Bien, aquí está la continuación, no se cuando pondré el dichoso lemon porque falta mucho por aclarar, aunque parte de la aclaración se dará en este capítulo, estoy sumamente agradecida con sus reviews, nunca creí que recibiría tantos y que nuevas personas se unirían en el apoyo a este fic. No le doy una respuesta personal a cada persona pero si tengo el tiempo suficiente lo haré el próximo fin de semana, ya que lo menos que puedo hacer es darles las gracias. Así que como adelanto: Arigato Gozaimazu (Muchas Gracias)

Por cierto, algo que aclarar que se me olvidó, aunque ya ustedes deben haberlo deducido, pero por si acaso.

………………………. : Es un cambio de escena.

Sin nada más que decir, espero que el capítulo les guste.

Fría como el fuego

El Trato

K: "Qué hago, esto debe ser otro de sus juegos pero ni crea que caigo esta vez…" – Kagome se separó de él como pudo para poder hablar.- Qué diablos te pasa, por qué hiciste eso?

I: Pensé que habías aceptado el trato. – Dijo dando distancia entre los dos cuerpos.

K: Uno: No respondí nada y dos: si se supone que va a ser una farsa, no hay porque demostrar "nuestro tierno amor" aquí, no crees?

I: O sea, que si lo aceptaste?

K: Yo…"Lo acepto o no lo acepto, ay, ni que fuera el fin del mundo para meditarlo tanto…", no creo que esto sirva.

I: Por qué?

K: Simplemente es una idea ridícula.

I: Nuevamente pregunto: por qué?

K: No tiene importancia, simple y llanamente no es buena idea.

I: Por?

K: Ay, PORQUE NADIE SE VA A COMER EL CUENTO DE QUE YO CONQUISTÉ A SEMEJANTE PA…- Kagome se tapó la boca con su mano y totalmente roja.

I: Semejante qué? - Preguntó sumamente divertido por lo que iba a decir Kagome.

K: Nada. – Dijo con la cara mucho más roja si es que eso era posible.

I: No, tú te quedaste en que nadie iba creer en que pudieses conquistar a semejante pa…?

K: Nada.

I: ¿Acaso quisiste decir algún diminutivo de papá? – Preguntó con una sonrisa burlona a punto de estallar en carcajadas.

K: No, yo… "¿Qué digo, algún insulto que empiece por pa para que no parezca que lo que iba a decir era "papacito", aunque que tiene de malo, no era un insulto, ay pero que cosas pienso? A ver…pa…papa…papanatas, eso es, no es muy creíble pero de algo debe servir" – Yo lo que quise decir era que nadie iba a creer que me iba a empatar con semejante papanatas.

I: ¿Y por eso estabas totalmente roja hasta más no poder, será mejor que te esfuerces porque esa no te la creo y no te voy a dejar tranquila hasta que digas lo que yo sospecho. – Dijo con una sonrisa triunfal mirándola sumamente burlón.

K: Deja de ser ridículo, por si no lo sabes, tengo que hacer muchas cosas hoy como lo es el buscar un detective para que haga algo por la patria y me salve el pellejo.

I: Con que tratando de desviar la conversación, eh?

K: No tengo porque seguir escuchándote, yo ya me voy, gracias por el hospedaje y lo demás Inuyasha. – Dijo mientras iba saliendo por la puerta pero fue detenida por el agarre de la mano de Inuyasha en su brazo.

K: Si vas a seguir con la cosa, te juro que…

I: Ya, ya, deja el ataque. Muy bien, no te sigo atormentando pero deja de quejarte tanto.

K: Y qué esperabas?

I: Mira, déjame acompañarte, si?. Cualquier cosa, metemos la coba de que estabas muy asustada y que temías salir así.

K: Y pasar como una idiota para taparte, estás loco. – Dijo mientras seguía tratando de entrar en el ascensor.

I: Oye, espera…- Dijo entrando con ella en el ascensor. – Bueno, tómalo como pago a haberte prestado mi cama.

K: Ya acepté ser tu novia, no tengo porque pagarte más.

I: No, ese fue el pago por yo protegerte y asumir parte del riesgo por el que corres...espera un minuto, o sea que si aceptas?

K: "Dios, en que me metí, bueno si le doy algunos parámetros no hay de que preocuparse, espero" Sí, como sea; y no te pases de listo, yo ya te curé la herida si es por eso.

I: Yo no hice negocios contigo para eso, así que no cuenta y por tu salud mental, será mejor que me hagas caso.

K: Y ahora que quieres?

I: Pues, quiero que me esperes, déjame que me ponga algo decente y salgo a horita. – Dijo mientras presionaba el botón con dirección opuesta a la de abajo.

K: No tengo porque esperarte, deja esos botones quietos y despídete de una vez. – Dijo tratando de quitarle la mano a Inuyasha de los controles.

I: En realidad…-Dijo mientras paraba la ruta del ascensor.- No terminamos muy bien lo que empezamos hace rato, no? – Tomó la mano de Kagome y jaló el cuerpo de ella hacía él pero Kagome aún no estaba del todo convencida a pesar de que su cuerpo le clamaba a gritos que se dejara, se resistió y empujándolo, se alejo de él.

K: No hacen falta las humillaciones, Inuyasha.

I: Cuál humillación, se suponía que habías aceptado, no?

K: Pero hazlo delante de Sesshomaru o de los demás, no para humillarme y poder burlarte de mi.

I: No lo hago con esa intención. – Dijo cruzándose de brazos.

K: Entonces en qué quieres que me convierta, en una amiga con derecho o qué? – Dijo levantando la voz

I: No seas ridícula, tú aceptaste ser mi novia y lo vas a tener que aceptar con todas las de la ley. – Dijo tomando el mismo tono.

K: No seas insolente, yo acepté porque como tú mismo dijiste, es una farsa que saca provecho a los dos, aunque para no tener tantos inconvenientes será mejor que me retracté, no crees?

I: No, definitivamente yo le saco provecho SI Y SÓLO SI tú cumplieras con tu parte.

K: Pero para tu información, no soy ninguna ramera que se deja por el primero que la seduzca, así que será mejor que vayas bajando de las nubes.

I: "Que literal me sonó eso…"Entonces no va a ser tan fácil como imaginé verdad?

K: Para tu desgracia, estás en lo cierto. Ahora, hemos durado mucho tiempo en esta conversación sin sentido y me está faltando el aire, será que tendrías la decencia de quitarte del medio y dejarme hacer que continúe bajando el ascensor?

I: Bien. – Inuyasha se movió y vio de reojo a Kagome cuando fue a presionar un botón. – Sabes, se que seguramente te lo vas a tomar a mal pero guerra avisada no mata a soldado y si lo mata es por descuidado, no?

K: ¿Ahora qué quieres decir?

I: Que no creas que como sacaste las uñas de gatita molesta conmigo, te podrás salvar del hecho de que no vaya a seguir tratando de seducirte.

K: Se suponía que teníamos todo arreglado, por qué te empeñas en arruinarlo todo de nuevo?

I: Alguna vez te has mirado en un espejo?

K: Obvio, pero a eso a que viene?

I: A que si de verdad te vieras, sabrías que como vulgarmente se dice, estás como quieres, así que deduce desde ahí, mi empeño.

K: Deja de fastidiar tanto y burlarte de mi.

I: Lo sabía, nunca has visto tu reflejo.

K: No seas idiota. – Y dicho esto, salió del ascensor, dejando a Inuyasha sólo dentro del pequeño cubículo y con la mente trabajando a millón.

I: Por qué demonios no me cree? – Dijo mientras pulsaba un botón y hacia que el ascensor lo llevara a su piso. – "Por qué es tan terca, acaso no ve lo hermosa que es o qué?"

………………………….

K: Quién se cree para formar tal escenita? – Dijo mientras iba caminando por la calle, tomó un taxi, dio el dinero y dijo la dirección mientras seguía pensando en la situación anterior. – "Realmente no entiendo cual es su afán, a la primera se burla de mi, luego se disculpa y te hace pensar que sería un buen amigo pero lo arruina todo y te reclama como si fueras de su propiedad, y para echarle leña al fuego, ahora con el dichoso trato, no se que voy a hacer."

………………………….

(…): Srta., está es su ca…su mansión? – Habló el conductor del taxi.

K: Ah, sí, gracias. – Kagome no se había dado cuenta de que ya estaba en su hogar y se bajó rápidamente pero cuando entró le informaron que tenía visita dirigiéndose hasta la sala. – Sango?

S: Eh?- Sango se volteó y vio a su amiga.- Kagome, como estás? – Dijo acercándose a ella y la abrazo – Me preocupe mucho de saber que estabas enferma cuando me informaron, ese cretino de Inuyasha me las va a pagar, pero por lo que veo, no pasó nada grave, verdad?- Dijo mirando lo bien que se veía Kagome.

K: No, en realidad, las cosas no son tan simples, pero esa fue la excusa que inventé, bueno, que inventó Inuyasha.

S: Por qué, qué pasó? – Dijo Sango tomando asiento en uno de los muebles y Kagome la imitó.

K: Veras, al parecer, hay alguien que quiere que deje la empresa a cambio de mi vida y me amenazó.

S: Qué, pero cómo?

K: Inuyasha si me dio la cola, pero a mitad de camino, nos dimos cuenta de que nos seguían, logramos llegar al centro y él me dijo que si quería me podía quedar en su casa mientras pasaba el peligro y…

S: QUÉ, FUISTE A SU CASA?

K: Cálmate, no paso nada, si eso es lo que crees… "Bueno, en realidad…". Uno de esos hombres entró en el departamento y nos apuntó, dijo que él sólo nos daba una advertencia pero no había próxima vez, disparó a Inuyasha pero la bala sólo le rozó un brazo.

S: Entonces?

K: Mi problema es que ahora estoy metida en uno peor.

S: Cómo?

K: Inuyasha y yo hicimos una especie de trato y… se trata de que él me va a cuidar a cambio de que yo…

S: Tú qué? – Dijo algo desesperada por la lentitud con la que Kagome hablaba.

K: Yo sea su novia.

S: QUÉ? – Dijo parándose de súbito.

K: Es sólo una farsa, no malinterpretes, pero parece que se quiere dar demasiadas libertades para mi gusto.

S: Por qué no le das un freno al asunto? – Decía mientras se volvía a sentar.

K: Acabo de hacerlo, pero ahora no sé como vayan a quedar las cosas o si se vaya a mostrar muy confianzudo en la empresa y tú más que nadie sabes que ya no puedo caer en ese mismo juego otra vez.

S: Pero, por qué no le das una oportunidad, tú sabes que todos no son como Bankotsu, no?

K: Lo sé, pero ya me recuperé, si vuelvo a caer en lo mismo, seguramente no aguantaré.

S: Sólo date una oportunidad, es más, por qué no lo haces a través de ese juego?

K: Hablas de…?

S: Si el quiere jugar con fuego, entonces tu te comportarás con él, en vez de ser fría como el hielo, a tal vez, ser fría como el fuego.

K: Deja de decir idioteces, no me voy a poner en esa cómica, no me voy a rebajar.

S: Sólo piénsalo sí, no te estoy diciendo que caigas de platanazo (de un solo golpe) pero quizás puedas hacerte un poco más flexible y lo haces pasar por la misma tortura.

K: No creo que se inmute por eso, además, si eso sólo llegara hasta ahí, está bien, pero el problema es que no me voy a poder controlar con semejantes insinuaciones y tampoco voy a quedar indiferente después, recuerda que Sesshomaru me lo advirtió y él…

S: Sólo te metió basura en el cerebro. – La interrumpió Sango. – Acaso piensas que él es realmente feliz, yo lo dudo, ya que el dinero no lo es todo y él no es quien para decirte de que debes mostrarte fría y calculadora ante los demás para que tú también caigas en su misma infelicidad.

…………………………….

I: Esa idiota, ya me amargó el día, ni siquiera se por qué me molesto. – Dijo mientras entraba en un restaurante y murmuraba otras cosas más. Se sentó en una silla, alrededor de la barra y pidió el almuerzo.

M: Inuyasha? – Inuyasha se volteó y vio a Miroku a su lado, comiendo su almuerzo, giro su cuerpo para estar al frente de él, mientras esperaba a que le trajeran su orden.

I: Qué hay? – Dijo sin muchos ánimos.

M: Vaya y yo que creí que la enferma era la Srta. Higurashi.

I: Ni la menciones. – Dijo desviando la mirada hacia la ventana del local.

M: Y esa alegría imposible de contener?- Preguntó con sarcasmo, mientras seguía comiendo, pero al no recibir más que una desagradable mueca, continuó. – Ya sé, te odió por haberla enfermado y te botó.

I: Si hubiera sido eso…

M: Entonces, qué pasó? – Pregunto Miroku mucho más intrigado que antes.

I: Es que…- Inuyasha dudaba de que estuviera correcto hablarle del asunto a Miroku, pero tenía muchas ganas de desahogarse. – No sé que me dio e hice un trato con ella, el cual no estoy seguro en que posición me deje.

M: Trato, qué trato?

I: Algún depravado mental, busca su renuncia a cambio de su vida y el trato consiste en que yo la proteja y comparta el riesgo con ella a cambio de que sea mi novia para restregárselo a mi hermano.

M: La amenazaron, pero cuándo?

I: Ayer, en mi casa y me rozó una de las balas del idiota que logró escapar.

M: En tu casa, o sea que tú y ella…?

I: No soy tan pervertido como tú, Miroku, así que deja de imaginar cosas que no son, sólo lo hice para que no estuviese tan expuesta en su casa.

M: Y sólo por eso? – Dijo con una sonrisa pícara.

I: Para que me molesto? – Decía mientras volteaba los ojos.

M: Muy bien, entonces que harás?

I: Pues, todo dependerá de lo que ella decida, supongo.

………………………….

K: Por cierto, Sango, aún no he sabido detalles de lo que pasó con Miroku en la fiesta.

S: Pues, se portó bien, es más me ayudó mucho cuando había que alabar a esos empresarios engreídos pero luego cuando nos íbamos…

FLASHBACK

M: Oye, te llevó?

S: Eh, bueno… - Dijo algo sonrojada.

M: Vamos, entonces. – Dijo mientras le abría la puerta de su auto, luego de que ella estuviera adentro, subió él también Una vez adentro, Miroku encendió el vehículo. – Donde vives?

S: En la calle 20 con carrera 18.

M: El centro, eh, buena ubicación.

S: Pues, sí. – Dijo mientras miraba por la ventana y evitaba su mirada.

La conversación después de eso fue nula, ya que Sango se encontraba sumamente incómoda y cuando llegaron…

M: Es aquí? – Dijo señalando una de las casas.

S: Sí, eh…gracias por traerme. – Dijo mientras se disponía a bajar del auto.

M: Espera. – Dijo mientras veía a Sango enderezarse para verlo a la cara.

S: Sí?

M: Tú…- Miroku no habló más de ahí pero en su "nerviosismo" le tocó cierta zona prohibida a Sango, haciendo que esta le diera una fuerte cachetada y saliera del carro, sumamente roja y enojada.

S: Sádico pervertido. – Fue lo único que atinó a decir mientras entraba a su casa apresuradamente.

M: La puse a último minuto, es que soy un regalo del cielo, definitivamente. – Se dijo a sí mismo con sarcasmo, mientras decepcionado de sus mañas, regresaba a su casa.

FIN DE FLASHBACK

S: No le he dirigido la palabra hoy, nunca creí que tuviera ese descaro conmigo después de comportarse…

K: Caballerosa y gentilmente contigo. – Le completó. – Así me pasó con Inuyasha, por eso no sé que pensar. – Dijo mientras bajaba la mirada hasta el suelo.

S: Pues, debes aclarar las cosas con él, así como yo con Miroku, pero…qué harás tú?

K: Supongo que su ayuda puede ser bien recibida si aclaro las cosas con él, después de todo, estábamos en otras situaciones, y con mejores ánimos, quizás podamos arreglarlo y mejorar todo, aunque…

FLASHBACK

I: Guerra avisada no mata a soldado y si lo mata es por descuidado, no?

K: ¿Ahora qué quieres decir?

I: Que no creas que como sacaste las uñas de gatita molesta conmigo, te podrás salvar del hecho de que no vaya a seguir tratando de seducirte.

FIN DE FLASHBACK

K: Espero que todo no se vuelva a complicar porque con lo que pasó con Bankotsu…

FLASHBACK

B: Kagome, te ves sumamente hermosa. – Le decía Bankotsu mientras observaba a una Kagome radiante frente a la puerta de su casa.

K: Muchas gracias, tú también te ves muy bien.

B: Gracias. Vamos, entonces? – Dijo mientras le ofrecía su brazo en el típico gesto de caballerosidad, algo que ella aceptó con gusto y con una gran sonrisa entrelazó su brazo con el de él.

Luego de que llegarán al restaurante, tomaron asiento en una de las mesas, el lugar era realmente agradable y muy romántico, a lo cual, Kagome no creería que pudiese existir un presente más perfecto. Cuando pidieron su orden, el celular de Bankotsu sonó y se excuso con ella mientras lo iba a contestar lo suficiente alejado de Kagome como para que no escuchara.

B: Aló, estoy ahora con ella, le recomiendo que sea rápido.

(…): Deje de ser tan confianzudo, además, ya no necesitaré de sus servicios de ahora en adelante, pues vas a hacer el último paso del plan.

B: Qué, ahora?

(…): Dices que debía ser rápido, no?. No pierdas el tiempo y hazlo de una vez.

B: Pero…- No pudo hablar más ya que se había terminado la llamada. – Maldición, no quería hacerlo tan repentino pero no puedo hacer nada más Kagome…

El chico llegó hasta la mesa y se sentó, Kagome lo recibió con una gran sonrisa, mientras él mantenía su rostro serio. Ella, al ver su expresión tan seria, cambió el semblante y borró su sonrisa.

K:¿ Sucede algo malo? – Dijo algo preocupada.

B: En realidad sí.

K:¿ Qué sucede?

B: Kagome, tengo que dejarte, ya no puedo aguantar más esta farsa.

K:¿ Qué? – Le dijo ella, totalmente sorprendida.

B: Yo fingí haberme enamorado de ti para conseguir tu herencia una vez que nos casáramos y luego me divorciaría, pero para eso, necesitaría esperar muchos años, los cuales no estoy dispuesto a peder con una mujer como tú.

K: ¿Por qué? – Fue lo único que dijo con las lágrimas a punto de salir y sintiendo que cada una de las palabras se le clavaban en el corazón como afiladas dagas.

B: Cómo qué por qué, eres desesperante, francamente, creíste que alguien se pudiese enamorar de ti, eres muy estúpida, crédula y sobretodo blandengue, no sé quien podría haberte metido en la cabeza tanta idiotez.

K: Bankotsu…- Dijo con las lágrimas corriendo por sus mejillas.

B: ¿Sabes qué, no quería decirlo tan duramente pero lamentablemente la verdad duele, y deja de llorar que la escenita te sobra. – Decía mientras se levantaba de la silla dispuesto a irse.

K: Pero yo… te amo. – Dijo en un hilo de voz y muy pálida.

B: Blandengue. "Perdóname Kagome"

Bankotsu salió del edificio, ya que había cumplido su encargo y no tenía nada más que hacer. Un mes después, encontraron su cadáver con balas incrustadas en su pecho cerca de un parque desabitado y trataron de culpar a Kagome pero salió libre de cualquier pena.

FIN DE FLASHBACK

K: Por qué lo hizo? – Preguntó con tristeza al recordar pero sin soltar ni una sola lágrima.

S: Kagome… - Sango la veía con pena, pues sabía que su amiga se desgarraba por dentro.

K: Esa fue la gota que derramó el vaso luego de tantas desgracias que han pasado por mi vida por mi situación social y simplemente por ser yo...

S: Pero no por eso deberías seguir al pie de la letra los estúpidos consejos de Sesshomaru.

K: No, Sesshomaru no dijo estupideces como tú dices, más bien tiene toda la razón…

FLASHBACK

S: Sabes cuál es tu problema, Kagome? – Preguntó Sesshomaru a Kagome que estaba llorando por haber cortado con ella.

K: No…- Dijo con suma tristeza, ya que era la segunda vez que le rompían el corazón.

S: Eres demasiado blandengue. – Dijo fríamente haciendo venir recuerdos dolorosos a Kagome.

K: ¿Por qué…es una razón para cortar con alguien? – Dijo con las lágrimas mojando sus mejillas.

S: Porque por lo menos yo no puedo convivir con alguien así. Eres demasiado tonta y crees todas las cosas que te dicen, no estás a mi altura y seguramente a la de ningún hombre decente.

K: Yo…- Pero no pudo continuar ya que sentía su pecho oprimido.

S: Si te sirve de consuelo, trata de volverte fuerte, porque a este paso no llegarás a triunfar en la empresa que tu padre te dejó.

K: Eh? – Dijo levantando la mirada borrosa por las lágrimas.

S: Si ni siquiera puedes triunfar con los hombres, por lo menos tratar de triunfar en los negocios y posiblemente puedas hasta llegar a ser digna de ser mi amiga. – Sin más que decir se alejó de ella, dejándola sola en su habitación.

K: "Nunca más lloraré por un hombre y seré fuerte, nadie podrá burlarse de mi nuevamente, no volveré a ser juguete de nada ni de nadie" – Dijo mientras se quedaba dormida en su cama con un gran dolor sentimental que atormentaba su destrozada alma.

Desde ese momento Kagome se volvió la mujer más fría y exitosa a nivel económico que se hubiese visto y a cualquier hombre que intentara algo con ella, simplemente era rechazado sin una pizca de consuelo o compasión.

FIN FLASHBACK

K: Y pensar que lloré por Inuyasha anoche. – Dijo tristemente luego de recordar en silencio uno de sus otros dolorosos recuerdos.

S: Yo francamente pienso que es buena para ti esta nueva experiencia porque después de todo, podrás darte una última oportunidad.

K: Desde el punto de vista técnico, es beneficioso este "trato", pero no estoy segura.

S: Sólo deja que las cosas transcurran y dale un último chance.

K: Supongo que tienes razón.

S: Por cierto, mañana llega tu prima… Yura es que se llama, no?

K: Sí. "Que extraño, no la veo desde que tenía diez años, ¿qué querrá?"

El capítulo me quedó hiper recontra largo pero es que se me fue la mano con los recuerdos, je,je (Y eso que le jalé bola a Chávez presidente de Venezuela en el examen de esa profesora bolivariana chavista, que para sacar buena nota, hay que escribir infinitamente, así que mi mano ya ni respondía, por eso me sorprendo de la extensión del capítulo, estando mi mano tan atrofiada) . Bueno, aquí ya tienen algunas de las pistas del gran misterio de esta historia (si alardeo Dios mío, pero ¿qué se le hace, soy así.). Espero que haya sido de su agrado.