Perdón por el retraso pero últimamente no he tenido tiempo para ponerme a actualizar los fics y la página tampoco dejaba subir, etc. Bueno, volviendo al tema, agradezco mucho todos los reviews que me han dejado, espero que este capítulo les guste y que dejen su opinión.
Fría como el fuego
El Baile
Esa misma noche a Kagome se le hizo un infierno dormir, según el sentido lógico, al contrario de sus sentidos, ya que Inuyasha mientras dormía se movió y la abrazó con un brazo, atrayéndola hacia él como si de una almohada se tratase.
K: "Dios mío, ¿por qué me pones en este tipo de situaciones?" – Preguntaba mentalmente mientras trataba de liberarse del agarre, siéndole totalmente imposible ya que se encontraba en la esquina de la cama.
Al día siguiente, Kagome abrió los ojos, sorprendiéndose a si misma de que haya podido conciliar el sueño en algún momento. Vio a su lado y ahí estaba Inuyasha profundamente dormido; si no hubiese sido porque sabía que tenía muchas cosas que hacer, se hubiera quedado hipnotizada observándolo toda la mañana. Pero rápidamente desechó ese pensamiento y agarró su celular para mirar la hora, vio que eran las siete y se levantó para ir al baño a asearse. Cuando salió, encontró a Inuyasha despierto sentado en la cama con la cara despejada a causa de un buen sueño.
I: Buenos días. – Saludó sonriente.
K: Ah, hola. – Dijo mientras terminaba de secarse con la toalla el cabello y lo veía de soslayo.
I: ¿Sabes? Las camas aquí son muy cómodas, dormí muy bien, e inclusive pude tener una almohada extra. – Inuyasha sabía perfectamente que lo que había abrazado la mayor parte de la noche no era precisamente una almohada pero quería ver la reacción de Kagome.
K: Ah… "O sea, ¿qué de verdad pensó que abrazaba una almohada? No lo puedo creer", este…será. – Dijo quedamente mientras empezaba a estirar la única ropa casual que tenía. Inuyasha la miraba curioso porque se esperaba cualquier otra reacción por parte de ella pero no le dio tanta importancia y entró al baño.
Cuando salió, Kagome ya estaba vestida con la ropa con la que llegaron y estaba guardando algunas cosas en la cartera.
I: ¿A dónde vas? – Preguntó mientras se terminaba de secar el pelo.
K: Sango llega hoy, ¿recuerdas? – Dijo revisando por enésima vez su celular y repasando todo lo que tenía que hacer.
I: ¿Y yo qué?
K: Pues...quédate, desayuna y no sé, disfruta el tiempo libre que tienes, porque te paso buscando dentro de una o dos horas. – Decía mientras se dirigía a la puerta.
I: No, no, espérate ahí. Voy contigo, no me pienso quedar aquí. – Dijo tomando su ropa y entrando al baño, haciéndole un último ademán a Kagome para que lo esperara.
K: Apúrate pues. – Le dijo desde la puerta mirando su reloj.
Cuando por fin salieron, fueron al aeropuerto, buscaron a Sango y a Miroku. Kagome les dio unas indicaciones de lo que tendrían que hacer, para luego irse con Inuyasha al centro comercial. Una vez allí, empezaron a mirar las tiendas.
K: No voy a poder entrar en la misma tienda, van a creer que no tengo más ropa. – Dijo mirándose el atuendo que cargaba mientras seguían caminando.
I: A mi me da igual, es más, me da una ladilla tener que comprar más ropa, no tanto por lo que tenga que pagar sino porque me tengo que pasear aquí y allá, probarme ropa y todo lo demás. – Decía con hastío mientras entraban en una de las tiendas.
K: Hombres ¬¬ - Dijo con un suspiro.
I: Por lo menos tengo las características que debería tener uno ¿no?
K: Sí, si fueras gay, sería el colmo. – Decía siguiéndole el juego.
Luego de su jornada de compras, fueron al hotel para dejar las cosas allá y cambiarse la ropa. Después de ahí, fueron a ver a unos empresarios, hicieron sus transacciones y ya para las siete de la noche regresaron al hotel. Entraron en su habitación mientras Kagome seguía revisando la agenda e Inuyasha se desplomaba en la cama.
I: En verdad esto es una explotación.
K: Y ni siquiera ha terminado por hoy porque acuérdate de la fiesta de esta noche.
I: Coño, es cierto. Y estuvimos en las tiendas y no compramos otros disfraces.
K: Sí, se nos pasó.
I: ¿Para dónde vamos a coger? Será vestirse con eso. – Dijo señalando la bolsa donde se encontraban los disfraces.
K: Voy primero. – Decía agarrando la bolsa y sacando el paquete con el disfraz de ella. Fue al baño, se aseó y se cambió. Para cuando salió, llevaba puesto un disfraz de vaquera con unos pantalones cortos, una franelilla corta y sobre esta, la típica blusa a cuadros que se amarraba por arriba del ombligo. Llevaba unas botas que le llegaban por debajo de la rodilla, con una correa extravagante. En sí, dejaba ver, su cintura, sus piernas y el sostén que usaba resaltaba su busto.
Cuando Kagome llegó hasta donde estaba Inuyasha, al ver la mirada de asombro de él, intentó quitar un poco la tensión del ambiente.
K: Pareciera que le robé el vestuario a Jessica Simpsons. – Dijo mirándose los micros pantalones que estaba usando, pero con lo que respecta a Inuyasha, este pareció no oírla mientras observaba maravillado y descaradamente, de arriba abajo el cuerpo de ella. Kagome se dio cuenta de esto e intentó volverlo a la realidad. – Este, doctor, luego de pasarme detenidamente los rayos "X", ¿vio algún daño? – Dijo burlonamente.
I: Ni una sola fractura. – Dijo siguiéndole el juego con una sonrisa burlona y la mirada perdida en el cuerpo de ella. Luego, tomó el paquete que correspondía a su disfraz y entró en el baño. Para cuando salió observó a Kagome levemente maquillada y con el sombrero de vaquera, que se encontraba sentada en la cama con la boca abierta del asombro, algo que lo intrigó. - ¿Qué, ¿nunca en tu vida has visto a un hombre apuesto o qué? – Dijo burlón.
K: Sí serás engreído. "Y razón que tiene el condenado, con lo perfecto que es" – Pensó mientras observaba a Inuyasha vestido con un disfraz de vaquero, con pantalones levemente ajustados que realzaban su trasero, junto con una camisa a cuadros semi ceñida al cuerpo, la correa y las botas negras.
I: Sí, así soy, ¿qué se le hace?. ¡Dios, y yo que creí que el disfraz de Superman era ridículo, ya veo que me equivoqué. – Decía mirándose críticamente en el espejo de la peinadora.
K: Pero si no se te ve mal. "Dios, si lo que se ve es repapasito, un momento, tengo que dejar de estar pensando en este tipo de cosas" – Se reprochó a si misma.
I: Sí claro, todo un marico es como me veo.
K: Siquiera te tapa más a ti que a mí, yo de broma y cargo ropa. – Dijo amargamente mientras se levantaba y tomaba el celular para luego guardarlo en su bolsillo.
I: ¿De que te quejas, si tus piernas son perfectas. – Dijo distraídamente sin pensar lo que decía.
K: ¿Ah? – Dijo anonadada.
I: Da lo mismo, será mejor que nos vayamos de una vez. – Decía mientras abría la puerta y salía.
K: Será. – Dijo extrañada por la actitud de él.
Cuando llegaron al lugar, se toparon con una discoteca.
I: Que desperdicio de plata y de tiempo. – Dijo cuando llegaron al local. Al llegar a la puerta, Inuyasha fue recibido con mucha "atención" y "cortesía" por la anfitriona de la fiesta.
(...): Hello, Mister Hot (Hola, Sr. Ardiente). – Le dijo una muchacha de unos 24 años mientras se acercaba a Inuyasha.
I: I am not a playboy, honey. (No soy un playboy, querida) – Dijo lo último con mucho sarcasmo, lo que dejó a la mujer muy molesta y a Kagome con una sonrisa triunfal.
(...): I'm sorry, my name is Amy. And, Is she your girlfriend? (Lo siento, mi nombre es Amy. ¿Y ella es tu novia?) – Dijo mirando despectivamente a Kagome y pasando por alto el comentario de Inuyasha.
I: Yes, She is. (Si, lo es.) – Dijo con una cínica sonrisa que iba dirigida a la joven.
K: And I am an important partner of your father. I hope for more respect of your part. (Y soy una importante socia de tu padre. Espero más respecto de tu parte)
A: Don't worry (No se preocupe). – Dijo falsamente. - Ok, enjoy the party. (Está bien, disfruten la fiesta)
I: We will try. I promise. (Vamos a tratar, lo prometo) – Decía cínicamente mientras entraba con Kagome.
Una vez adentro, volvieron a hablar entre ellos.
K: Que sutileza de nuestra parte. – Dijo sarcásticamente pero a la vez reprochándose.
I: Es una zorra, ¿qué se le hace? – Decía despreocupadamente mientras se sentaban en la barra mientras escuchaban la música que no sonaba tan fuerte.
K: Se supone que tratarle amablemente. – Dijo encarándolo.
I: Yo no le voy a besar los pies a nadie y esa tipa no sé que es lo creyó que era. Alguna especie de promiscuo, aparentemente. – Dijo mientras pedía un trago.
K: No te vayas a emborrachar. – Decía amenazadoramente.
I: No tomo tanto, tranquila. – Dijo tomándose lo que le habían traído. En ese momento, empezó a sonar la música más fuerte, específicamente, reaggeton.
K: ¿Quién lo diría? Bailan reaggeton aquí.
I: Será que les gusta. ¿Por qué, ¿tú sabes bailarlo?
K: Más o menos. ¿Tú no?
I: Medio, medio. – Dijo terminando con su bebida y girando su vista hasta ella. - ¿Por qué? ¿Quieres bailar? – Decía con una sonrisa burlona en sus labios.
(...): No hemos avanzado nada, Yura. – Decía un hombre mientras revisaba unos papeles.
Y: Claro que sí, he encontrado un nuevo aliado.
(...): ¿Y qué, si seguimos así, no nos quedaremos ni con la empresa ni con la satisfacción de haber arruinado a Kagome Higurashi.
Y: ¿Pero qué es lo que quieres, Hiten? – Decía ya malhumorada.
H: Deja las altanerías conmigo, Yura. Tú sabes perfectamente cuales son nuestras intenciones, pero si no consigues lo que te pido en una semana, los mataremos a sangre fría y tú no tendrás ninguna ganancia.
Y: Sí te sirve de consuelo, no tengo intenciones de hacer que mi prima quede viva pero si tanto te empeñas en que no mueran rápido no puedes siquiera pensar que el plan iba a concluir a corto plazo.
H: Yo simplemente solicité tus servicios, atente a las consecuencias entonces.
Y: Pero...
H: Shhh. No quiero escuchar más idioteces y reproches de tu parte, mejor ve planificando tu trabajo para después del viaje y trata de no fallarme.
Y: Sí señor. – Se mordió la lengua para no decir nada más, retirándose así de la oficina de Hiten.
A Kagome esa oferta le sonaba totalmente fuera de base, por lo menos, por parte de Inuyasha, pero parecía que él se la estaba tomando muy en serio.
I: Entonces, ¿qué dices?
K: Yo...yo – Balbuceaba mientras buscaba en su mente confundida alguna respuesta coherente.
I: Me lo tomaré como un sí. – Dijo mientras la tomaba del brazo y casi literalmente la arrastraba a la pista de baile.
K: No, espérate, ¿qué haces? – Decía tratando de librarse del agarre.
I: Dijiste que sabías bailar, ¿no? Esa cuerda de buitres que están allá... – Empezó a decir mientras señalaba disimuladamente a Amy y el grupo de amigas con el que estaba. – creen que soy alguna especie de carne fresca a la cual podrán devorar pronto, y si tú no bailas conmigo, ellas me convencerán de que lo haga con alguna de ellas para luego emborracharme y meterme en su cama.
K: Ah... – Dijo desilusionadamente creyendo que era simplemente por ella. – Será.
Y así empezaron a bailar. Kagome creyó que todo lo que Inuyasha le había dicho eran mentiras porque vio que él bailaba de maravilla y sin ningún nerviosismo, totalmente opuesto a como estaba ella, ya que el "sandungueo" no era precisamente lo suyo. Luego de un rato, terminaron de bailar y fueron a una de las mesas que ya estaban desocupadas. Kagome casi se desplomó en el asiento ya que estaba cansada por todo el maratón del día.
I: ¿Ya cansada?
K: Sin una pizca de fuerza. – Dijo mientras recostaba medio cuerpo sobre la mesa. – Era mejor que no bailara, lo hice patético.
I: Exagerada. No te moviste tan sensualmente como se debe pero me seguiste los pasos, ¿no?
K: Que consuelo. – Dijo sarcásticamente.
I: Por lo menos hicimos tiempo. Deberíamos regresar ya al hotel porque sino, nos quedaremos dormidos aquí mismo.
K: Con este estruendo está difícil.
I: Si pudiste dormir conmigo abrazándote, no creo que te sea tan difícil. – Dijo, dándose cuenta de que había hablado demás y Kagome lo miraba furiosa.
K: ¡O sea que si sabías! Me atormentaste toda la noche y estabas conciente.
I: No, no, no, espera, yo...
K: ¡Cállate! Es increíble que haya tenido que estar cansada todo el día de hoy por el hecho de que me hayas molestado por un simple capricho tuyo. – Kagome se levantó de su asiento mientras intentó ir hacia la puerta, pero Inuyasha la jaló de un brazo.
I: Espera, esa no era mi intención. En verdad.
K: Entonces, ¿cuál sería? – Dijo mientras se volteaba para mirarlo pero con los brazos cruzados.
I: Yo en verdad me sentí cómodo en esa posición. No creí que te molestaría tanto. – Empezó a decir tratando de excusarse pero sin pedir perdón por lo que su orgullo consideraba innecesario.
K: Es cierto de que eres una de las personas que mejor me conoce, aún así, no puedes pretender que por unas cuantas semanas a mi lado creas que conozcas todos mis secretos y reacciones. Para tu información se necesitan años para conocer a alguien y tú, no me conoces totalmente. – Dijo muy enojada terminando la conversación mientras se disponía a irse, pero fue detenida por la voz de un hombre que dijo que iban a hacer un especial donde todas las mujeres se acercarían al centro de la pista y los hombres se retirarían, haciendo que entre el gentío que caminaba en dirección contraria a la de ella se acercara al centro, arrastrándola a ella también, que para su "mala" suerte quedó de primera y en el centro, junto a la tal Amy que la miraba con burla. Una vez todas las chicas organizadas, el coordinador explicó que sería una especie de concurso de la "mejor bailarina" de la disco y que los hombres serían los jueces. Ese era una idea por parte de la anfitriona ya que consideraba que nadie podría siquiera pisarle los talones. Luego de que todos entendieran, empezó a sonar la música. Era la canción de "My humps" de Black Eyed Peas (perdón, no pude contenerme pero es que me gusta je,je). Kagome deseó con toda su alma que se la tragara la tierra.
A: What's up? Can't you dance, little bitch? (¿Qué pasó? ¿No puedes bailar, pequeña zorra?
K: The bitch is another person here (La zorra aquí es otra persona) – Le dijo mirándola con burla, y ante la misantropía que sentía, empezó a bailar desinhibidamente, logrando mostrar competencia ante la tal Amy. Kagome se movía sensualmente al ritmo de la música, mostrando gran habilidad, sin pensar en su reputación, simplemente liberando de alguna manera su ira. Luego de un rato, todas las mujeres habían sido descalificadas, quedando Kagome y Amy. Colocaron una última canción, quedando como ganadora Kagome que fue muy aplaudida tanto por hombres como por las mismas otras competidoras. En un sitio cercano, Inuyasha la observó bailar muy bien, quedándose sin habla ante los movimientos tentadores que ejecutó Kagome. Cuando ella terminó de ser alabada y de que le hubiesen entregado el trofeo, le restregó en la cara a Amy, su sonrisa triunfal (ya que aún estaba enojada por lo que le había dicho) y empezó a dirigirse hasta la puerta. Inuyasha al ver sus intenciones, la alcanzó rápidamente. Kagome sólo lo miró de reojo pero no le dirigió la palabra, él tampoco fue que insistió mucho porque prefería esperar a estar en un lugar menos concurrido para hablar. Una vez dentro de la limusina, Inuyasha fue el primero en romper el incómodo silencio.
I: No sabía que bailaras tan bien.
K: Muchas cosas son las que desconoces de mí. – Dijo tajantemente.
I: Es cierto, fui un tonto al creer que eras un rompecabezas de tres piezas cuando al menos tienes un millón de ellas.
K: Mm mmm – Dijo distraídamente mientras observaba por la ventana.
I: Aún así…- Dijo pensativo. – Tú no estabas enojada conmigo para cuando bailamos y no te moviste como lo hiciste en la competencia ¿Cuál era la diferencia?
K: Soy mejor bailando sola. – Dijo tratando de excusar su nerviosismo junto a él.
I: Pero se supone que el baile, por lo general sería entre dos personas, ¿no? – Preguntó contrariado.
K: Nunca he dicho que bailase de maravilla en todos los niveles. – Mintió.
I: Será…- Musitó no muy convencido.
Cuando llegaron al hotel, ambos estrenaron sus pijamas pero en ningún momento se volvieron a dirigir la palabra y cuando llegó el momento de acostarse a dormir, mantuvieron en la cama, la mayor distancia posible.
Bueno, aquí está la continuación, disculpen el retraso o que no haya respondido algunos reviews pero es que con los exámenes he estado que me lanzo por una ventana para dejar de sufrir je,je. Aunque tiene su parte buena, porque he tenido buenas notas, pero no los voy aburrir con mi monótona vida, así que espero que les haya gustado y que dejen su opinión. Sayonara.
PD: Sí ven que está medio raro el capítulo o que no es mi estilo o simplemente no les gustó, aviso antes de que me pregunten el por qué: Ando localla de a metra (se me aflojaron todos los tornillos) por los exámenes y todo, pero ya estoy empezando a aplacarme, je, je.
