Calabozos y Dragones 07

Make me Bad.

Advertencia: abajo hay hetero. Y escenas explicitas slash…

Fueron muchas las noches que lo esperaba para dormir junto a el. La primera semana fue así, mientras Mione me ayudaba a reconstruir el mapa para ayudarles.

Y no lo hacía pro mi vida. O por perdón. Eso era algo que no me quería confesar a mi mismo.

El mapa se hizo con un hechizo que de a poco fue recordando mi memoria sinestesica, los pasadizos, las puertas. Seguramente estarían escondidas, tendrían claves. No era un lugar tan amplio como enrevesado. Él no tenía que esconderse, la gente prefería no saber donde estaba. En una de esas se preguntó qué comía, donde… y no supe contestarle. Yo era una cosa específica, no un elfo doméstico, pero no se lo dije así. Ya sabía como hacerla enfadar, ella si bien solo me tiro un par de crucio, y si bien ahora estaban amables no había olvidado los principios de mi estancia en esta casa. Ya era casi un semestre.

Tenía miedo de acercarme, y miedo que una vez concluido el mapa no se acercara mas. Tenía miedo de que esto no resultara y reanudara sus prácticas de crucio en mi persona.

Tenía más miedos que cosas buenas… y sin embargo sonreía todo el tiempo.

Estaba siempre sentada frente a él, en la mesa de la cocina de Harry. Al menos durante esos días. E Harry veía tele, se aburría, navegaba en Internet, pero siempre estaba alerta a lo que yo y Draco hablábamos. Comprendía que el rubio frente a mi era una cosa totalmente distinta a lo que había conocido antes. Mi rencor hacia el por momentos desaparecía.

-¿Qué piensas? –Me miró un día que escribía hechizos en el pergamino, mientras le hacía descansar. Era mentalmente agotadora esa tarea.

-Me preguntaba si realmente podrás matarme después de esto. –me respondió.

-Y quien te ha dicho que lo haremos. –apenas levanté la vista, hojeé unas cosas.

-Pues… es lo que se hace en tiempos de Guerra.

-Eso será en el mundo mágico. –Nosotros con Harry venimos del Muggle, donde existe la palabra piedad.

Harry se allegó a la mesa en el momento que veía cambias sus facciones hasta casi el antiguo Malfoy.

-Dices que me tienes lástima.

-No. Digo que eres un ser humano, y que sea lo que sea que hayas hecho, aún mereces vivir. Sólo por el hecho de existir, tienes ese deber y ese derecho.

-Interesante declaración de principios, Granger, pero…

-Sé que te dije que tenías que pagar por lo que habías hecho, pero también eso es parte de lo que ha dicho Hermione. Se trata de ser responsable de tu propia existencia. –Harry se sentó en la silla más cercana a la puerta. Malfoy siempre ocupaba la cercana a la cocina.

-y eso quiere decir…

-Que pensamos darte una nueva identidad, junto con ayuda, no te dejaremos tirado en esto.

-¿Cómo? –Parecía sorprendido.

-En cuanto lo consideremos seguro, te irás a un apartamento con gastos pagados. Con prohibición de usar magia, dentro de lo posible, y con un trabajo digno. –Le explicó Harry, mirándole a los ojos.

Malfoy no dijo nada. Parecía desarmado.

Realmente no sospechaba la clase de planes que teníamos para él…

Granger una vez dijo que daba más miedo enfrentarse a lo desconocido que a lo conocido, por eso yo prefería ser torturado que confiar en mí mismo. Esa noche, mientras Harry terminaba con lo del baño, estaba temblando bajo las sábanas. Apagó las luces antes de abrazarme e la oscuridad, como siempre.

Él de día bajaba la vista al mirarme.

A veces buscaba excusas tontas… para acercarse, y tocarme.

Se metió a la cama sin tocarme. "¿Porqué tiemblas?" me preguntó. Lo abracé poniéndome encima de él. Temblaba. Él me abrazó de vuelta… primera vez que lo hacía.

"qué temes" me susurró mientras me acariciaba el pelo. "le prometí a Mione no volver a torturarte. Te prometí no tocarte…"

Lo abracé mas profundo. Él no podía entender ese lenguaje, y yo no me atrevía a hablarle. ¿Cómo dices que no sabes cómo vivir, pero que algo en ti se aferra desesperadamente a la vida?

¿Cómo le dices que quieres que sea malo y cruel para así odiarlo con toda tu alma, para no tener rencores y poder alejarte sin dolor…?

Y ¡He allí mi profunda tortura! ¿Cómo me alejaría de él ahora?

Eran muchas preguntas, demasiadas para verbalizar. Bajé mis manos aferrándome a su cintura. Él y yo dormíamos abrazados cada noche, sin nada arriba. A veces se le notaba una erección, a veces la mía. La mayoría de las veces ambos. Muchas también hubo sueños húmedos.

-Draco, cálmate y mírame.

Me obligó a mirarle en la oscuridad. Nunca me había preguntado cómo la gente logra que de sus ojos salgan chispas aún en las noches más oscuras.

Cerré mis ojos y le besé.

Ese beso fue peor que un traslador. El tirón en mi obligo, la poca suavidad de su boca, y la pulsación animal de violarlo en dos tiempos. Entre su deseo reprimido y el mío, nos rasguñamos y mordimos. Lo vi mecerse sobre mí, encarnizadamente, soportando el dolor y la incomodidad paralizante casi sin queja, brutalmente, el deseo era más que suficiente lubricante, más que suficiente preparación.

A través de la bruma caliente que conectaba mi cuerpo con mi conciencia sólo podía percibir el placer y el descontrol total de mis sentidos. Él estaba sobre mí, con las piernas abiertas, todo dentro. Sus tobillos cerca de mis hombros. Sus manos se sujetaban en mi ombligo, mi cuerpo tenía espasmos fácilmente hallables. Le tomé las manos, él viró sus ojos a mí. La calentura era de lo máximo. Lo miraba balancearse sobre mí… contra la luz de la luna. Sus ojos cerrados, los labios fruncidos… mordiéndose el de abajo. Deseando más, deseando llegar.

Deseé besarlo. Deseé poderlo tocar. Cuando iba a acercarlo me dijo

"Más tarde, Harry. Más tarde podrás hacer todo lo que quieras. Ahora, déjame disfrutar a mi."

Si… esos dos en ese momento estaban juntos. Lo supe en mi estómago en un momento, mientras descansaba de hacer el amor con Ron. Encendí una lamparilla. Harry y yo últimamente teníamos esa conexión tan extraña. Quizá éramos los dos únicos con algo de mugglenidad en este sector.

Ron se volvía cada vez más fuerte. No era tan buen hechicero, peor si hacía buenas estrategias de combate. Las mejores. Me hubiera gustado enseñarle también algunas cosas pero no se deja, desde que se acuesta conmigo al menos. Lo cual partió ya en secundaria.

Él nunca comprendió porqué Ginny y Harry rompieron, para él eran la pareja perfecta. No se daba cuenta hasta que punto Ginny estaba obsesionada con él. Preferí no borrarle la memoria, al menos no del todo, sólo le prohibí que pudiera hablar de Harry como no fuera para la Orden o sobre su relación. Le prohibí que mencionara a Draco.

No le borré la memoria de esos momentos junto a Harry, y no porque no tuviera corazón para ello. Tal y como dicen

"Benditos los que olvidan, aunque tropiecen dos veces con la misma piedra."

Fuera de cualquier asunto moral sobre la inestabilidad mental de Ginny, dependía de ella tomar desiciones o terminar en el loquero. Creo que, pese a lo que ocurrió después, fue un gran acierto. Ron se voltea hacia mí, y me pregunta "¿Qué sucede, Mione?" y besa mi hombro.

-Nada, cariño –Le respondo. Sólo un presentimiento.

Le oigo suspirar. Tal y como han sido las cosas, sabe que significan problemas.

-¿Es para esta noche tu presentimiento?

Ahora suspiro yo. Pero sonriendo. Aunque sea un tonto, sabe ser tierno.

Woau! Otro cap en pocos dias! Si sigo asi kiza en dos o tres mas tenga otro, aunk no prometo nada. XD no he leido un libro de los tres k debo leer para el lunes.

Muchas gracias por vuestros comentarios! En especial a Dark Devil… que me los hace todo el tiempo. 

La cita de Hermione es de Nietzche, a decir de "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos"