Capítulo 4: Problemas en el castillo

Draco, ¿Estás bien?...

Déjame solo...

Me senté junto a él y lo observe interrogatoriamente.

¿Qué tanto me miras?

¿Por qué no volviste a clases hoy?

No tenía ganas.

Draco, dime que te sucede.

Ya sabes muy bien lo que me pasa, así que hazme el favor de irte... Miró hacia el suelo.

Lo tomé suavemente por el mentón y lo miré a los ojos.

¿Sabes lo que estoy pensando en este momento?

No...

Me acerqué a él y le di un beso en los labios. Luego lo miré y sonreí. Estaba sorprendido.

¿Por qué hiciste eso?

Porque así lo sentí.

No me mientas. De seguro lo hiciste porque me tienes lástima.

Draco yo...

No me digas mentiras Silvana. Prefiero vivir con una dolorosa verdad a ilusionarme con mentiras piadosas que luego me lastimen más...

Pero no me entiendes... Yo...

Basta. Puso su mano tapándome delicadamente la boca. – Por favor, ve a dormir... Yo iré en un rato más...

Me acerque un poco a él y me quedé allí sentada sin decir ni una palabra.

Después de un rato sentada ahí sin moverme comenzó a darme frío. Draco vio esto y como no tenía ningún abrigo, me abrazo para darme calor... Fue muy tierno. Me sentí muy bien en ese momento, sentía protección y amor... Pero yo sabía que nada de eso podía ser y me dolía. Sentía impotencia, tenía ganas de llorar y de estar con él aunque el mundo entero me lo prohibiera.

¿Mejor?

Sí, gracias.

Mmmh... Lo mejor ahora será que vayamos adentro.

Está bien.

Cuando íbamos entrando apareció Harry en las puertas del castillo.

Silvana, ¿Qué haces con él?

Estaba preocupada por mi hermano, así que salí a buscarlo.

Ven conmigo. Harry me tomó fuertemente por la muñeca y me tiró hacia él. – No quiero que te le acerques a Draco.

Harry... Él es mi hermano... Además vamos en el mismo curso y estamos en el mismo cuarto, sería difícil alejarme de él. Mmmh... Y que yo sepa no tienes razones para estar celoso, así que contrólate. Salí a buscarlo porque estaba preocupada y tenía que hablar algunas cosas con él.

¿Qué cosas?

Temas familiares.

Así es, no te metas en asuntos de familias, Potter.

Harry lo miró con odio y lo golpeó.

¡Draco!... ¡Harry mira lo que has hecho!. Me arrodillé junto a Draco. El golpe lo había tomado por sorpresa y Harry lo había golpeado en la nariz, así que estaba sangrando.

¿Qué? ¿Te importa más él que yo?

Vuelvo a decirte que él es mi hermano... A ti te conocí ayer y te inventaste que éramos novios frente a Dumbledore para que no te castigaran, pero si te la creíste en serio, hazte a la idea de que vuelves a la soltería.

¿Estás dejándome?

Sí. Ven Draco... Lo ayudé a pararse y le di un pañuelo descartable que tenía en el bolsillo para que se tapara la nariz con eso.

Comencé a caminar con él hacia las escaleras para ir a la enfermería cuando Harry me tomó por el brazo con fuerza y me giró hacia él.

Silvana recapacita... Espero que sepas bien lo que haces.

Sé muy bien lo que hago Potter. Ya soy grande y tomo mis propias decisiones. Me solté y seguí con Draco. Harry volvió a tomarme por el brazo con mucha fuerza. Me estaba haciendo daño...

Suéltame, me lastimas... Dije tratando de liberarme sin resultados.

Tú no te vas de aquí hasta que me expliques el porqué de tus decisiones.

¡Ya suéltala!. Dijo Draco y lo golpeó. Harry cayó al suelo y se golpeó la cabeza.

Maldito bastardo...

Harry se recuperó y saltó encima de Draco. Comenzaron a pelear y rodaron escaleras abajo. En el suelo estaba Harry y Draco encima de él golpeándolo sin piedad. Harry se defendía como podía. Yo estaba desesperada gritándoles que pararan. Claro que, no me hicieron caso. De un momento a otro Draco pasó a estar bajo Harry y éste golpeándolo con ganas. Ambos estaban sangrando. Harry tenía roto un labio y a Draco le sangraba la nariz y tenía rota una ceja. Siguieron peleando hasta que llegó la profesora McGonagall... En bata de noche y los separó.

Los tres fuimos llevados a dirección.

Buenas noches alumnos. Por Dios señores... ¿Qué les ha pasado en los rostros?. Saludó el profesor Dumbledore.

Buenas noches. Dijimos los tres.

Albus, los señores Potter y Malfoy estaban peleando a las trompadas al final de las escaleras de la entrada al castillo... A estas horas de la noche... Y desconozco los motivos de la pelea.

Pelearon por mí. Dije.

¿Por usted?. Dijo Dumbledore.

Sí. Harry quería que le dijera algo y me tomó por el brazo... Como no me soltaba, me quejé y Draco, perdiendo la paciencia lo golpeó. Si hay que castigar a alguien... Solo castígueme a mí.

Oh no señorita Malfoy. Para nada. El castigado aquí... Mejor dicho, los castigados, serán los señores Potter por obligarla a decirle algo sin su autorización, y Malfoy por golpear a alguien.

¡Fue para defender a mi hermana!. Dijo Draco exaltado. – No iba a permitir que este inútil la lastimara.

Está bien que cuide a su hermana Malfoy, pero no de esa manera...

Pues no sé de otra manera... Además, le estaba haciendo daño. Tomó con cuidado el brazo del que Harry me había tomado y le mostró que aún tenía marcada la mano de Harry.

Después de decirle a los chicos cuales serían sus respectivos castigos, nos dejó irnos.

Draco y yo fuimos directo a nuestro cuarto sin decir ni una sola palabra durante el trayecto. Al llegar, fuimos directo al baño y le lavé y curé las heridas que tenía en la cara.

Gracias...

De nada. ¿Te sientes mejor?

Sí.

Que bueno. Le sonreí.

Y... ¿Por qué fue lo de hoy?

No sé de qué hablas.

El beso.

¿Qué beso?. Dije haciéndome la tonta.

El beso que me diste hace rato...

No me dejaste explicarte antes, no lo haré ahora. Quise irme a mi cama cuando me tomó por la cintura y me sentó en sus piernas. – Draco... Estaba roja. - ¿Qué haces?...

Dime por qué me diste ese beso...

No.

Dime o tendré que quitarte la respuesta de mala manera.

¿A sí? Pues bien... Adelante. Le dije retándolo.

Como desees princesa.

Se acercó poco a poco a mis labios y nos besamos. Durante varios minutos estuvimos abrazados besándonos hasta que no sé por qué se separó de mí.

¿Qué pasa?

¿Me dirás?

No...

Entonces tendré que continuar...

No Draco... Sé lo que acabamos de hacer y me gustó... Pero no puede ser. No puede seguir...

¿Por qué?

¡Somos hermanos!

¿Y a mí qué? Será un obstáculo que tendremos que superar algún día.

Pero... No... Prefiero evitarlo...

Me fui a mi cama, me puse el pijama y me acosté. Draco hizo lo mismo.

Buenas noches...

Buenas noches. Dijo sonriendo y apagó la luz.

Cuando estaba quedándome dormida, sentí que alguien entraba a mi cama. Era él. Estaba nerviosa y sabía que no podía pasar más nada entre nosotros dos. ¿Iba a atreverme a sacarlo?.

Me abrazó y acurrucó en sus brazos. Yo me sentía feliz. Me resigne y me di por vencida. Sé que suena tonto, que pareceré débil, pero me sentía muy bien en sus brazos. Era como estar con mi verdadero amor, aunque era mi hermano...

Después de algunos problemas más, el año escolar transcurrió con calma.

Harry y yo nos hicimos amigos después de algunas caminatas cerca del bosque y de algunas tareas que le tenía que prestar constantemente... Era un vago, pero eso no le quitaba lo divertido y buen amigo que era.