Lujuria: Lucius Malfoy
Aquella palabra.
Esa palabra… esa maldita palabra…
Puedo tener a quien quiera, sin embargo, hoy deseo a mi esposa. Prefiero su sumisión ante mí, más que a cualquier zorra experta en la cama. Sus débiles gemidos, su cuerpo delicado, el cual me hace sentir unos deseos de destruirlo por completo, su cuello, que me pide a gritos morderlo, son las cosas que más me excitan de ella. Pero lo que se superpone a eso, lo que me produce más placer, es cuando la siento entre mis piernas abiertas a espaldas mías y, con una mano presiono sus pechos y siento sus pezones, y con la otra acaricio su sexo a través de sus bragas.
En eso estaban mis manos mientras mis dientes viajaban por su delicado cuello, cuando ella susurra entre gemidos esa palabra, la palabra que extingue mi creciente pasión y me hace arrojar a mi esposa al suelo y escupirle.
Me había dicho "Te Amo"
