Capítulo 6: El escape...

Al llegar a casa, dejé todas mis cosas en mi cuarto y me tiré en mi cama. Estaba cansada, había sido un viaje un poco largo y el día anterior no había sigo del todo muy lindo que digamos.

La empleada instaló a Draco en uno de los cuartos de invitados y luego de ordenar sus cosas, fue a mi cuarto.

- ¿Estás cansada?

- Sí... Un poco... Además me duelen los cortes que tengo en los brazos por lo sucedido ayer en el bosque prohibido...

- ¿Cortes?...

- Sí. ¿No viste cuando estábamos en la enfermería del colegio?

- No... Muéstrame.

Me quité la camperita de buzo que tenía puesta y le mostre la parte del antebrazo. Tenía varios cortes profundos en ambos brazos. ¿Por qué?... No lo sé, quizás colagusano no se atrevió a matarme como se lo ordenó su amo y por eso decidió hacerme eso para que sangrara pero no muriera... Después de todo, no se había portado tan mal conmigo, aunque me dolían los cortes, porque eran bastante profundos.

- ¿Quién rayos te hizo eso?. Preguntó furioso.

- No importa Draco... Por lo menos no me mataron...

- Es cierto... Acarició suavemente mi rostro. – Debo estar agradecido eternamente por eso... Me besó.

En ese momento mi madre entró a la habitación y puso el grito en el cielo.

- ¡Chicos¿Qué hacen?. Dijo exaltada.

Nosotros nos separamos instantáneamente y la miramos. Que vergüenza... Pensé yo.

- ¿Acaso no tienen respeto por su familia?

- ¿Familia? No somos hermanos ni nada por el estilo...

- Pero pudieron haber sido...

- ¿Qué quieres decir, mamá?

- En la estación... Yo me puse nerviosa y tenía miedo cuando ustedes nombraron a Lucius¿Verdad?. Nosotros respondimos moviendo afimativamente la cabeza. – Bien... Eso es porque... La mirada de mi mamá reflejaba angustia y parecía estar situada en un momento en el pasado, cuando vivía con Lucius o algo por el estilo. – Él... Lucius... Me... Le costó decirlo, pero al fin pudo. – Violo...

- Mamá...

- Así es... Y como siempre me amenazaba... No pude decirle nunca nada de esto a nadie... Las únicas personas que lo saben son mi mejor amiga... Y ustedes dos...

- Mamá¿Acaso yo?...

- Sí... La última vez que dejé que ese maldito bastardo me tocara fue cuando tenía 17 años... Y me quedé embarazada.

- ¿Y qué con él?. Dijo Draco.

- ¿Él?... Huyó... No quería hacerse cargo del producto de sus actos.

- Así que... Yo... Soy su hija...

- Sí, así es... Ustedes son hermanastros...

Draco y yo estábamos sorprendidos... Después de todas las mentiras que Lucius nos había dicho, una sola resultaba cierta, que Draco y yo sí eramos hermanos, pero no mellizos ni gemelos...

- Entonces Draco... Nosotros dos...

- Sí, lo sé.

- ¿Qué pasa chicos?

- Mamá... Draco y yo estamos enamorados... Pero somos hermanos...

- Oh dios... Silvana... Me abrazó y secó mis lágrimas. – Si se aman, no importa nada más... ¿Está bien?... Además... Hermanos verdaderos son los que tienen la misma madre... Pero ustedes son medio hermanos, así que¿Qué importa lo que los demás digan? Si quieren estar juntos, tienen mi aprobacion, y que nada más les interese.

- Mamá... La miré sorprendida, pero al mismo tiempo contenta.

En ese momento escuchamos ruidos de vidrio abajo. Los tres bajamos corriendo y nos quedamos a mitad de la escalera al ver a Lucius allí, mirándonos con odio.

- ¡Draco¿Qué haces aquí?. Dijo acercándose peligrosamente.

- Papá... Yo... Draco estaba asustado, tomé su mano.

- Lucius¿Qué haces aquí?. Dijo mi madre, desafiante.

- Vengo por el patético hijo que tengo.

- Él no irá a ningún lugar.

- ¿A no? No me importaría matarte con tal de llevarme a mi hijo.

- Chicos, salgan de aquí.

- Pero mamá...

- ¡Váyanse!

Draco y yo fuimos a mi cuarto. Cerramos con llave, pusimos varias cosas frente a la puerta así Lucius tardaría más en entrar. En una mochila pusimos rápidamente algo de ropa de él y mía y nos tiramos por la ventana. En ese momento pasaba un camión lleno de paja, donde caímos y quedamos sepultados en una montaña de paja seca y olorosa. Salimos de ahí y nos acomodamos. Al rato, sentimos que alguien decía que estábamos saliendo del estado. Draco y yo nos miramos y empezamos a reirnos. ¡Estábamos libres! No por mucho, pero algo es algo... Luego nos miramos preocupados... ¿Saliendo del estado? Dijimos los dos al mismo tiempo. ¡Rayos! Esto no podía ser muy bueno...

- ¿Conoces a alguien en este estado?

- Ja-ja. Acavo de llegar de Francia. No conozco ni siquiera el nombre del lugar al que vamos.

- Mmmh. Genial... Estamos perdidos. Dijo Draco.

- ¿Tú no conoces a nadie?

- Amigos de mi padre... Pero si vamos a ver a alguno, de seguro le dirán... No podemos hacer nada.

- Ouch, en que nos metimos... Puse mis manos en la cara preocupada pensando que haríamos.

- No tenemos amigos... No tenemos hogar... Ni dinero... Estamos practicamente como vagabundos.

- Corrección. Dinero sí tenemos.

- ¿Qué?

Saque de mi mochila un enorme frasco lleno de dinero.

- ¿De dónde sacaste eso?. Dijo sorprendido.

- ¿Acaso no me viste cuando lo saqué de mi armario?

- Creí que solo sacabas ropa... ¡Eres genial!

- Lo sé... No hace falta que me lo digas.

- Ohhh, vamos engreída. Me tiro por todo el cabello paja seca.

- ¡Iugh Draco¡Qué asco!. Dije quitándome esa porquería del cabello.

Nos pusimos a jugar, cuando sentimos que el camión se detubo. Escuchamos las puertas y unos pasos que se acercaban cada vez más. Nos miramos aterrorizados.

Abrieron las puertas del camión y vimos a dos hombres grandes que nos miraban con sorpresa y algo de horror.

- Niños... ¿Qué hacen allí?

- Ehm. Nosotros... Dije nerviosa. – Señor... Nosotros dos escapamos de mi casa en Londres... Y cuando nos tiramos por la ventana pasaba su camión y caimos dentro... No dijimos nada porque queríamos alejarnos de casa... Disculpe si le molestó que no avisáramos nada...

- ¿Escapar¿Saben que si alguien los vé aquí y hace la denuncia me meterán en problemas a mí?

- Sí... Lo sentimos...

- ¿Y por qué escapaban de su casa?

- Porque el padre de él. Señalé a Draco. – Entró a mi casa buscándolo para llevarselo a la fuerza... Mi madre lo detubo para que nosotros escapáramos... Draco no quiere volver con su padre porque él lo golpea.

- Ya veo... Bien... Deberán bajarse ahora.

- Está bien. ¿No dará aviso a las autoridades, verdad?

- Claro que no. Pueden estar tranquilos por eso...

- Gracias. Hasta luego.

- Adiós.

Draco y yo nos bajamos y nos fuimos del lugar.

Tras algunas horas de vagar, buscamos un hotel donde quedarnos ese día.
Al llegar, ambos nos acostamos y dormimos un buen rato. Algunas horas más tarde me desperté y fui a bañarme. A mitad del baño, sentí que me tomaban por la cintura... Era Draco que había entrado a la bañadera conmigo... ¡TOTALMENTE DESNUDO!

Me tomó por la cintura, me giró hacia él y nos besamos. Luego empezó a bajar por mi cuello, besándolo con ternura, y siguió hasta el ombligo. Volvió a subir, me besó una vez más, me tomó nuevamente por la cintura y me puso contra la pared resbaladiza de la bañadera. Comenzó a entrar en mí. Sentí algo de dolor al principio, pero luego me tranquilicé y todo salió bien. Me besaba dulcemente en los labios mientras hacíamos el amor. Me sentía tan bien... Era como estar en el mismísimo paraíso. Era... Espectacular... Draco sabía lo que hacía, y lo hacía muy bien y sin violencia ni nada parecido... Hasta me pareció romántico. Los dos solos en la bañadera mientras el agua tibia caía y se oía como si fuera lluvia, él, yo... Ambos eramos uno si estábamos unidos... Era sensacional.

Después de algunos minutos, sentí un placer exquisito, y Draco y yo acabamos al mismo tiempo, con un pequeño gemido de parte de ambos, como si lo que estabamos haciendo fuera algo prohibido, algo que no estaba bien, y que podían descubrirnos.

Terminamos de bañarnos juntos, y luego cuando ya nos habíamos puesto los pijamas nos acostamos y miramos TV hasta quedarnos dormidos.

Esa noche, tube un horrible sueño. Soñé que estaba en mi casa con Draco, y que llegaba Lucius y mataba a mi madre, y luego se llevaba a la fuerza a Draco y me quedaba yo sola, allí, abandonada. Soñé que Lucius mataba a Draco también, porque éste se resistía a irse con él. A mitad de la noche me desperté exaltada, llorando. Draco también se despertó y me preguntó preocupado que pasaba, si estaba bien. Le dije que sí, que no se preocupara. Me besó, y nos dormimos nuevamente, abrazados. Después de eso, no volví a tener otra pesadilla en toda la noche, ya que me sentía protegida.


Hola!! que tal? Espero q bien ...

Bueno... Para las chicas q opinaron que debería volver a escribir el fic, o hacerle algunos cambios o ponerle guiones, ahí tienen.
Les digo... Acepto sus comentarios y sugerencias, pero no voy a volver a escribirlo. Va a sonar algo... Mmmh... Infantil de mi parte, pero es que a mí me gusta cómo está mi FF... Y no quiero cambiarlo, me daría pena.
Otra cosa... Querían guiones, ahí los tienen ). No aparecían en los otros capítulos porque la página los borra... No sé que le pasa ¬¬... Por otro lado, las que querían que las acciones estubieran entre guiones también, al final de cada conversación, hay un , que indica que hay una acción. ¿Okis?...

Bueno, espero que les agrade más el FF ahora que hice unos pequeñísimos arreglos respecto de la puntuación...

Besos!! Y dejen reviews ¬-¬...

PD: Estos cambios se aplicarán en los demás capítulos de todos mis fics.

Sil-Felton