Inuyasha – llamó la joven ante el joven que se preparaba para cruzar, fue entonces cuando notó cuanto había cambiado desde cuando se conocieron, tuvieron sus aventuras y derrotaron a Naraku, su haori había sido sustituido por un pantalón de mezclilla y una playera blanca algo ajustada a su bien formado cuerpo y sus orejas podían ser observada por todas aquellas personas que supieran de la identidad del joven pero para los que no simplemente no las veían, su largo cabello plateado no había cambiado y sus ojos, ah esos ojos que la volvían loca

Sintió como el viento jugo con sus hebras haciéndolas mecer juguetonamente mientras la luz solar le iluminaba débilmente el rostro, cerró por unos instantes los ojos tratando de sentir las palabras que se encontraban guardadas y que solamente aquella persona que pudiera tomarse el tiempo entendería, Inuyasha veía complaciente el rostro de Aome que reflejaba paz y tranquilidad se acerco cuidadoso hacia donde ella se encontraba pues no quería perturbar aquel hermoso panorama que estaba observando embelesado

A pesar del tiempo que había transcurrido desde su encuentro en el árbol sagrado, ella jamás había cambiado su forma de ser y seguía siendo aquella niña que él había jurado proteger aun a costa de su propia vida, observó detalladamente el fino rostro de la chica sus pestañas negras y abundantes, aquellas cejas delgadas y finas que hacían lucir su faz como un hermoso ángel enviado a la Tierra para que le enseñará todo aquello de lo que había sido privado y dando amor incondicional con muestras claras como lo eran sus dos cachorros y el haber permanecido a su lado a pesar de las circunstancias

Ante ese pensamiento el recuerdo de su posible pérdida ensombreció su rostro, pensar que por unos instantes ella pudo haber muerto, si no hubiera sido porque Kikyo entregó las pocas almas que le quedaban hacia Aome para que pudieran derrotar a Naraku ese ser que solamente intento crear caos y destrucción en la vida de todos pero que al fin había sido eliminado, ella estaría en el más allá. Sacudió su cabeza intentando borrar esos sentimientos y recordar todas las cosas hermosas que había vivido y que viviría junto a su familia

Sintió una mirada insistente y abrió los ojos encontrándose con aquellos que la hacían olvidarse de todo a su alrededor sus rostros se acercaron poco a poco hasta que levemente fueron cerrando sus ojos acortando la distancia con un beso suave mientras movían al ritmo sus bocas, las manos de la chica se dirigieron al cuello de Inuyasha mientras que las manos de él encerraron la cintura de Aome aprisionándola y pegándola más hacía él como intentando que nunca se alejará, continuaron así por algún tiempo hasta que sus pulmones exigieron oxígeno y se vieron obligados a separarse, hasta que Aome se anticipo y dijo – Tengo algo muy importante que decirte – el rostro de Aome se torno con un ligero rojo percibido por Inuyasha que sin dejarla presto atención a todo aquello que la chica quisiera decirle pues sentía que si la soltaba algo muy importante de él se alejaría aunque supiera que ella jamás le abandonaría

Creo que vamos a tener que desocupar una habitación y comprar ropa nueva – pauso un momento mientras reía por el rostro de confusión del hanyou que no entendía ni maíz de lo que le acaba de decir, así que prosiguió buscando cuidadosamente las palabras exactas para decir tal acontecimiento – Qué quieres decir con ropa nueva, acaso los cachorros arruinaron la que tenían o tú decidiste hacer un closet nuevo – ante tales palabras Aome solo atinó a reír, a pesar de que Inu ya llevaba bastante tiempo viviendo en la época actual todavía encontraba divertido oír como hablaba con tanta naturalidad sobre las cosas de la época moderna, el hanyou no hallaba que era tan divertido pero le alegraba que ella riera como siempre lo hacía haciendo que cada músculo de su cuerpo se relajará ante aquella melodía

-No tontito – dijo en tono divertido – me refiero a comprar mamelucos, biberones, pañales, una cuna, un velo para que los zancudos no lo piquen en la noche y posiblemente tengamos que buscar los intercomunicadores eso sin contar que tendremos que comprar mucho café para la noche porque seguramente no nos dejará dormir como lo hicieron Ian y Azuka, pero aún así será divertido claro que tendremos también que comprar un carruaje nuevo porque el de los niños ya no sirve, de tanto que jugaban a tirarse cosas creo que lo arruinaron – decía pensativamente mientras el chico frente suyo asimilaba con rapidez cada término emanado de ese exquisito paladar, entonces comprendió el significado de aquellas palabras

-Eso quiere decir que estás embarazada – preguntó con nerviosismo y Aome afirmaba con la cabeza las suposiciones de Inuyasha, fue tanta se alegría que no pudo evitar tomar en brazos a Aome y lanzarla al aire mientras la chica ponía un rostro de susto al verse arriba de la copa de los árboles en menos de cinco segundos y descendía estrepitosamente causándole por un instante vértigo hasta que sintió unos fuertes brazos sujetándola volteó el rostro hasta encontrarse con la de Inuyasha y observó con satisfacción la indiscutible alegría del chico mientras este la besaba con fervor y le susurraba palabras hermosas logrando que la chica se sonroja violentamente y lo viera lujuriosamente con una mirada cómplice

-Gracias Aome por darme el mejor regalo del día del padre, no sabes lo que feliz que me haces – al tiempo que sus labios se apoderaban de los de ella y los incitaban a moverse de forma uniforme y armónica – por supuesto que haremos todo lo que dijiste pero ya se lo comentaste a los cachorros? – preguntó curioso mientras se separaba del beso – niños Inuyasha, no cachorros – no importaba cuantas veces se lo repitiera él no dejaba de nombrar a los niños con el término de cachorros pero que se le iba a hacer algunas cosas nunca cambiarían y talvez era eso lo que ella amaba de él, pues a pesar de haber aceptado vivir con ella su forma de ser jamás había cambiado y no lo haría, suavemente entrelazo sus dedos y sonriendo dijo – Feliz día del Padre Inuyasha – finalizó mientras miraba como los rayos del sol teñían el cielo con colores rojizos y naranja marcando con esto el atardecer

Talvez solo entonces podría decir que su vida era tranquila y que ahora Inuyasha tenía todo aquello que le había sido prohibido y mientras él fuera feliz ella también lo sería, fueron tantos los sufrimientos por los cuales tuvo que pasar su amor para probar lo fuerte que era que inclusive la muerte fue parte de ellos y en esos momentos fue que demostraban cuan unidos podían ser que podían llamar al otro para que volviera a la vida, Inuyasha sentía que la vida le premiaba por todo el sufrimiento y observo con detenimiento cada momento de su vida y de cómo a todos se les recompenso igualmente incluso hasta el malhumorado de Sesshoumaru claro que aún no entendía como se había podido quedar con Kagura pero eso no era de su interés así que voto la idea de preguntar

Aome rompió suavemente el beso – Inuyasha que decía la tarjeta – la curiosidad la estaba matando pues sus hijos en ningún momento la habían dejado leerla – pues… - sacó de sus bolsillos una de las tarjetas y se las pasó, desdobló finamente el papel y leyó:

Feliz día del Padre

Tú que estás cuando más te necesito

Me prestas tu hombro en momentos de angustia

Y disfrutas conmigo las casualidades del destino

Ser que enfrenta la vida con valentía

En la satisfacción de tu invisible sonrisa

Con presencia buscas brindar apoyo

Ligero como cuando el mar suelta la brisa

Que nos envuelve en la tarea de cada día

Las situaciones nos unen cada vez más

Aun cuando ya no estés más a mi lado

Quiero decirte que te admirare tanto como al mar

No obstante aun seré un lago

No olvides que formas parte de mí

Y que no importa la distancia que nos separe

Mi corazón buscará tu presencia con frenesí

Para entonces una vez más poder oír lo que tanto espere

Aunque tus palabras sean dichas por el viento

Que gustoso enviciará mis oídos con las melodías

Que de tu corazón salgan sin alineamiento

Para demostrar todas aquellas alegrías

Por ser como eres y estar conmigo

Por ser consejero, protector y amigo

Por mostrarme el mundo tal cual es

Y por formar parte de tu ser

Feliz Día del Padre

Sonrió complaciente al saber que sus hijos tenían el corazón tan grande, puro e inocente como el de su amado hanyou, él por su parte estaba seguro de que mientras Aome estuviera a su lado él jamás estaría solo, nunca y menos ahora que contaba con tres hermosos cachorros… mmm… aunque pensándolo bien si tenían más a él no le molestaría solo esperaba que Aome estuviera de acuerdo con él pues su idea era tener al menos veinte cachorros

¿Acaso era mucho pedir? – Pensó inocentemente mientras sus labios se apoderaban nuevamente de los de su mujer, su hembra, que llevaba en el cuello la marca inconfundible de que le pertenecía solo a él y a nadie más

Quiero felicitar a todos los papás del mundo en su día aunque todos los días hay que expresarle a nuestros guías cuanto los queremos y para aquellos que ya no tienen a su padre físicamente recuerden que él se encuentra cuidándolos día a día desde el cielo y que siempre estarán ahí para cuando queramos hablar

No olviden dejar reviews con sus comentarios, quejas y cualquier cosa que quieran decirme, nos vemos pronto

Nunca es tarde para celebrar el día del padre

"Libérate de todo aquello que te impide alzar el vuelo del triunfo"

César Guzmán