Calabozos y dragones 06
El Cambio.
A partir de ahí las cosas cambiaron para mi. Realmente era difícil convivir con eso, y supongo, como me dijo la sicóloga ayer, uno tiende a leer las cosas del mejor modo que le parezca. Bien, comprendo que llegando a este punto tuve mucho ocio. Conté uno a uno los ladrillos de la estancia de sala de estar de harry. Cuide del polvo sus muebles… cuando iba a llegar corría a hacerme el dormido, para no tener que hablarle. Cuando el dormía, yo lo observaba.
En una de esas Granger me trajo un recetario. Me enseñó de a poco a usar aparatos para cocinar. Y después me mostró el televisor y el Internet. A partir de ahí la casa estaba menos limpia, pero dudo que él se haya dado cuenta. Bueno… es verdad que tenia conciencia de mi presencia, pero fue un mes mas o menos desde que… desde que lo hizo forzándome que el casi no estaba en casa y fingía que yo no estaba tampoco. El asunto es que yo le dejaba la comida siempre lista, para ser recalentada en el microondas.
Ahora el hito por el cual recuerdo esto es porque un día subió al cuarto y me dijo:
-¿Cenaste?
Primera vez, desde que me valía por mi mismo, y no me había dejado encargado a Granger que me lo preguntaba. Dejé lo que estaba haciendo (unos origami, de nuevo de parte de Granger) y fui tras el a la cocina. Allí comimos en silencio. La verdad tenia miedo de tanta amabilidad… fue casi un "por favor tortúrame". Sentía mas miedo cuando él estaba amable conmigo.
Pero entonces no sentía miedo, pese a su mirada preocupada, sino ese suave cosquilleo que me impedía dormir si estaba cerca.
Se que tu, mi sicóloga, pensaras que manejo mis recuerdos, que estilizo mis memorias. Que intento hacer más inocente todo ese tiempo. Aunque jamás lo había intentado.
Potter al terminar la cena me miró. Supe que deseaba hablar.
-Malfoy, como sabrás, cuando te encontré… parece que tu y Snape estaban en una discusión…
Me asombré de su sangre fría. Generalmente, al menos el primer mes conciente, solo me hablaba para insultar. Siempre las cosas sobrepasan su umbral de comprensión.
-Si. Quizá porque los mortífagos venían yo creo cinco minutos después y… ya me había cansado de huir, Potter.
-Quería saber algunas cosas…
-Mh, Potter, llevábamos mas de tres meses fuera de la guarida de Voldemort. Incluso tras tu última entrada… la cuestión es que no fue por lo de Dumbledore, pero… mi mente está algo confusa respecto a ello. Pero mira, debido a que seguramente sería sometido a torturas o las posibilidades de dar información Snape no sólo me enseñó Occlumancia. Uno de los trucos que me sirvieron para no volverme tan loco en esta absurda guerra fue memorizar cada uno de los detalles del lugar donde estaba. También el ejercicio corre tratando de recordar pociones, libros… recetas. –sonreí.
-¿Entonces tu nunca olvidas?
-Tanto así no, hay muchas cosas que prefiero no recordar. Si quieres haz una prueba.
-Bien. –Dijo, y se dio la vuelta en la mesa, poniéndose a mi espalda. Me tapó los ojos. –ahora dime, de izquierda a derecha, como es esta cocina.
-De izquierda, eso quiere decir partiendo desde la puerta que da al interior de la casa. Sale a un pasillo que da al living, y a la escalera para subir. Por dentro está primero un aparato de frío, que mantiene las cosas frescas. Al lado una pequeña mesita, le sigue un gran aparador, donde hay comida de esa para cocinar.
-¿cómo es eso?
-De esos fideos que hay que ponerles agua caliente, harina y esas cosas.
-¿cuál es la comida que no se cocina?
-La que a veces traes, al menos ya no tanto. Esa donde se le echa agua y ya está, y otra que se pone al microondas y está listo. Al lado de este estante está la puerta de entada y salida de la cocina. Al frente del estante está el otro armario, que tiene platos, tazas, vasos, ollas, sartenes arriba, en ese orden, y abajo los cuchillos. Mas abajo hay frascos con otras cosas, algunas parecen pociones. Al lado la cocina, de cuatro quemadores, estás justo delante de ella. Al lado un lavaplatos. Sobre este, un calentador de agua. Se me olvidó que en la primera mesita al lado del frío está el microondas. Al centro hay una mesa pequeña con dos sillas donde estoy sentado.
-Vaya, Draco, sorprendente. –Se giró para sentarse frente a mi nuevamente. –Me pregunto si…
-Tendré la misma memoria con las cuevas de Voldemort. Si, solo que esas eran mas oscuras. Recuerda que son guarida de serpientes. Pero recuerda que jamás podía mirar alrededor y deleitarme, y nunca recorrí tratando de recordar todo. Sencillamente fue cuando me conducían por distintos caminos, luego, mientras huía con Snape, el me obligo a recordar cada detalle que mi mente había almacenado. Pero yo jamás estuve allí realmente, sabes, era como una memoria sinestesia.
-¿Cómo? Recuerdo los movimientos que había que hacer, donde girar y eso… de a poco Snape me hizo memorizar un mapa, para poderlo hacer mediante encantamientos. Quizá Granger pueda hacer algo al respecto, y pueda darte el mapa.
Harry le miró suspicazmente. -¿Porqué tanto interés en ayudar, Malfoy?
-Para eso estoy aquí no… para darte los planos. Yo lo estaba esperando.
El modo de actuar de Malfoy me tenía sorprendido. Yo esperaba una reacción distinta. El parecía tranquilo. Extrañamente tranquilo, incluso lucía alivio en sus facciones.
-¿Crees que te mataré luego verdad?
Se mostró sorprendido.
-Yo no he dicho eso, Potter. Pero… en el fondo, tal como dices, yo no existo ya mas en el mundo real. Solo me buscan para asesinarme, y sabes… estoy cansado de huir. Pero tampoco quería que el asesino de mis padres saliera inmune. Quería hacer algo. Una vez que lo haga, si quieres yo mismo lo haré, si no quieres llevar otra muerte en tu conciencia.
Este tipo realmente estaba de locos. Me empecé a preocupar con respecto a pedirle un mapa… Empujar a alguien al suicidio también es un delito, y pues… como no fui, digamos, demasiado amable cuando el llegó… empecé a suponer que quizá la tortura lo había llevado a ello.
-A ver, Draco, tu no tienes que suicidarte, tu tienes que pagar por matar a Dumbledore con cárcel primero.
-Potter, la idea de la pena sin libertad es que quieras salir en libertad. Si quieres, me la pasaré en la cárcel y moriré allí…
-No, no es eso lo que digo… es que…
-Ya, deja de alargar las cosas. Si tampoco será un gran mapa… aun ni me aprendo de memoria tu sala.
Bajé la cabeza riendo.
-Lo haremos mañana, Malfoy. Hoy quiero dormir. Mañana vendrá Hermione, ella me dio la idea de preguntarte. -El asintió y tomó los platos. –Deja ahí, mañana vemos eso. –Subí al cuarto sabiendo que me seguiría.
Me había pasado en mes preguntándome porqué. A estas alturas, ya no lo hacía. Y sin embargo, no sabía como sacar el tema, como acercarme. No quise cambiarlo nunca a la habitación de invitados. Tal y como estaba ahora, no quería… nunca quise… pero sabía que no se negaría.
Malfoy tenía todo ordenado. Me miró casi sonriendo antes de pasar hacia su manta. Lo alcancé a agarrar del brazo.
-Espera, yo…
-sabía que lo descubrirías Potter.
Mi mente quedó en un "¿qué?". Bajó la cabeza, algo angustiado.
-Me atreví a dormir en tu cama… lo lamento.
Me quedé perplejo unos segundos, antes de reaccionar.
-pues y quien te impide seguir haciéndolo. –fue decirlo y pensar "que chulo sonó eso". Estábamos frente a frente. Él bajó la mirada, se volteó y se quitó la camisa por arriba. Me miró e hice lo mismo. Nos metimos a la cama solo en pantalones pijama.
Él se volteó hacia la ventana, apagué las luces. Lo abracé por la cintura y apoyé mi mentón en el hueco de su hombro.
-No te tocaré… sencillamente necesito contacto humano.
Sentí cómo suspiraba bajo mi cuerpo. Se relajó. Entonces me dormí.
Él esa noche tuvo pesadillas. Me desperté cuando me soltó, y me voltee a verlo. Preferí no saber qué veía en sueños. La luna no alumbraba mucho, pero sí lo suficiente para ver sudor en su frente. Tomé un paño, que había en el mueble del lado de la cama, y le sequé.
-Sh… tranquilo, Harry, todo esta bien.
La noche esta finalizó con él durmiendo entre mis brazos. Fue la primera de muchas otras que pasaría así… y había por entonces muchas cosas que no quería comprender, ni oír. Incluso hoy… pero lo cierto es que ya entonces, una voz en el fondo de mi conciencia me dio alerta roja… lo que sí, tampoco quería oírla.
¡¡LAMENTO LA DEMORA! Leí los fics de Mickaele, tiene mucha razpon si dice que me faltan descripciones, pues sus fics de Ram son maravillosos, pero no es ese mismo mi objetivo. Y me empecé a preguntar si en realidad debiera haber tenido otro objetivo. Tengo por estos días una rara inseguridad en todo lo que hago. Pero me alegró ver el número de lecturas, y de rewiews… gracias! Me dieron ganas de seguir escribiendo.
Y otra cosa, continuaran los POV's sin aviso, es k poner "POV harry" me parece demasiado paternalista XD
