Holas a todos!...Primero que todo, me disculpo por haberme tardado tanto en actualizar, pero es q apenas ayer volví de un viaje de una semana que hice a la preciosa ciudad de Cartagena de Indias en el paraíso del Caribe xD..así que volví muy relajada e inspirada para seguir escribiendo ;)… Muchas gracias a los que me han dejado reviews, q me han ayudado muchísimo, y a los que siguen la historia y no dejan comentarios también les agradezco un montón!...Besos y abrazos pa todos!

----------------------------------------------------------------------------------------------------------

4. Discusiones y Presentaciones.

- Ahora si, preciosa, ya puedes decirme tu lindo nombre – Se había vuelto a sentar cómodamente en la silla y a tomar su botella de ron.

- ¿Por qué demonios me has secuestrado y me has traído a este asqueroso barco? – Las palabras salieron ásperas, llenas de todo el rencor y desespero que sentía.

- Vaya, debe de ser el nombre más extraño que he oído… ciertamente no le hace justicia a tu apariencia – frunció el ceño, asintió para si y bebió de su botella.

Annette se enfureció:

- ¡Maldito pirata¡exijo conocer la razón por la cual estoy aquí!..! Es justo ¿no crees?..?

El hombre se levantó de su silla y se acercó a ella, caminado altivamente, haciendo estrambóticos gestos y moviendo exageradamente sus manos "¡..¡Dios!..!... ¿Este tipo de verdad es tan idiota como aparenta?" (N/A: tan solo imaginen la escena y la forma tan peculiar de caminar, estilo "soy el rey del mundo", que tiene nuestro capitán xD)

- Escucha, querida – comenzó a decir, muy suavemente, moviendo sus manos y sus dedos – En primer lugar, el único que exige algo en este barco soy yo, por la obvia razón de que es 'MI' barco… Y en segundo lugar, yo fui quien te hice la primera pregunta, así que creo que me debes la primera respuesta.

- ¿Quién demonios eres tú?

- Dime tu nombre y te diré el mío – sonrió, mirándola fijamente y notó por primera vez la profundidad de la mirada de sus ojos negros, la blancura de la piel de su rostro y su fino cuello, el ceñido vestido que oprimía sus pechos y el largo cabello que caía desordenadamente por sus hombros y su espalda… No pudo evitar sentir un delicioso agrado por lo que vio.

- Desátame y te lo diré – Le dijo ella, desafiante.

- ¿Para qué quieres que te desate?... ¿Qué acaso no puedes hablar con las manos atadas?... Me parece que serías bastante peligrosa para mi integridad física si te desatara las manos…

- No es una posición muy cómoda¿no le parece?

Se acercó aún más a ella, casi hasta rozar su cuerpo con el suyo, tal vez con la intención de intimidarla ya que él la sobrepasaba en altura y tamaño por varios centímetros, y aunque a Annette esto le pareció un atropello, no se movió de su sitio y por el contrario de quedó plantada donde estaba.

- Mira, encanto, este…jueguecito no te llevará a ninguna parte ya que, obviamente, llevas las de perder… - La miró aún más fijamente y esta vez ella apartó los ojos y agachó la cabeza, al parecer un poco intimidada… Había resultado. Él sonrió. – Así que será mejor que me digas de una vez tu nombre, y te prometo, que cuando lo hagas te desataré, te diré mi nombre y te explicaré todo lo que quieras. – Se alejó de ella, volviendo otra vez a su silla y se sentó con los brazos cruzados y la boca abierta, expectante por su respuesta.

Annette no tuvo más remedio que tragarse su orgullo y responder a la pregunta. Él de veras había logrado intimidarla, y ella no supo muy bien porqué… Ese hombre la inquietaba de una forma muy extraña… Por alguna extraña razón no lograba apartar sus ojos de él…

- Soy Annette – Dijo casi en un murmullo. – Annette Winter.

- ¡Aahhh!... ¿Ya lo ves?... no era tan difícil… Tienes un bonito nombre, Annette – Se quedó sentado donde estaba mientras bebía otro trago de ron.

- Srta. Winter, para usted…

- Como guste, Srta. Winter – Se levantó de su silla, carraspeó y miró a Annette con el ceño fruncido – ¿Sabes?... no logro entender porqué todas las mujeres como tú que conozco, me exigen que las llame por su apellido… ¿No le gusta su nombre, Srta. Winter? – Lo dijo un poco sarcásticamente a propósito… Siempre le había gustado provocar a las damas.

- Claro que me gusta mi nombre, Señor… - Le contestó en el mismo tono, siguiéndole el juego – Pero es solo que perdería toda su gracia y belleza al ser pronunciado por la sucia boca de un pirata – Lo miró en actitud desafiante. Lo cierto es que si a él le gustaba provocar, ella no se quedaba atrás.

- Aaahhh… Con que es eso… - Miró al piso por un segundo antes de volver a ella – Y supongo que tú si tienes la suficiente dignidad como para pronunciar el nombre de alguien como yo.

- ¿Y cuál es ese nombre, si se puede saber?... Prometió que me lo diría.

Entonces él se alejó de ella y se paró orgullosamente, muy derecho, con la cabeza alta, y con una voz clara y firme pronunció las 5 palabras que más le gustaba pronunciar en la vida:

- Soy el Capitán Jack Sparrow – Se inclino e hizo una exagerada reverencia – Para servirte – Se levantó y sonrió encantadoramente, haciendo que sus dientes de oro deslumbraran a Annette por un instante… más, si cabía.

Al oír ese nombre, Annette se había quedado absolutamente pasmada… Había escuchado tantas historias acerca del capitán Jack Sparrow, de su barco, de su tripulación y de todas sus hazañas y robos (mencionando, claro, el incidente que había tenido lugar hacía unos años en Port Royal con la hija del gobernador y del que ella tan solo había oído vagos rumores y comentarios), que le parecía imposible que aquél hombre extravagante y borracho fuera él mismísimo pirata de quien había oído tanto… a decir verdad, se lo imaginaba absolutamente diferente… El Jack Sparrow que tenía al frente era alguien mucho menos desagradable, feo y viejo de lo que ella esperaba… Aunque no por eso dejaba de causarle aversión… ("¡..¿Pero qué demonios estoy pensando?..?..!... Sparrow o no¡el maldito me secuestró!..!..!...Grrr… Desgraciado pirata…aunque por otro lado, no puedo creer que me halle a bordo del Perla Negra!..! n.n… Esto es como estar sumergida en algún sueño lejano…")

… Era incapaz de admitir que muchas noches había soñado con que algo así le sucediera… que cuando era niña, se imaginaba encantada que era un pirata y que viajaba con el famoso capitán Sparrow por todo el mundo, robando y asaltando navíos mercantes y viviendo la vida de puerto en puerto, sin ninguna preocupación más que la de tener ron suficiente y buen viento para navegar… Pero ahora todo era diferente… Ya no era una niña…

- ¡..¿Eres Jack Sparrow?..! – Había salido de su estado de asombro y ahora miraba al pirata con la boca abierta.

- Capitán, Capitán Jack Sparrow para ti, cielo – Le sonrió juguetonamente, dándole a entender que él tan solo estaba siguiendo el juego que ella había iniciado – Supongo que estarás asombrada de saber a quien tienes al frente – Volvió a sonreír y la volvió a mirar muy fijamente, haciendo que Annette se estremeciera por un segundo. ("¡Dios!..¿habrá alguien más egocéntrico que este?..? O.o")

Ella estaba decidida a no seguirle la corriente y no dejar que ese hombre la humillara más de lo que ya lo había hecho…. Por nada del mundo estaba dispuesta a confesarle ni a demostrarle ni aunque fuera minimamente la admiración que en secreto y desde hacía mucho tiempo sentía por él.

- Ja,ja, por favor, 'Capitán Sparrow' – Clavó sus ojos en los de él y sonrió desdeñosamente – ni sueñe que le profeso un mínimo de admiración o respeto… Es cierto que he oído cosas sobre usted y que supe del incidente que tuvo hace algunos años en Port Royal con la hija del gobernador… Y con cada cosa nueva que escuchaba acerca de usted y de su asquerosa tripulación, más grande se volvía mi aversión…. No es más que un cobarde al que le gusta secuestrar damas decentes de la costa… Ese es un muy mal hábito¿No le parece, Capitán?... En ese sentido creo que he sido de lo más desafortunada… Además conozco hombres mil veces más interesantes que usted – No pudo evitar que se le quebrara un poco la voz al pronunciar las últimas dos frases… Ni ella misma se creía lo que estaba diciendo, aunque tal vez ni se daba cuenta de ello…

- ¡Ja!..!... Eso si no te lo creo, preciosura…. Estás mintiendo.

Annette no pudo evitar sobresaltarse y abrir mucho los ojos ante ese comentario… La había descubierto ("¿Pero cómo…."). Masticando su furia, bajó la cabeza sonrojada… "Maldito pirata sabiondo…¬¬"

Él la miró a los ojos, con la misma expresión concentrada y con esa sonrisita que estaba empezando a molestar profundamente a Annette

- Aunque reconozco que eres muy valiente, niña – Dijo con su peculiar forma de hablar – Es algo arriesgado hablarle así al capitán de un barco en su propio barco¿No crees? – Y mucho más si tan sólo eres una mujer sola en medio del océano – Bajó la voz al decir la última frase.

- ¡Maldita sea, Sparrow!..! – Annette estalló (ya se había tardado xD) - ¡..¿Por qué no me dices de una vez qué es lo que quieres de mi?.!..!. ¡..¿Es que acaso piensas dejarme parada aquí toda la noche con las manos atadas, escuchándote decir estupideces, sin siquiera tener la delicadeza de desatarme o de ofrecerme una maldita silla, como un demonio?..?..!..!..!.! – Cayó de rodillas al suelo, exhausta, apunto de desatarse en lágrimas ("¡..¡Ufff!..!.!... Este tipo ni siquiera me ha tocado y ya me tiene sudando…jejejeje… O.O… Escuchate Annette, estás perdiendo la razón… ¿qué diablos estas pensando?")

- …Sin duda eres el pirata más descortés que conozco…

Esta frase la dijo mucho más calmada, mientras respiraba, recuperando el aliento y apartando la mirada, intentando ocultar las traviesas lagrimitas que escaparon y surcaron sus mejillas… Obviamente no añadió que él era el único pirata que conocía ;)

Jack la miraba en un estado de auténtico asombro. No se esperaba aquél súbito ataque de debilidad… Hasta ahora había pensado que la chica era tan firme y difícil de roer como una columna de sólida roca… Pero con esto se había dado cuenta de que a pesar de mostrarse muy dura, la chica poseía otra personalidad oculta y frágil… Esa chiquilla estaba comenzando a interesarle e inquietarle realmente…

Rápidamente se acercó y se inclinó junto a ella, tomándole suavemente el rostro con una mano, y aunque ella se resistió y apartó la cabeza, al final hizo que lo mirara, sujetándola un poco más fuerte.

- Escucha, Annette – comenzó a decir con la voz más cálida y dulce que pudo entonar – Lamento mucho haber sido descortés… - Bajó la vista un segundo para luego volver a mirarla - … Soy un pirata¿sabes? – Sonrió.

Annette lo miró fijamente con el ceño fruncido. Él se dio cuenta de que si continuaba con aquello iba a tener lugar un ataque de furia, así que se paró del suelo, haciendo que ella lo imitara y le ofreció con mucha ceremonia la silla en la que había estado sentado, a lo cual ella aceptó (realmente estaba cansada de estar parada). De repente se puso serio y comenzó a hablar mucho más concienzudamente.

- No creas que me gusta hacer esto, niña – La miró como esperando algún gesto por parte de ella, pero no lo obtuvo, así que continuó – No creas que mi pasatiempo favorito es secuestrar damas indefensas de la costa, para luego… - Se detuvo en seco y miró a Annette con una mirada maliciosa y esa sonrisita significativa. Ella abrió mucho los ojos, comprendiendo el significado de aquel gesto… "Vaya, pirata depravado…¬¬"

- …¿Así que no me has secuestrado para…. – No pudo evitar agachar la cabeza y sonrojarse. "Odio esta conversación".

Jack la miraba con una gran sonrisa, encantado de la vida… Percibió aquél súbito ataque de pudor que envolvió a Annette y que la hizo parecer mucho más inocente de lo que había querido aparentar… Y aquello le gustó muchísimo, no podía negarlo… Pero al mismo tiempo se dijo que no podía ponerse a pensar demasiado en esas cosas y no podía desconcentrarse de la verdadera razón por la que tenía allí a la chica.

- … ¿Para qué, querida? – Un destello de audacia centelleó en sus ojos, mientras apoyaba sus manos en la mesa. Sabía que estaba provocando a la chica a propósito… quería ver cómo reaccionaba… jeje… ("Al diablo con el verdadero propósito"), pensó xD…( "al menos por ahora ")

Annette lo odió.

- …hmmmm…bueno, para… - se sentía muy incómoda hablando de semejante tema nada menos que con un pirata, y sentía que se sonrojaba cada vez más - ¡Maldito seas, Sparrow!..!... Tú sabes para qué – Lo miró, hecha una furia.

- ¿No será acaso para pasar una acalorada noche de pasión contigo? – dijo él al fin, triunfal, y con aquél brillo malicioso en sus pupilas.

Ella lo miró, furiosa y sonrojada. Se levantó súbitamente de su silla y se aproximó a Sparrow, dando largas zancadas… Cosa que a él le hizo muchísima gracia. Se plantó al frente de él, decidida… Si hubo un momento de debilidad en ella, ya se había esfumado…

- Pues si, para eso, Capitán Sparrow – Escupió las palabras. Él la miraba muy interesado - ¿Qué acaso no es ese su vil propósito?

Jack la tomó de los hombros, ejerciendo una leve presión y la miró muy fijamente, aún sonriendo divertido.

- Lamento mucho desilusionarte, querida, pero aunque me encantaría que esa fuera, no es la razón por la cual te tengo aquí…- Ella se zafó de él y se alejó unos pasos, para luego volverse - A menos, claro, que esa sea la razón por la que tú quieras quedarte… - Otra sonrisa aún más significativa que antes – Eres muy afortunada¿sabes?... Ninguna mujer en tu lugar rechazaría semejante oferta… - Se quedó pensando un momento y luego sonrió abiertamente – De hecho, ninguna la ha rechazado… u.u

La miró de arriba abajo muy lentamente, haciendo que ella se diera cuenta que la estaba examinando con detalle, y deliberadamente, posó sus ojos en los pechos de la chica, y en la sencilla cadenita plateada que se perdía entre ellos… Se quedó así, mirándola, sin decir palabra.

Annette se dio cuenta de esto, y aunque pensó que se moriría de la vergüenza allí mismo, decidió ser firme y no ceder ni un ápice.

- ¡Ja, por favor Sparrow… - Sonrió, desdeñosa – Antes preferiría morir… Sin duda todas esas mujeres estaban absolutamente locas o ahogadas de borrachas… Justo como tú – Concluyó, mirándolo muy seriamente

Jack se rió de buena gana y la miró más que fascinado… Se dijo que sin duda iba a pasar momentos muy interesantes y divertidos con esa chica en los próximos días… "je, je… Esta pequeña es toda una bomba…"

- Ahora, Capitán – Continuó – Le agradecería que tuviera la gentileza de explicarme la verdadera razón por la cual me tiene encerrada en este apestoso camarote – Sonrió muy educadamente... todo aquello era una gran parodia "si le gusta jugar, pues jugaré…" – Y si pudiera desatarme las manos, también le estaría eternamente agradecida – Hizo una pequeña y cómica reverencia.

El capitán, que la observaba embelesado, sin perderse detalle, se disponía a hablar, pues pensó que ya era suficiente espera e incertidumbre para Annette. Pero en ese preciso instante, la puerta del camarote se abrió bruscamente y un hombre gordo, sucio, barbado y canoso entró agitadamente por ella.

- ¡Capitán, es preciso que vaya a cubierta ahora mismo! – bajó un poco la voz y continuó – Hay algo que creo querrá ver.

Jack le respondió, no de muy buena gana

- Está bien, Gibbs, iré enseguida.

Gibbs desapareció entonces con la misma rapidez con la que había entrado, dejando a Jack y Annette de nuevo a solas.

- Lo siento muchísimo querida, pero el deber me llama… Aunque no lo creas, los piratas también tenemos muchísimas responsabilidades… - Comenzó a caminar por la estancia de un lado a otro, canturreando y agarrando cosas: un gastado sombrero por aquí, una chaqueta igualmente gastada por allá, un pequeño objeto que parecía ser una brújula por allí, el ron… mientras continuaba hablando – No sabes lo difícil que es velar porque siempre haya ron en las bodegas… además, asaltar navíos, robar, armar pleitos en todas las tabernas y escapar de ellos, buscar y pagar por gratas compañías… No es cosa fácil, querida… Es una ardua labor – Se volvió súbitamente hacía Annette quien lo miraba disgustada – Creo que la gente nos desestima demasiado porque no saben lo difícil que es en verdad – Sonrió y abrió la puerta del camarote, dispuesto a salir.

- ¿Así que no me dirás nada, Sparrow¿Me dejarás aquí atada toda la noche? – Annette se sentía derrotada… Era imposible tratar de razonar con ese tipo.

- ¡Oh!... Es cierto, encanto, mis disculpas… Ahora mismo enviaré a alguien para que te desate y te lleve a tu propio camarote, a menos que quieras quedarte aquí, claro, a lo que yo no tengo ninguna objeción – Sonrió - … Y te aconsejaría que durmieras un poco, mañana será un día agitado para ti – Frunció un poco el seño y continuó hablando – En cuanto al otro asunto, sólo te diré que tu tienes algo que me pertenece y que necesito, querida, algo que llevo buscando desde hace mucho…

Annette abrió los ojos, sorprendida… No se esperaba aquello "¿Qué diablos podría tener yo que le pertenezca a Jack Sparrow?... Si nunca nos habíamos visto antes… no lo entiendo…"

Y antes de que pudiera replicar o exigir una explicación o decir palabra alguna, el capitán Sparrow hizo una larga reverencia, sonrió de nuevo y salió altivamente, dando un portazo… Sólo para volver a entrar un segundo después, mirar a Annette entrecerrando los párpados, y exclamar sin previo aviso:

- Por cierto, lindos pechos – Sonrió, le guiñó un ojo y volvió salir dando otro portazo.

Annette que se quedó desconcertada, sonrojada y asombrada, no supo ni que hacer ni que acción debía tomar en ese momento… El capitán había logrado intrigarla de verdad…

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Bueno, aquí termina por hoy ... espero les haya gustado y ojalá sigan leyendo porque el próximo capi no tiene pierde, ya que las cosas se irán poniendo enredadas xDD... muchas gracias por leerme y si tienen algo de tiempito, dejad un review!

Besitos!