Hola!! Como lo solicitaron, aquí está el capítulo siguiente… con POV de Takao. Espero que les guste, sí, Takao es muy, extremadamente dulce. n . n !
Bien, aquí voy.
Capítulo dos: Hermano.
POV de Takao
Entré a mi casa como todos los días, después de la escuela. El abuelo habría salido, recordé más tarde cuando no escuché su grito de bienvenida de todos los días. Así que esperaba encontrarte solo… hermano.
Tantas cosas pasaron entre nosotros últimamente… aún así, sigues siendo la persona que más admiro en el mundo. Te jugaste todo por lo que querías, por más que no fuera bueno, jugaste todo por tus decisiones.
Hitoshi… cuantos problemas has causado últimamente, sabes? Pero a mí eso no me importa… fuiste toda la vida tan dulce conmigo, y sé que alguna vez tendrías que equivocarte. No pienses que por eso no estoy enojado.
Camino dentro del Dojo, un extraño silencio reina en la habitación. Habrás salido? Que raro. Nunca abandonabas el Dojo cuando sabías que yo estaría por llegar, desde pequeño me esperabas con los brazos abiertos cuando no ibas a buscarme a la escuela. Tuve que pedirte que no fueras más, por lo que comenzaste a esperarme con sorpresas o cosas así en casa, para recibirme con un abrazo.
Sabes, te quiero mucho hermano. Pero tengo que dejar eso atrás… sino pensarás que no me ha afectado en lo más mínimo encontrar que te habías pasado con mi novia.
Hace un mes de semejante cuestión. Y no logro olvidarla, como tampoco debes lograr olvidarlo tu… si es que te importo.
Camino a tu habitación, si no saliste como lo indica tu bicicleta que está en la puerta, entonces debes estar preparando algo en tu cuarto, si no es que tienes tanto que estudiar que ni siquiera has venido a saludarme. O de veras te harté diciéndote que no lo hagas más?
Tu puerta está cerrada. "Hitoshi… sucede algo?" pregunto, sin obtener respuesta alguna. Golpeo una vez más. Nada. Te habrás quedado dormido… pero aún así algo me parece extraño.
Tomo coraje ignorando el cartel de 'prohibido pasar' que está en la puerta de tu habitación… yo mismo hice ese cartel, para cargarte por tu mal humor que pones cuando alguien entra a tu habitación sin golpear primero.
No veo nadie a primera vista…
Pero…
"Hitoshi…?...
Hiro…?
HERMAANOOOOOOO!!!!!!!!!!!..."
Ahora veo como los doctores llevan tu cuerpo en una camilla, para subirte a una ambulancia rumbo al hospital. Jamás pensé que harías esto… hermano…
No era para tanto…
Es una suerte… que llegué a tiempo…
En realidad… espero que aún estén a tiempo…
Hitoshi…
No quiero…
Que mueras.
Aún no me explico por qué hiciste esto, entonces recuerdo el papel que tengo en la mano, que encontré sobre tu cama. Quizás… ahí esté la explicación que me merezco.
Estoy por abrirla cuando…
"Oye muchacho!" llama uno de los médicos. Levanto la vista, y veo que señala que me acerque.
"Que sucede?"
"Por favor, necesitamos los datos del paciente, acompáñenos."
"Claro…" camino hasta la ambulancia, y subo en la parte de atrás para hacerte compañía… si todavía estás dentro de ese cuerpo.
Las lágrimas invaden mi rostro. Las había logrado combatir, pero ya no tiene sentido. He perdido mi esperanza, qué mas da.
"Señor?"
"…si?" pregunto automáticamente… ya no puedo pensar en nada.
"Por favor, su nombre?"
"Takao Kinomiya..."
"Bien, ahora díganos el nombre del muchacho, por favor."
"Hitoshi… Kinomiya." sí... ese muchacho... lleva mi mismo apellido.
"Y él es de usted…?"
"Hiro… es mi hermano, señor."
"Oh Kami lo siento mucho…"
"No es su culpa…" le contesto, reprochándome después… 'es la mía.'
"Vamos a bajarlo!" anuncia el médico mientras la ambulancia se detiene brusca pero cuidadosamente en el hospital. Los doctores bajan la camilla, y rápidamente la meten con mi hermano en una habitación que supongo será la de casos de emergencia. Me piden… que espere afuera.
Aún tengo en mi mano el papel que encontré. Ahora está arrugado y con algunas lágrimas que derramé sobre él.
Creo que es hora de leerlo… si sales con vida de aquí, te reprocharé hermano…
Ya ni las ironías o los sarcasmos pueden detener las lágrimas que fluyen libremente por mi rostro… y tampoco pueden cambiar la cara de angustia y desesperación que presento. Todos me miran… saben que soy pariente de aquel muchacho que acaba de ingresar al hospital en camilla.
Abro el arrugado papel… es tu letra, debí imaginarlo. Es una despedida.
Normal POV
'Querido hermano,
Lamento mucho, como supondrás, lo ocurrido. No, hermano, no hablo de mi muerte, la cual no lamento en lo más mínimo sino que agradezco… hablo de lo que te hice. Hablo… de haberte arruinado la vida, hermano. Con qué, te preguntarás, te arruiné la vida? Con mi existencia, Takao. Todo sería mejor para ti si yo no estuviera. Hubieras tendido a tu padre y madre para ti solo, no tendrías a nadie con quien competir, no tendrías un molesto y pegote hermano que sería tan pesado para ti como una carga… y también tendrías novia.
No lamento mi muerte… sino que la agradezco. Lo único que quise en esta vida es a ti, hermano. Y como arruiné tu vida, debo acabar con la mía. Porque te lo mereces, de otra manera tendrías que compartir tu hogar con la persona que más odias en el mundo, y no quiero que sea así… por lo menos déjame hacerte feliz con mi muerte.
Saludos a todos a quienes no alcancé a escribir…
Te amo, Takao. Siento mucho todo lo ocurrido.
Sinceramente,
Hitoshi.'
Las lágrimas cayeron sobre la carta manchando la tinta con la que había sido escrita. Al pie de ésta había una foto pegada, era una imagen de ambos abrazados… y al pie decía… 'lamento que esto nunca más vaya a ocurrir'. Las lágrimas del joven japonés también cayeron sobre la foto, antes de que levantara su mirada para ver… como todos los presentes en la sala de espera lo miraban confundidos.
"Qué sucede…?" preguntó de mala gana ante todas las caras. "Nunca se les ha muerto un familiar?! Mejor dicho suicidado!? Pues mi hermano acaba de morir!!"
Prontamente las personas que estaban allí bajaron la cabeza, y algunas hicieron una señal religiosa que demostraba pena por el joven Takao.
El chico comenzó a llorar más fuerte, ignorando que algunos de la sala pusieran caras de dolor.
"Señor?" escuchó que llamaba alguno en la habitación.
"Oye, muchacho!" llamó más fuerte un hombre que se encontraba cerca. Takao decidió abrir los ojos, y miró detrás. Algo parecía haber cambiado. Un médico se asomó de la puerta por la que antes había entrado su hermano en la camilla… y lo llamó.
"Qué sucede?"
"Puedes pasar… a ver a tu hermano."
El chico entró en la habitación. Una sábana blanca cubría el bulto que antes habría sido su hermano, y ahora era sólo el cuerpo de aquel ser. Takao no pudo controlar las lágrimas corriendo libremente por sus mejillas, derramándose en la sábana.
Decidió destaparlo… Hitoshi estaba realmente pálido. Aún así, Takao se sorprendió al descubrir que aún no le habían quitado el suero.
"Por… qué? Queda alguna esperanza?" preguntó inseguro.
"Es que… queríamos que lo viera primero antes de… bueno, usted sabe." Explicó el hombre vestido de blanco.
"Podrían… dejarme a solas con él?" preguntó el chico.
Sin una palabra, los doctores se retiraron de la fría habitación dejando a Takao… sólo.
"Hermano? Sí, lo sé. No estás ahí. Pero quizás me escuches desde otra dimensión, o algo por el estilo. Mira… sé que fue difícil para ti escribir la carta de despedida, pero más difícil va a ser para mí aceptarla… y dictarte ahora mi carta de despedida… sí, debo despedirte hermano."
El chico acarició la mejilla del mayor, y besó su frente.
"Bien… puedo comenzar… por decirte… que te perdono. Sí, aunque estoy muy enojado por lo que me hiciste, te perdono porque eres la persona que más admiro en el mundo… y no podría no hacerlo. Además, Hitoshi… quiero decirte, que así como tu me dijiste que me amabas, yo también… te amo hermano!!!!!"
Las últimas lágrimas cayeron sobre el rostro del mayor, mojando la esclarecida piel…
Cuando Takao escuchó un suspiro…
Y detrás otro…
Una fría brisa recorrió su espalda...
Apoyó sus manos en el pecho del mayor… hubiera jurado que habría sentido el corazón de su querido hermano latiendo.
"Hi… Hitoshi?"
Nada. Pura imaginación…
"Hitoshi?? Hermano?!?"
"Ta… ka… o…" su voz llena de dolor y profunda agonía, contestó al llamado.
"HERMANO!!! ESTAS VIVO!!!"
"Donde… estoy?"
Lágrimas que mezclaban alegría y dolor cubrieron el rostro del más joven, cuando sus brazos rodearon al mayor, y en a sus oídos llegó el, ahora maravilloso, sonido del monitor que medía el ritmo cardíaco que iba, muy lentamente, en aumento. "HERMANOOO!!!!! UN MÉDICO!!!!!"
Bien díganme qué les pareció, ahora, voy a intentar hacer un capítulo final para este fic, que es el siguiente. Claro, si quieren.
Espero que les haya gustado. Díganme su opinión
Bye!!
Avril.
Ó The One Who Has Lost n.n
