Día 2

Palabras de El satélite:

Katmai y Moisés se encuentran caminando, al norte del lago, a punto de encontrarse con los shamanes.

Katmai caminaba con temor entre los espesos árboles y arbustos del bosque. A su lado, Moisés se preparaba para defenderse y defenderla como pudiera si algo llegaba a pasar. La chica sostenía firmemente su espada, mirando hacia todos lados. Al voltear al frente se encuentran cara a cara con los shamanes, los cuales de inmediato alzaron las manos, pues no tenían armas. Katmai suspiró aliviada y dejó de apuntarles con la punta de su arma. Antes de poder decir que iban en son de paz, alguien saltó de entre los arbustos y se abalanzó sobre Yoh. Goke e Yoh comenzaron a golpearse, los otros chicos ya iban a separarlos cuando Anna volteó hacia Katmai para exigirle que calmara a su primo, pero con un movimiento tan brusco que Katmai se sobresaltó…

Palabras de El satélite:

Estadística:

---------------Estado ------------- Lugar ------------- Día

Anna --------- Muerto ------------- Noroeste del lago ------------ 2

Todos quedaron petrificados. Katmai soltó la espada y se llevó las manos a la boca. Tamao jaló a Horo-Horo del brazo y echó a correr sin dirección alguna a causa del terror. Goke se separó de Yoh, recogió la espada del piso y la puso de nuevo en manos de su prima.

- Necesitas algo con qué defenderte. Esto se trata de matar o dejar que te maten- jaló a su anonadada prima y a su amigo del brazo y se alejó de ahí, dejando a un petrificado Yoh con Anna en sus brazos.

- ¿Y dónde está tu arma?- preguntó Katmai cuando al fin pudo hallar voz.

- No era justo atacarlos con mi guadaña si ellos estaban totalmente indefensos.

- ………

Este del bosque…

Odd caminaba en busca de un arma. Oyó una pisada tras de él, y al voltear vio un brillo metálico yendo directamente a su cabeza. Ágilmente lo esquivó y sin ver quién era, le asestó un buen golpe en la cara. Se trataba de Sailor 3. Al impacto del golpe recibido, el trasvesti soltó el sartén que llevaba en las manos. Odd lo tomó con ira y golpeó a la sailor en la cabeza. Quedando hincada y atontada, la sailor sólo sintió unas heladas manos alrededor de su cabeza.

Palabras de El satélite:

Estadística:

--------------- Estado ------------- Lugar ------------- Día

Sailor 3 -------- Muerto ----------------- Este ---------------------- 2

Mitzi camina entre los árboles, la vegetación se hace cada vez menos densa. Siente en su cara la fresca brisa del mar. Se aproxima al último árbol y se asoma tras él con temor. Frente a ella está Raziel, observando las olas del mar. El devorador de almas voltea hacia ella y entrecierra los luminosos ojos. La chica suelta un grito de terror y echa a correr lo más rápido que puede.

Minutos después…

Palabras de El satélite:

Estadística:

-------------- Estado ------------ Lugar ------------- Día

Mitzi ---------- Muerto --------------- Noroeste ------------------- 2

Suroeste del bosque, hospital abandonado…

- Jenny ¿podrías pasarme esa cosa por favor?

- Claro Goke, pero entendería qué es lo que me pides si llamaras a esa "cosa" por su nombre.

- Oh, pues. Hay un tubo por allá, necesito afilar mi guadaña.

- Toma.

- Gracias.

- ……………

- ¿Qué sucede?

- ¿Pues qué más? Estamos atrapados en un bosque en medio de la nada, intentado sobrevivir a toda costa, aún si eso signifique que debemos matar a nuestros propios amigos para lograrlo- dijo la chica con los ojos húmedos- Y lo único que me he estado preguntando es si podremos salir vivos de aquí…- Jenny comenzó a llorar. Goke miró un momento su arma. Luego se acercó a la chica y la abrazó.

- No te preocupes, nada malo va a sucederte. Te prometo que te protegeré a toda costa- Jenny le devolvió el abrazo con fuerza.

- Gracias…

Este del bosque, faldas del cerro…

- ……………

- ¿Qué sucede, Yumi?- preguntó Ulrich a su amiga.

- ¿No crees que fuimos demasiado crueles al abandonar a Sissi a su suerte?

- ¿No crees que ya es demasiado cruel estar aquí tratando de sobrevivir de tus propios amigos?- replicó Ulrich fríamente. Yumi sólo asintió y se sumió de nuevo en sus pensamientos.

- ¡Hey, chicos, miren qué acabo de encontrar!- Odd llegó a donde se encontraban, con una sonrisa enorme y un par de cuchillos en sus manos.

- ¿A dónde fuiste?- preguntó su amigo tomando uno de los enormes cuchillos que más bien parecían machetes.

- Pensé que me estaba guiando con el mapa que encontramos, pero más falso no podía ser. Lo tiré porque no servía, pero pude encontrar el camino de regreso. Cruzando el río hay un peñasco, en la cima hay una cabaña abandonada. Ahí estaban.

- ¿No encontraste nada más?

- Salí rápido porque no quería toparme con nadie… un momento¿qué es eso?- los chicos retrocedieron al ver que del suelo emergía una sombra negra y cuadrada, la cual se detuvo en determinado momento. Por los altavoces se escuchó la voz de Xana.

- Buenas tardes, mis queridos concursantes, ahora les informaré sobre las zonas de peligro. Estas zonas abarcarán 1 Km. cuadrado, y recuerden que se convierten automáticamente en límite del bosque, así que si se encuentran en una de ellas, El satélite los eliminará si permanecen ahí por más de cuatro minutos- la sombra cuadrada frente a los muchachos, que en realidad se trataba de una pantalla, se iluminó y apareció un mapa. En él se pintaron de rojo tres cuadrados en el área del bosque.

- Genial, no hay de qué preocuparse, no estamos en peligro- dijo el rubio a sus amigos con alivio.

Génesis iba caminando sin prestarle mayor atención a las palabras de la supercomputadora.

- El día de hoy, las zonas de peligro son las siguientes: los límites del noroeste, los límites del este y la entrada a la base. Recuerden que sólo tienen cuatro minutos para salir de las zonas de peligro, o serán la comida de los buitres. ¡Chao!- dijo Xana alegremente y su voz dejó de escucharse. Génesis volteó hacia atrás. A lo lejos, pero muy lejos, se veía la base de operaciones, sobre un enorme peñasco. Se encogió de hombros. De pronto una luz que surgió de la nada la bañó por completo. Alzó los brazos al cielo, como esperando un milagro.

- ¡Por fin¡Ya me voy!- gritó la chica al aire. Por los altavoces se escuchó una voz de mujer.

- ¡Peligro¡Peligro¡Peligro!

- ¿Eh?- la muchacha reaccionó. Cerró los ojos y echó a correr lo más rápido que podía. Cuando menos lo esperaba, ya se encontraba rodeada completamente de agua. Sacó la cabeza a la superficie. Los altavoces ya no sonaban y la luz había desaparecido. Suspiró. El agua cristalina le llamó la atención. Bajo ella había uno enorme objeto de color negro. Génesis sonrió maliciosamente al ver de lo que se trataba.

Sur del bosque, hospital abandonado…

- Menos mal, no estamos cerca de una zona de peligro- comentó Korn-olio a sus amigos.

- ¿Qué pasó con tu amiga Mitzi?- preguntó un desinteresado Goke a su prima Katmai.

- No lo sé, la verdad no me importa, me caía mal. El que realmente me preocupa es Mario Raúl, no lo hemos visto desde que salimos de la base- Luz-cero se acercó a su prima y le codeó el brazo. Katmai la empujó y los demás chicos le siguieron el juego a Luz-cero burlándose de Katmai. Moisés cruzó los brazos de celos. Al voltear a la pantalla se quedó petrificado. En la pantalla se leía:

Palabras de El satélite:

Estadística:

----------------- Estado --------------- Lugar ------------ Día

Mario Raúl ------- Muerto -------------- Entrada al bosque ---------- 1

Sailor 2 ---------- Muerto -------------- Faldas del cerro -------------- 1

Anna ------------ Muerto -------------- Noroeste del lago ------------- 2

Sailor 3 --------- Muerto -------------- Faldas del cerro --------------- 2

Mitzi ------------ Muerto ------------------ Noroeste -------------------- 2

Eh, Katmai, creo que ya encontré a tus amigos- dijo Moisés con pena.

- Hey, Katmai, ven a ver esto- llamó una impactada Jenny. Katmai y sus primos se acercaron a la pantalla. Una solitaria lágrima corrió por la mejilla de la chica. Después de unos segundos, la imagen en la pantalla desapareció y el aparato quedó dividido en dos. Los chicos voltearon a ver a su prima, la cual arrojó su espada al suelo y se alejó corriendo de ahí. Moisés se apresuró a seguirla.

Oeste del bosque, Cabaña abandonada…

La vista de Tamao se tiñó de rojo. Las estadísticas no mentían. Su amiga en verdad estaba muerta. La "señorita Anna" se había ido. Golpeó la pantalla con un puño y comenzó arrojar todo lo que había en la cabaña abandonada. El odio la consumía por dentro, y en ese momento lo único que deseaba era poder vengarse de esa tal Katmai. Sintió que alguien la abrazaba por detrás. Ya iba darse la vuelta y golpearlo, pero se detuvo al ver que era Horo-Horo. Abrazó al chico y comenzó a sollozar. Estuvo unos minutos así.

- Tranquila, yo me encargaré de que nada malo te pase.

- Sniff, sniff…

- Ya debemos irnos de aquí, hay que evitar estar en un solo sitio mucho tiempo.

- Los jóvenes salieron de la cabaña. En su camino vieron una silueta que caminaba rápidamente hacia ellos. Horo abrazó a Tamao, temiendo que los atacaran. Los tres chicos quedaron frente a frente, con las manos en alto. Horo y Tamao bajaron las manos y suspiraron aliviados al ver que se trataba de Sissi y que ella tampoco tenía arma.

- H-hola, Sissi. ¡Qué susto nos diste!- dijo Tamao a la muchacha.

- S-sí, ustedes también.

- ¿Qué haces aquí¿No deberías estar con Ulrich y los demás?- le preguntó Horo. Sissi se volteó y les dio la espalda.

- Ellos no quieren saber nada de mí. Y yo tampoco de ellos.

- Ah, claro. Si quieres puedes venir con nosotros- le dijo la pelirrosada.

- Muchas gracias.

Los tres comenzaron a caminar rumbo a los límites del suroeste.

Norte del bosque…

- Está bien, quédatelo. Sólo recuerda que no se admiten cadáveres en la recepción- los militares se alejan.

Un lloroso Yoh, junto al cuerpo tieso y frío de Anna, empieza a cavar un hoyo con sus manos desnudas. Como un autómata, con la mirada perdida y maldiciendo a la chica que le había arrebatado a su prometida, lo único que recorría su mente era la escena del momento de su muerte. No le importaba en lo absoluto estar arriesgadamente cerca de una zona de peligro. Al otro lado de la zona de peligro, El satélite iluminaba a alguien, lo cual tampoco le importó.

Este del bosque, faldas del cerro…

Sailor 1 se despertó sobresaltada. Su GPS sonaba insistentemente. Al verlo notó que uno de los chicos Lyoko caminaba en dirección de donde ella estaba, junto con Sailor Mercurio.

- ¡Mercurio¡Mercurio¡Despierta!

- ¿Shadhf?

- ¿Qué?

- Shdetjch…

- ¿Qué?

- Que qué pasahdnfjru…

- Ya estuvo, despiértate si no quieres que te deje aquí.

- Está bien, está bien, pero ¿qué pasa?

- Alguien viene y nosotras estamos indefensas.

- De acuerdo, vámonos.

Yumi y Ulrich estaban sentados junto a un árbol, se abrazaron para soportar el frío.

- ¿A dónde crees que haya ido Odd?- preguntó la japonesa a su compañero.

- Dijo que iba a vigilar en los alrededores, espero que no tarde mucho- contestó Ulrich y apretó con más fuerza la katana que tenía en la mano, también abrazó con más fuerza a la chica, como queriendo protegerla. Yumi se sonrojó ante esto- "Lo hago ahora o no lo hago nunca, lo hago ahora o no lo hago nunca"- pensaba el castaño para sus adentros.

- ¿Qué sucede?- preguntó Yumi al sentir que Ulrich se ponía tenso.

- Yumi…- comenzó a decir con voz ronca- Yo…

- ¿Qué sucede?- preguntó por segunda vez la chica, y se puso de rodillas para mirarlo a los ojos. Ulrich se perdió en esas negras profundidades.

- Mira Yumi, voy a hacer algo y después tú puedes golpearme, patearme o lo que quieras, pero permíteme hacerlo- Yumi lo miró confusa. En un momento, sus bocas se juntaron en un tierno beso. Ulrich se separó de ella esperando cualquier cosa; se esperaba que lo golpeara, que lo rechazara, con muchísima suerte quizás hasta le correspondiera, pero jamás supuso lo que vino a continuación. Yumi se quedó anonadada por un momento, luego muchas lágrimas corrieron por sus mejillas. Ulrich estaba a punto de pedirle disculpas cuando su cara se volteó a causa de una cachetada. Puso una mano en su mejilla.

- ¡Ulrich, eres un tonto!- dijo Yumi- Tantos años juntos en la escuela, y tardaste tanto… ¿Por qué aquí¿Por qué ahora?- el que se quedó petrificado esta vez fue el chico.

- Yumi, yo…- la chica se abalanzó sobre él y comenzó a besarlo con desesperación. Ulrich le correspondió gustoso. Ni siquiera se dieron cuenta de que su amigo llegaba en ese momento.

- "Vaya, ya era hora"- pensó Odd para sus adentros y sonrió con satisfacción. Comenzó a cantar- ¡Yumi y Ulrich, se quieren, se aman, se besan bajo un árbol¡Lalalala!- la pareja se separó de inmediato, completamente sonrojada.

- ¡Odd!- gritó Ulrich.

- ¡Se quieren, se aman, se besan bajo un árbol¡Lalalala!- el castaño comenzó a perseguir a su amigo, con la cara encendida. Yumi los observó divertida y rió.

- Las sailors caminaban tranquilamente, pues el GPS no informaba de nadie más que ellas en 1 km. cuadrado. Frente a ellas vieron una caseta de madera que despedía un lindo olor a desechos orgánicos.

- Disculpa, Sailor 1, creo que debo desechar ya sabes qué- con asco, Mercurio entró al baño. La otra sailor se quedó a esperarla.

Mientras tanto…

Yoh, iba caminando como autista pensando sólo en vengarse de Katmai. Se topó con un enorme, pero delgado, tronco de madera. Lo levantó con furia. Debajo de él descubrió un rollo de papel de baño.

- ¿¿¿¿¿………????? Como sea¡Katmai, prepárate, porque me vengaré!- gritó el chico al aire, con el tronco en alto. Lo arrojó con todas sus fuerzas, y luego se dejó caer de rodillas sollozando.

Sailor 1 se sobresaltó al escuchar algunos golpes dentro de la caseta. Se acercó preocupada.

- ¿Mercurio¿Qué sucede?

- ……………

- ¿Mercurio?

- …………¡¡¡¡¡¡¡¡NO HAY PAPEL!!!!!!!!!!

Xana estaba riendo como loca cuando vio por una pantalla que Yoh estaba junto al rollo de papel, y que la Sailor Mercurio estaba dentro del baño.

- ¿No creyeron que esto fuera fácil, o sí?

- Centro del bosque, final del día 2…

Raven caminaba sin preocupación. Detrás de ella, el río se oía cada vez más lejano. Frente a ella logró distinguir unas pequeñas luces blancas entre los frondosos árboles del bosque. Se acercó a ellas sigilosamente. La luna, que en ese momento estaba cubierta por una espesa nube, fue saliendo poco a poco, hasta que su luz iluminó por completo la alta figura da Raziel. La chica se puso en guardia. El espectro pareció sonreír.

- Vaya, vaya, creo mi alimento vino solo hacia mí- dijo Raziel con burla. El devorador se abalanzó sobre ella, dispuesto a despedazarla con sus garras. Raven cerró los ojos y sin pensarlo dio un latigazo hacia el frente. No sintió llegar el ataque de su oponente. Abrió los ojos. Raziel estaba a dos escasos metros de ella, mirando sorprendido su brazo. En él estaba enredado el látigo de Raven. Cuando el ex-vampiro se recuperó, rió con satisfacción y atrajo a Raven hacia sí usando el látigo. La petrificada chica no pudo reaccionar a tiempo, y sólo sintió que era levantada del piso y su cuello ser apretado sin piedad.

Palabras de El satélite:

Estadística:

-----------Estado

Raven----- Herido

Con mucho esfuerzo, logró dar otro latigazo. Raziel la dejó caer y retrocedió un poco. La capa con la que cubría su rostro había sido desgarrada. Volteó hacia Raven con furia, pero al darse cuenta, la chica ya no estaba. Se alejó furibundo de ahí. Raven dejó escapar el aire contenido en sus pulmones y se relajó al saber que ya no estaba en peligro. Agradeció su habilidad adquirida para subir a los árboles.

Sailor 1 estaba medio adormilada esperando a Mercurio. Se le ocurrió ver su GPS para ver si nadie además de ellas estaba cerca. Toda la modorra se le fue de golpe cuando se percató de que su aparato sólo la identificaba a ella en esa zona.

- ¿Mercurio?

Los altavoces se encendieron. De ellos comenzó a sonar una música por demás aburrida y triste. Era la hora del "descanso". Sailor 1 miró con miedo su GPS y se alejó corriendo de ahí.