Wuii se pone feliz es rebueno saber que hay gente leyendo esto!! Mil perdones si esq demore muchisisisisimo en publicar este capitulo, pasa que pense que nadie me leia pero al menos se que hay cuatro o cinco personitas interesadas en la historia lo cual es muy bueno para esta pobre y mortal escritora...No sé que más he de decirles así que ls dejo difrutando de este cap y con la ilusión de que me dejen mas comentarios para asi subir prontis el nuevo capi.
Perdon si hay faltas ortograficas o espacios comido o letras brincadas, seguro fue x la emocion XD Lean y comenten plis...!°!°!°!°!
Ancient Rituals: Mi tòirean aig Gradlon
Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenece, son propiedad de JK Rowling y de la WB, yo solo los tome prestados para divertirme un poco con ellos y ver que sale en este mi primer slash.
CAPITULO # 5
Revelaciones
Unos mechones oscuros cayeron sobre la almohada, Harry temblaba aún; hacia unas semanas se había encontrado acorralado por Draco, y ahora con el simple recuerdo temblaba, temblaba al recordar su olor, temblada al recordar la respiración sobre su cuello, temblaba al recordarlo a ÉL.
Se había estado preguntado que hubiera pasado si Ron y Hermione no hubieran llegado justo cuando lo hicieron. Muchas noches había soñado que justo antes que Draco bajara sus manos, él le atrapaba contra su cuerpo y lo besaba con el frenesí de un amante en reposo.
No esperaba que Draco hubiera correspondido, solo esperaba poder haber hecho lo que sus impulsos le ordenaban. Tal vez después de eso no habría hecho falta la intervención de sus amigos, ni que Draco preguntara si él había temblado por temor, hubiera sabido que si tembló al sentirle cerca había sido por deseo. Deseo de sentirle más cerca aún, más cerca de lo que habían estado jamás.
Esas preguntas y posibilidades se arremolinaban en su mente; pero ahora eran "hubieran" y como el "Hubiera" no existe, lo que le quedaba era soñar con lo que pudo haber pasado.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Después del enfrentamiento múltiple con Draco, Hermione se encontraba aún más distante que de costumbre, las ultimas semanas se la había pasado metida en la biblioteca o en el servicio que las chicas tenían es su habitación, iba de un lado a otro con demasiada prisa, asistía a clases pero parecía ausente, apenas y se le veía en el comedor.
Buscaba entre sus cosas constantemente como asegurándose de tener todavía en su poder un cheque de una cantidad enorme al portador.
Ron había intentado hablar con ella en muchas ocasiones pero ella simplemente lo esquivaba diciendo que estaba bien, que era solo la presión de la escuela, lo cual no era lo suficientemente creíble, pues Herm ya no era la chica que pasaba horas en la biblioteca para obtener un máximo en sus deberes, apenas y sacaba la nota mínima, lo cual mantenía preocupados a los profesores, bueno a casi todos, porque Snape no parecía preocuparse mucho, al contrario parecía satisfecho, Hermione había dejado de ser la fastidiosa chiquilla que interrumpía sus clases.
Draco, por su parte no la estaba pasando del todo bien, el también había compartido los sueños de Harry, el también había caído varias noches sobre su cama deseando estar con él, deseando poder aprisionarle con más fuerza, pero después recordaba las palabras de Harry y resonaban en su mente como si les hubieran aplicado el Sonorus: ¿Temblar¿En tus brazos? Olvídalo Malfoy, ese será un placer que no te brindare NUNCA.
Recordarlo era una tortura, pero recordar que había estado a punto de atacarlo le era imperdonable, no podía creer que hubiese sido capaz de levantar la varita en contra de él.
Los días pasaron y las cosas se pusieron aún mas pesadas, la guardia que Herm y Ron ejercían sobre Harry era demasiada y con los días aumento; estando cerca de Harry era cuando Herm regresaba a la realidad pero se alejaba y se perdía nuevamente cuando estaba lejos de sus amigos.
Ron había intentado hablar muchas veces con Harry sobre lo que había pasado con Draco pero Harry solo lo esquivaba y le decía que era algo sin importancia, aunque sus ojos ausentes delataban que estaba mintiendo, si mentía, mentía por temor a confesarle a su amigo que en realidad Draco había significado más que nada, mentía para no estallar en gritos y reclamarle que hubieran llegado justo cuando más cerca lo tenia.
Ron no era tonto, sabía perfectamente que él estaba mintiendo, no era creíble que después que había tenido ese enfrentamiento con Draco sus reacciones se hubieran vuelto ausentes, como si deseara cambiar algo de lo vivido esa noche...
A juicio de Ron, Harry había quedado realmente afectado por el enfrentamiento; estaba muy expuesto por esos días, con las clases de Oclumancia, Snape sobre él exigiéndole siempre más esfuerzo y encima se le aparece Draco y le acorrala, eso, según Ron, no era bueno para su salud ni física ni mental.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Una Parvatil sudorosa entro corriendo por el retrato, gritando con fuerza, con tanta que incluso Harry que estaba ensimismado en sus pensamientos la oyó.
-Ron... ven.. rá..pi...do- la voz cortada salió de su garganta
-Que pasa Parvati- el pelirrojo se levanto como resorte de su asiento apenas escucho su nombre
-Her...mio...ne- dijo la chica tratando de recuperar la respiración
-¿Qué pasa con Hermione, Parvati- ahora la voz que interrogaba era la de Harry
-Antes que contestes, tranquilízate y respira- dijo Ron abrazándola y sentándola en un sillón
-Esta desmayada en los servicios de Myrtle- dijo con la voz más tranquila
Antes que la frase que emanaba de los labios de Parvati fuera terminada, Harry ya se encontraba atravesando el retrato de la Dama Gorda, se dirigió como bólido al segundo piso.
La imagen que encontró no fue la más agradable, Herm tendida en el suelo frío, estaba pálida, temblorosa; Myrtle flotaba sobre ella sollozaba, buscaba alguna expresión consoladora en el rostro de Harry, no la encontró.
Ron llego segundos después, había dejado a Parvati con Ginny; apenas vio a Hermione tendida en el suelo se arrodilló junto a ella, Harry permanecía inmóvil, no sabía que hacer. Ron se apresuro a levantarla en brazos dedico algunas palabras a Harry, pero éste estaba perdido en sus pensamientos.
-Cuando vuelva dile que la lleve a la enfermería- dijo Ron dirigiéndose a Myrtle
-Lo haré- respondió con voz temblorosa, quizá por las lagrimas que estaban a punto de salir de sus ojos.
Seguido de esto Ron desapareció por el umbral de los servicios del segundo piso de las chicas.
Harry seguía de pie contemplando el espacio donde antes se había encontrado Hermione, parecía buscar algo, tenía la mirada enfocada en el vacío, estaba perdido. Myrtle por fin habló.
-Harry- dijo con voz quieta y casi susurrante -¿estas bien?, te ves algo ausente...-
Harry apenas escuchó a Myrtle, quería responder pero no sabia que decir –yo...solo...estoy...estoy bien- dijo al fin con voz casi inaudible.
-La ha llevado a la enfermería-
-¿Qué?- contesto desconcertado
-Ron, llevo a Hermione a la enfermería, me pidió que te lo comunicara-
-Ah esta bien gracias Myrtle- dijo como si su conciencia regresara apenas a su cuerpo y supiera de lo que hablaba Myrtle, se giró sobre sus talones y salió de los servicios con la cabeza baja, apenas dejándose guiar por sus pies.
Camino unos cuantos metros y de pronto se topo con la persona a la que menos hubiera deseado ver..
-Pero si es Potter- dijo una voz acercándose a él -¿porqué será que no me sorprende encontrarlo merodeando por aquí en esta bella tarde?
-Profesor Snape- dijo cuando se dio cuenta que acababa técnicamente de estamparse contra él –yo estaba... solo iba.. me dirigía a la enfermería-
-Pues ande con más prisa porque tiene un aspecto realmente desagradable- soltó el profesor con ganas de deshacerse pronto de él.
Harry siguió avanzando y Snape se giro para ver a donde se dirigían los pasos del Gryffindor, segundos después Snape continuo su camino.
Por fin llego a la enfermería, la Sra. Pomfrey estaba frente a su escritorio, escribiendo lo que parecía una carta con instrucciones, apenas lo vio llegar se detuvo.
-Pasa, te estábamos esperando- dijo señalando la entrada al cuarto de camillas
-¿Me esperaban?¿Quiénes?- contesto Harry sorprendido del "estábamos"
-Ron, Hermione y Yo, obviamente- respondió con tono de que era obvio
-¿Cómo esta ella?- pregunto introduciéndose al cuarto de camillas
-Ella esta bien, solo necesita reposo, y yo necesito hablar con ustedes, -dijo señalándolos a ambos- con Ron y con usted, pero primero pase a verla Sr. Potter-
Antes que llegara a donde estaba la camilla de Hermione, Ron lo interceptó.
-Yo quería decírtelo Harry- dijo en un susurro
-¿Decir que, Ron?-
-Lo que Herm hacía, pero yo... solo yo... oh Harry perdón- ahora su voz dejaba notar su nerviosismo
-No importa Ron, yo debí preocuparme más- dirigiéndose a Herm, que recién despertaba -¿Cómo estas Mione?-
-Yo solo... ahhhhhh- dijo sosteniéndose la cabeza –estoy bien, solo algo mareada-
-¿Y qué esperaba señorita Granger?- ahora la que intervenía era Madame Pomfrey
-¿Qué le sucedió a Herm, Madame?-
-Nada de que preocuparse Sr. Weasley. Exceso de trabajo, malos hábitos de sueño y de alimentación, eso fue básicamente lo que provoco su desmayo-
-¿Alguna recomendación extra, aparte de vigilarla más?-
-Me alegra que lo pregunte Sr. Potter, no estaría mal que siguieran estas indicaciones- dijo extendiéndole la hoja que Harry vio que escribía cuando llegó a la enfermería, la extendió y leyó; había un motón de indicaciones; recomendaciones para la alimentación y una solicitud para que Herm abandonara sus compulsivos métodos de estudio.
-Lo intentaremos Madame-
-Será mejor que hagan algo más que intentarlo, y a usted señorita Granger no le vendría mal cooperar con sus amigos, no me gustaría verla de nuevo por aquí por la misma razón-
-Si Madame- respondió la castaña algo apenada y con el color subiendo por sus mejillas
-Ahora los dejo solos, solo unos minutos, mientras pongo en orden la papelería para que usted- dijo señalando a Hermione –pueda salir de aquí- se encamino hacia su escritorio en la entrada.
-Gracias Madame- una voz la seguía, ahora el que hablaba era Ron –no se que hubiera hecho si usted no hubiera estado aquí-
-Yo siempre estoy aquí señor Weasley-
-Lo se Madame, solo que me invadió un miedo tremendo, si a ella le pasa algo yo me muero- dijo volteando su mirada añorante a donde se encontraban sus amigos.
-Lo se Sr. Weasley, ahora solo cuídela¿quiere?-
-Lo haré, gracias otra vez- giro sobre sus talones y volvió con sus amigos
Era verdad, si algo le hubiera pasado a Hermione ni él ni Harry se lo hubieran perdonado, ella era en gran parte la que los mantenía unidos a los tres, era quien los ayudaba a solucionar sus problemas y quien en la gran mayoría de los casos era el cerebro de la operación; habían estado juntos desde lo del trol en primero y nunca se habían separado cuando tenían problemas, así que seguirían juntos en las buenas y en las malas y la situación en que se encontraba Herm era una de las malas.
Madame Pomfrey regreso con un montón de papeles en sus manos, los deposito una cama antes de donde se encontraba Hermione, Ron y Harry.
-Bien Señorita Granger, creo que ya puede volver a sus habitaciones, y directo a sus habitaciones, nada de permanecer en la Sala Común- soltó la enfermera dirigiendo una mirada severa a la castaña.
-Si Madame Pomfrey- Herm bajo la mirada –directo a la cama, supongo-
-Pues supone usted bien, necesita reposo y en la Sala Común de Gryffindor no lo va a encontrar- ahora sonó un poco menos severa que antes, ahora más bien estaba preocupada –será mejor que ustedes se aseguren de eso-
-Pero no podemos entrar a las habitaciones de las chicas- la voz desconcertada de Harry fue escuchada
-Pues por esta ocasión podrán- agrego extendiéndoles unos papeles a cada uno –es un permiso temporal, para que puedan estar cerca de ella si los necesita; sabemos que no recurriría a nadie más que a ustedes. ¿No es cierto Señorita Granger?-
-Me temo que si Madame Pomfrey- la castaña se sonrojo y volvió su mirada hacia sus amigos -lo siento chicos es la verdad-
-No te apures Herm, lo sabemos ¿o no Harry?-
-Claro somos el centro de tu universo- bromeo el chico y todos estallaron en carcajadas
-Pueden retirarse, descanse Señorita Granger- dijo cuando paro de reírse.
Llegaron al retrato de la Dama Gorda, "Cuna Godric" pasaron por el umbral y en el interior todo era calma, extraño siendo que era la Sala Común de Gryffindor, parecía que todos los estaban esperando y así era todos los esperaban, Herm había permanecido apenas unas horas en la enfermería pero ya todo Gryffindor estaba enterado, así que no había ruido, ni bombas fétidas ni nada que abrumara la calma de ese día.
-Herm¿cómo estas?, nos tenias preocupados-
-Bien Ginny, solo necesito reposo y tomar un montón de pociones que me mando la Señora Pomfrey, pero sobreviviré, no se desharán de mi tan fácilmente- le dijo calmadamente a la pelirroja, Ginny esbozo una pequeña sonrisa, la castaña estaba bien, solo algo débil pero se recuperaría.
-¿Cómo dices eso Hermione? Gryffindor no sería lo mismo sin ti¿o acaso crees que todas nos regañan de la forma tan linda como haces tu?- Dennis Creevey tomo la palabra
-Dennis tiene razón Herm, Gryffindor no es lo mismo sin ti-
-Gracias Ron, ahora creo que es mejor que suba a descansar, aún me están haciendo efecto las pociones que me dio Madame Pomfrey en la enfermería- musito la chica con el semblante algo cansado.
-Tienes razón Herm, es hora de que descanses, gracias a Merlín mañana es sábado y no tendrás que madrugar- el que intervino fue Harry.
Subieron las escaleras, se encontraban justo enfrente de la puerta del dormitorio de las chicas donde colgaba un letrero que rezaba: 6° Grado, cuando fueron interceptados por Parvati, -¿a dónde van chicos?- interrogo la chica cuando vio que se disponían a entrar al dormitorio de las chicas
-No hay problema Parvati, Madame Pomfrey nos autorizó, y según esto el director ya está avisado, mejor dicho él firmo este pase- explico Harry mientras Ron se introducía a la habitación de las chicas con Herm en brazos.
Después de que Parvati bajara las escaleras, Harry entró en la habitación, cerrando la puerta tras de si.
-Necesitamos agua y algo de comer para cuando despierte¿te importaría quedarte con ella mientras bajo a las cocinas?- dijo el pelirrojo depositando suavemente el cuerpo dormido de Hermione sobre la cama.
-Claro, pero podríamos llamar a Dobby¿no crees?-
-No Harry, quiero ir yo, se lo merece- dijo mirando a Hermione -¿O no?-
-Claro que lo merece, baja y no te preocupes por nada, yo me quedo con ella-
Poco después que Ron saliera por la puerta de la habitación de las chicas, Harry se levanto y cubrió con una mantilla a Hermione, acerco una silla, que estaba a los pies de la cama de Herm, lo suficiente cerca, como si quisiera escuchar su respiración. Tomo una de sus manos y comenzó a frotarla, estaba helada, como si hubiera permanecido días dentro de un congelador del que acababa de ser rescatada.
La miró, se veía tan frágil, tan indefensa, nunca la había visto de tal forma; siempre había sido fuerte, con carácter, pero ahora estaba ahí, tendida en una cama como hacia 4 años cuando fue petrificada, la única diferencia era que ahora ella estaba conciente y despertaría en algunas horas, luego de que las pociones que Madame Pomfrey le había administrado terminaran con su efecto adormecedor.
-Perdón Herm- musito el chico aún tomado de su mano –debí escuchar a Ron cuando decía que las cosas no estaban funcionando lo suficientemente bien, nunca te debió haber pasado esto; yo y mi maldito egoísmo, lo siento tanto Herm, tu y Ron siempre están cuando este imbécil que soy se mete en problemas, yo debí prestar atención a tus comportamientos, yo... –
-Tu no tienes la culpa Harry- la frase del moreno fue cortada por su amigo que llegaba, colocando la bandeja de comida en una mesita cercana a la puerta.
-¿Cuánto llevas ahí?-
-Eso que importa, llevo el suficiente como para darme cuenta que tu y yo somos técnicamente nada sin esa maravillosa chica que ahora esta tendida en esa cama por la culpa de estos imbéciles que somos, Harry tu estabas tan ocupado pensando en otras cosas que últimamente apenas y sabias que nosotros existíamos pero no te lo reprocho, solo quiero que entiendas que no todos reaccionamos igual a tu comportamiento. Creo que Herm se sintió culpable por haber atacado a Malfoy y todas esas cosas que pasaron después, tu andabas algo perdido y creo que nunca lo notaste, hasta ahora...-
-Si, hasta ahora, cuando ya es demasiado tarde,- la voz sonó a frustración- debí estar ahí cuando ella me necesitaba, debí saber que algo no andaba bien, debí... no se lo que debí haber hecho Ron- ahora el ojiverde buscaba un consuelo en su amigo, buscaba que le dijera que Herm iba a estar bien.
-Ahora eso ya no importa, lo que importa es saber que fue realmente lo que la puso así, pero aún más importante que eso es estar aquí, para cuando despierte- si bien no era un consuelo del todo era la mejor realidad que le podía decir a su amigo.
Se quedaron sentados frente a Hermione, Harry en la silla que había ocupado cuando Ron se fue a las cocinas; Ron se había sentado en la cama de Parvati, que estaba a la izquierda de Harry, sobre la de Lavender estaba la ropa que Hermione llevaba cuando Ron la llevo a la enfermería, ahora ya no estaba empapada en sudor.
