Día 3

Sailor 1 caminaba confusa. El aparato que llevaba en manos sólo la identificaba a ella, lo cual no la calmaba en absoluto. Los truenos que se oían a lo lejos la desalentaban aún más. Una gota de agua cayó en la pantalla de su GPS. Se apresuró a limpiarla, pero en cuanto lo hizo, se le cayó el cielo encima. Una tormenta se desató de repente y sin previo aviso. La imagen en la pantalla de su aparato comenzó a fallar. La sailor lo golpeó y la imagen se restauró. Siguió caminando. Un movimiento en los árboles la sobresaltó. Miró su aparato. Según éste, ella estaba sola en esa zona. Otro movimiento la desconcertó más. El aparato seguía sin marcar nada. La sailor miraba hacia todos lados con desconcierto. Una sombra se movía a un lado y a otro de los árboles.

- ¿Pero qué diablos…?- sintió que algo le travesaba el vientre. Se tocó y miró su mano. Las gotas de lluvia diluyeron la sangre en ella- Diablos, creo que estoy sangrando. Me siento mal, creo que…

Palabras de El satélite:

Estadística:

------------------- Estado --------------------- Lugar --------------------- Día

Sailor 1 -------- Muerto -------------- Centro del bosque -------------- 3

Suroeste del bosque…

Horo-Horo, Tamao y Sissi, miraban las furiosas olas del mar impactados. Tal parecía que una mega tormenta se acercaba. Al horizonte del mar se veían caer rayos enormes.

- Hay que encontrar refugio- dice Sissi. Horo la toma del brazo.

- No hay necesidad de escondernos. Además, es obvio que alguien más se va a refugiar bajo techo. Buena oportunidad para matarnos…

- De acuerdo, pero de todos modos yo me tengo que ir para buscar un arma. Tengo algunos asuntos pendientes con mis "amiguitos"…- dijo Sissi entrecerrando los ojos- ¡Nos vemos luego!- se alejó corriendo sin esperar respuesta.

Mercurio se acercó al cadáver de su "amiga". Sacó la flecha que estaba clavada en su estómago y la guardó. Recogió el GPS que la otra sailor aún tenía en la mano. Lo arrojó al ver que no servía. Después de unos segundos de silencio, detrás de ella escuchó el crujir del aparato al ser pisado. Volteó y se encontró de frente con Raziel. Bajó su arma.

- Menos mal que eres tú y no uno de esos mocosos que andan regados por ahí- dijo la chica sonriendo.

- ¿A qué te refieres? Aunque fueras alguien más, yo te mataría- dijo el espectro sorprendido de que le dirigieran la palabra. La sailor negó con la cabeza.

- Quiero negociar contigo. Déjame ser tu aliada, y yo te daré las almas que quieras sin que tengas que moverte.

- Lo que tú quieres es un guardaespaldas, no un aliado- dice el devorador entrecerrando sus luminosos ojos- Además, aunque aceptara serlo¿para qué¿Para que al final me traiciones como a tu amigo? Será mejor que te destruya aquí mismo- Mercurio se quedó muda. Al ver que Raziel daba un paso hacia ella, sin pensarlo accionó su ballesta. La flecha quedó clavada en uno de los ojos del devorador, que gritó furioso. La sailor aprovechó esto para echar a correr.

Sur del bosque…

Katmai iba maldiciendo a todos sus compañeros mientras caminaba bajo la tormenta, vigilando la zona del hospital.

- "Malditos, malditos compañeros, me mandan sola bajo la tormenta, maldito el que haya matado a mis amigos, maldito…"- tropieza- ¡Maldita cosa¡Hasta tú me friegas!- pateó le que creyó que era una piedra, pero que luego se dio cuenta era algo mucho más grande y que estaba enterrado- "¿Pero qué…?"- removió un poco el lodo y se percató de que había una enorme caja de metal enterrada bajo ella- "Jeje, creo que necesitaré ayuda de 'los malditos'…"- pensó y se apresuró a volver al hospital con sus amigos.

Oeste del bosque…

El cabello de la chica escurría a raudales. Una fuerte ventisca hizo que algunas enredaderas que estaban a un lado de ella se movieran.

- "¿Qué es eso? Hay algo escondido ahí"- Sissi se aproximó con precaución a lo que parecía ser un hueco en la base del peñasco donde estaba la cabaña abandonada. Removió las ramas y entró en la pequeña cueva- "Menos mal que aquí está seco"- un rayo iluminó la pequeña estancia. Por unos segundos le pareció ver algo tirado en el suelo. Un segundo rayo iluminó de nuevo el lugar dejando ver el objeto que yacía en el piso. Sissi corrió y se arrodilló junto a él, lo tomó y soltó una carcajada.

- ¿Qué se supone que es esto?- casi tuvo que gritar Korn para hacerse oír por encima de la tormenta.

- ¡Si lo supiera no los habría llamado, wey!- gritó Katmai. Por los altavoces de todas partes se comenzó a escuchar una especie de ópera anunciando el fin del descanso- ¡Ya estuvo, ayúdenme!- los otros chicos se apresuraron a ayudarla a desenterrar la caja de metal. Después de muchos esfuerzos, pujidos y quejidos, lograron cargarla y llevarla hacia al hospital.

- Yo te hago el paro, primis- dice Goke- Me quedo contigo a hacer guardia.

- Vaya, al menos alguien por aquí es amable- le contesta Katmai. Ambos caminan platicando acerca de lo que puede contener la caja- Ya se encargarán de abrirla- detrás de ellos escuchan unos acelerados pasos. Goke se apresura a ponerse en guardia, pero al voltear sólo vio cómo alguien se estrellaba contra su prima- ¡QUITATE, $&#$ (piiip)!- grita la chica enojada empujando a ese alguien. Se trataba de Sailor Mercurio, la cual alzó los brazos al ver que Goke la amenazaba con su guadaña.

- ¡No me hagan nada¡No me hagan nada!

- ¿Qué diablos quieres?- pregunta Katmai sin pizca de amabilidad y apuntándole también con la punta de su espada.

- ¡Por favor ayúdenme!

- ¿A qué?- dice Goke con recelo.

- ¡Por favor, necesito refugio!- les suplica Mercurio.

- Lo pensaré, pero primero deja tu arma- le dice Katmai. La sailor asiente y deja caer su ballesta. Los chicos cruzan miradas y bajan sus armas.

- De acuerdo, puedes venir al hospital con nosotros- dice el muchacho. La sailor baja la mirada.

- Creo que ya no, pero gracias de todas maneras. Perdón por molestarlos- los jóvenes ponen cara interrogativa. La sailor se desplomó frente a ellos con un hilo de sangre corriendo de su cuello.

Palabras de El satélite:

Estadística:

----------------- Estado --------------- Lugar ------------ Día

Mercurio ----------- Muerto ---------------- Sur del bosque ------------ 3

Equipo de las sailors destruido. Primer equipo destruido

Goke y Katmai soltaron un grito. Al voltear al frente ven una silueta y sueltan otro grito. Cruzan miradas y sueltan otro grito. Un rayo iluminó a Raziel, el cual miraba con satisfacción y moviendo la cabeza negativamente el cuerpo inerte de la sailor.

- Vaya, vaya, y al final resultaste ser una doble cara- exclamó el devorador. Los primos se ponen en guardia.

- ¿Por qué hiciste eso?- pregunta Katmai amenazándolo con su espada y reflexiona un poco- ¿Acaso era tu aliada?

- ¿Y qué si lo era? Ella traicionó a su amiga- le contesta Raziel inocentemente- Dime¿qué hay de malo en matar¿Por qué no puedo hacerlo?- dio unos cuantos pasos hacia los muchachos, los cuales hicieron lo mismo alejándose de él.

Sin resistirlo más, Goke lo ataca con su guadaña.

Palabras de El satélite:

Primera batalla del concurso.

Estadística:

-------------- Estado

Raziel -------- En batalla

Goke --------- En batalla

Katmai ------- En batalla

El devorador detiene el arma antes de que llegue a hacerle daño. Suelta una fría risa. Empuja la guadaña golpeando a Goke en el estómago con el otro extremo. El chico queda arrodillado. Katmai aprovecha para abalanzarse sobre Raziel, el cual la esquiva con gran agilidad, se pone detrás de ella y le da una patada. La mira caer con complacencia. El filo de la guadaña de Goke aparece al frente suyo. Detrás de él, el muchacho no lo piensa demasiado y hace un corte en su brazo.

Palabras de El satélite:

Primera batalla del concurso.

Estadística:

-------------- Estado

Raziel --------- Herido

El espectro entrecierra los ojos y voltea hacia el chico, el cual sonríe con burla. Raziel da un gran salto quedando detrás de él. Antes de que logre reaccionar, ya Goke tiene las garras de Raziel en su pecho.

- Dime, pequeño¿qué hay de malo en matar¿Qué matar no es divertido¿Qué no una vida humana vale simplemente eso, una vida?- susurra el devorador en su oído.

- Ja, estás demente- contesta Goke mirando al frente.

Palabras de El satélite:

Primera batalla del concurso.

Estadística:

-------------- Estado

Goke ---------- Herido

El joven cayó de rodillas al piso jadeando, con una mano sobre su pecho. Por lo menos su guadaña también había logrado alcanzar a su oponente. Raziel miró su sangre azul escurrir por su pecho y su hombro. Volteó hacia atrás para ver a la chica.

- Ah, mira, y yo que pensaba que los muertos no podían volver a morir- Katmai le clavó su espada en el pecho lo más profundamente que pudo. Raziel bufó exasperado y con una de sus garras fue sacando poco a poco el arma. Katmai se quedó petrificada. Cuando toda la hoja de la espada estaba fuera de su cuerpo, Raziel arrojó arma y chica lejos de él. Goke, desde el piso, aún trató de levantar su guadaña, pero Raziel la pisó inmovilizándolo. Katmai ya se le acercaba por detrás, pero el espectro volteó rápidamente con una de sus garras en alto.

Palabras de El satélite:

Primera batalla del concurso.

Estadística:

-------------- Estado

Katmai -------- Herido

La chica soltó su espada por un momento y se sostuvo el brazo. La lluvia limpiaba la sangre que manaba de él. Katmai lo miró con odio. Raziel se volteó hacia el cielo como si nada al escuchar que lo altavoces se encendían. Los muchachos aprovecharon esto y cuando se dio cuenta, Raziel tenía la guadaña de Goke y la espada de Katmai en el cuello aprisionándolo. No le prestó atención.

- Buenos días, queridos concursantes. El día de hoy, las zonas de peligro son las siguientes: los límites del oeste, los límites del sureste, el centro del bosque…- se oye decir la voz de Xana.

- Ya estuvo, Raziel, ya valiste- dice Goke con satisfacción. Raziel entrecierra los ojos.

- Ah, y los límites del sur. ¡Que tengan un buen día!- los chicos quedan petrificados. Raziel empuja las armas librándose de ellas y con increíble agilidad sube a un árbol cercano.

- ¡Nos vemos del otro lado!- grita el devorador alejándose y soltando una escalofriante risa.El satélite ilumina a los muchachos.

Palabras de El satélite:

Primera batalla del concurso. Ningún muerto.

Estadística:

-------------- Estado

Raziel --------- Herido

Goke ---------- Herido

Katmai -------- Herido

- ¡Me lleva la que me trajo! Y no precisamente Xana- dice Goke mirando hacia arriba- Eso me pasa por hablar.

- ¡Pues más te va a pasar si te quedas parado como idiota!- grita Katmai jalando a su primo del brazo. Ambos echaron a correr como nunca en su vida. Por los altavoces se escuchó una voz de mujer.

- ¡Peligro¡Peligro¡Peligro!

- ¡Carajo, ya escuchamos, no hay necesidad de que nos lo recuerdes!- grita Goke. Siguieron corriendo por un buen rato hasta que se percataron de que la luz había desaparecido.

- Nos… salvamos…-dijo Katmai tratando de recuperar el aliento. A su lado, Goke sonrió un momento y se desplomó, se desmayó, se desvaneció, se cayó- ¿Goke¡Goke¡GOKE!

Palabras de El satélite:

Estadística:

------------------ Estado

Goke --------- Herido. Estado crítico

Este del bosque, faldas del cerro…

- ¡Hey, chicos! Parece que ya va a dejar de llover- Yumi se asomó de entre las rocas donde estaba oculta. Sólo unas cuantas gotas de agua cayeron en su cabeza. Las nubes que quedaban en el cielo fueron desvaneciéndose poco a poco dando paso a un precioso amanecer que apenas comenzaba. Yumi, Ulrich y Odd salieron de su escondite. El chico rubio aspiró profundamente.

- ¡Qué bien se siente estar fuera de ahí!

- Oigan muchachos, vengan a ver esto- Ulrich miraba con curiosidad la pantalla que estaba junto a ellos.

Palabras de El satélite:

Primera batalla del concurso. Ningún muerto.

Estadística:

------------- Estado

Raziel --------- Herido

Goke ---------- Herido

Katmai -------- Herido

- ¿Primera batalla?- preguntó Yumi- ¿Quiere decir que habrá más?

- Bien, los concursantes hacen alianzas. Así que no dudo que habrá más de una- contestó Ulrich.

- Bueno, como sea- dijo Odd encogiéndose de hombros- ¿Creen que Jeremie está buscando la manera de ayudarnos?- inquirió inocentemente. Yumi y Ulrich cruzaron miradas.

Mientras tanto…

- ¡Aelita, ya eres real! Aelita, te amo- dice Jeremie con los ojos de estrellita.

- ¡Oh, Jeremie, yo también te amo!- contesta Aelita.

° Kiss ° Kiss °

Volviendo con los chicos Lyoko…

- Sí, debe estar muy preocupado por nosotros- dice Yumi pensativa.

- En este preciso instante debe estar buscando la manera de adentrarse en el disco duro de Xana- dice Ulrich. Los tres asienten.

- Mmm… eso espero- dice Odd. Delante de él aparece la sombra alargada de alguien- "Mmm, qué silueta tan sexy…"- piensa- ¿Pero qué…?- voltea hacia arriba a ver de quién proviene la silueta.

- ¿Qué sucede?- preguntan sus amigos. Miran en dirección hacia donde el rubio lo hace. En el árbol hay una chica que los mira fijamente. Sonríe y salta quedando de frente a ellos. Se aproxima unos pasos sin dejar de sonreír. Odd se pone delante de sus amigos.

- Ustedes váyanse, yo me hago cargo de la chica sexy.

- ¿Estás seguro?- pregunta Yumi preocupada. Su amigo asiente y su novio (ahora sí), la jala del brazo para echar a correr. La chica desconocida va a ir hacia ellos, pero Odd se pone frente a ella.

- No, si quieres pelear con ellos…- dice el chico sacando los cuchillos que había encontrado- primero conmigo, preciosa- la chica alza una ceja- Y por cierto¿cómo dijiste que te llamabas?

- Déjame recordar- dice pensativa- Nunca te lo dije.

- Pues este es un buen momento¿sabes?- le contesta el chico sonriente.

- Pues apréndetelo antes de morir: Génesis.

- Muy bien, Génesis. Será mejor que te vayas si no quieres salir perjudicada, linda- Odd le arroja uno de los cuchillos, el cual pasa peligrosamente cerca del rostro de Génesis y queda clavado en un árbol detrás de ella.

- Muy bien, muy bien, si quieres pelear, hagámoslo- dice poniendo delante de ella sus manos en posición felina, las cuales están cubiertas por guantes con garras de metal.

- Jeje, me encantan las chicas rudas- dice Odd poniéndose en guardia.

- Maldición, Goke, baja de peso, pesas un buen- dice Katmai arrastrando a su primo de un pie como puede. La chica pasa por encima de una raíz salida. La cabeza de su primo golpea contra ella- Uy, sonó hueco- dice Katmai en voz alta- ¡Te lo mereces por pesar!- ya se encontraba frente a la puerta del hospital. La patea sin ningún miramiento. Todos los ahí presentes voltean rápidamente, pero suspiran aliviados al verla. Korn, quien está muy ocupado tratando de abrir la dichosa caja de metal, se sobresalta. Detrás del umbral de la puerta aparece su prima, empapada. Su primo la mira un momento y vuelve a lo que estaba.

- Podrías ser más sutil¿sabes?- dice Korn con la vista clavada en el candado de la caja.

- ¿Qué estás haciendo?

- Pues tratando de abrir tu cajita.

- ¿Con un pasador?

- ¿Tienes alguna otra idea?- la chica bufa exasperada, desaparece un momento de la vista de todos, y después de unos segundos, entra con la guadaña de Goke en mano. Korn da unos cuantos pasos hacia atrás asustado. Katmai corta el candado de la caja de un solo tajo.

- Ahí está tu madre esta, ahora ven a ayudarme- dice Katmai tirando la guadaña y dirigiéndose a la puerta. Mete a Goke a rastras. Todos los demás se acercan a ellos corriendo.

- ¿Qué pasó?- pregunta Luz preocupada arrodillándose junto a Goke.

- Un maldito desecho de vampiro nos atacó- Katmai le muestra su herida en el brazo. Jenny también se arrodilla junto a Goke y lo abraza llorando.

- ¡Goke!- Katmai la aparta con suavidad y le sonríe gentilmente a la muchacha. También sonriendo, mira significativamente a Luz.

- No te preocupes, él estará bien. Luz es una excelente enfermera- Luz le corresponde la sonrisa a su prima y le pide a Korn que le lleve todo lo que necesita para curar a Goke. Jenny observa al chico alejarse. Cuando voltea hacia Katmai, se da cuenta de que su brazo estaba lleno de sangre.

- ¡Tú también estás herida!- exclama Jenny preocupada.

- No hay, problema, Goke necesita más atención- dice Katmai y da media vuelta. Al ir caminando, Korn la llama.

- ¡Hey, Katmai!

- ¿Qué hay primis?

- Dime¿qué carajo dice en la etiqueta de esta porquería?- dice mostrándole un botecito. Katmai alza una ceja.

- ¿"Anticonceptivos"?

- Exacto. ¡¿Para qué chin$&#$ queremos esto?!- Katmai voltea hacia la mesa donde están todos los medicamentos.

- Tranquilo, wey. A lo mejor era por si alguien estaba urgido y de repente le daba la calentura. Mira, ahí hay alcohol y vendas, llévaselas a Luz- sin esperar respuesta, sale por la puerta trasera del hospital, sin darse cuenta de que Moisés iba tras ella.

- Gracias, primis- dice Luz recibiendo las cosas que Korn le ofrece. La chica desgarra la camisa de su otro primo. Después de unos momentos de estar limpiando la herida de Goke, Luz recuerda algo- Por cierto¿qué había en la caja?- Korn también parece recordar.

- Aún no lo sé, pero te mantendré informada- los que quedaban ahí, se dedicaron a sus propios asuntos.

Odd se abalanzó hacia Génesis con el cuchillo en alto. La chica lo esquiva con agilidad. El muchacho desclava el otro cuchillo del árbol.

- Vaya, eres buena.

- Mejor de lo que piensas- dice Génesis sonriente.

Por algunos minutos, lo único que se escucha es el sonido de metales golpeándose unos contra otros. Odd finalmente logra clavarle uno de sus cuchillos en el pecho. Génesis lo mira sorprendida y se desploma. El chico guarda sus cuchillos y da media vuelta.

- Qué lástima, era muy atractiva.

No había dado ni dos pasos cuando escuchó una escalofriante risa detrás de él. Al voltear, ya Génesis se encontraba de pie nuevamente. El muchacho se queda estupefacto.

- ¿Pero qué demonios…?

- Jajajaja. Te dije que era mucho mejor de lo que pensabas- dice Génesis sonriendo maliciosamente.

- ¡El cuchillo te atravesó¡No puedes estar viva!- dice el chico sin salir de su asombro.

- Fíjate bien, estúpido libidinoso. Ni tu cuchillo ni yo tenemos sangre- la chica se abrió un poco la camisa. Odd abre mucho los ojos. Debajo de la camisa había una especie de chaleco negro.

- ¿Un chaleco antibalas?- dice Odd frunciendo el ceño y preparándose para atacar nuevamente.

- No sólo eso. Soy muy afortunada. Además me encontré esta preciosidad- con una mirada que indicaba que no se encontraba muy en sus casillas, Génesis extrajo algo de su espalda. Una especie de escopeta con la que apuntó a Odd, el cual se quedó petrificado- ¿Te gusta? Una Neostead de 9 mm. Y tendrás el privilegio de ser el sujeto con el que la estrene- el chico dio un paso hacia atrás. La pantalla que estaba junto a ellos se salpicó de sangre. Génesis guarda su arma satisfecha. Al ver la pantalla, suelta una carcajada.

Palabras de El satélite:

Estadística:

------------ Estado --------------- Lugar ---------------- Día

Odd --------- Muerto ------------ Faldas del cerro ------------- 3

Yumi y Ulrich iban corriendo tomados de la mano. Un estruendo resonó en el bosque.

- ¿Qué fue eso?- Yumi se detuvo y puso atención- Espero que Odd esté bien- dijo con angustia.

- Nos prometió que nos vería después- trató de calmarla Ulrich, pero sin poder ocultar su propia preocupación- tiene que cumplir su promesa- el castaño la abrazó para reconfortarla. Sin poder contenerse, el chico capturó los labios de la japonesa. Un sonido entre algunos matorrales los hizo separarse enseguida. Sissi apareció de entre ellos, mirando a los chicos con un terrible odio.

- Vaya, vaya, "amiguitos". Se nota que en mi ausencia no perdieron el tiempo- dice Sissi con veneno en la voz.

- Sissi…

- Creo que tenemos algunos asuntos pendientes¿no, Ulrich querido?- Yumi se pone frente a su novio.

- Lo que quieras con él, conmigo- dice la japonesa. Voltea hacia el chico- Ve a ver cómo está Odd, yo me haré cargo de esto- le dice en voz baja.

- ¿Estás segura?

- Sí, estaré bien, no te preocupes.

- De acuerdo, te amo.

- Yo también- los chicos se dan un ligero beso y Ulrich se va corriendo mirando a Sissi con desconfianza. Al ver esta escena, a Sissi la vista se le tiñe de rojo. Sin pensarlo más, se lanza contra Yumi tratando de darle un puñetazo en el rostro. La japonesa la esquiva sin problemas.

- ¿Eso es lo mejor que tienes?- Yumi le da un codazo en el estómago, haciendo que quede de rodillas. Desde el piso, Sissi lanza una patada que logra derribarla. Se pone sobre ella y comienza a darle puñetazos en la cara.

- ¡Tú, maldita zorra¡Además de dejarme totalmente a mi suerte, me robas a Ulrich!- Yumi logra darle un golpe para quitársela de encima. Sissi saca algo de su bolsa. La japonesa se queda helada al ver de lo que se trata.

- S-Sissi. ¡No estás en pleno juicio!- dice sin despegarle la vista al objeto que la otra chica tenía en la mano- ¡Este juego te atrofió el cerebro¡Te volvió completamente loca!

- Todos estamos un poco locos, querida- dice Sissi con dulzura- Sólo que no nos damos cuenta. Además¿qué más esperabas si me dejaron completamente sola?- la chica sacó un encendedor de otro de sus bolsillos y encendió el trozo de dinamita que tenía en la mano. Se abalanzó sobre Yumi, y ambas cayeron al piso en una lucha con límite de tiempo. Sissi le metió la dinamita en la boca a su oponente y la inmovilizó por completo. Se inclinó un poco y le habló al oído.

- Esta es por todas las que me debes, estúpida. Y el próximo… será Ulrich- Yumi abrió mucho los ojos. Sissi se levantó y echó a correr lo más rápido que pudo. Sudando frío, Yumi se sacó la dinamita de la boca. Lo que vio… fue lo último que vio.

- "Me lleva la…"

Palabras de El satélite:

Estadística:

-------------- Estado --------------- Lugar --------------- Día

Yumi ------------ Muerto -------------- Centro del bosque ------------- 3

Ulrich se detuvo en seco. Sintió como si le hubieran dado una patada en el estómago que lo había dejado sin aire. Luego sintió un terrible escalofrió que le recorrió toda la espalda. Miró a su alrededor. Silencio. Después de unos segundos, se escuchó una especie de explosión que resonó fuertemente. El chico volvió sobre sus pasos con la más terrible angustia que jamás había sentido en toda su vida.

Al despertar Goke, lo primero que ve son los rostros de Jenny y Luz-cero.

- ¿Dónde estoy?- pregunta Goke.

Estás en el hospital, con tus amigos.

- El chico está tan débil que vuelve a desmayarse. Transcurridas varias horas, Goke todavía no reacciona.

- Goke… Goke…- escucha.

- "Esa voz… ¿quién es…?"- pregunta él- "Eres tú…"-pero no puede hablar.

- Goke, por favor despierta- dice la voz con un tono de preocupación- Necesito tu apoyo, Goke… por favor…

- "Pero estoy despierto¿no me escuchas?"- la voz comienza a llorar- "…Te prometí protegerte y debo cumplir"- a lo lejos se empieza a escuchar otra voz- "¿Qué pasa?"

- Está recayendo, dejó de respirar.

- "¿Pero qué pasa? Si yo estoy bien, me siento bien."

- Goke, no me dejes sola, me prometiste… no te rindas- dice la primera voz en un susurro, sollozando.

- "Lo intentaré… lo intentaré, no me debo rendir, lo prometí, no debo fallarle…"- Goke lucha contra la oscuridad. Intenta moverse, pero sin éxito; se percata de que físicamente no puede hacer nada, pero su mente puede ser la diferencia.

- Lo está logrando, está regresando… tu voz hizo la diferencia…- dice la segunda voz.

Goke comenzó a recobrar la conciencia. Abrió los ojos lentamente. En una imagen demasiado borrosa, logró distinguir tres caras mirándolo fijamente, y tan cerca que podía sentir su respiración.

- Korn, quítame tu jeta de encima. Y trágate una menta, apestas- dice Goke débilmente.

- Ja ja ja, yo todavía que me preocupo por ti y tú…- contestó Korn y se fue hacia una mesa al ver que ya su primo se encontraba bien. Jenny se abalanzó sobre Goke y lo abrazó.

- ¡Estás bien!

- Aaaaauch- se quejó el chico pero le correspondió el abrazo.

- ¡Ay, perdón!- dijo la muchacha y se separó de él muy sonriente. Luz miraba a ambos igualmente con una sonrisa dibujada en su rostro. Goke le agradece todo con la mirada, y se irguió sobre la camilla en la que estaba acostado. Volteó hacia Korn, quien estaba muy entretenido tecleando algo en una computadora portátil.

- Oye, Korn.

- ¿Qué?- dice el chico sin despegarle la vista a la pantalla.

- Déjame revisar mi Messenger.

- Al rato, wey, estoy ocupado- de la computadora empieza a salir una canción de Korn (el grupo). Korn (el muchacho) se aloca. Los otros chicos se le quedan viendo un momento, Korn se calma y vuelve a lo que estaba. Goke mueve la cabeza negativamente.

Moisés limpia con cuidado la herida del brazo de Katmai. La chica aprieta los dientes para soportar el dolor. El muchacho se sonroja al sentirla tan cerca. La chica simplemente mira hacia el frente.

- Julieta…

- ¡Soy Katmai!- protesta rápidamente.

- De acuerdo, Katmai- dice Moisés rodando los ojos- Quería preguntarte algo…

- Es buen momento- dice Katmai sin voltear a verlo.

- ………… ¿Querías mucho a Mario Raúl?- si Katmai se sorprendió ante esta pregunta, no lo demostró.

- Sí- dijo simplemente, con voz apagada.

- ¿Cómo algo más que un amigo?- pregunta el chico tratando de ocultar sus celos. Katmai lo voltea a ver y aparta su brazo.

- ¿Y eso qué te importa?- Moisés se entristece.

- ¿Quieres decir que sí? Me percaté de tu reacción al ver la pantalla- dice con tristeza. La chica abre mucho los ojos.

- Mario Raúl era como mi hermano. ¿Cómo te sentirías tú?

- ¿Hermano¿De verdad?- a Moisés se le iluminan los ojos. Katmai suspira afirmando con la cabeza y deja que el chico termine de curarla. Mientras le venda el brazo, Moisés sonríe.

- Hay algo que debo decirte…- Katmai lo voltea a ver y alza una ceja.

Los muchachos observaban la pantalla, mientras Korn tecleaba cosas indescifrables.

- ¿De dónde te la robaste?- pregunta Goke.

- Venía en la caja- contesta Korn-olio.

- ¿Y qué haces?- inquiere Jenny.

- Estoy intentando entrar a la página oficial de Korn- Goke le da un zape- No es cierto, estoy intentando infiltrarme en la base de datos de El satélite- se oye un pitido proveniente de la computadora- ¡Por cierto, ya estoy adentro!- Luz, Goke y Jenny se inclinan más para ver mejor.

- ¿Y luego qué?- pregunta Luz.

- Voy a jackear el sistema- dice humedeciéndose los labios.

- ¿Si lo logras vamos a poder salir de aquí?- pregunta Jenny con ilusión.

- Todos juntos, querida, todos juntos…- dice Korn.

Chise se detuvo en seco sobresaltando a Shuji.

- ¿Sucede algo¿Hay alguien cerca?- pregunta el chico acercándose a ella.

- Jacker…- pronuncia Chise en voz baja.

- ¿Jacker?

- Alguien se logró infiltrar en la base de datos de El satélite. Creo que van a desconectarlo. Vamos con ellos. Están en el hospital abandonado.

- De acuerdo.

La chica tomó de la mano a su novio. Ambos comenzaron a caminar rápidamente.

- Espera- Chise presta atención a su alrededor. Rápidamente jala a Shuji y ambos se meten debajo de una mesa. Una silueta pasa de largo el salón donde ellos están. Los dos suspiran aliviados.

- Vámonos de aquí- Shuji se levanta. Chise asiente y lo sigue.

Ulrich se sentía como en un torbellino que lo jalaba hacia el fondo de un infierno que nunca llegaba. Trataba de apartarle la vista al cuerpo que estaba frente a él.

- "No puede ser, no puede ser ella, ella me prometió que estaría bien, debe estar bien, esto sólo puede ser un sueño. Sí eso debe ser, un mal sueño del que me despertaré en cualquier momento" pensó Ulrich con desesperación. Se tapó los ojos con las manos para tratar de despertar. No lo hizo. Yumi seguía ahí, sin respirar, sin mirarlo, sin moverse.

El dolor vence al chico y lo hace caer de rodillas. El muchacho grita el nombre de Yumi tan fuertemente que se desgarra la garganta. Abraza los restos de la chica. A lo lejos ve acercarse a varios hombre uniformados militarmente. Los militares le arrebatan a Yumi de los brazos y se alejan tan rápido como habían llegado.

- ¡No¡¿Qué hacen¡No se la lleven¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡YUMI!!!!!!!!!!!- se levanta del piso- ¡¡¡¡¡SISSI, ME LAS VAS A PAGAR!!!!!

Luz llega junto a Korn con un par de pistolas colgadas de la cintura.

- ¿De dónde sacaste eso?- pregunta Korn al verla.

- Estaban en el sótano. No pienso usarlas, pero mis sables estaban medio inútiles- los chicos voltean rápidamente hacia la ventana al ver que aparece una luz repentina que se desvanece al instante.

- Eh, Luz¿podrías ir a ver?

- ¿Y yo por qué?

- Porque tú tienes las pistolas.

- Ay, sí, para eso te las doy.

- No, no, así está bien, son tuyas. Haz algo bueno en tu vida.

- ¡Salvé a tu-nuestro inche primo!

- Eso no fue gran cosa.

- Mugre fresa-gay- dice Luz apuntándole con una de las pistolas- ya después me haré cargo de ti- se acerca sigilosamente a la puerta. La patea y apunta a los muchachos que estaban fuera. Éstos alzan las manos- ¿Quiénes fregados son ustedes¿A qué han venido?

- ¡No dispares¡Soy Chise y él es Shuji¡Venimos en paz, estamos desarmados!- dice Chise rápidamente. Shuji mira a su novia.

- Sí, claro, estamos desarmados- dice Shuji con un poco de burla.

- ¡Nel, que, vienen a matarnos¡Largo de aquí, largo, largo, fuchi!- dice Luz sin dejar de apuntarles.

- Tranquilita, chica- Katmai aparece sin que Luz se diera cuenta y hace que su prima baje sus armas. Aún con un poco de desconfianza, Luz le hace caso a su prima y deja de apuntarles a Chise y a Shuji. Katmai se dirige amablemente a los recién llegados- ¿Qué se les ofrece?- Chise y Shuji bajaron las manos y suspiraron aliviados.

- Necesitamos refugio- dice Chise. Katmai asiente y le cede el paso. Los chicos entran en la pequeña estancia.

- Adelante, adelante, pónganse cómodos- Jenny los guía gentilmente hacia unas sillas.

- Gracias.

- ¿Dónde estaban?- preguntó Luz. La pareja comenzó a relatar su estancia en la escuela y dijeron que habían salido de ahí por la presencia de un extraño. Pronto todos se tomaron confianza y comenzaron a bromear y a platicar como si se conocieran de hacía mucho tiempo. Chise se queda callada y voltea súbitamente hacia la puerta. Korn la mira confundido y hace lo mismo. La puerta cae repentinamente.

- Bienvenid… no mam…- Luz se queda con la palabra en la boca. Tras el umbral de la puerta aparece la alta y delgada figura del devorador de almas, el cual entrecierra los ojos. Sin que nadie pueda decir una palabra, se abalanza sobre Goke y lo levanta por el cuello.

- Maldito mocoso, vas a pagar muy caro haberte metido conmigo- Raziel levanta una de sus garras dispuesto a acabar con el muchacho, Luz reacciona casi sin pensarlo y le dispara al devorador. Él voltea hacia la chica y deja caer a Goke estrepitosamente. Jenny se acerca corriendo a él. Raziel avanza amenazadoramente hacia Luz, la cual le dispara nuevamente.

Palabras de El satélite:

Segunda batalla del concurso.

Estadística:

-------------- Estado

Raziel -------- En batalla

Luz ----------- En batalla

Katmai ------- En batalla

Las garras de Raziel chocan contra la espada de Katmai antes de lograr llegar a Luz.

- Ah, la otra mocosa de la que me voy a vengar- dice Raziel con burla mirando a Katmai. La chica voltea buscando a alguien aparte de Luz detrás de ella.

- ¿Quién¿Yo? Ah, sí, cuando quieras- dice Katmai también con burla. Raziel alza sus garras.

Palabras de El satélite:

Segunda batalla del concurso.

Estadística:

-------------- Estado

Raziel -------- En batalla

Luz ----------- En batalla

Katmai ------- En batalla

Korn ---------- En batalla

Goke ----------- Porrista

La guadaña de Goke aparece frente a él. Korn era quien sostenía el arma. El chico se voltea hacia su primo herido.

- ¿Ves Goke? Así se hace.

- No te distraigas, wey- dice Goke. Korn cae a su lado a causa de una patada de Raziel- Idiota...

Palabras de El satélite:

Segunda batalla del concurso.

Estadística:

--------------- Estado

Korn ---------- Noqueado

Estúpido…

Katmai y Luz están en guardia. Raziel salta detrás de ellas. Las chicas voltean. Rápidamente, Raziel toma las cabezas de ambas y las estrella contra sí. Las dos chicas caen al piso.

Palabras de El satélite:

Segunda batalla del concurso.

Estadística:

-------------- Estado

Luz ---------- Noqueada

Katmai ------- Noqueada

Otras…

Raziel ve que algo pasa rozando al lado de su cabeza.

- Diablos, era más al centro- murmura Moisés.

Palabras de El satélite:

Segunda batalla del concurso.

Estadística:

-------------- Estado

Raziel -------- En batalla

Moisés ------- En batalla

¿Cuánto durará…?

Moisés alza el otro sable que tiene en su mano. Katmai sonríe desde el piso.

- Moisés¿y tus canicas?

- ¿Qué pregunta es esa?- dice Moisés.

- Las que te dieron de arma, idiota.

- Ah, Luz me donó sus sables- Moisés arroja el otro sable en dirección a Raziel, el cual al mismo tiempo arrojó una silla al muchacho.

Palabras de El satélite:

Segunda batalla del concurso.

Estadística:

Estadística:

-------------- Estado

Moisés ------- Noqueado

La silla dio en el blanco, pero el sable no.

Raziel baja el sable que detuvo a mitad del vuelo hacia su cara y da media vuelta, como para irse. Detrás de una mesa, Chise empieza a brillar. Shuji se da cuenta de esto y le sujeta la mano.

- Tranquila Chise, si pierdes el control aquí, todos moriremos- Chise voltea a verlo y asiente. La luz desaparece.

Palabras de El satélite:

Segunda batalla del concurso. Ningún muerto, sólo noqueados. Bola de tontos. Cuatro mexicanos y no pudieron contra un desecho de vampiro.

Estadística:

Estadística:

-------------- Estado

Raziel ---------- Ileso

Luz ----------- Noqueada

Katmai ------- Noqueada

Korn --------- Noqueado

Moisés ------- Noqueado

Jenny se da cuenta de que Raziel sujeta el arma de una manera diferente. El devorador voltea rápidamente y arroja el sable en dirección a Goke.

Palabras de El satélite:

Segunda batalla del concurso.

Estadística:

-------------- Estado

Jenny --------- Herido

Jenny queda un momento de pie y luego cae de rodillas. Todos se petrifican. Raziel abre mucho los ojos y nuevamente da la vuelta para retirarse.

- Estúpida niña atravesada- ya nadie le hace caso y todos centran su atención en Jenny. Goke se hinca y la abraza. Jenny con mucho esfuerzo logra sacarse el sable del pecho.

- ¡Se suponía que yo te iba a proteger, no tú a mí!- dice Goke con los ojos húmedos. Jenny sonríe.

- Yo no quería que me protegieras, sólo quería estar contigo… hasta el final- la chica alza una mano y le acaricia una mejilla, Goke sostiene su mano.

Palabras de El satélite:

Estadística:

-------------- Estado

Jenny --------- Herido

Goke ---------- Lloroso

La mano de Jenny poco a poco va perdiendo fuerzas.

- Yo te…- sus ojos se cerraron.

- Jenny… Jenny… ¡Jenny¡¡¡¡¡NOOOOO!!!!!

Palabras de El satélite:

Estadística:

-------------- Estado --------------- Lugar ------------- Día

Jenny ----------- Muerto -------------------- Hospital ------------------- 3

Una cruda música comienza a sonar por los altavoces.