son como el resto de los alumnos. Ellos jamás deben enterrarse de la verdad. Desde ahora en adelante tendrás que andarte con mucho cuidado. Recuerda que Hagrid, Minerva, Severus y yo estamos para protegerte, pero no podremos estar en todo momento contigo.

¡Qué miedo!

Y ella que pensaba que las cosas iban mal

¡Iban asquerosamente mal!

Al llegar junto al chico lo vio apoyado en una pared, mirándose los pies y con expresión de estar muy aburrido.

- ¡Hasta que por fin llegas! – Exclamó Zabini. – ¡Pensé que me iban a salir raíces de tanto esperarte aquí parado!

Helena rió al escucharlo.

- Pero que exagerado. – Le dijo aún riendo.

Y fue así como se inició la amistad entre Blaise Zabini y Helena Suárez. Una amistad que en el futuro podría significar demasiado en la vida de ambos.

0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000

Al llegar a las mazmorras Helena y Blaise entraron a la sala común de Slytherin riendo estrepitosamente.

- Jajajajajajaja es que ni te imaginas la cara de Filch jajajajaajajajaja – Decía Helena entre sonoras carcajadas.

- No puedo creer que jajajajaja hayas sido capaz de eso jajajajajajajaja

- ¡Claro que fui capaz! – Exclamó ella con orgullo. – jajajajajajaja y después cuando la señora Norris apareció jajajajajajajaja

Malfoy, así como el resto de las serpientes que se encontraban en el lugar, observaban al par de muchachos reír como locos, pero a diferencia del resto (que los miraba con curiosidad) el rubio lo hacía con fastidio y molestia.

- Menudo par de idiotas escandalosos. – Murmuró el blondo sentado en su "trono".

- ¡¡Oye, Malfoy!! ¡Ni te imaginas lo que Helena me venía contando! – Le gritó al moreno acercándose y limpiándose las lágrimas de los ojos.

- Ni me lo imagino. – Contestó cansinamente el rubio.

- ¡Esta chica es una joya! – Decía Zabini, sin perca6tarse de las oscuras miradas que se dirigían ambos chicos. - ¡Ah pero si no los he presentado! – Gritó de pronto golpeándose la frente. – Helena, este es Draco Malfoy, Rey de Slytherin y descendiente de una línea de magos puros que se remonta a los tiempos de Salazar Slytherin… - Decía el chico haciendo exagerados aspavientos y reverencias. – Draco, esta es Helena Suárez, la dueña de los ojos más bonitos de Hogwarts y el terror de Filch.

- Hola. – El rubio se limitó a hacer un gesto con la cabeza.

- Hola. – Helena ni siquiera hizo eso.

- Espérame aquí un momento con Draco, Helena. – Decía Zabini entusiasmado. – Voy a mi habitación y vuelvo.

La chica lo miró casi rogándole que no la dejara ahí sola con el rubio, pero Zabini no pareció captar nada.

Se quedaron ahí mirándose. Ella de pie y él sentado como si fuera el Rey del mundo.

¿Es mi idea o empieza a hacer frío aquí?, se preguntó Helena lanzando una fugaz mirada al lugar. Menudo reino el que tienes aquí, rubio de bote. No te daría ni una libra por él. Y seguramente no es que haga frío, sino que deben ser esos ojos de hielo que tienes. Tu mirada congelaría hasta al mismísimo sol.

Lamentablemente para la chica, no era conciente de lo retadora que era su mirada en esos momentos. Sin embargo Malfoy sí era bastante conciente de cómo la chica prácticamente lo insultaba con la mirada.

- ¿No tienes acaso algo mejor que hacer que estar ahí parada mirándome? – Le preguntó arrastrando las palabras. – Quizás no.

¡¡¿Y este engendro rubio quién se cree que es para hablarme así?!!

- Para tu información, sí tengo muchas cosas más importantes que hacer. Realmente hasta mirarme las uñas sería más relevante, pero para mi desgracia Blaise me dejó aquí contigo. – Respondió Helena con evidente desprecio.

Draco no lo podía creer, y por supuesto quienes estaban en la sala común tampoco. Pobre ilusa, pensaban algunos. No sabe con quien se esta metiendo.

Pero la verdad era que Helena sí lo sabía. Era una gran fanática de la novelas y acababa de comprobar que el imbécil de Draco Malfoy sí era el patán pretensioso de los libros.

- Cuida tus palabras. – Le dijo el blondo amenazadoramente. – No estas hablando con cualquiera.

- Pues yo creo que sí. – Lo retó la chica. Y pudo observar como los músculos del rostro del chico se contraían al escucharla. - ¡Ah no! ¡Tienes razón! ¡No todos los días una tiene la desgracia de conocer a un tarado y presuntuoso rubio teñido con complejo de Rey!

- ¡¡Eres una estúpida!! – A esas alturas de la "conversación" el muchacho ya estaba de pie frente a ella. – ¡¡Me encargaré de ponerte en tu lugar!!

- ¡¿Ah si?! ¡¿Pues cómo?! ¡¡Dudo que ese pequeño cerebro tuyo funcione para algo más que para hacerle la vida miserable al resto de las personas!!

Fue así como los encontró Zabini. Inmersos en una discusión a gritos, mirándose con odio.

- Oh oh – Fue lo único que atinó a decir el moreno mientras los observaba fulminarse con la mirada.

- ¡Blaise! – Helena ya lo había visto y se dirigía a él con ojos centelleantes. - ¡¡TÚ ESTÚPIDO AMIGO ES UN MAL EDUCADO!! – Gritó señalando al rubio.

- ¡¡ELLA COMENZÓ A INSULTARME A MÍ!! ¡¡A MÍ!! – Gesticulaba Malfoy.

Zabini miraba a uno y a otro completamente aturdido. Parecían dos niños pequeños. Y lo peor de todo era que ambos lo miraban esperando a que se pusiera de su parte.

- ¡AHHHHGGG! ¡Yo me voy de aquí! – Perdió la paciencia Helena al ver que su nuevo amigo no decía nada en su defensa. - ¡¡HURÓN!! – Gritó escaleras arriba.

- ¡¡¿Acaso tú le contaste?!! – Exclamó Malfoy.

- ¡No! – Se defendió rápidamente Blaise.

- ¡¡MALDITA ESTÚPIDA!! – Gritó Malfoy mientras se dirigía a su habitación.

Dos sonoros portazos se escucharon.

- Parecía que iban a matarse. – Comentó un chico a otro.

- Me pregunto como alguien puede ser tan estúpida como para ganarse así el odio de Malfoy. – Decía una chica.

- Es nueva aquí. Seguramente es eso. – Le contestaba otra.

- Aún así. ¡Es Malfoy! Todos saben quien es él. Además… - Le comentaba confidencialmente. – Es el chico más guapo que conozco y solo una loca actuaría así con él. Debo confesarte que sentí bastante miedo al ver como todos la miraban como babosos, pero por suerte Draco acaba de dejar en claro que no quiere nada con ella.

- Tienes razón, Pansy. Esa chica no tiene ni una oportunidad con él. Bueno, aunque tampoco ella parecía muy interesada.

- Lo que es mejor para mí.

Y ambas comenzaron a reír como descerebradas.

Zabini, que había escuchado todos esos comentarios, puso los ojos en blanco frente a aquella sarta de estupideces.

- Quizás te equivoques, Pansy. – Murmuró el moreno.

0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000

A la mañana siguiente las cosas no iban mucho mejor entre Helena y Malfoy. Estaban sentados uno frente al otro en la mesa mientras desayunaban, ella junto a Zabini y él junto a Pansy.

El ambiente estaba tenso. Ambos se habían mantenido en completo silencio, a la espera de que el otro dijera la primera palabra. Las intensas mir4adas de odio que se dirigían no pasaban desapercibidas para nadie.

Pansy trataba de que Draco le prestara atención, pero no lograba del chico más que gruñidos. Estaba comenzando a odiar a esa tan Helena por robarle la atención del Slytherin.

Cuando ya era la milésima vez que intentaba que el chico le prestara atención por fin éste explotó.

- ¡Maldición, Pansy! – Gritó Malfoy. – ¡De una vez por todas deja de molestarme!

Helena no pudo evitar que una risita maliciosa se le escapara.

- ¡¿Y tú de qué te ríes?! – Le exigió el rubio con cara de pocos amigos.

Helena lo miró durante un par de segundos avaluando si debía o no provocarlo aún más. El rubio parecía haber llegado al límite de su paciencia.

Pero nunca esta de más ver si realmente llegó a su límite, pensó la chica.

- De ti. – Le contestó con una gran sonrisa en el rostro, provocando que Blaise, a su lado, casi se atragantara con su zumo de calabaza.

- Alguien debería enseñarte a respetar a tus superiores. – Siseó el blondo.

- Seguramente eres superior a mí… en estupidez.

A esas alturas nadie creía lo que estaba viendo. Si muchos no habían podido presenciar el espectáculo el día anterior, hoy tenían una nueva función.

- ¡Cómo te atreves a hablarle a Draco así! – Le espetó Pansy, al parecer profundamente indignada.

Helena la miró por un instante como si fuera una cucaracha para después volver a centrar su atención en Malfoy.

- No sabía que necesitaras una defensora, hurón.

-¡¡ESTO ES SUFICIENTE!! ¡¡TE HARÉ TRAGAR CADA UNA DE TUS PALABRAS!! – Gritó enfurecido el joven, levantándose bruscamente de la mesa y apuntando a la chica con su varita.

Inmediatamente todas las miradas se dirigieron a ellos. Absolutamente todos en el gran comedor observaban expectantes.

Helena se mantenía sentada en su puesto, comiendo tranquilamente una tostada.

- Interrumpes mi desayuno, hurón albino. – Dijo ella sin siquiera levantar la vista.

- ¡Eres una cobarde! ¡VAMOS! ¡SACA TU VARITA! ¡¡COBARDE!!

¡¡Yo no soy una cobarde!!

- ¡¡YA VEREMOS QUIEN ES EL COBARDE!! – Gritó enfurecida Helena. Y a continuación procedió a apuntarlo a su vez con su varita.

Ni siquiera sé como se usa este maldito pedazo de madera. Supongo que mis días están contados. ¡¡Voy a morir a manos de un teñido cabeza de limón!!

- Vamos, chicos, están exagerando. – Trataba de calmarlos inútilmente Zabini, mientras Pansy parecía disfrutarlo enormemente.

- ¡Suficiente! – Se oyó la voz de la profesora McGonnagall. – Ambos a mi oficina. Ahora.

- ¡Demonios! – Masculló la chica viendo como la maestra salía a paso raudo del comedor. – Esto es tu culpa. – Le dijo al chico mientras iban camino a la puerta.

- Ya quisieras. – Contestó malhumorado el rubio.

0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000

- ¿Vieron eso? – Preguntó Ron extasiado. – ¡Nunca había visto a alguien tratar al hurón de esa forma!

- Sólo espero que Helena no se meta en problemas. – Dijo Hermione.

- Es que con ese Malfoy cualquiera pierde la paciencia. – Intervino Ginny.

Yo me pregunto por qué el sombrero la dejó en Slytherin, fue el comentario personal de Harry.

0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000

Otro capítulo más!

Gracias a quienes me han escrito: LittleSweet Malfoy Oh, Koumal Lupin, Kathy, Bella, Ellizabeth, Rory Garger, manini, Nachita, yoko, PauMalfoy, Alepatito, Cassandra Black, bronwyn bm, Clawy, FinnFisshu88, Avril SexyFairy, Genesys, DannaWeasley, chibi tenshi.